Todos somos arqueros de la voluntad divina………por lo tanto, es indispensable conocer los instrumentos que tenemos a nuestra disposición……
EL ARCO: el arco es la vida: de le viene toda la energía...
La flecha un dia partira….el blanco esta lejos…pero tu vida siempre permanecera junto a ti,y hay que saber cuidarla...Necesitas periodos de inaccion...un arco que esta siempre armado, en estado de tensión, pierda su potencia…por lo tanto, acepta el reposo para recuperar tu firmeza.asi cuando estires la cuerda, tu fuerza estara intacta.
El arco no tiene conciencia: es una prolongación de la mano y del deseo del arquero.sirve para matar o para meditar.por ello debes ser siempre claro en tus intenciones.
Un arco tiene flexibilidad, pero también un limite.un esfuerzo más allá de su capacidad lo rompera, o dejara exhausta la mano que lo sostiene.Del mismo modo, no exijas de tu cuerpo mas de lo que te puede dar.y recuerda que un dia llegar la vejez,y eso es una bendición, no una maldición...
Para mantener el arco abierto con elegancia, haz que cada parte de de si solo lo necesario, y no disperses tus energias.asi podrás disparar muchas flechas sin cansarte…
LA FLECHA: la flecha es la intención.es lo que une la fuerza del arco con el centro del blanco.
La intención del ser humano tiene que ser cristalina, recta, bien equilibrada. Una vez que la flecha parta no volverá. Por lo que, si los movimientos que te han llevado a través del proceso no han sido precisos y correctos, es mejor interrumpirlo y no actuar precipitadamente solo porque el arco ya este tenso y el blanco espere.
No obstante, nunca dejes de manifestar tu intención si lo único que te detiene es el miedo a errar.si hiciste los movimientos correctos, da los pasos necesarios y acepta el reto, abre la mano y suelta la cuerda. Aunque no des en el blanco, sabrás afinar la puntería la próxima vez. Si no te arriesgas, nunca sabrás que cambios eran necesarios.
EL BLANCO: el blanco es el objetivo que hay que alcanzar. Lo escogiste tú. En eso reside la belleza del camino: no puedes nunca disculparte diciendo que el adversario era más fuerte, pues fuiste tu quien escogió el blanco, y tuya es la responsabilidad.
Si ves en el blanco a un enemigo, puede que aciertes el tiro, pero no te mejoraras en nada a ti mismo. Te pasaras la vida simplemente intentando colocar una flecha en el centro de una cosa de papel o madera, algo completamente inútil. Y cuando estas con otras personas, te quejaras que nunca hiciste nada interesante.
Por eso tienes que escoger tu objetivo, dar lo mejor de ti para alcanzarlo tratándolo con respeto y dignidad: tienes que saber que significa y cuanto esfuerzo, entrenamiento e intuición te ha exigido.
Al mirar al blanco no te concentres en el, mira todo lo que sucede a tu alrededor por que la flecha, al ser disparada, se encontrara con factores con los que no has contado, como el viento, el peso, la distancia.
El objetivo solo existe en la medida en que un hombre sea capaz de soñar con alcanzarlo. Lo que justifica su existencia es le deseo, sin el cual seria una cosa muerta, un sueño distante una fantasía.
Así, del mismo modo que la intención busca su objetivo, el objetivo también busca la intención del hombre, pues es el quien da sentido a su existencia: ya no es solo una idea, sino el centro del mundo de un arquero................................