Éxodo 20:7
No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, porque el Señor no tendrá por inocente al que tome su nombre en vano.
“Cristo vence”, por las buenas o por las malas. Qué significa “Cristo Vence” cuando hablamos de una discusión entre hermanos, que vence sobre las personas que piensan distinto, por eso será que usan el mismo eslogan que tenían pintados en sus aviones los asesinos que bombardearon la Plaza de Mayo. Cuando apareció la pancarta de “Cristo Vence”, perdieron. Cristo Vence, pero no al odio, parece. Cristo no existe, como ustedes.
Es increíble el cinismo de “salvemos las dos vidas”, cuando están condenando a seguir en la marginalidad y a la muerte a miles de mujeres, sólo por un criterio moral. ¿Los reaccionarios saben que lo son, o creen que tienen sentido crítico? La postura de “las dos vidas” es fanática, ¿hace falta ver más ejemplos de esto? Fíjense si están del lado del fanatismo o del bien público.
“No se le puede negar la existencia al otro” (aunque no hablamos de otro ser, sino de un feto en formación dentro de una persona), pero se le puede negar la salud a miles de mujeres, que por una situación de vida no pueden tener más hijos o no quieren tenerlos ahora. “Salvemos las dos vidas”, pero no salvás ni una, y las mujeres se mueren cuando no quieren tener un hijo.
Y todo por una supuesta cuestión ética, pero que reduce a la raza humana a una especie más de animal. Somos seres humanos, no gatos, o plantas, no alcanza con estar vivos, con existir, con respirar, para tener una vida. Un ser humano tiene que ser algo más que una forma de vida, ser deseado también es un derecho, y uno que puede ser más importante que la propia existencia, para el alma humana. En un mundo donde tantos hombres y mujeres han muerto por ideales, por convicciones, por la dignidad, defender la vida como una condición intocable, aún para el propio individuo decidiendo sobre sí mismo, es deshumanizar al hombre. Y estos fanáticos quieren traerlos al mundo por obligación.
Y encima son parte de una religión que comienza con un hombre que entrega su vida por los pecados de la humanidad, Dios mismo se hace hombre para poder hacer esto, pero se ve que Jesús estaba equivocado, hay que defender la vida celular “con toda violencia”.
Y es irónico que, los mismos que piden que maten a todos los “villeros”, sean los mismos de “las dos vidas”. Cuando conviene, matar es una buena medida sanitaria, cuando no, somos asesinos. Ninguna vida tiene que empezar por un accidente y obligando a la madre a tenerlo. Nadie tendría que aumentar el dolor de la madre que decide abortar, y sólo por una cuestión moral.