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La misteriosa historia del kraken El kraken es una criatura marina de la mitología escandinava y finlandesa descrito como una despiadada y feroz bestia que medía más de 80 metros de altura cuya fuerza era capaz de levantar, hundir y partir barcos por la mitad. Sus tentáculos eran grandes y gruesas extremidades repletas de ventosas rodeadas de espinas que aplastarían a todo aquél que se interpusiera en su camino. Según la leyenda, el Kraken hacía aparición en lugares donde el océano llegaba a ser excesivamente profundo, ya que debido a su inmenso tamaño esto le resultaba perfecto para establecerse y ocultarse. Normalmente emergía de las profundidades provocando grandes burbujeos por el gran movimiento que hacía al desplazarse hacia la superficie; induciendo temor en los marineros que se atrevían a adentrarse en alta mar. Los marinos conocían esta rara reacción en el agua como señal de que el Kraken se acercaba, y que a partir de ese momento era muy improbable que lograran salvarse. Según la mitología, el Kraken tenía un espeluznante rostro con dos penetrantes ojos rojos y una gran boca de la cual sobresalían colmillos afilados como cuchillos más grandes que cualquier hombre. No obstante, en sus inicios, el Kraken se imaginaba más como una especie de cangrejo gigante teniendo características similares a las de una ballena. Según la mitología griega, Perseo fue quien enfrentó al Kraken utilizando como arma la cabeza de Medusa (quien recientemente había decapitado) para salvar a la diosa Andrómeda y posteriormente casarse con ella. Perseo se encontraba recorriendo el cielo de Etiopía con rumbo a ver a su rey Polidectes a quien debía entregarle la cabeza de Medusa como regalo de bodas justo cuando escuchó unos desgarradores gritos de auxilio sin saber de donde provenían. Desconcertado, Perseo alcanzó a ver a una mujer encadenada a unas rocas cerca del estruendoso mar; era la diosa Andrómeda, hija de Casiopeia y el rey de Etiopía. Al encontrarse frente a ella, Perseo le preguntó que por qué se hallaba atrapada y a qué le temía; a lo que ella le explica que había sido ofrecida como sacrificio para calmar al dios Poseidón, quien se encontraba furioso con Casiopeia y había desatado una gran destrucción sobre el reino de Etiopía. Lentamente, el Kraken empezó a surgir del océano fijando su mirada en la damisela encadenada; y, sin pensarlo dos veces, Perseo alzó la cabeza de Medusa frente al Kraken convirtiéndolo parcialmente en piedra, para así finalizarlo con un ataque de su espada directo al corazón. Andrómeda, fascinada con la gran hazaña que Perseo acababa de lograr, saltó a sus brazos demostrándole lo agradecida que se encontraba, enamorándolo total e inesperadamente. Volviendo a la realidad la existencia del Kraken en la actualidad permanece siendo una verdadera incógnita. No obstante, a día de hoy existen numerosos hallazgos que indican (pero no aseguran) que existió o existe una criatura mayor a los 30 metros de longitud rondando las aguas profundas. Según un artículo del ABC, en el año 2012 un grupo de paleontólogos estadounidenses liderados por el investigador Mark McMenamin aseguraron haber descubierto la guarida de un gran monstruo marino (posiblemente de un pulpo o calamar gigante) en el Parque Estatal de Ictiosauros en Nevada. En esta se encontraban una gran variedad de fósiles de Ictiosauro una especie de reptiles marinos presente hace millones de años acaparados y acomodados de la misma forma en la que los pulpos organizan la comida en sus madrigueras, llegando a la conclusión de que la criatura los habría cazado y devorado. Entre los restos, McMenamin encontró lo que sería la punta del pico de un cefalópodo gigante, describiéndolo como “la parte más densa del cuerpo de un calamar y la que tiene más probabilidades de conservarse en el registro fósil”
El Misterio del Monstruo Del Lago Ness El monstruo del Lago Ness puede definirse como una de las leyendas urbanas más famosas del mundo. Una criatura mítica de la que todo el mundo habla pero de la que existen escasas pruebas razonables. Nessie como llaman a la criatura siempre ha sido una de las más famosas fábulas escocesas. La historia está basada en la presencia de un enorme monstruo que habita en las profundidades de un lago de más de 55 kilómetros cuadrados. Un monstruo que es parecido a los antiguos dinosaurios. Una de las historias más famosas del folklore británico da comienzo alrededor del siglo 12, cuando San Columba de Iona, monje misionero que introdujo el cristianismo en Escocia, relata en su escrito “Vida de San Columba” cómo salva a un campesino del ataque de una criatura en el lago. Ya en la edad moderna toma fuerza la creencia de que un gigantesco ser habita la aguas del Lago Ness. Es concretamente en 1868 cuando el rotativo Inverness Courier se hace eco de los rumores que aseguran haber visto un extraño animal surcando las turbias aguas del Lago Ness, mientras que a comienzos del siglo 20 el testimonio de dos pescadores atemorizados que aseguraban haber sido victimas de el ataque de un gran animal acuático, otorga una mayor veracidad a lo que hasta entonces tan solo era un cuento para asustar a los niños. Entre 1932 y 1933 se llevaron a cabo diversos avistamientos, los cuales desataron el interés de todo el país en una historia que con el paso de los años había adquirido cierta veracidad. Los medios de comunicación destinaron una gran cantidad de reporteros a la zona con el fin de hacerse con la primera imagen del monstruo, algo que no sucedió hasta 1934, cuando el cirujano R.K.Wilson entregó una fotografía de la criatura a las autoridades que seis décadas más tarde sería catalogada como falsa. Antes de la publicación de la famosa foto, el lago Ness ya era objeto de leyendas y mitos. La gente iba a pasear al lago, o simplemente a descansar, pero después de la aparición de la foto de Wilson no pasó mucho tiempo hasta que el lago se vio invadido por fanáticos que buscaban a Nessie. La década de oro del monstruo del lago Ness fue la de los años 30 del siglo pasado. La foto de Nessie llegó a aparecer en varios periódicos del mundo. Desde entonces cientos de instantáneas circulan por el mundo con Nessie como protagonista, algunas tan reales que obligan a creer en la existencia de la criatura, y otras menos fiables que nivelan la balanza entre partidarios y detractores de la teoría de la existencia de una bestia submarina en el lago. A pesar de que con los años la existencia de este ser ha perdido credibilidad son muchos los profesionales y aficionados que sueñan con poder demostrar al mundo que la historia de la criatura del lago es cierta. Recientemente el nombre de Nessie ha vuelto a aparecer en los medios de comunicación por partida doble, en ambos casos debido al hallazgo de unos restos que en un principio se asociaron con los del hipotético cadáver del monstruo que tanta gente busca desde hace décadas. En el Instituto Bedford de Oceanografía de Canadá, aceptaron el reto de una compañera de trabajo, quien les propuso determinar cuántos Nessies había en el Lago Ness. Los investigadores estimaron que el número podría oscilar entre 1 y 156 especímenes. Esto era producto de la gran diferencia que había en la descripción del monstruo por parte de testigos. Es sabido que, en casos como este, distintas personas ven cosas diferentes. De acuerdo a los testimonios reunidos llegaron a la conclusión que una cantidad razonable podría rondar entre los 10 y 20 especímenes, de 1 tonelada y media y 8 metros de altura como promedio. Por supuesto, un monstruo no puede ser pequeño. Sin embargo, el modelo que construyeron Chambers y Wetherell era un pequeño juguete. También se hicieron exploraciones en el lago con tecnología avanzada, que lideró Adrian Shine. Con un costo de un millón y medio de dólares, el proyecto se llamaba Deepscan, no encontró ningún monstruo. En la actualidad hay muchas personas que siguen creyendo en su existencia. Un dato interesante es que en 1975, a pesar de no haberlo hallado ningún tipo de rastro del monstruo, le pusieron el nombre científico de Nessiteras rhombopteryx. Y tanto el lago Ness como la criatura, han sido objeto de varias películas y series de televisión. De hecho, la BBC británica produjo una serie llamada "La familia Ness". Y la película "El lago Ness" relata la historia de un investigador que intenta mostrar que todo es una fantasía. De vuelta a la realidad la existencia del monstruo de lago ness en la actualidad permanece siendo una verdadera leyenda. No obstante, en la actualidad siguen apareciendo numerosas fotografías que hacen dudar si existió o existe o es una misteriosa leyenda más.
link: https://www.youtube.com/watch?v=5DDpG725bbs&feature=youtu.be Megalodon pruebas de su existencia. El tiburón Megalodon o megalodonte es ampliamente considerado como el tiburón más grande que ha vivido en la Tierra y como uno de los más grandes depredadores vertebrados en la historia. Los Megalodones recorrían los mares desde hace alrededor de 28 millones años hasta hace 1.6 millones de años, cuando fueron exterminados por la extinción del periodo Pleistoceno. Pero no fue hasta cuando el naturista de origen danés llamado Nicolas Steno, se dio cuenta que los fósiles encontrados y considerados como lenguas de dragones y serpientes extintas, eran realmente, los dientes de un gran animal perteneciente a la familia de los tiburones. Los Megalodones eran conocidos por ser increíblemente enormes. Algunos de los dientes descubiertos pertenecientes a este gran depredador tienen un tamaño de más 17centímetros de altura total, pero la mayoría son de 3 a 5pulgadas. Las reconstrucciones utilizando mandíbulas y otros restos fósiles sugieren que el Megalodon probablemente alcanzo longitudes máximas de hasta 16,5 metros, alrededor de 3 veces más grande que los tiburones blancos. Incluso hacen ver al T-rex como enanos. La amplia gama de fósiles recolectados del Megalodon, particularmente de dientes, sugiere que se trataba de una especie cosmopolita que hábito una amplia gama de ambientes marinos, prefiriendo cálidas y templadas aguas. Estaban en la cima de la cadena alimenticia y se habrían alimentado de grandes presas como los delfines y las ballenas. Actualmente, la ciencia ha permitido conocer mucho más acerca de éste monstruo marino prehistórico en cuanto a sus hábitos, tamaño y forma. Su comportamiento de caza era semejante al del gran tiburón blanco actual, con la salvedad de que su tamaño era descomunal en comparación con los actuales tiburones blancos, llegando incluso a medir cerca de 30metros de longitud. El Megalodon era un animal que vivía en aguas bastante cálidas, y se han llegado a encontrar dientes fósiles incluso en la Fosa de las Marianas en el Océano Pacífico. En su dieta entraba casi cualquier animal, pero lo que sí está claro es que atacaba y devoraba grandes ballenas. Han habido numerosos relatos de testigos que hablan de enormes tiburones a lo largo de la historia y también varias ilustraciones de estos gigantes, incluso unas cuantas fotografías. Bocetos de enormes tiburones que aparecieron muertos en las playas hace muchos años eran lo más probable de Tiburones Blancos o Tiburones Peregrinos sacados de proporción. ¿Quién sabe con seguridad? Pero no se puede confiar en un dibujo como evidencia, no es así como funciona la ciencia. Las declaraciones de testigos también son poco fiables, especialmente si se trata de animales en estado de descomposición. Para el ojo inexperto, un tiburón ballena o un tiburón peregrino podrían parecerse a una especie de gigantesco tiburón blanco. Es un error fácil de cometer. Sin duda, el Megalodon es un animal que impresionaría a cualquiera. Pero lo más impresionante es la posibilidad de que éste gigantesco cazador marino aún esté merodeando los mares. Muchas son las pruebas que hacen que los científicos crean fervientemente que este tiburón se extinguió. La principal es el enfriamiento de los océanos. La glaciación del Hemisferio Norte de la Tierra debido al cierre del Itsmo de Panamá y las sucesivas Edades del Hielo del Pleistoceno pudo hacer que el megalodón dejara de existir. Los niveles de los mares descendieron debido a la congelación del agua. Un tiburón que prefería las aguas cálidas y que las necesitaba para sus crías, comenzó a reducirse hasta extinguirse por completo. La falta de alimento es otra de las hipótesis que llevan a creer que el megalodón se extinguió. El número de peces se redujo en general tras la congelación del planeta por lo que aquellos megalodones que pudieron llegar a sobrevivir al enfriamiento de las aguas y adaptarse, es muy probable que murieran de hambre debido a la escasez de alimento. Esto pudo llevar también a una especie de ‘canibalismo’ motivado por el hambre, por lo que los ejemplares se redujeron drásticamente. Actualmente, los biólogos marinos aseguran que el megalodón se extinguió debido a la falta de alimento y a la aparición de competencia: grandes tiburones blancos fiseteroideos y delfínidos superdepredadores lucharon contra ellos no sólo por el alimento sino también por la supervivencia. Aun así hay científicos que no aceptan la extinción completa de la especie. Más por creencia que por pruebas, aseguran que no conocemos ni la mitad de lo que sucede bajo las aguas de nuestro planeta. En las profundidades marinas todavía puede haber especies que sobreviven a pesar de que el ser humano no las haya vuelto a ver. Sucesos como la desaparición de grandes buques en Japón alimentan la idea de que quizá el rey de los mares todavía siga entre nosotros.