Gente, en esta ocasión les traigo un blog muy bueno que está haciendo un gran amigo (uno de los máximos valuartes que dará la filosofía Argentina del Siglo XXI) y que trata acerca de diversos temas políticos, economicos y filosoficos... pero bueno, para que más decir, voy a dejar que se presente por sí solo.
En este blog hallarán mezcladas palabras propias, con la de reconocidos autores. La intencion de este espacio no está definida y cualquier encuentro que se realice en el, entre los lectores y las palabras será una justificación del lugar. No revelamos mas intenciones y que se sepa que lo hacemos pa despistar nomas...
¿Vale la pena escribir para la burguesía? Es una pregunta que hace tiempo me vengo planteando y que creo hoy estar en condiciones de intentar responder.
La burguesía es esa clase social cuyos ingresos le permiten tener una vida alejada del hambre, que sufre en ciertas ocasiones la indignidad del sistema, pero que siempre está contada dentro de el.
La burguesía está dentro de la maquinaria capitalista y la reproduce incesantemente con cierto aire de placer
Entonces la pregunta formulada al principio se dirige a cuestionar si vale la pena escribir para un clase que cree amar al sistema aun cuando este le sea tantas veces cruel (sin duda es una relación de amor). ¿Y con que fines? ¿Concientización, desmitificación de la realidad, o que?
Aun cuando todo esto puede parecer interesante, creo que la pregunta que nos va a guiar es la siguiente: ¿por que empeñarnos en dialogar con una clase sumamente afín al sistema?, ¿por que no comenzar un dialogo con los excluidos del sistema, con los habitantes de las villas, los inmigrante agredidos?
Entonces propongo primero conocer los peligros del sistema, los que nos permitirá saber quienes son los atacados por el sistema ¿Quienes peligran?
La verdad es sin duda que peligran los habitantes de las villas, los excluidos absolutos. Peligran por nuestra indiferencia, peligran por no tener acceso a la educación, peligran por no tener acceso a “algún” sistema de salud que no sea la brujería, peligran por no compartir los remedios y por si compartir los peligros. Peligran debido a la degradación del medio ambiente, peligran por la falta de seguridad, peligran en fin por no obtener ningún provecho de una sociedad que suele por el contrario cercarlos hasta los rincones del mundo y los lleva a intentar la subsistencia en un medio que no lo permite.
Los excluidos solo pertenecen al sistema desde un punto de vista, solo pertenecen al sistema en tanto y en cuanto son una cifra que es necesario tener bajo control. El sistema solo tiene en cuenta a los marginados como potenciales peligros. Las villas, las favelas, los suburbios, sin duda que algún día han de explotar y cooptar las calles de la gente de bien, aunque el sistema intenta prepararse para todo ello nada puede ya evitarlo. Los marginados son una cifra a controlar, pero esto no se refiere como puede llegar a pensarse en una cuestión de demografía. Ese aspecto fue desmentido con total justificación hace varios años por Eduardo Galeano en Las venas abiertas de America Latina cuando escribía sobre esa falsedad que promueve el sistema. Pero también se viene desmintiendo esta tesis Malthusiana hace 150 años en los Grundrisse y aun cuando haya variado la cantidad demográfica del mundo sigue teniendo sumo valor la explicación de Marx y total veracidad. El control demográfico es una política que encubre un sistema de control mucho más perverso (y esto es mucho decir)
Pero no es ello a lo que me refería. Los marginados son una cifra de control, por que serán, y ya lo son de hecho, objeto de un sistema que intenta tener conocimientos de sus desplazamientos en el tiempo y en el espacio. Estos sistemas de control vendrán a suplantar a las viejas instituciones totales como la cárcel, la escuela, el ejército, la fabrica, el hospital, etc. En este punto tanto los que se encuentran fuera como los que están adentro, compartirán el ser cifras que hay que manipular, y de la cuales hay que impedir su desplazamiento en cualquier sentido no establecido o previsto con anterioridad. Prohibir cualquier movimiento que ponga el peligro la subsistencia del sistema.
Pero veamos ahora cuales son los peligros que tiene la burguesía.
El mundo informatizado en el cual vivimos se encuentra en manos de dos o tres personas en el mundo, esto no es poco peligro. Es decir que la burguesía pone en mano de dos o tres personas en el mundo todo su sistema de comunicación de la que tanto se vanagloria como progreso universal. Esta clase ha permitido, casi con gusto, que toda esa enorme burbuja que ha creado y que llama futuro se encuentre en mano de unos pocos sujetos. Toda la economía (esta afirmación es solo cierta en algún sentido) del mundo se asienta hoy en día en sistemas informáticos de los cuales no tienen el mas mínimo control. Han vendido su alma al diablo y no saben como recuperarla. Ahora esta en peligro todo lo que esa clase ama, todo lo que soñó fue otorgado a algún guardián, que por cierto jamás ha visto.
Y el medio, en el cual está inserto y vive el burgués, está también siendo perdido. No puede negar ya que se haya equivocado, que el sistema le prometiera y que no le cumpliera. Pero allí esta toda esa parafernalia de propagandas para que sigan creyendo que vale la pena entregar libertades y sueños a cambio de…nada. Los hijos de sus hijos serán mañana los que se preguntarán en como diablos llegaron a esa situación.
Parece lejano este futuro, pero está allí, solo hace falta mirarlo para poder comenzar el conjuro. Como dijera Zizek en una frase sumamente sentida: “Seamos realistas, pidamos lo imposible.”
Seamos realistas, pidamos un ambiente sano, pidamos la libertad, pidamos la igualdad, pidamos vivir.
Entonces intento ahora responder al primer planteamiento, ¿vale la pena escribir para la burguesía?
Solamente vale la pena en tanto y en cuanto está en peligro la humanidad, en tanto y en cuanto está en peligro la vida.
“…y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que se infiltraban para espiar nuestra libertad…” Gálatas 2: 5
Foucault y Deleuze, entre tantos otros, ya han predicado la muerte de las instituciones totales. Aunque no presente, es claro que el sistema nos tiene pronosticado un futuro desprovisto de cárceles, de escuelas, de fabricas, de hospitales, al menos en el estilo que hoy conocemos estas instituciones. En su lugar se proponen nuevos métodos de control más eficaces, más invisibles, en definitiva más poderosos. El surgimiento de este nuevo estadio del capitalismo (aunque embrionario) lo podemos ver en el surgimiento de nuevas estructuras como la medicina a domicilio, las empresas y su estructura omnipresente, los nuevos espacios de trabajo militar y su relación con la ciencia, las nuevas formas de educación continua, entre otras formas que van surgiendo día a día. El capitalismo ya no se ve, se respira.
Frente a todo este panorama vengo hace tiempo preguntadome que lugar juegan instituciones arcaicas y desfasadas con la nueva realidad del sistema. Es decir ¿por que el sistema no suprime instituciones altamente conflictivas, y que tan poco rédito le traen? En este último grupo se engloban sin duda instituciones como por ejemplo el Código de Faltas (hago especial referencia aqui al codigo contravencional de la ciudad de Córdoba). Este ultimo es un elemento que no le presta al sistema ningún rédito y si grandes batallas diarias. Por otra parte este código es arcaico, perverso, retrogrado, etc., es decir nada de lo que quiere aparentar el sistema hoy en día. Y a pesar de todo esto, allí está clavado en la mitad del sistema este método de disciplinamiento tan ineficaz por otra parte ¿Por que?
Muchas noche intenté darle una respuesta a esto, y aun al día de hoy no logro comprenderlo con total certeza, quizás sirva intentar como respuesta el pensar que se debe solamente a una cuestión de tiempo (esto no quiere decir de espera). También hay otras soluciones posibles, por ejemplo se puede plantear un paralelismo con la incompletitud de Godel y ver esta parte como un correlato necesario de abertura semicompleta del sistema, o el cerrojo semicompleto del sistema; este análisis demanda un trabajo mas profundo que el que aquí se pretende.
Pero me he dado cuenta de que la importancia de toda esta cuestión no radicaba en el porque de su existencia, sino que la importancia de la cuestión estaba en el vaticinar su muerte. La importancia del tema es saber prepararse para cuando sucumban estas instituciones. Después del desmoronamiento de estas vetustas maquinarias vendrán a tomar su lugar otras nuevas más sofisticadas y con un engaño más oculto que debemos encontrar si queremos seguir conjurándonos contra el dolor del capital. Debemos luchar contra los actuales sistemas de disciplinamiento, así como también contra los sistemas de control actuales, pero debemos tener presente lo que ha de venir, esa tormenta, que intentará arrastrarnos a la indignidad, y transformarnos en una cifra.
Nuevos sistemas de control están acechándonos y debemos saber que ha de ser difícil el camino. Solo nos queda afirmar con Deleuze: “No hay lugar para el temor ni para la esperanza, sólo cabe buscar nuevas armas.”
A continuación transcribo un texto que a mi entender puede llegar a cuestionar algunas burbujas de cristal que se han formado en derredor de algun gobierno pasado y presente.
“…el dominio del capital es el supuesto de la libre competencia, exactamente como el despotismo de los emperadores romanos era el supuesto del libre derecho privado romano. En tanto el capital es débil, se apoya en las muletas de modos de producción perimidos o que caducan con la aparición de aquel. No bien se siente robusto, arroja las muletas y se desplaza con arreglo a sus propias leyes. Tan pronto como comienza a sentirse a si mismo como barrera al desarrollo, recurre a formas que aun que parecen dar los últimos toques al dominio del capital moderando la libre competencia, al propio tiempo anuncian la disolución de aquel y del modo de producción en el fundado…”
Elementos fundamentales para la critica de la economía politica (borrador) 1857-1858. Karl Marx
Creo que es este uno de los textos mas esclarecederos que jamas se hayan escrito sobre el funcionamiento del capitalismo:
“…Los limites que el capital abolió eran barreras para su movimiento, desarrollo, realización. En modo alguno suprimió todos los límites, ni todas las barreras, sino solo los limites que no se le adecuaban, que para él constituían barreras. Dentro de sus propios limites -por cuanto desde un punto de vista mas elevado se presentan como barreras a la producción y en cuanto tales están puestos por el propio desarrollo histórico del capital- se sentía libre, ilimitado, esto es, limitado solo por si mismo, solo por sus propias condiciones de vida. Tal como la industria corporativa, en su periodo de esplendor, encontraba plenamente en la organización gremial la libertad que le era menester, es decir las relaciones de producción que le eran correspondientes. Ella misma las puso a partir de si mismas y las desarrolló como sus condiciones inmanentes y, por tanto, en modo alguno como barreras externas y opresivas.
… Pero la competencia dista mucho de tener meramente ese significado histórico o de ser simplemente ese elemento negativo. La libre competencia es la relación del capital consigo mismo como otro capital, vale decir, el comportamiento real del capital en cuanto capital.”
Elementos fundamentales para la crítica de la economía politica (borrador) 1857-1858. Karl Marx
Estas solo son algunas de las últimas notas que tiene publicadas, si quieren ver más, pasen por su blog:
Fuente (el mismo blog)
pa despistar nomás
En este blog hallarán mezcladas palabras propias, con la de reconocidos autores. La intencion de este espacio no está definida y cualquier encuentro que se realice en el, entre los lectores y las palabras será una justificación del lugar. No revelamos mas intenciones y que se sepa que lo hacemos pa despistar nomas...
Seamos realistas...
(nuevo)
¿Vale la pena escribir para la burguesía? Es una pregunta que hace tiempo me vengo planteando y que creo hoy estar en condiciones de intentar responder.
La burguesía es esa clase social cuyos ingresos le permiten tener una vida alejada del hambre, que sufre en ciertas ocasiones la indignidad del sistema, pero que siempre está contada dentro de el.
La burguesía está dentro de la maquinaria capitalista y la reproduce incesantemente con cierto aire de placer
Entonces la pregunta formulada al principio se dirige a cuestionar si vale la pena escribir para un clase que cree amar al sistema aun cuando este le sea tantas veces cruel (sin duda es una relación de amor). ¿Y con que fines? ¿Concientización, desmitificación de la realidad, o que?
Aun cuando todo esto puede parecer interesante, creo que la pregunta que nos va a guiar es la siguiente: ¿por que empeñarnos en dialogar con una clase sumamente afín al sistema?, ¿por que no comenzar un dialogo con los excluidos del sistema, con los habitantes de las villas, los inmigrante agredidos?
Entonces propongo primero conocer los peligros del sistema, los que nos permitirá saber quienes son los atacados por el sistema ¿Quienes peligran?
La verdad es sin duda que peligran los habitantes de las villas, los excluidos absolutos. Peligran por nuestra indiferencia, peligran por no tener acceso a la educación, peligran por no tener acceso a “algún” sistema de salud que no sea la brujería, peligran por no compartir los remedios y por si compartir los peligros. Peligran debido a la degradación del medio ambiente, peligran por la falta de seguridad, peligran en fin por no obtener ningún provecho de una sociedad que suele por el contrario cercarlos hasta los rincones del mundo y los lleva a intentar la subsistencia en un medio que no lo permite.
Los excluidos solo pertenecen al sistema desde un punto de vista, solo pertenecen al sistema en tanto y en cuanto son una cifra que es necesario tener bajo control. El sistema solo tiene en cuenta a los marginados como potenciales peligros. Las villas, las favelas, los suburbios, sin duda que algún día han de explotar y cooptar las calles de la gente de bien, aunque el sistema intenta prepararse para todo ello nada puede ya evitarlo. Los marginados son una cifra a controlar, pero esto no se refiere como puede llegar a pensarse en una cuestión de demografía. Ese aspecto fue desmentido con total justificación hace varios años por Eduardo Galeano en Las venas abiertas de America Latina cuando escribía sobre esa falsedad que promueve el sistema. Pero también se viene desmintiendo esta tesis Malthusiana hace 150 años en los Grundrisse y aun cuando haya variado la cantidad demográfica del mundo sigue teniendo sumo valor la explicación de Marx y total veracidad. El control demográfico es una política que encubre un sistema de control mucho más perverso (y esto es mucho decir)
Pero no es ello a lo que me refería. Los marginados son una cifra de control, por que serán, y ya lo son de hecho, objeto de un sistema que intenta tener conocimientos de sus desplazamientos en el tiempo y en el espacio. Estos sistemas de control vendrán a suplantar a las viejas instituciones totales como la cárcel, la escuela, el ejército, la fabrica, el hospital, etc. En este punto tanto los que se encuentran fuera como los que están adentro, compartirán el ser cifras que hay que manipular, y de la cuales hay que impedir su desplazamiento en cualquier sentido no establecido o previsto con anterioridad. Prohibir cualquier movimiento que ponga el peligro la subsistencia del sistema.
Pero veamos ahora cuales son los peligros que tiene la burguesía.
El mundo informatizado en el cual vivimos se encuentra en manos de dos o tres personas en el mundo, esto no es poco peligro. Es decir que la burguesía pone en mano de dos o tres personas en el mundo todo su sistema de comunicación de la que tanto se vanagloria como progreso universal. Esta clase ha permitido, casi con gusto, que toda esa enorme burbuja que ha creado y que llama futuro se encuentre en mano de unos pocos sujetos. Toda la economía (esta afirmación es solo cierta en algún sentido) del mundo se asienta hoy en día en sistemas informáticos de los cuales no tienen el mas mínimo control. Han vendido su alma al diablo y no saben como recuperarla. Ahora esta en peligro todo lo que esa clase ama, todo lo que soñó fue otorgado a algún guardián, que por cierto jamás ha visto.
Y el medio, en el cual está inserto y vive el burgués, está también siendo perdido. No puede negar ya que se haya equivocado, que el sistema le prometiera y que no le cumpliera. Pero allí esta toda esa parafernalia de propagandas para que sigan creyendo que vale la pena entregar libertades y sueños a cambio de…nada. Los hijos de sus hijos serán mañana los que se preguntarán en como diablos llegaron a esa situación.
Parece lejano este futuro, pero está allí, solo hace falta mirarlo para poder comenzar el conjuro. Como dijera Zizek en una frase sumamente sentida: “Seamos realistas, pidamos lo imposible.”
Seamos realistas, pidamos un ambiente sano, pidamos la libertad, pidamos la igualdad, pidamos vivir.
Entonces intento ahora responder al primer planteamiento, ¿vale la pena escribir para la burguesía?
Solamente vale la pena en tanto y en cuanto está en peligro la humanidad, en tanto y en cuanto está en peligro la vida.
Nuevas armas
“…y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que se infiltraban para espiar nuestra libertad…” Gálatas 2: 5
Foucault y Deleuze, entre tantos otros, ya han predicado la muerte de las instituciones totales. Aunque no presente, es claro que el sistema nos tiene pronosticado un futuro desprovisto de cárceles, de escuelas, de fabricas, de hospitales, al menos en el estilo que hoy conocemos estas instituciones. En su lugar se proponen nuevos métodos de control más eficaces, más invisibles, en definitiva más poderosos. El surgimiento de este nuevo estadio del capitalismo (aunque embrionario) lo podemos ver en el surgimiento de nuevas estructuras como la medicina a domicilio, las empresas y su estructura omnipresente, los nuevos espacios de trabajo militar y su relación con la ciencia, las nuevas formas de educación continua, entre otras formas que van surgiendo día a día. El capitalismo ya no se ve, se respira.
Frente a todo este panorama vengo hace tiempo preguntadome que lugar juegan instituciones arcaicas y desfasadas con la nueva realidad del sistema. Es decir ¿por que el sistema no suprime instituciones altamente conflictivas, y que tan poco rédito le traen? En este último grupo se engloban sin duda instituciones como por ejemplo el Código de Faltas (hago especial referencia aqui al codigo contravencional de la ciudad de Córdoba). Este ultimo es un elemento que no le presta al sistema ningún rédito y si grandes batallas diarias. Por otra parte este código es arcaico, perverso, retrogrado, etc., es decir nada de lo que quiere aparentar el sistema hoy en día. Y a pesar de todo esto, allí está clavado en la mitad del sistema este método de disciplinamiento tan ineficaz por otra parte ¿Por que?
Muchas noche intenté darle una respuesta a esto, y aun al día de hoy no logro comprenderlo con total certeza, quizás sirva intentar como respuesta el pensar que se debe solamente a una cuestión de tiempo (esto no quiere decir de espera). También hay otras soluciones posibles, por ejemplo se puede plantear un paralelismo con la incompletitud de Godel y ver esta parte como un correlato necesario de abertura semicompleta del sistema, o el cerrojo semicompleto del sistema; este análisis demanda un trabajo mas profundo que el que aquí se pretende.
Pero me he dado cuenta de que la importancia de toda esta cuestión no radicaba en el porque de su existencia, sino que la importancia de la cuestión estaba en el vaticinar su muerte. La importancia del tema es saber prepararse para cuando sucumban estas instituciones. Después del desmoronamiento de estas vetustas maquinarias vendrán a tomar su lugar otras nuevas más sofisticadas y con un engaño más oculto que debemos encontrar si queremos seguir conjurándonos contra el dolor del capital. Debemos luchar contra los actuales sistemas de disciplinamiento, así como también contra los sistemas de control actuales, pero debemos tener presente lo que ha de venir, esa tormenta, que intentará arrastrarnos a la indignidad, y transformarnos en una cifra.
Nuevos sistemas de control están acechándonos y debemos saber que ha de ser difícil el camino. Solo nos queda afirmar con Deleuze: “No hay lugar para el temor ni para la esperanza, sólo cabe buscar nuevas armas.”
Matando dioses...
A continuación transcribo un texto que a mi entender puede llegar a cuestionar algunas burbujas de cristal que se han formado en derredor de algun gobierno pasado y presente.
“…el dominio del capital es el supuesto de la libre competencia, exactamente como el despotismo de los emperadores romanos era el supuesto del libre derecho privado romano. En tanto el capital es débil, se apoya en las muletas de modos de producción perimidos o que caducan con la aparición de aquel. No bien se siente robusto, arroja las muletas y se desplaza con arreglo a sus propias leyes. Tan pronto como comienza a sentirse a si mismo como barrera al desarrollo, recurre a formas que aun que parecen dar los últimos toques al dominio del capital moderando la libre competencia, al propio tiempo anuncian la disolución de aquel y del modo de producción en el fundado…”
Elementos fundamentales para la critica de la economía politica (borrador) 1857-1858. Karl Marx
El capital
Creo que es este uno de los textos mas esclarecederos que jamas se hayan escrito sobre el funcionamiento del capitalismo:
“…Los limites que el capital abolió eran barreras para su movimiento, desarrollo, realización. En modo alguno suprimió todos los límites, ni todas las barreras, sino solo los limites que no se le adecuaban, que para él constituían barreras. Dentro de sus propios limites -por cuanto desde un punto de vista mas elevado se presentan como barreras a la producción y en cuanto tales están puestos por el propio desarrollo histórico del capital- se sentía libre, ilimitado, esto es, limitado solo por si mismo, solo por sus propias condiciones de vida. Tal como la industria corporativa, en su periodo de esplendor, encontraba plenamente en la organización gremial la libertad que le era menester, es decir las relaciones de producción que le eran correspondientes. Ella misma las puso a partir de si mismas y las desarrolló como sus condiciones inmanentes y, por tanto, en modo alguno como barreras externas y opresivas.
… Pero la competencia dista mucho de tener meramente ese significado histórico o de ser simplemente ese elemento negativo. La libre competencia es la relación del capital consigo mismo como otro capital, vale decir, el comportamiento real del capital en cuanto capital.”
Elementos fundamentales para la crítica de la economía politica (borrador) 1857-1858. Karl Marx
Estas solo son algunas de las últimas notas que tiene publicadas, si quieren ver más, pasen por su blog:
pa despistar nomas
Fuente (el mismo blog)