Martín Lousteau (Buenos Aires, Argentina; 8 de diciembre de 1970) es un economista, político, diplomático y ex embajador argentino en los Estados Unidos.
Se desempeñó como funcionario bonaerense durante el gobierno de Felipe Solá, incluyendo la presidencia del Banco de la Provincia de Buenos Aires antes de ser nombrado Ministro de Economía de Argentina, desde el 10 de diciembre de 2007 hasta el 24 de abril de 2008 durante la presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner.
Fue el mentor del nuevo esquema de retenciones, que desencadenó el conflicto con las organizaciones patronales agropecuarias. El 11 de marzo de 2008, el ministro anunció la sanción de la Resolución 125.
Fue Diputado Nacional por la Ciudad de Buenos Aires. Obtuvo su primer cargo electivo por el Frente UNEN en a las elecciones legislativas de Argentina de 2013. En 2015 fue candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por el frente electoral ECO. Durante el primer año de gobierno del nuevo Presidente Mauricio Macri y debido a su estrecha relación de confianza personal fue designado embajador en los Estados Unidos.
Algunos dicen que la violencia política empezó con el gobierno anterior, pero, el que la siguió, redobló la apuesta, y empezó con la parte más violenta, que sigue hasta hoy: la de los fanáticos, esos boludos que todavía se hacen llamar "anti-K". Pero la violencia política no empezó con los K, tiene mucho tiempo, por lo menos con la forma en que la conocemos.
Una agencia relacionada a Antonito De la Rúa me pidió los dibujos para este aviso en 1999, antes de las elecciones. Estaba firmado por "Jóvenes de la Alianza", la misma Alianza que un año después fue a buscar a Cavallo para ministro de economía. En Canal13-TN, donde hacíamos "Carrera a la Rosada", un segmento con dibujos parecidos e inspirador de esta publicidad, no les pareció mal que la hiciera, sobretodo cuando se hablaba de "no gastar el recurso del dibujo", y hasta me impulsaron a que la hiciera.
Dos ejemplos de cómo se puede alimentar la violencia política, como un barrabrava, o ser una buena defensora de tus ideas, ambas del mismo lado.
Con en la gritería y arenga barata de esta diputada, que sólo tiene el objetivo obvio de hablar para la tribuna, con una tribuna que además le responde alentándola.
Del otro lado, pero desde el mismo, esta chica maravillosa, muestra cómo se puede defender lo que uno cree con verdadera civilidad, algo básico, que uno esperaría de un político, pero que nos acostumbramos tanto a que no lo tengan, que hasta nos empezó a gustar que fueran así. Es un orgullo tener una diputada como ella, y doblemente viendo a los otros. Aún no coincidiendo con lo que piensa, me representa mejor que muchos.
La violencia política, de los mismos políticos, que tendrían que ser por lo menos correctos, inaugura todas las violencias.