En la actualidad, la mayoría del tiempo estamos frente a una pantalla. La computadora o el celular hacen todo por nosotros y estamos perdiendo la capacidad de analizar y pensar de manera lógica. El día de hoy te traemos cinco divertidos, pero complicados, acertijos de lógica, para que pongas a prueba tu cerebro.
¡EMPECEMOS!
1. Los cuatro ensombrerados:
Cuatro criminales se encuentran en fila, en una escalera, mirando hacia la misma dirección. Una pared separa al cuarto hombre del resto y, por eso, el primer hombre puede ver al segundo y al tercero frente a él; el segundo hombre solo puede ver al tercero, y el tercer y cuarto hombre no pueden ver a ningún otro.
Cada criminal está usando un sombrero, pero ninguno sabe de qué color es el suyo. Se les ha dicho, sin embargo, que hay dos sombreros negros y dos sombreros blancos. Se les pide que griten el color de su sombrero una vez lo hayan adivinado.
También se les ha dado tres reglas: no pueden moverse ni voltearse, no pueden decir ni una sola palabra y bajo ninguna circunstancia pueden quitare el sombrero. Asumiendo que todos han seguido las reglas, ¿quién es el primero en gritar el color de su sombrero?, y ¿por qué?
Respuesta:
Hombre número 2. ¿Lo adivinaste? Ahora te explicaremos porqué. El tercer y cuarto hombre no pueden ver a nadie; el primer hombre sabe que su sombrero es blanco o negro porque los ve a los dos frente a él.
El hombre número 2 solo vio un sombrero negro frente a él, y como sabía que el hombre número 1 podía ver dos sombreros, número 1 hubiera adivinado el suyo si el hombre número 2 hubiese tenido un sombrero negro también (dos sombreros negros significarían que el hombre número 1 tendría un sombrero blanco); pero como el número 1 no dijo nada, el hombre número dos supo que usaba un sombrero blanco.
2. El príncipe y el rio:
El príncipe azul buscaba por todas partes a su verdadero amor. Cuando el verano estaba a punto de terminar, se encontró con la cabaña de una bruja. Cansado, el príncipe le preguntó si podía darle posada por una noche. La bruja aceptó amablemente y le brindó una cama, agua y comida.
A la mañana siguiente, antes de que el príncipe partiera, la bruja le dio un regalo, y le dijo: “Un día, tu camino será bloqueado por un río sin un puente por el cual cruzar. No tendrás otra opción aparte de nadar al otro lado. Afortunadamente, nunca fallarás al tener esta túnica mágica.
El príncipe le agradeció y siguió su camino. Cien días y cien noches pasaron hasta que encontró el río del cual la bruja le había hablado, pero pudo atravesarlo sin la túnica mágica. ¿Cómo lo hizo?
Respuesta:
El príncipe visitó a la bruja a finales del verano (Septiembre), y pasaron 100 días hasta que llegó al río. Para entonces, ya era invierno, por lo cual el río estaba congelado y fue capaz de cruzarlo sin problemas.
3. El robo del coche:
En una noche oscura. Un auto atropelló a una persona y el conductor se dio a la fuga. Un policía que se encontraba en la escena del crimen dijo que el auto iba a alta velocidad. Seis transeúntes vieron cómo pasó el accidente, pero sus reportes eran contradictorios.
El primer testigo dijo que ella vio al hombre conducir un carro azul. El segundo testigo dijo que el auto iba a alta velocidad y llevaba las luces apagadas. El tercer testigo dijo que el carro no iba tan rápido y que pudo notar la placa del vehículo. El cuarto testigo dijo que era un Toyota con las luces apagadas. El quinto dijo que quien conducía era una mujer y que el automóvil no tenía placa. El sexto testigo dijo que era un Ford de color gris.
Afortunadamente, el culpable fue detenido, pero se reveló que solo uno de los testigos dio un reporte correcto. Los demás dieron una pieza de información correcta y otra falsa. Teniendo esto en cuenta, responde las siguientes preguntas:
¿De qué marca era el auto? ¿De qué color era? ¿Iba a velocidad alta o baja? ¿Tenía placas? ¿Tenía las luces encendidas o apagadas? ¿Lo conducía un hombre o una mujer?
Respuesta:
El vehículo era un Ford azul con placa, conducido por una mujer a toda velocidad y con las luces apagadas. Empieza con la información que dio el policía: que el carro se movía muy rápido. Como cada testigo, menos uno, dio un dato falso y uno verdadero, podemos usar el proceso de eliminación para determinar los datos correctos.
Por ejemplo, la testigo que correctamente dijo que el auto iba a alta velocidad, apoyada por la versión del policía, estaría también en lo correcto sobre su otro dato: que las luces del auto estaban apagadas. Eso significa que el otro testigo que también dijo que estaban apagadas estaba en lo correcto, pero su segundo dato era falso (que el carro fuera un Toyota). De ahí puedes ir eliminando detalles hasta que encuentres el detalle preciso.
4. El consejo de la niña:
Un conductor cambiaba un neumático cuando los cuatro tornillos cayeron en una alcantarilla. Era imposible recuperarlos, y el hombre tenía miedo de tener que esperar mucho tiempo a orillas de la carretera. Pero no había de qué preocuparse. Una niña que pasaba en bicicleta por el lugar le dio una solución, y el hombre fue capaz de poner una nueva llanta y manejar a la gasolinera más cercana. ¿Puedes adivinar lo que la niña le dijo?
Respuesta:
La niña en la bicicleta le dijo al hombre que tomara un tornillo de las otras tres llantas y que lo pusiera en la nueva llanta del vehículo, de esa manera cada llanta tendría tres tornillos.
5. Los conejos de la granja:
Un granjero tiene en su patio tres grandes conejeras en donde viven sus conejos. Una de las conejeras está pintada de color rojo, la otra es amarilla y la tercera es verde. En la conejera verde había el doble de conejos que en la amarilla, pero eso estaba a punto de cambiar.
Un día, el granjero decidió tomar cinco conejos de la conejera ubicada a la izquierda y donarlos a una escuela. Luego tomó la mitad de los conejos que quedaban en esa conejera izquierda y los puso en la conejera roja. ¿De qué color es la conejera a la izquierda?
Respuesta:
La conejera de la izquierda es la amarilla. Desde el principio sabemos que en la conejera verde había el doble de conejos que en la amarilla. Eso significa que en la verde había un número par de conejos.
Cuando el granjero movió cinco conejos de la conejera izquierda, el número de conejos que quedó dentro se volvió par (lo que sabemos debido a que tenía que ser divisible entre dos). Antes que sacaran a los cinco conejos, la conejera izquierda tenía un número impar de conejos. De esta forma, la conejera de la izquierda no podría ser verde ni roja.