Cuando terminó de hablar, un fariseo lo invitó a cenar a su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa.
El fariseo se extrañó de que no se lavara antes de comer.
Pero el Señor le dijo: "¡Así son ustedes, los fariseos! Purifican por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia.
¡Insensatos! El que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro?
Den más bien como limosna lo que tienen y todo será puro.
*Palabra del Señor*
Lavarse las manos no era una cuestión de limpieza, sino de leyes ceremoniales. Había que cumplir hasta los detalles más insignificantes.
Había grandes vasijas de agua especialmente para este fin. Se vertía el agua en la mano empezando por la punta de los dedos en forma que corriera hasta la muñeca. Luego había que limpiar cada palma refregándola con el puño de la otra… toda una ceremonia. Para un fariseo, omitir el más mínimo de los detalles era pecado… Jesús , les dice que si tuvieran el mismo cuidado en limpiar lo de dentro que lo de fuera, otra sería la cuestión.
No les pide que dejen de limpiar lo de fuera… les dice que por dentro están sucios cuando por fuera quieren mantener la belleza, la limpieza, el orden.
Muchos de ellos se limitaban a lo externo. Mientras se cumpliera esto, lo demás no importaba. Podían tener un corazón lleno de sombras, malo, falto de caridad, de justicia, pero mientras cumplieran todos los ritos ceremoniales, se creían buenos ante Dios.
Son mensajes universales, mensajes que superan el hecho en sí, que llegan hasta nuestra historia, hasta el hoy como si fuera dicho ayer.
Hay personas que creen que con cumplir con el rito ya está bien. Me muestro cristiano, me pongo el traje de cristiano los domingos, leo la Biblia, doy dinero en las colectas, hasta puedo enseñar religión, catequesis, biblia…pero lo que vale es el corazón. A veces corazones orgullosos, despreciativos, sin justicia, con falta de amor a los demás, que hacen fraude en su trabajo, que mienten en sus relaciones, que aman por interés, que cuidan por interés, que hacen todo por interés, quizás no sean personas muy cristiana que digamos. ¿Qué diría Jesús hoy?
Y hay un mundo que cuida lo de fuera, que no le interesa lo de dentro que lo único que pretende es que uno tenga buena onda, buena vibra, buena energía. Si está bien con él mismo, con Dios o con los demás, poco y nada interesa. Lamentablemente a veces nosotros, nos dejamos llevar por esos estándares, y vivimos según ellos. Entonces nos pasa lo que dice el evangelio: limpiamos todo por fuera, pero no por dentro, limpiamos el exterior del envase, y lo de dentro, que contiene lo que realmente importa, lo dejamos contaminado, sucio, sin limpiar.
Muchos no entienden esto. Nosotros que si lo entendemos, sería bueno, necesario, imprescindible, convertir nuestra actitud y darle al interior, al menos , todo lo que le damos al exterior: cremas anti age, que será el aceite que siempre mantenga encendida la llama del encuentro con Jesús. Gimnasio, que será ser más caritativo con los demás, dando corazón, pasión , vida en cada cosa para mantener los músculos del alma tonificados, y fuertes …alimentación sana, que será lectura frecuente de la Palabra de Dios, será frecuentar más los sacramentos.
No nos quedemos sólo con los criterios del mundo. Nosotros sabemos bien lo que es estar limpios de verdad. Esa experiencia al salir de un confesionario, esa paz, ese sentirnos en el aire, felices, con una alegría indescriptible, no tiene precio ni comparación. Ni el mejor spa puede conseguir lo que conseguimos sacándonos mochilas pesadas de cargas que venimos portando hace años.
Que tengamos la gracia de mirar un poco el interior para limpiar el fondo de nuestro corazón, que aprendamos a ver con los ojos del alma, porque así nos mira Dios, que mantengamos siempre el alma joven, por tantos cuidados, por tanta gimnasia, por tanta buena alimentación diaria.
Buena jornada para todos.
El fariseo se extrañó de que no se lavara antes de comer.
Pero el Señor le dijo: "¡Así son ustedes, los fariseos! Purifican por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia.
¡Insensatos! El que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro?
Den más bien como limosna lo que tienen y todo será puro.
*Palabra del Señor*
Lavarse las manos no era una cuestión de limpieza, sino de leyes ceremoniales. Había que cumplir hasta los detalles más insignificantes.
Había grandes vasijas de agua especialmente para este fin. Se vertía el agua en la mano empezando por la punta de los dedos en forma que corriera hasta la muñeca. Luego había que limpiar cada palma refregándola con el puño de la otra… toda una ceremonia. Para un fariseo, omitir el más mínimo de los detalles era pecado… Jesús , les dice que si tuvieran el mismo cuidado en limpiar lo de dentro que lo de fuera, otra sería la cuestión.
No les pide que dejen de limpiar lo de fuera… les dice que por dentro están sucios cuando por fuera quieren mantener la belleza, la limpieza, el orden.
Muchos de ellos se limitaban a lo externo. Mientras se cumpliera esto, lo demás no importaba. Podían tener un corazón lleno de sombras, malo, falto de caridad, de justicia, pero mientras cumplieran todos los ritos ceremoniales, se creían buenos ante Dios.
Son mensajes universales, mensajes que superan el hecho en sí, que llegan hasta nuestra historia, hasta el hoy como si fuera dicho ayer.
Hay personas que creen que con cumplir con el rito ya está bien. Me muestro cristiano, me pongo el traje de cristiano los domingos, leo la Biblia, doy dinero en las colectas, hasta puedo enseñar religión, catequesis, biblia…pero lo que vale es el corazón. A veces corazones orgullosos, despreciativos, sin justicia, con falta de amor a los demás, que hacen fraude en su trabajo, que mienten en sus relaciones, que aman por interés, que cuidan por interés, que hacen todo por interés, quizás no sean personas muy cristiana que digamos. ¿Qué diría Jesús hoy?
Y hay un mundo que cuida lo de fuera, que no le interesa lo de dentro que lo único que pretende es que uno tenga buena onda, buena vibra, buena energía. Si está bien con él mismo, con Dios o con los demás, poco y nada interesa. Lamentablemente a veces nosotros, nos dejamos llevar por esos estándares, y vivimos según ellos. Entonces nos pasa lo que dice el evangelio: limpiamos todo por fuera, pero no por dentro, limpiamos el exterior del envase, y lo de dentro, que contiene lo que realmente importa, lo dejamos contaminado, sucio, sin limpiar.
Muchos no entienden esto. Nosotros que si lo entendemos, sería bueno, necesario, imprescindible, convertir nuestra actitud y darle al interior, al menos , todo lo que le damos al exterior: cremas anti age, que será el aceite que siempre mantenga encendida la llama del encuentro con Jesús. Gimnasio, que será ser más caritativo con los demás, dando corazón, pasión , vida en cada cosa para mantener los músculos del alma tonificados, y fuertes …alimentación sana, que será lectura frecuente de la Palabra de Dios, será frecuentar más los sacramentos.
No nos quedemos sólo con los criterios del mundo. Nosotros sabemos bien lo que es estar limpios de verdad. Esa experiencia al salir de un confesionario, esa paz, ese sentirnos en el aire, felices, con una alegría indescriptible, no tiene precio ni comparación. Ni el mejor spa puede conseguir lo que conseguimos sacándonos mochilas pesadas de cargas que venimos portando hace años.
Que tengamos la gracia de mirar un poco el interior para limpiar el fondo de nuestro corazón, que aprendamos a ver con los ojos del alma, porque así nos mira Dios, que mantengamos siempre el alma joven, por tantos cuidados, por tanta gimnasia, por tanta buena alimentación diaria.
Buena jornada para todos.