Uno se sienta en la silla presidencial de la Casa Blanca, en los Estados Unidos. Otro vive en una humilde morada de la España rural, pero pareciera que ellos fueran gemelos separados al nacer.
Su nombre es Dolores Leis Antelo y el enorme parecido con el presidente de los Estados Unidos la ha llevado a la fama.
Fue la semana pasada cuando la fotografía de Dolores puso de cabeza a las redes, tras una entrevista con el periódico local, en donde habla de su vida como agricultora de la localidad de Cabana de Bergantiños.
En la imagen, la mujer se encuentra en medio de su granja en Nanton, con una azada negra.
Tal es su parecido, que en las redes sociales hubo quien la apodó "el Donald Trump de la Costa da Morte".
"Mi foto parece haber llegado muy lejos. Creo que es por el color de mi cabello", dijo a La Voz de Galicia.
Y es que Dolores jamás imaginó que la fotografía se haría viral tan rápidamente.
Su hija, Ana, agregó: "¡Imagínense si fuéramos parte de la familia de Donald Trump!"
Ante la fama que ha logrado gracias a la foto, Dolores ha optado por no dejarse fotografiar más, con el único fin de recobrar la paz y tranquilidad de su vida en el municipio de Coruña.