Los scones ingleses se sirven recién horneados con mermeladas de frutas. El secreto de esta receta es utilizar mantequilla muy fría y trabajar la masa con velocidad.
Ingredientes para 24 unidades:
2 tazas de harina
3 cucharaditas de polvo de hornear
3 cucharaditas de azúcar
1/2 cucharadita de sal
4 cucharadas de mantequilla sin sal
2 huevos
1/3 de taza de leche
Preparación:
Precalienta el horno a 400 grados F (205 grados C. Con un colador cierne los ingredientes secos en un recipiente mediano: la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal.
Agrega la mantequilla muy fría y con dos cuchillos sin punta, córtala en trocitos dentro de los ingredientes secos. Obtendrás así una mezcla harinosa llena de grumos de mantequilla.
En un recipiente pequeño, bate los huevos y la leche con un tenedor. Reserva una cucharada de esta mezcla para el final.
Combina el resto de los huevos y leche, a la mezcla de harina y mantequilla, revolviendo pocas veces con un tenedor hasta formar una masa muy grumosa.
Espolvorea de harina un rodillo y la superficie de la mesa de trabajo. Trabajando rápidamente, extiende la masa hasta obtener 1 centímetro de espesor .
Utilizando un molde redondo o un vaso pequeño de 5 centímetros de diámetro, corta la masa en redondeles.
Con una espátula, pasa los redondeles de masa a una bandeja de hornear y utilizando una brochita, cúbrelos ligeramente con la mezcla de huevos y leche que reservaste.
Hornea por 15 minutos hasta que comiencen a dorar ligeramente. Luego, retíralos del horno y pásalos a un plato para servirlos de inmediato.
Ingredientes para 24 unidades:
2 tazas de harina
3 cucharaditas de polvo de hornear
3 cucharaditas de azúcar
1/2 cucharadita de sal
4 cucharadas de mantequilla sin sal
2 huevos
1/3 de taza de leche
Preparación:
Precalienta el horno a 400 grados F (205 grados C. Con un colador cierne los ingredientes secos en un recipiente mediano: la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal.
Agrega la mantequilla muy fría y con dos cuchillos sin punta, córtala en trocitos dentro de los ingredientes secos. Obtendrás así una mezcla harinosa llena de grumos de mantequilla.
En un recipiente pequeño, bate los huevos y la leche con un tenedor. Reserva una cucharada de esta mezcla para el final.
Combina el resto de los huevos y leche, a la mezcla de harina y mantequilla, revolviendo pocas veces con un tenedor hasta formar una masa muy grumosa.
Espolvorea de harina un rodillo y la superficie de la mesa de trabajo. Trabajando rápidamente, extiende la masa hasta obtener 1 centímetro de espesor .
Utilizando un molde redondo o un vaso pequeño de 5 centímetros de diámetro, corta la masa en redondeles.
Con una espátula, pasa los redondeles de masa a una bandeja de hornear y utilizando una brochita, cúbrelos ligeramente con la mezcla de huevos y leche que reservaste.
Hornea por 15 minutos hasta que comiencen a dorar ligeramente. Luego, retíralos del horno y pásalos a un plato para servirlos de inmediato.