Por lo general apelamos a los grandes logros de la humanidad para resaltar nuestra condición de superioridad de raza, a veces parecemos hipócritamente obviar que dichos logros vienen precedidos a costa del sufrimiento o del sacrificio de otros seres, antes que nuestros meritos propios. Aprovechando la ocasión de la celebración Rusa de los 50 años del viaje de Gagarin, hay que volver a recordar que antes que Gagarin, tuvieron que hacer muchas pruebas para que su viaje pudiera tener garantías de éxito, una de éstas y la más importante fue la perrita Laika, el primer ser vivo en el espacio, quizás no tuvo la gloria que Gagarin tuvo en vida, pero si fue la estrella que alumbró su cumbre al exito...
La perrita Laika o Laica, lanzada al espacio en 1957 a bordo del Sputnik-2, murió de estrés en la cápsula de despegue, según ha develado un biólogo ruso. El destino de Laika también lo han compartido muchos otros inocentes, como Bars, Lisichka, Pchelka, Mushka (perros), Yorick, Gordo, Able, Bonnie (monos) gatos, chimpancés, etc.
La historia de Laika (Laica)
En aquel año de 1957, el mundo asistía asombrado el 4 de octubre, al lanzamiento por parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, del primer satélite artificial de la historia de la Humanidad. El Sputnik 1. Tenía 83 kgrs. de masa, y logró llegar a la órbita terrestre, ante el estupor de los Estados Unidos de Norteamérica que no habían logrado elevar su Vanguard, su primer satélite artificial, de sólo 1.470 grs. de masa. Comenzaba la Carrera Espacial.
Ante el éxito del lanzamiento del primer Spuknit, un equipo de técnicos soviéticos, formado por el científico e ideólogo de la misión, Serguei Korolev; el ingeniero Nikolaï Koutyrkine; y el matemático Georgui Gretchko, deciden el lanzamiento de un nuevo satélite artificial, el Sputnik 2. Pero a diferencia del primero, éste iba a ir habitado. El ser vivo elegido fue Laika. Los científicos rusos la encontraron por las calles de Moscú.
La decisión de lanzar el satélite fue tomada el 10 o 12 de octubre, lo cual dejaba al equipo de construcción con escasas cuatro semanas para construir el nuevo artefacto. La apresurada construcción del Sputnik 2 se vio complicada por el hecho de que esta vez se pretendía llevar a una criatura viva en su interior, en sólo cuatro semanas, la unión Soviética apresuró la construcción para lanzar un ser vivo sin esperanzas de que regresara con vida, sólo con el fin de lograr un impacto político y mediático para celebrar (a costas de la vida de un animal) la llegada al espacio en plena carrera espacial, y a su vez coincidir con el 7 de noviembre fecha de la “Revolución de Octubre”
Metieron a Laika en una especie de maleta espacial para introducirla en el Spuknit 2, que se iba a lanzar desde el cosmódromo de Tyuratam-Baïkonour, en la URSS. Laika no entendía nada de lo que le estaba pasando.
Asustada, Laika miraba a su alrededor, porque nadie le explicaba nada. Le llenaron todo su cuerpecito de cables, para saber desde la Tierra, como estaban sus constantes vitales, cuando ella estuviera ya navegando. Cuando ya estuvo preparada, la metieron en el Sputnik 2.
El 3 de noviembre de 1957, a las 22:28 hora local de Moscú, el Spuknit 2, era lanzado al espacio con Laica adentro, un equipo de radio y un medidor de rayos cósmicos. Su órbita tenía un perigeo de 225 kms. y un apogeo de 1.671 kms., con una duración de 103,7 minutos y una inclinación de 65,1 grados. Desde el control en Tierra, después del lanzamiento, la escucharon ladrar, y percibieron los latidos de su corazón. Los latidos del corazón del animal aumentaron de tres a cuatro veces lo normal, y su frecuencia cardíaca pasó de 103 a 240 latidos por minuto. Al alcanzar la órbita, la punta cónica del Sputnik 2 se desprendió exitosamente. Al estar en órbita el pulso de Laika había descendido a 102 latidos por minuto, este descenso en la frecuencia cardíaca había tomado tres veces más tiempo que lo experimentado durante el entrenamiento, lo cual indicaba el estrés bajo el que estaba la perra. Los datos telemétricos iniciales mostraban que, aunque Laika estaba agitada, estaba comiendo. La recepción de datos vitales paró entre cinco y siete horas después del despegue.
No volvería ya más al planeta azul que la vio nacer. Al séptimo día de su viaje espacial, nuestra perrita al parecer recibió en su comida, una dosis de veneno para acabar con su vida, y así evitarle el sufrimiento de morir abrasada cuando el Sputnik 2, reentrara en la atmósfera, cosa que sucedió el 14 de abril de 1958, en las Antillas.
Consecuencias y explicaciones:
La adaptación de los animales al confinado espacio del Sputnik 2, requirió que permanecieran en compartimientos cada vez menores, por espacios de hasta veinte días. El confinamiento forzado provocó disturbios en las funciones excretoras de los animales, incrementando su agitación y deteriorando su condición física general.
El Sputnik 2 no estaba preparado para regresar a la Tierra de forma segura, por lo que ya se sabía que Laika no sobreviviría al viaje. Es normal si tenemos en cuenta que todo se hizo en cuatro semanas. Los científicos soviéticos planearon sacrificarla con comida envenenada, que Laika consumiría después de diez días. Sin embargo, la suerte del animal no fue la que se le había planeado. Durante años, la Unión Soviética dio explicaciones contradictorias sobre la muerte de Laika, diciendo a veces que la perra había muerto por asfixia cuando las baterías fallaron, o que había recibido eutanasia conforme a los planes originales. En 1999, fuentes rusas aseguraron que Laika sobrevivió por lo menos cuatro días, y después pereció por el sobrecalentamiento de la nave. En octubre de 2002, el científico Dimitri Malashenkov, quien participó en el lanzamiento del Sputnik 2, reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue, debido al estrés y sobrecalentamiento. De acuerdo a un artículo que presentó en el Congreso Mundial del Espacio en Houston:
"Resultó prácticamente imposible crear un control de temperatura fiable en tan poco tiempo.
Controversias e indiferencia"
En lo que respecta a temas de exploración espacial, el tema de la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética dominó la opinión pública durante muchos años; por lo que temas como la explotación de animales no fueron debatidos intensamente en su momento. La prensa de 1957 estaba más preocupada en informar del impacto desde el punto de vista político, y la salud y recuperación (o más bien, la pérdida) de Laika eran temas rara vez mencionados. No fue sino mucho más tarde cuando se originaron discusiones sobre el destino final del animal.
La maquinaria de propaganda Comunista informaba que esta orbitaría la Tierra por unos días y luego un neurotoxico sería inyectado en su comida para así evitarle el sufrimiento de morir abrasada en el reingreso atmosférico, pero eso no sería cierto ya que de hecho Laika muere abrasada a las pocas horas de ser lanzada, no sin antes comprobar que se podía sobrevivir en gravedad cero.
"Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho... ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión, como para justificar la pérdida del animal"
Oleg Gazenko, uno de los principales científicos del programa de animales en el espacio, y entrenador de Laika.
El viaje de Laika la convirtió en uno de los perros más famosos del mundo.
En distintos países se crearon sellos de correo con la imagen de la perra Laika, conmemorando su vuelo. En 1997, en la Ciudad de las Estrellas, fue desvelada una placa en homenaje a los cosmonautas caídos. Laika está representada en una esquina de la placa, espiando por entre las piernas de uno de los cosmonautas.
En el Monumento a los Conquistadores del Espacio (1964), en Moscú, Laika y Lenin son los únicos personajes que se pueden reconocer por su nombre, de entre todos los personajes que aparecen esculpidos en el monumento.
El 9 de marzo de 2005, un pedazo de terreno en el planeta Marte fue llamado Laika, aunque no oficialmente, por los controladores de la misión del Mars Exploration Rover. El lugar se localiza cerca del cráter Vostok en Meridiani Planum
Y para finalizar les dejo una canción de MECANO, en su album, Descanso Dominical, dedicada a Laika.
Y como dice la canción: Si hacemos caso a la leyenda entonces tendremos que pensar que en la tierra hay una perra menos y en el cielo una estrella más...
Laika en ruso significa «ladradora».

Cuando pensemos en el "Dia de Gagarín", debemos recordar que fue primero Laika
