Megalodon pruebas de su existencia.
El tiburón Megalodon o megalodonte es ampliamente considerado como el tiburón más grande que ha vivido en la Tierra y como uno de los más grandes depredadores vertebrados en la historia. Los Megalodones recorrían los mares desde hace alrededor de 28 millones años hasta hace 1.6 millones de años, cuando fueron exterminados por la extinción del periodo Pleistoceno. Pero no fue hasta cuando el naturista de origen danés llamado Nicolas Steno, se dio cuenta que los fósiles encontrados y considerados como lenguas de dragones y serpientes extintas, eran realmente, los dientes de un gran animal perteneciente a la familia de los tiburones.
Los Megalodones eran conocidos por ser increíblemente enormes. Algunos de los dientes descubiertos pertenecientes a este gran depredador tienen un tamaño de más 17centímetros de altura total, pero la mayoría son de 3 a 5pulgadas. Las reconstrucciones utilizando mandíbulas y otros restos fósiles sugieren que el Megalodon probablemente alcanzo longitudes máximas de hasta 16,5 metros, alrededor de 3 veces más grande que los tiburones blancos. Incluso hacen ver al T-rex como enanos.
La amplia gama de fósiles recolectados del Megalodon, particularmente de dientes, sugiere que se trataba de una especie cosmopolita que hábito una amplia gama de ambientes marinos, prefiriendo cálidas y templadas aguas. Estaban en la cima de la cadena alimenticia y se habrían alimentado de grandes presas como los delfines y las ballenas.
Actualmente, la ciencia ha permitido conocer mucho más acerca de éste monstruo marino prehistórico en cuanto a sus hábitos, tamaño y forma. Su comportamiento de caza era semejante al del gran tiburón blanco actual, con la salvedad de que su tamaño era descomunal en comparación con los actuales tiburones blancos, llegando incluso a medir cerca de 30metros de longitud.
El Megalodon era un animal que vivía en aguas bastante cálidas, y se han llegado a encontrar dientes fósiles incluso en la Fosa de las Marianas en el Océano Pacífico. En su dieta entraba casi cualquier animal, pero lo que sí está claro es que atacaba y devoraba grandes ballenas.
Han habido numerosos relatos de testigos que hablan de enormes tiburones a lo largo de la historia y también varias ilustraciones de estos gigantes, incluso unas cuantas fotografías.
Bocetos de enormes tiburones que aparecieron muertos en las playas hace muchos años eran lo más probable de Tiburones Blancos o Tiburones Peregrinos sacados de proporción. ¿Quién sabe con seguridad? Pero no se puede confiar en un dibujo como evidencia, no es así como funciona la ciencia. Las declaraciones de testigos también son poco fiables, especialmente si se trata de animales en estado de descomposición. Para el ojo inexperto, un tiburón ballena o un tiburón peregrino podrían parecerse a una especie de gigantesco tiburón blanco. Es un error fácil de cometer.
Sin duda, el Megalodon es un animal que impresionaría a cualquiera. Pero lo más impresionante es la posibilidad de que éste gigantesco cazador marino aún esté merodeando los mares.
Muchas son las pruebas que hacen que los científicos crean fervientemente que este tiburón se extinguió. La principal es el enfriamiento de los océanos. La glaciación del Hemisferio Norte de la Tierra debido al cierre del Itsmo de Panamá y las sucesivas Edades del Hielo del Pleistoceno pudo hacer que el megalodón dejara de existir. Los niveles de los mares descendieron debido a la congelación del agua. Un tiburón que prefería las aguas cálidas y que las necesitaba para sus crías, comenzó a reducirse hasta extinguirse por completo.
La falta de alimento es otra de las hipótesis que llevan a creer que el megalodón se extinguió. El número de peces se redujo en general tras la congelación del planeta por lo que aquellos megalodones que pudieron llegar a sobrevivir al enfriamiento de las aguas y adaptarse, es muy probable que murieran de hambre debido a la escasez de alimento. Esto pudo llevar también a una especie de ‘canibalismo’ motivado por el hambre, por lo que los ejemplares se redujeron drásticamente.
Actualmente, los biólogos marinos aseguran que el megalodón se extinguió debido a la falta de alimento y a la aparición de competencia: grandes tiburones blancos fiseteroideos y delfínidos superdepredadores lucharon contra ellos no sólo por el alimento sino también por la supervivencia.
Aun así hay científicos que no aceptan la extinción completa de la especie. Más por creencia que por pruebas, aseguran que no conocemos ni la mitad de lo que sucede bajo las aguas de nuestro planeta. En las profundidades marinas todavía puede haber especies que sobreviven a pesar de que el ser humano no las haya vuelto a ver. Sucesos como la desaparición de grandes buques en Japón alimentan la idea de que quizá el rey de los mares todavía siga entre nosotros.