Innovación tecnológica y diseño de vanguardia, para alojar al alpinista al filo de la aguja Le Goûter en un refugio totalmente ecológico.

En el camino de ascenso al Mont-Blanc, una de las mejores rutas de senderismo y alpinismo del mundo, o al menos indispensable en la agenda de los turistas más aventureros, se encuentra el nuevo Refuge du Goûter. Este alojamiento de montaña opta a ganarse el reconocimiento del mejor del mundo. Un título que bien podría ostentar solo por su ubicación. Pero destacar exclusivamente su envidiable emplazamiento sería decir poco. Pertenece a un nuevo enfoque de refugios y, sin duda, marca un antes y un después en el diseño de este tipo de construcciones.
Su arquitectura vanguardista y su innovación tecnológica se alejan de los albergues conocidos hasta ahora, proporcionando un lugar de descanso a los alpinistas causando el menor impacto posible sobre el entorno. Edificado bajo criterios totalmente ecológicos que buscan la autonomía, se alimenta de la naturaleza. La electricidad la obtiene mediante la energía fotovoltaica de sus paneles solares; la calefacción mediante células térmicas, que derriten la nieve para obtener agua. También cuenta con un horno de fusión y una edificación funcional, entre otros avances técnicos, que le permitirán soportar vientos de más de 250 km/h y temperaturas por debajo de los -20 ° C.
Su diseño ovoide recuerda a los futuristas platillos volantes de los seres de otras galaxias. Y es que, aunque no lleva hasta el espacio, sí acerca al viajero un poco más a las estrellas. A 3.835 metros sobre el nivel del mar y emplazado al borde del acantilado de la aguja de Le Goûter, su planta superior, zona donde se encuentra el restaurante, está dotada de amplios ventanales para contemplar, al calor del refugio, el impresionante paisaje de los Alpes franceses.
También en los Alpes encontramos otros dos ejemplos de refugios con un enfoque ecologista y modernista. El Monte Rosa, a casi 2.900 metros sobre el nivel del mar, se localiza en la zona Suiza y el refugio Gervasutti, se emplaza en el glaciar Fréboudze, en la cara este de los Grandes Jorasses, ubicados en la parte italiana del Mont Blanc. Ambos combinan innovación, confort y el respeto por el medio ambiente.
A ellos se sumará en breve el Refuge du Goûter. Abrirá sus puertas el próximo 1 de agosto, con capacidad para hasta 120 personas. Aún habrá que esperar un poco para ser uno de esos afortunados. Eso sí, no es apto para todo tipo de viajeros, solo para los más atrevidos.