A los Hombres no se les puede domar como si fueran perros o caballos, cuando más golpeas a un hombre más se revela, para doblegar su voluntad, su espíritud, hay que destruirlo psicológicamente. La gente piensa que hay que luchar con dignidad que se puede matar a alguién decentemente, es absurdo, anestésico, lo necesitamos para soportar lo horrible que es un asesinato; hay que destruir esa idea y mostrar lo repugnante y terrible que es matar a alguién y luego demostrar que disfrutas con ello. Tira a herir y luego ejecuta a los heridos, quémalos, mátalos cuerpo a cuerpo; si destrulles sus ideas preconcebidas sobre lo que es un hombre te conviertes en su monstruo particular, cuando te temen te vuelves más fuerte, mejor, pero no olvides que es una exhibición, una pose, como el rugido de un león o el gorila que se golpea el pecho, si te quedas en la pose, si sucumbes al horror, te conviertes en un monstruo y te ve reducido a algo inferior a un hombre y eso puede resultar fatal.