Mientras escribo esto veo por la ventana a mi perro durmiendo o mejor dicho agonizando.
Recuerdo la primera vez que lo vi, fue cuando mi madre lo trajo. Al parecer la siguio desde quien sabe donde y vino hasta nuestra casa. Venia de vez en cuando y luego se iba a la calle de nuevo. Supongo que poco a poco fue acostumbrandose a estar aqui pero siempre queria salir a la calle.
Nunca mordia pero si era de esos perros gritones que ladran.
Hace unas semanas andaba bien, pero en alguna de las tantas escapadas que realizo hacia su segundo hogar es probable que algo comiese porque en algunos dias perdio la vision de un ojo y empezo a enflaquecer para luego estar donde esta ahora, apenas respira y ya no se puede levantar. Por la mañana se meo y cago encima al estar acostado a lo cual entre mi madre y yo estuvimos limpiando y lavando al perro.
Ya me imagino a algunos decir "por què no lo llevaste al veterinario" pues por el motivo que siempre uno se preocupa y mueve el mundo: dinero.
En estos momentos estamos pagando deudas y medicamentos asj que no nos podemos permitir el gasto extra del veterinario (a veces ni a nuestro medico podemos ir)
Pues bueno al verlo en tan mal estado mi padre llamo a un conocido que se encarga de lo que seria la inyeccion letal para los humanos en EEUU.
Mientras esperamos el inevitable final pasan por mis memorias los recuerdos de algunos momentos entrañables y tambien los recuerdos de otras mascotas que pasaron por el mismo destino, destino que algun dia a todos nos visita.
Recuerdo la primera vez que lo vi, fue cuando mi madre lo trajo. Al parecer la siguio desde quien sabe donde y vino hasta nuestra casa. Venia de vez en cuando y luego se iba a la calle de nuevo. Supongo que poco a poco fue acostumbrandose a estar aqui pero siempre queria salir a la calle.
Nunca mordia pero si era de esos perros gritones que ladran.
Hace unas semanas andaba bien, pero en alguna de las tantas escapadas que realizo hacia su segundo hogar es probable que algo comiese porque en algunos dias perdio la vision de un ojo y empezo a enflaquecer para luego estar donde esta ahora, apenas respira y ya no se puede levantar. Por la mañana se meo y cago encima al estar acostado a lo cual entre mi madre y yo estuvimos limpiando y lavando al perro.
Ya me imagino a algunos decir "por què no lo llevaste al veterinario" pues por el motivo que siempre uno se preocupa y mueve el mundo: dinero.
En estos momentos estamos pagando deudas y medicamentos asj que no nos podemos permitir el gasto extra del veterinario (a veces ni a nuestro medico podemos ir)
Pues bueno al verlo en tan mal estado mi padre llamo a un conocido que se encarga de lo que seria la inyeccion letal para los humanos en EEUU.
Mientras esperamos el inevitable final pasan por mis memorias los recuerdos de algunos momentos entrañables y tambien los recuerdos de otras mascotas que pasaron por el mismo destino, destino que algun dia a todos nos visita.