InicioOfftopicEl siloismo y el peronismo
dijo:
¿Famoso este?... si era mi vecino

5b415a0a74765006f122f979f487f751
Silo fue un personaje singular al que los mendocinos nunca terminamos de digerir. Sin embargo, en muchos aspectos fue un menduco de lo más típico.





Qué va a ser famoso ese tipo si vivía a la vuelta de mi casa”, decía con tierna ignorancia uno de los personajes que hace muchos años interpretaba Luis Sandrini.

Aquella criatura sandrinesca negaba que alguien de su entorno pudiese tener un vuelo distinto al de los otros vecinos.

Aquel chiste volvió a rondarme por estas horas en que muchos se están preguntando en Mendoza cosas tales como: “¿Es cierto que el Silo ese era tan famoso como dicen?”
O si no: “¿Pero si a ese negro yo lo veía caminando como si nada por Chacras de Coria?”

Marca en el orillo

La muerte de Silo (72), quien portaba DNI a nombre de Mario Rodríguez Cobo, nos obliga a detenernos en este personaje del que se podrán decir muchas cosas, a favor y en contra, pero de quien es difícil no destacar una particularidad: poseía varias de las manchas que pintan al mendocino típico.

Y fue uno de los pocos menducos realmente conocidos en varias partes del mundo.


Hijo de los sesenta

No era ostentoso, pero estaba secretamente orgulloso de lo que había construido y hasta podía aparecer como pedante.

Era sobrio, aunque sabía que tenía pasta para liderar. Y se demoraba en el apego a ciertas formas piedemontanas, como las de no irse de boca o la de rumiar lo que se va a decir.

Fue netamente un producto de los años ’60, de aquellos tiempos del “hacé el amor, no la guerra”, de la era de acuario, del “dejá que entre el sol”. Pero ya en los ’50, saliendo del cascarón, había sido un activo dirigente estudiantil en el CUS (Central Única de Secundarios).


Merengue conceptual

En la Argentina de fines de los ’60 y comienzos de los ’70 había una feroz lucha de ideas.

Por un lado, reinaba el peace power que pregonaban Lennon y Yoko Ono desde aquella célebre cama neoyorquina, esa donde pasaban echados días enteros en medio de fotógrafos que los retrataban a ambos de la manito, mostrando el poto.

Por otro lado, mareas de jóvenes de la clase media se sumaban, por primera vez, al peronismo, partido al que muchos padres de esos jóvenes habían combatido en los años ’50.



Maravillosos e imberbes

Casi en paralelo y mientras en Punta de Vacas Silo se hacía conocer con aquella especie de “ sermón de la montaña” (mayo de 1969), en el país ya se preanunciaban las “formaciones especiales” que alentó Perón desde Madrid poco tiempo después.

Cuando Silo reafirmaba su fama (sobre todo fuera de la provincia y del país) con su “mirada interna” y sus llamados a “humanizar la tierra”, Perón embarcaba a la “juventud maravillosa” en una maquinaria infernal, la que después él mismo ordenó destruir.


¿Para quién patea?

Silo insistía en mirar el “paisaje interno” pero aquí miles y miles de jóvenes se desconcertaban entre seguir al viejo líder o a esa satrapía de dirigentes montoneros que los llevaban derecho al degüello, a las cárceles, a las torturas y a las desapariciones.

Por eso, en los ’70 Silo sonaba medio a marciano, por más que muchos de sus seguidores se consideraran de una izquierda no violenta.

Es que él predicaba la no violencia justo cuando los jóvenes argentinos se ponían el traje de la juventud peronista más combativa.

La contracara sería, primero, el asesinato como método del lopezreguismo y, luego, la tenebrosa represión estatal de los militares que subvirtieron el orden constitucional en marzo de 1976.



El insistente PH

Con el retorno de la democracia, la participación en las elecciones del Partido Humanista, brazo político del siloismo, generaba chanzas y chistes crueles de los militantes “en serio”.

Los humanistas salían últimos o penúltimos o, con suerte, antepenúltimos en las elecciones, pese a que algunos de los candidatos que presentaban podrían haber tenido papeles más destacados que muchos de los mediocres –cuando no peligrosos– personajes que se repetían en los partidos grandes y tradicionales.


Entre tanto

Lo más paradójico fue que, mientras muchos se agarraban la panza de la risa por la pobre performance de votos de los siloistas, nos llegaban noticias de que Silo tal cosa en Europa, que tal otra en Centroamérica o que tal reunión de humanistas había sido un éxito en aquel lugar de Asia o que sus libros se traducían a los idiomas más raros.


Antes de la implosión

De alguna manera Silo fue un adelantado del vuelco que, tras la implosión soviética y la caída del Muro de Berlín, tendrían los partidos de izquierda hacia idearios más ecológicos y humanistas y menos pegados a la fracasada ortodoxia marxista leninista.

Lo concreto es que hoy el Partido Humanista, como recordaban ayer los diarios porteños, tiene presencia en 30 países del mundo.

Entre las consignas del siloismo hubo de todo: sensatez y locuras.

Así, desde los ’80 figuraron propuestas como la supresión del servicio militar obligatorio, luego concretada en el gobierno de Carlos Menem, tras el escándalo por el asesinato del soldado Carrasco, junto a otras polémicas y típicas de los viejos partidos de izquierda, como el no pago de la deuda externa.


Fuera del centro

Personaje singular como pocos, Silo ya ha quedado como uno de los mendocinos bisagra entre un siglo y otro.

Un mendocino casi desconocido en su tierra, del que muchos hablaban como si fuera un excéntrico, un extraño, como si fuera cordobés o polaco.

Murió por problemas renales. Se negó a recibir diálisis o a ser trasplantado .

“En la muerte de alguien se define toda su vida, no antes”, había dicho en 1992.

Y nos la dejó picando.




fuente
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
165visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

T
TheBadTouch🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts3
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.