Sorprendente lista: Los personajes históricos que escondían curiosas deformidades Notables casos, de personajes famosos, que tenían serias deformidades médicas.
1.- Ana Bolena (1507- 1536), segunda esposa de Enrique VIII, tenía seis dedos en la mano izquierda y tres pezones. Puede que eso haya llamado la atención del excéntrico gobernante inglés.
2.- John Keats (1795-1821), poeta inglés, tenía una cabeza absolutamente diminuta. La que fue burla constante de su grupo, con el tiempo John se refugió en la poesía.
3.- Lord Byron (1788- 1824), poeta inglés, sus pies eran deformes, con forma de pezuña hendida. Una de sus amantes de la época confidenció su extraña deformidad a sus amigas de la socialité.
4.- Napoleón Bonaparte (1769-1821), al emperador francés le faltaba un testículo, enfermedad que se llama criptorquidia y que en la actualidad afecta entre un 2 y 5% de los bebes.
5.- Adolf Hitler (1889-1945), también tenía un sólo testículo, según los médicos soviéticos que realizaron su autopsia. Sin embargo, a diferencia de Napoléon, el führer lo perdió en una explosión en la batalla de Somme, en 1916, donde casi pierde la vida. Esta anécdota era conocida por los países aliados, por eso es que incluso llegaron a componer una simpática canción sobre “el miembro perdido” de Hilter.
6.- Guillermo II (1859-1941), el emperador alemán tenía su brazo izquierdo atrofiado, debido a un complicado parto. No obstante, esto no fue impedimento para que Guillermo fuese conocido por su obsesivo, avasallante, arrogante y megalómano carácter.
7.- Lósiv Stalin (1879- 1953), el dictador soviético, presentaba dedos palmeados en su pie izquierdo y el brazo del mismo lado era notablemente más corto que el derecho.
8.- Josef Goebbels (1897- 1945), político nazi y defensor de la pureza genética, tenía los pies totalmente deformes y su brazo izquierdo era 8 centímetros más largo que el derecho. Ante las constantes burlas, su familia solía decir que estos defectos no eran de nacimiento, sino que surgieron a raíz de una enfermedad que padeció de pequeño. Por ello no deja de ser extraño que se obsesionara tanto con crear una raza aria totalmente pura y sin imperfecciones.
Más curioso aún es que dos de estos personajes –Bonaparte y Hitler- padecían de Ailurofobia, es decir, pánico a los gatos. En tanto, Moisés, profeta y fundador de Israel, según consignan algunos escritos, quizás tuvo labio leporino y paladar hendido. ¿Curioso no?
gracias por pasar