¿Y "ésto" acaso deshabilita el reclamo salarial de los maestros? Además de que no estamos hablando de un funcionario puesto a dedo por un presidente en un ministerio (como el caso de Patricia Bullrich al frente de la seguridad), o un cargo heredado del padre (como los que tienen los reyes de los cuales nos independizamos con una guerra que bañó de sangre este país, para que el actual presidente les entregue una condecoración nacional que lleva el nombre del máximo héroe de esa guerra de nuestra Independencia), están hablando de un representante elegido por sus compañeros de sindicato, sea maestro o no, sea un ladrón o no (y no existe en el mundo que se condene a alguien antes de ser culpable en la justicia, una "imputación" no significa culpable y menos con una justicia corrupta), les guste o no, se trata de la persona votada en elecciones por los maestros para representarlos, si creen que se lo puede desautorizar porque no les gusta, corre lo mismo para todos los otros cargos electivos, empezando por el presidente de la nación.
Este es un país dónde hay plata para poner del Estado para que vuelva el fútbol, plata para condonar deudas millonarias a empresarios amigos, como la deuda del Correo al padre de Macri, pero no para arreglar los sueldos de los docentes, la persona que va a educar a tus hijos. Un reclamo que vienen teniendo que hacer en todos los gobiernos desde la Carpa Blanca de los años noventa, así que mucho "cambio" no parece que haya en realidad.
Y el argumento de este panfleto se anula sólo desde la primera palabra, cuando llama a una persona "ésto". Sin mencionar que es "radical", sos "radical" y venís a hablar de la "memoria", destruyeron el país con la "Alianza", y es sólo el comienzo, la lista es grande de "radicales", y bien negra.
Marchi, Baradel, a esta sociedad fascista no le gusta el tipo que hace paro, lo que no les tendría que gustar es el tipo que no le paga, y a mí no me gustan ustedes. No les importa que un laburante no cobre su sueldo, sólo quieren que todo siga y siga, metidos en sus vidas sin conciencia. Los fanáticos políticos de Facebook son el fascismo hueco de la clase media.