Ronnie Brower vivió la vida loca durante años. Casi nada le importaba, a él solo le gustabavivir el momento. En el colegio empezó a ir a muchas fiestas, beber sin control y tomar pastillas para la depresión. Comía entre 10 a 15 hamburguesas con queso en McDonalds durante el día. Sin embargo, una advertencia le haría cambiar de rumbo su vida. Ronnie engordó tanto que no podía hacer cosas que antes hacía con normalidad. Cuando en el 2013 visitó al médico, este le dijo que si no perdía peso-en ese momento pesaba 303 kilos- corría el riesgo de morir. ¿Quién no le teme a la muerte?
Él decidió cambiar su rutina de vida
Él decidió cambiar su rutina de vida
Ronnie no llevaba una vida ni
alimentación
saludable, no hacía ejercicio. Los excesos eran parte de su vida. Esta advertencia le haría cambiar de parecer. Tenía que cambiar su estilo de vida. Su rutina diaria cambió a hacer mucho
ejercicio
y una dieta baja en grasas. Su dieta general consistía en huevos revueltos con brócoli y mostaza, un batido proteico para el almuerzo y carne con ensalada para la cena. En solo dos años él perdió 191 kilos. Pero este gran esfuerzo trajo un nuevo problema: la cantidad de piel sobrante.
Bajar de peso no fue nada fácil
Después de la operación quedó así
“Quiero ayudar a la gente que está en la misma situación. Si cambias la forma en la que piensas entonces podrás perder peso”, dice Ronnie. La decisión está en ti.