Después hay gente que se pregunta cómo pueden ver El Show del Problema, peor ver los noticieros, que te venden a los nuevos héroes policiales. No pudieron meternos a Chocobar, ahora encontraron una nueva heroína, para no hablar nunca de todo lo que les falta a nuestros policías para estar bien, desde lo que cobran, hasta el equipamiento para trabajar, pasando por la capacitación; pero que sirve bien para vender que el Estado estaría dando una guerra sin cuartel contra la delincuencia diabólica. Así que, agarrate si tuviste la mala suerte de ser el kiosquero de en frente de uno de los detenidos, porque cuando te encuentre Canal Trece, o Telefe Noticias, y ni hablar Canal Nueve (América no sé, tengo la suerte de no ver ese canal hace años), vas a ser destruido en cámara, como uno de los nuevos involucrados en el intento de homicidio de la nueva heroína nacional, una mujer que resulta más heroica que el mismo General Don José de San Martín. Y cuando alguien pregunte por qué, la respuesta es obvia, porque le pegaron un tiro y está en el hospital, por eso.
La manera en la que los noticieros se ponen siempre del lado de uno de los abogados, en la mayoría de los casos, del fiscal, aunque nunca han faltado casos donde un culpable tiene la defensa de los medios, porque tiene alguna relación con el medio, porque es un político y está en funciones actualmente, etc. Creen en serio que no tiene nada que ver con la inseguridad, que nada influyen en la resolución de los casos, y, lo que es más importante para estos traficantes de la información, que no se usa para generar tendencias en la opinión pública, tan acostumbrada a actuar como ovejas de una manada, cuando se usa la zanahoria correcta, como es la indignación y las historias de heroicos defensores de los bienes de la clase media.
Una persona con dos dedos de frente, y me animaría a decir que, con un mínimo de adultez, de dignidad, no cree nunca cualquier cosa que le digan estos medios de comunicación, que por si fuera poco la intención netamente comercial, tienen encima una intencionalidad relacionada con los intereses políticos de los sectores del poder a los que representan, sino forman parte de ellos, los dueños de estos medios en la Argentina.
Hay un rasgo profundamente sano, que tiene el individuo con la personalidad para dudar de cualquier exageración en la venta de alguien que le puedan hacer, y mucho más cuando esto lo hacen los medios de comunicación, que desde principios del siglo XX tendríamos que saber cuán intencionados están, siempre en la dirección de las ganancias económicas empresariales, de estas empresas de espectáculos, cuando no de la defensa de los sectores del poder a los que corresponden. Aunque esto nos haya hecho dudar del nivel del talento de Messi, aún pudiendo cometer errores tan grandes como no disfrutar de la maravilla que de nuevo tocó al fútbol argentino, sigue siendo un rasgo maravilloso de personalidad y de dignidad, que nos hace un poco mejores que el resto, para poder ser nosotros mismos, sin resultar tan influenciables en un mundo donde todas las masas actúan y tienen orientaciones que fueron provocadas por alguien, a partir de la cultura, de las campañas de psicosis, de las trampas ideológicas. Ser tan personal como para no aceptar nada que te vendan exageradamente, precisamente porque te lo están vendiendo así, aunque nos haga perdernos a Messi, nos vuelve mucho más verdaderamente independientes, en un mundo donde casi todo es seguir a la manada.
La única que no tiene nada que ver con todo esto, es ella, ojalá que se recupere bien y en todo lo que necesita, entre otras cosas para seguir siendo lo que eligió, a pesar de todos los problemas que tiene un policía en este país, donde los reaccionarios creen que, con un poco de banque ideológico están, aunque lleven años buscando la formación de su sindicato y nadie los quiera escuchar.