Principales Transtornos en el aprendizaje
CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS DEL APRENDIZAJE
CLASIFICACION DE KIRK Y CHALFANT (1984)
Estos autores clasifican las dificultades de aprendizaje en dos grupos:
1.Dificultades de aprendizaje evolutivas.
2.Dificultades en los procesos psicológicos básicos, no específicos, que estarán implicados en la ejecución de todas las actividades cognitivas. Divididas en:
Dificultades básicas o primarias:
1.- Percepción: Según la psicología clásica de Neisser, la percepción es un proceso activo-constructivo en el que el perceptor, antes de procesar la nueva información y con los datos archivados en su conciencia, construye un esquema informativo anticipatorio, que le permite contrastar el estímulo y aceptarlo o rechazarlo según se adecue o no a lo propuesto por el esquema.
Para la psicología moderna, la interacción con el entorno no sería posible en ausencia de un flujo informativo constante, al que se denomina percepción. La percepción puede definirse como el conjunto de procesos y actividades relacionados con la estimulación que alcanza a los sentidos, mediante los cuales obtenemos información respecto a nuestro hábitat, las acciones que efectuamos en él y nuestros propios estados internos.
Pero nosotros nos vamos a quedar con la definición de que la percepción es la imagen mental que se forma con ayuda de la experiencia y necesidades. Es resultado de un proceso de selección, interpretación y corrección de sensaciones.
• Alteraciones en la Discriminación Perceptiva
La discriminación es el proceso por el que el individuo capta la semejanza o diferencia entre estímulos relacionados. Pueden darse problemas de discriminación táctil, háptica, visual o auditiva.
La discriminación de letras es una capacidad fundamental en los primeros pasos del aprendizaje de la lectura. Los problemas perceptivo auditivos de discriminación de fonemas constituyen el principal aspecto explicativo de la dislexia, ya que dificultan el reconocimiento de los fonemas y el recuerdo de las secuencias auditivas de las palabras.
• Alteraciones en la Integración Perceptiva.
La integración es la capacidad de reconocer un todo cuando falta una o más partes de este.
Los trastornos de integración visual se dan cuando el niño no puede reconocer una figura a la que le falta una parte. Los trastornos de integración auditiva se producen cuando el niño es incapaz de reconocer palabras completando sonidos auditivos (por ej: papele...).
Se da una incapacidad para la combinación de sonidos cuando se conocen los sonidos que componen una palabra, pero no se comprende porque no pueden sintetizar los sonidos componentes (por ej: se puede conocer los sonidos l-i-b-r-o, pero no puede reunirlos).
• Alteraciones viso-motoras.
Destacan en este apartado los problemas de lateralidad, direccionalidad y coordinación visomotora.
• Alteraciones en la Rapidez Perceptiva.
La rapidez perceptiva es la cantidad de tiempo que se precisa para responder a un estímulo. Los niños con dificultades de aprendizaje presentan lentitud perceptiva, es decir, necesitan un tiempo considerable para analizar los estímulos, tanto visuales como auditivos, y emitir así la respuesta correcta.
• Perseveración.
La perseveración se refiere a la dificultad para avanzar desde una respuesta aprendida a un nuevo tipo de respuesta. Así, los niños con dificultades de aprendizaje tienden a la perseveración, continuando una actividad durante más tiempo del realmente necesario.
2.- Atención: Este tipo de trastorno de la atención se caracterizan principalmente por la inatención, la impulsividad y la hiperactividad; aunado a estos aspectos podemos mencionar la dificultad para postergar gratificaciones, los trastornos de la conducta social y escolar, las dificultades para mantener cierto nivel de organización en su vida y tareas personales, acompañado de un daño crónico de autoestima por fracasos.
• Nivel de activación.
El nivel de activación se refiere a la intensidad de la atención, a la disposición del organismo para responder ante un estímulo.
Los niños con dificultades de aprendizaje pueden tener estados de activación crónica diferentes del resto de niños (más alta o más baja), lo cual dificulta la retención y evocación de la información.
• Alerta atencional
La alerta atencional es la preparación para una determinada tarea. En los niños con dificultades de aprendizaje afecta a la obtención de información relevante del ambiente.
• Vigilancia
La vigilancia es un caso especial de alerta atencional. En este caso la alerta debe mantenerse durante un período largo de tiempo para detectar un estímulo que se presenta de forma aleatoria durante un tiempo.
Los niños con dificultades de aprendizaje responden con mayor lentitud y realizan menos detecciones correctas que los niños sin estas dificultades.
• Atención selectiva
La atención selectiva es la capacidad para atender a la información relevante en lugar de a la irrelevante. Para los niños con dificultades de aprendizaje, un déficit en atención selectiva supone no adquirir los conocimientos básicos de los que dependen los grados superiores.
• Capacidad atencional.
La capacidad atencional representa el conjunto de información a la que el individuo puede prestar atención en un momento determinado.
3.- Memoria: Una alteración de la memoria auditiva puede causar dificultades para identificar sonidos y ruidos que se han escuchado con anterioridad, el significado de las palabras o el nombre de los números, aprender nombres de objetos, acciones o conceptos, seguir direcciones y desarrollar una comprensión conceptual.
Con respecto a la lectura, esta alteración puede inducir al fracaso en la asociación de sonidos de vocales y consonantes con el signo gráfico y en el aprendizaje secuencial de sonidos.
En aritmética, puede provocar fallos en los nombres de los numerales y en el conteo automático.
La memoria visual es relevante para el reconocimiento y recuerdo de las letras impresas del alfabeto, números y en el desarrollo del deletreo y habilidades del lenguaje escrito.
• Memoria Serial a Corto Plazo.
La alteración en este tipo de memoria probablemente se deba a una disfunción del hemisferio izquierdo que afecta a la capacidad para el procesamiento serial de secuencias lineales de items.
Diversos estudios han demostrado la incapacidad de los niños con dificultades en memoria auditiva a corto plazo para establecer códigos de memorización eficaces para estímulos con un alto grado de familiaridad.
• Memoria No Serial a Corto Plazo.
La opinión de la mayoría de autores con respecto al fracaso de algunos niños con dificultades de aprendizaje en estas tareas, es que estos niños casi nunca utilizan las estrategias adecuadas para su realización.
• Memoria a Largo Plazo.
Las deficiencias en la memoria a largo plazo parecen estar relacionadas con la incapacidad de integrar y retener información de naturaleza semántica.
La mayoría de autores que trabajan el tema opinan que, desde el punto de vista estructural, este tipo de memoria está intacta, pero que las estrategias que facilitan el acceso a la información son deficientes.
Dificultades secundarias:
1.- Estrategias de pensamiento
2.- Lenguaje Oral: Los niños con dificultades lingüísticas y de aprendizaje presentan una serie de características conductuales que cambian a lo largo del desarrollo. En un principio puede no detectarse un retraso en el aprendizaje del lenguaje, puesto que las primeras deficiencias suelen surgir a partir de los tres años.
-Entre los 12 y 18 meses: emplean sus primeras palabras dentro de los límites normales de edad, salvo en el caso de que existan diferencias neurológicas o sensoriomotoras que interfieran en la articulación.
-Entre los 18 y 24 meses: no tienen dificultad para combinar palabras formando frases en el período esperado. Hacen referencia a objetos familiares, califican objetos, indican acciones, posesión, rechazo y localización.
-Entre los 2 años y medio-3 años y medio: utilizan en sus expresiones palabras función, artículos y formas del verbo ser; comienzan a hacer preguntas con ¿qué?
-Entre 4 y 5 años: es en este momento cuando empiezan a detectarse diferencias y retrasos del lenguaje. Se dan retrasos y deficiencias en: adquisición de artículos, preposiciones, pronombres, demostrativos y formas del verbo ser. Palabras, conceptos y frases de este período pueden no aparecer en estos niños. También se produce una interpretación errónea de términos espaciales (preposiciones y demostrativos). Aparece igualmente la disnomia, es decir, una alteración en la denominación.
-Entre 5 y 7 años: se produce un retraso en la adquisición de algunas de las reglas de formación del plural o los comparativos, en combinación de frases o formación de la pasiva.
En algunos casos, se presenta la disnomia y se produce denominación incorrecta de los dibujos, así como de letras y palabras impresas. Se dan respuestas inadecuadas cuando se pide al niño que complete frases sencillas, e incluso palabras.
-Entre 7 y 11 años: pueden fracasar en el desarrollo de estrategias verbales y psicolingüísticas.
• Sintaxis y semántica.
Los niños con dificultades de aprendizaje tienen la capacidad sintáctica menos desarrollada.
Presentan problemas de construcción de frases declarativas no familiares, oraciones de relativo y una frecuencia más baja en el uso de palabras-función.
Según algunos autores, las deficiencias en la producción del lenguaje en niños con dificultades de aprendizaje reflejan una afasia ligera.
• Procesos de discurso: habilidades de narración.
Los lectores deficientes tienen más problemas para organizar la información y necesitan más datos contextuales para comprenderla.
Diversos estudios con niños normales y niños con dificultades, en los que se les pide que lean una historia y luego la cuenten de forma oral, demuestran que los niños con dificultades de aprendizaje no poseen una idea clara de la estructura de una historia y no disponen de una estructura jerárquica que integre la narración en un todo conectado.
• Procesos de discurso: habilidades de comunicación.
Los niños con dificultades de aprendizaje presentan problemas de interacción social.
Se han realizado estudios con niños normales y niños con dificultades, en los que se pide que señalen un dibujo, de entre cuatro, a partir de la descripción que da un adulto. A veces, varía la cantidad de información, pero pueden pedir aclaraciones cuando lo consideren necesario.
La conclusión a la que se llegó fue la siguiente: cuando las descripciones son adecuadas, todos los niños encuentran el dibujo; sin embargo, cuando las descripciones son menos completas, los niños con dificultades tienen menos acierto, debido a que piden menos información. Por lo tanto, no se trata de problemas lingüísticos, sino de problemas sociales, ya que estos niños se sienten menos competentes o tienen menos conocimientos de las reglas de conversación.
Dificultades de aprendizaje académicas.
Problemas que experimentan los niños en la adquisición de los aprendizajes fundamentales. Incluyen: dificultades en la lectura, escritura, deletreo y expresión escrita, y en la aritmética.
Según esto, la evaluación del niño preescolar se orientará al diagnostico de las dificultades del aprendizaje de tipo evolutivo, mientras que la del niño en edad escolar requiere un diagnostico centrado en los aprendizajes instrumentales.
UN MODELO INTEGRADOR
Clasificación de Shaw y Cols. (1995). Esta modelo trata de englobar los anteriores, se formula sobre la definición de la NJCLD (1994) y es aplicable a todo el ciclo vital.
Nivel I: Discrepancia intraindividual: Incluye el establecimiento de a] dificultades significativas y b] puntos fuertes en diferentes áreas como comprensión oral, habla, lectura, escritura, razonamiento, matemáticas, áreas temáticas de conocimiento. Se distinguen 3 tipos de perfiles:
• Sujetos con dificultades de aprendizaje: Un perfil tipo “dientes de sierra” con rendimientos que fluctúan por encima y por debajo de la media.
• Sujetos retrasados mentales: Un perfil muy por debajo de la media y de puntuaciones armónicas.
• Sujetos considerados de aprendizaje lento, que se situarían en un nivel intermedio.
Nivel II: Discrepancia intrínseca al individuo: Consideran las disfunciones del sistema nervioso central y los problemas de procesamiento de la información que puedan estar relacionados con las habilidades del nivel I para poder establecer el origen intrínseco de las dificultades.
Nivel III: Aspectos relacionados: Está integrado por habilidades psicosociales, físicas y sensoriales que son consideradas como posibles problemas asociados con las dificultades de aprendizaje, pero no como elementos constituyentes.
Nivel IV: Explicaciones alternativas: contempla los criterios de exclusión o las posibles explicaciones alternativas de las dificultades de aprendizaje. Proponen tres aspectos: una dificultad primaria generalizada, influencias ambientales, culturales o económicas e instrucción apropiada o inadecuada.
CLASIFICACIÓN EN FUNCIÓN DEL PATRÓN ACADÉMICO DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA DE PSIQUIATRÍA (DSM-IV)
Los niños con trastornos en el aprendizaje suelen tener dificultades en las áreas del aprendizaje escolar, pero su mayor alteración se produce en las tareas básicas como la lectura, la escritura y el cálculo. Hay una discrepancia por lo tanto entre sus capacidades y su rendimiento en éste tipo de tareas.
La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) incluye a los trastornos del aprendizaje en el eje de trastornos de inicio de la infancia, la niñez y la adolescencia, y los clasifica utilizando un criterio académico y de discrepancia en los siguientes trastornos:
• Trastorno de lectura,
• Trastorno del cálculo,
• Trastorno de la expresión escrita, y
• Trastorno del aprendizaje no especificado, en donde se incluyen los trastornos de aprendizaje que no cumplen los criterios de exigencia anteriores.
Pueden asociarse anormalidades en el procesamiento cognitivo y predisposiciones genéticas, lesiones perinatales y distintas enfermedades neurológicas y médicas. Su prevalencia se sitúa entre el 2-8% de la población infantil escolarizada, aunque existen multitud de datos no concordantes.
Por lo tanto el terapeuta ha de trabajar con el objetivo de conseguir en el niño un yo separado e independiente lo suficientemente fuerte para hacer frente a las dificultades vitales, así como establecer un sistema defensivo suficientemente adaptativo. En la adolescencia el trabajo se centra en la formación de la propia identidad y en la maduración. La consecución de una relación intensa, cálida y confiada entre el terapeuta y el niño para poder trabajar con la transparencia.
Estos trastornos están en relación con la maduración biológica, lo que no implica que los niños con trastornos estén simplemente en el nivel inferior de un espectro normal y que por lo tanto se pondrán al día con el paso del tiempo.
Los trastornos del aprendizaje se han asociado tradicionalmente con déficit de atención y con hiperactividad.
Al ser los trastornos del aprendizaje, alteraciones en funciones básicas para el entendimiento escolar, están muy relacionados con la aparición del llamado “fracaso escolar” puede ser causado por otros muchos factores por lo que la relación no es directa ni bidireccional.
Existen otras dificultades que no pueden ser consideradas en sentido estricto como DA, pero funcionan como condicionantes del aprendizaje.
Constituyen “necesidades educativas no permanentes, transitorias y compensables que pueden mejorar mediante la práctica guiada”, y son:
• Dificultades del lenguaje oral.
• Dificultades atencionales.
• Dificultades comportamentales.
• Dificultades en el comportamiento interpersonal.
• Dificultades emocionales.
Trastorno del aprendizaje de la lectura (dislexia)
Definición y descripción
La característica esencial según la DSM.IV es un rendimiento en lectura que se sitúa sustancialmente por debajo del esperado en la de la edad del individuo. Dichas alteraciones interfieren significativamente el rendimiento académico o ciertas actividades de la vida cotidiana que requieren habilidades de lectura. En los sujetos con trastorno de lectura, la lectura oral como la silenciosa se caracterizan por lentitud y errores en la comprensión.
Este cuadro también se denomina dislexia. Cuando la causa es conocida se denomina dislexia adquirida o traumática (tanto la DSM-IV como la CIE-10 excluyen estos casos), y cuando su etiología es desconocida se denomina dislexia evolutiva. Otras denominaciones son las de alexia, retraso en la lectura, dificultas lectora substancialmente por debajo del esperado en función de su edad, de su nivel de inteligencia y de la escolaridad a la que ha sido sometido, e interfiere significativamente en su rendimiento académico o con sus actividades cotidianas.
Los niños con dislexia suelen tener antecedentes de trastornos en el desarrollo del habla y del lenguaje. Suele además complicarse el trastorno con el fracaso escolar, la falta de asistencia a la escuela y problemas de adaptación social.
En las fases tempranas del trastorno se puede manifestar por dificultades en recitar el alfabeto, para hacer rimas simples, para denominar las letras o para hacer rimas simples, para denominar las letras o APRA analizar o catalogar los sonidos. Posteriormente puede manifestarse por omisiones, sustituciones, distorsiones o adiciones de palabras o partes de palabras, lentitud, falsos arranques, largas vacilaciones o pérdidas del sitio del texto en el que se estaba leyendo, inversiones de palabras en frases o de letras dentro de palabras. También pueden aparecer déficits en la comprensión como una incapacidad de recordar lo leído, incapacidad de extraer conclusiones o inferencias del material leído.
Es habitual que al final de la infancia y en la vida adulta las dificultades ortográficas sean más importantes que lAs de lectura. Es posible que los problemas en las lectura y ortográficos sean frutos de un deterioro en las capacidad del análisis fonológico. Durante el período escolar son también frecuentes problemas emocionales y de conducta. También son habituales una baja autoestima y problemas de adaptación escolar y con los compañeros.
Suele haber mayor porcentaje entre los niños que cuentan con antecedentes familiares del trastorno.
Curso
Aunque ya en el parvulario, el trastorno de la lectura rara vez se diagnostica antes de finalizar esta etapa o de iniciarse el primer curso de enseñanza básica, puesto que la enseñanza de la lectura habitualmente no comienza en la mayor parte de las escuelas hasta ese momento. Actualmente existe un cierto consenso en no realizar el diagnóstico antes de los 7 años. SI se procede a una identificación e intervención temprana, el pronóstico es satisfactorio en un porcentaje significativo de casos. El trastorno de la lectura puede persistir durante la vida adulta.
Trastorno del aprendizaje del cálculo
Definición y descripción
Este trastorno alude a dificultades básicas (las cuatro reglas básicas: sumar, restar, multiplicar y dividir) y no a destrezas de un nivel superior.
Ha recibido muchas denominaciones previas entre las que se encuentran las de acalculia, discalculia, incapacidad matemática específica y síndrome de Gerstman (aunque este nombre responde a un síndrome más complejo).
La característica esencial según la DSM-IV del trastorno de cálculo es una capacidad aritmética que se sitúa significativamente por debajo de la esperada en individuos de edad cronológica, CI y escolaridad concordes con la edad. El trastorno de Cálculo interfiere significativamente en el rendimiento académico o las actividades de la vida cotidiana que requieren habilidades para las matemáticas.
Se caracteriza por una capacidad aritmética significativamente por debajo del nivel esperado para su edad, nivel intelectual y escolarización. En el trastorno del cálculo pueden estar afectadas diferentes habilidades, incluyendo las “lingüísticas”, habilidades “perceptivas”, habilidades de “atención” y habilidades “matemáticas”. Suele está asociado con los trastornos del aprendizaje de la lectura o de la expresión escrita.
Las capacidades perceptivas, auditivas y verbales suelen ser normales, mientras que la capacidad visoespacial y visoperceptiva suelen estar afectadas. En algunos casos se presentan alteraciones emocionales, comportamientos en las relaciones sociales.
Las alteraciones suelen consistir en la imposibilidad de comprender los conceptos básicos de las operaciones aritméticas, de los términos o signos matemáticos, los símbolos numéricos, dificultad en el manejo de las reglas aritméticas, de lo términos o signos matemáticos, los símbolos numéricos, dificultad en el manejo de las reglas aritméticas o en comprender los números, dificultad para alinear los números o insertar decimales, mala organización espacial o dificultad para aprender las tablas de multiplicar.
Epidemiología
Es difícil de establecer, pero se considera que el 20% de los diagnósticos de trastornos de aprendizaje corresponden a trastornos del aprendizaje del cálculo. Algunos autores lo sitúan en torno al 2% de la población escolarizada.
Sólo un 57% de los niños españoles de 13 años alcanza un nivel funcional mínimo para responder a las demandas cotidianas y poder desenvolverse en la sociedad actual y el 9% tienen dificultades operativas básicas (RIVIERE, 1990)
Trastornos del aprendizaje de la expresión escrita
Definición y descripción
Algunos de los nombres que ha recibido en el pasado son los de grafía, disgrafía, disortografía, cacografía, trastornos del lenguaje escrito.
La característica principal según la DSM- IV del trastorno de la expresión escrita es una habilidad para la escritura (evaluada mediante pruebas normalizadas administradas individualmente o por evaluación funcional de la habilidad para escribir) que se sitúa significativamente por debajo de la esperada dados la edad cronológica del sujeto, su CI y la escolaridad propia de su edad. Sus dificultades interfieren sustancialmente el rendimiento académico o las actividades que requieren habilidad para escribir.
Generalmente, se observa una combinación de deficiencias en la capacidad del individuo para componer textos escritos, lo que manifiesta con errores gramaticales o de puntuación en la elaboración de las frases, una organización pobre de los párrafos errores múltiples de ortografía y una grafía excesivamente deficitaria. En general, este diagnóstico no se formula si sólo existen errores de ortografía o una mala caligrafía, en ausencia de otras anomalías de la expresión escrita.
Se sabe relativamente poco acerca de los trastornos de la expresión escrita y de su tratamiento, particularmente cuando aparecen en ausencia del trastorno de la lectura. con la excepción de la ortografía.
Pueden precisarse para el diagnóstico en las que el niño deba copiar, escribir al dictado y escribir espontáneamente.
Epidemiología
Es difícil de precisar, pues prácticamente siempre va asociado con otro trastorno del aprendizaje. Aunque se ha situado en torno al 2-5%
Curso
Aunque la dificultad para escribir puede aparecer en el primer curso de la enseñanza básica, el trastorno de la expresión escrita rara vez se diagnostica antes de finalizar el primer curso, puesto que la enseñanza formal de la escritura no suele llevarse a cabo hasta ese momento.
Es habitual que el trastorno se ponga de manifiesto durante el segundo curso. Ocasionalmente se observa un trastorno de la expresión escrita en niños mayores o en adultos, sabiéndose muy poco acerca de su pronóstico a largo plazo.
ETIOLOGÍA DE LOS TRASTORNOS DEL APRENDIZAJE
Para Monedero (1984), existen cinco tipos de factores etiológicos en los trastornos del aprendizaje: factores cognoscitivos y verbales, personales, biológicos, socioculturales y pedagógicos, aunque se discute si se trata de factores causales o si deben ser tomados únicamente como criterios de exclusión.
Desde la perspectiva cognitiva, se ha confirmado la existencia de una relación entre las alteraciones en los procesos de percepción, memoria y atención y los procesos del aprendizaje. A través de medidas de inteligencia como el WISC-R (Weschler, 1994) se ha podido constatar que los niños con trastornos de aprendizaje obtienen diferencias significativas.
Se produjo un gran avance en el planteamiento etiológico y terapéutico de los trastornos del aprendizaje, dando lugar a la clasificación de los trastornos del aprendizaje en función de las capacidades alteradas. Según esto, los principales trastornos del aprendizaje son:
LA DISLEXIA
A muchos niños se les “atragantan” diferentes materias básicas del aprendizaje a pesar de contar con una capacidad intelectual normal y de intentar ser buenos estudiantes. Es un trastorno del aprendizaje que recibe el nombre de dislexia. Cuando la causa es conocida se denomina dislexia adquirida o traumática, y cuando su etiología es desconocida se denomina dislexia evolutiva. Otras denominaciones son las de alexia, retraso en la lectura, dificultad lectora.
Este trastorno consiste en un rendimiento en la lectura substancialmente por debajo del esperado en función de su edad, de su nivel de inteligencia y de la escolaridad a la que ha sido sometido, e interfiere significativamente en su rendimiento académico o con sus actividades cotidianas.
La lectura oral se caracteriza por distorsiones, sustituciones, adiciones u omisiones tanto de palabras como de partes de palabras. Tanto la lectura oral como la silenciosa se caracterizan por lentitud y errores en la comprensión. Pudiendo consistir la alteración en la falta de reconocimiento de las palabras leídas.
En la clínica se puede observar que las alteraciones en la lectura coexisten en muchos casos con las dificultades en la escritura, ya sean problemas en la organización gramatical (disortografía) o en la ejecución motora (disgrafía).
Los niños con dislexia suelen tener antecedentes de trastornos del desarrollo del habla y del lenguaje. Suele además complicarse el trastorno con fracaso escolar, la falta de asistencia a la escuela y problemas de adaptación social.
En las fases tempranas del trastorno se puede manifestar por dificultades en recitar el alfabeto, para hacer rimas simples, para denominar letras o para analizar o catalogar sonidos. Posteriormente puede manifestarse por omisiones, sustituciones, distorsiones o adiciones de palabras o partes de palabras, lentitud, falsos arranques, largas vacilaciones o pérdidas del sitio del texto en el que se estaba leyendo, inversiones de palabras en frases o de letras dentro de palabras. También pueden aparecer déficits en la comprensión como una incapacidad de recordar lo leído, incapacidad de extraer conclusiones o inferencias del material leído.
Es habitual que al final de la infancia y en la vida adulta las dificultades ortográficas sean más importantes que las de la lectura. Es posible que los problemas en la lectura y ortográficos sean frutos de un deterioro en la capacidad del análisis fonológico. Durante el periodo escolar son también frecuentes problemas emocionales y de conducta siendo más frecuentes en la primera infancia los primeros y los segundos en la segunda infancia y adolescencia. También son habituales una baja autoestima y problemas de adaptación escolar y con los compañeros.
En cuanto a la epidemiología, la dislexia constituye el 80% de los diagnósticos de trastornos de aprendizaje, situándose la prevalencia en torno al 2-8% de los niños escolarizados, parece haber un cierto consenso en situarla aproximadamente en el 5%.
Entre el 60-80% de las personas diagnosticadas con trastorno del aprendizaje en la lectura son varones. Aunque parece que afecta por igual a hombres y mujeres, una posible explicación de esto es que en los varones suele asociarse más con trastornos de conducta, que desencadenan mayor número de consultas y por lo tanto de diagnósticos.
Suele haber mayor porcentaje entre los niños que cuentan con antecedentes familiares del trastorno.
En el curso, aunque pueden aparecer ya en el parvulario, el trastorno de la lectura rara vez se diagnostica antes de finalizar esta etapa o de iniciarse el primer curso se enseñanza básica, puesto que la enseñanza de la lectura habitualmente no comienza en la mayor parte de las escuelas hasta ese momento. Actualmente existe un cierto consenso en no realizar el diagnóstico antes de los 7 años. Si se procede a una identificación e intervención temprana, el pronóstico es satisfactorio en un porcentaje significativo de casos. El trastorno de la lectura puede persistir durante la vida adulta.
Hay varios modelos teóricos:
Modelo neuropsicológico
Ha considerado necesario diferenciar la dislexia como síntoma (dentro de la dislexia evolutiva, o secundario a otro trastorno) de la dislexia como cuadro (dislexia evolutiva).
Existen dos hipótesis principales que plantean una alteración cerebral:
• La hipótesis que plantea un retraso madurativo en el córtex cerebral, que provoca un retraso en la adquisición de las destrezas implicadas en la lectura.
• La hipótesis que plantea una disfunción en el cerebro, ya sea a través de alteraciones en la integración, especialización dentro de un hemisferio, o de relación entre hemisferios.
En cuanto a la clasificación neuropsicológica, la dislexia se puede dividir en:
1.- Dislexia perceptivo-visual: Este subtipo aparece más frecuentemente en los niños más pequeños (entre 7 y 8 años). Se caracteriza por déficit en las destrezas perceptivo-visuales, las destrezas psicomotrices y en la memoria visual inmediata. Lo que desemboca en dificultades en el procesamiento cognitivo visual y el fracaso en procesar estímulos verbales como “gestals”. Lo que a su vez produce un reconocimiento lento de las palabras, confusión en las letras, sílabas, palabras o números de similar grafía, y una dificultad en la comprensión de la lectura, al mismo tiempo que provoca alteraciones en la escritura como la conocida escritura en espejo e inversiones como las que se producen en la lectura.
2.- Dislexia auditivo-lingüística: Este subtipo aparece en niños más mayores, entre los 9 y los 12 años donde la lectura se hace más complicada y entran en juego aspectos lingüísticos. Se caracteriza por alteraciones en la discriminación auditiva, en la memoria auditiva inmediata y en otras habilidades psicolingüísticas. Provocando dificultades en el procesamiento auditivo-lingüístico, y en el procesamiento de estímulos verbales de forma secuencial. Apareciendo confusión entre sílabas o palabras de sonido similar, lo que da lugar a una dificultad en la comprensión, omisiones y cambios en la escritura, y errores sintácticos.
3.- Dislexia mixta: En la que se producen tanto fallos en las destrezas perceptivo-visuales como en las auditivo-lingüísticas, lo que provoca dificultades tanto en el procesamiento visual como en el auditivo. Manifestándose una nula comprensión lectora, una confusión entre letras, sílabas y palabras, y una dificultad general para la escritura.
Modelo cognitivo
El modelo surge de la teoría de la doble vía propuesto por Humphreys y Evett en 1985, que plantea que la lectura puede realizarse mediante dos vías independientes.
En la vía directa o vía léxica el individuo relaciona grafismo con significado directamente, se produce un reconocimiento directo de la palabra como un todo, esto ocurre con las palabras familiares que reconocemos rápidamente por su forma y la pronunciamos, esto se reconoce como lectura global.
En la vía indirecta o vía fonológica el individuo relaciona primero el grafismo con su sonido y es éste el que está asociado con el significado. El sujeto mientras va leyendo letra por letra para lo que se requiere reconocer las letras individualmente y conocer su sonido, ya que los signos gráficos son transformados en sonidos mediante el sistema grafema-fonema. Este método se utiliza para palabras no familiares, o pseudo palabras y da lugar a la llamada lectura fonética.
En cuanto a la clasificación cognitiva, la dislexia se puede dividir en:
1.- Dislexia evolutiva fonológica: Se caracteriza por la dificultad de leer pseudo palabras, pero puede leer sin problemas palabras regulares. Lo que indica que está alterada la vía indirecta, lo que a su vez dificulta que el niño alcance la fase alfabética de la lectura, pero el niño puede acceder a la fase ortográfica a través de los procesos logográficos.
2.- Dislexia evolutiva superficial (o semántica): Se caracteriza por leer mejor palabras regulares y pseudo palabras que palabras irregulares (que son de difícil pronunciación), la dificultad estriba en la asociación grafema-fonema. En este tipo de dislexia está alterada la vía directa, por lo que el lector es capaz de precisar el sonido de la palabra pero no su significado, lo que provoca que el sujeto se mantenga bloqueado en la fase alfabética. Los errores suelen ser visuales y hacen que las palabras tiendan a leerse como regulares.
3.- Dislexia evolutiva profunda: Se caracteriza por la dificultad para leer pseudo palabras y por la incapacidad de asociación grafema-fonema. Por lo que pueden comprender las palabras leyendo en silencio, siendo más difícil leerlas en voz alta. Está alterada la vía directa, y la lectura parece estancada en el nivel logográfico.
Aplicación de la teoría le Luria
Se establece una clasificación en función del método de funcionamiento alterado:
1.- Disléxico secuencial: Tiene dificultades en el procesamiento secuencial, lo que dificulta la integración de los diferentes sonidos que componen una palabra, dando lugar a omisiones, sustituciones y otros errores con la palabra, ya que basa la lectura en los signos gráficos.
2.- Disléxico simultáneo: Presenta una alteración en el procesamiento simultáneo, produciendo pocos errores semánticos o sintácticos pero sin lograr alcanzar la unión de la palabra, sino que la deletrea.
3.- Disléxico mixto: Presenta tanto las deficiencias del disléxico secuencial y las de simultáneo.
LA DISCALCULIA
Este trastorno alude a dificultades básicas (sumar, restar, multiplicar y dividir) y no a destrezas de un nivel superior.
Ha recibido muchas denominaciones previas entre las que se encuentran las de acalculia, discalculia, incapacidad matemática específica, y síndrome de Gerstmann (aunque este nombre alude a un síndrome más complejo).
Se caracteriza por una capacidad aritmética significativamente por debajo del nivel esperado para su edad, nivel intelectual y escolarización. Esta alteración influye significativamente en su rendimiento académico o en su vida cotidiana. En el trastorno del cálculo pueden estar afectadas diferentes habilidades, incluyendo las ligüísticas, habilidades “perceptivas”, habilidades de “atención” y habilidades “matemáticas”. Suele estar asociado con los trastornos del aprendizaje de la lectura o de la expresión escrita.
Las capacidades perceptivas, auditivas y verbales suelen ser normales, mientras que la capacidad visoespacial y visoperceptiva suelen estar afectadas. En algunos casos se presentan alteraciones emocionales, comportamentales y en las relaciones sociales.
Las alteraciones suelen consistir en la imposibilidad de comprender los conceptos básicos de las operaciones aritméticas, de los términos o signos matemáticos, los símbolos numéricos, dificultad en el manejo de las reglas aritméticas o en comprender los números o insertar decimales, mala organización espacial o dificultad para aprender las tablas de multiplicar.
En cuanto a la epidemiología, es difícil de establecer, pero se considera que el 20% de los diagnósticos de trastornos de aprendizaje corresponden a trastornos del aprendizaje del cálculo. Algunos autores lo sitúan en torno al 2% de la población escolarizada.
En el curso, aunque ciertos síntomas pueden aparecer en el parvulario o en el primer curso, el trastorno del cálculo rara vez se diagnostica antes de finalizar el primer curso de enseñanza básica, puesto que la instrucción formal en matemáticas usualmente no se lleva a cabo hasta ese momento en la mayoría de los centros escolares. Con frecuencia se pone de manifiesto durante el segundo o tercer curso.
En los modelos teóricos, así como las alteraciones del lenguaje se han asociado con el hemisferio cerebral izquierdo, las alteraciones en las destrezas aritméticas se han asociado con el hemisferio derecho. Algunos autores han apuntado a déficit en el procesamiento visoespacial, en habilidades secuenciales y habilidades de memoria.
LA DISGRAFÍA
Algunos de los nombres que ha recibido en el pasado son los de agrafía, disgrafía, disortografía, cacografía, trastorno del lenguaje escrito.
Se caracteriza por una habilidad para la escritura que se sitúa significativamente por debajo de la esperada para su edad, nivel intelectual y de escolarización. Esta alteración interfiere significativamente en su rendimiento académico o en su vida cotidiana. Generalmente se observa una combinación de deficiencias en la capacidad del individuo para componer textos escritos, lo que se manifiesta por errores gramaticales o de puntuación en la elaboración de frases, una organización pobre de los párrafos, errores múltiples de ortografía, y una grafía excesivamente deficitaria. En general este diagnóstico no se formula si sólo existen errores de ortografía o una mala caligrafía, en ausencia de otras anomalías de la expresión escrita.
Se sabe relativamente poco acerca de los trastornos de la expresión escrita y de su tratamiento, particularmente cuando aparecen en ausencia del trastorno de la lectura. Pueden precisarse para el diagnóstico tareas en las que el niño deba copiar, escribir al dictado y escribir espontáneamente.
En cuanto a la epidemiología, es difícil de precisar, pues prácticamente siempre va asociado con otro trastorno del aprendizaje. Aunque se ha situado en torno al 2-5%.
En el curso, aunque la dificultad para escribir puede aparecer en el primer curso de la enseñanza básica, el trastorno de la expresión escrita rara vez se diagnostica antes de finalizar el primer curso, puesto que la enseñanza formal de la escritura consuele llevarse a cabo hasta ese momento.
Es habitual que el trastorno se ponga de manifiesto durante en segundo curso. Ocasionalmente se observa un trastorno de la expresión escrita en niños mayores o en adultos, sabiéndose muy poco acerca de su pronóstico a largo plazo.
Su etiología permanece desconocida. Se considera que está íntimamente asociada al trastorno del aprendizaje de la lectura. Pudiendo consistir en los mismos déficits lingüísticos, o en un lento progreso en la lectura que daría lugar a un retraso en el aprendizaje de la escritura.
En la escritura también se supone la participación de la doble vía propuesta para la lectura. En la vía léxica el sujeto recupera la representación ortográfica directamente del léxico, y en la vía indirecta obtienen la ortografía por aplicación de las reglas de transformación de fonemas en grafemas.
Aparecería por lo tanto una disgrafía fonológica en la que el sujeto no es capaz de escribir pseudo palabras, pero si puede escribir palabras con significado. Mientras que los pacientes con disgrafía superficial pueden escribir correctamente palabras regulares (e incluso pseudo palabras), pero cometen errores en las palabras irregulares.