Bienvenid@s:
Hace más de 3000 años, entre 1200 y 400 a.C., en Mesoamérica ocurrieron el apogeo y la decadencia de la cultura olmeca, una de las grandes civilizaciones del México antiguo.
Los olmecas, “los que habitan la tierra de hule”, fueron capaces de recoger y sintetizar las pautas culturales que por siglos se habían desarrollado en el área.
Aun después de la caída de sus grandes centros, sus logros serían parte importante de la cultura mesoamericana.
Jaguar rampante.
Tuxtla Chico, Chiapas. Museo Regional:


Entre las contribuciones que han llevado a considerar a la olmeca como la “cultura madre” de Mesoamérica se encuentran: los primeros edificios ceremoniales, construidos de acuerdo con un plan bien determinado; la estructura social, capaz de organizar grandes obras; el primer y bien definido estilo artístico, plasmado lo mismo en pequeños objetos que en colosales esculturas; el dominio de la talla de piedras de gran dureza; un ritual fundamental: el juego de pelota; así como el desarrollo de sistemas calendáricos y de escritura.
Máscara olmeca.
Templo Mayor de Tenochtitlan. Museo del Templo Mayor:


El término olmeca se utiliza para designar a una cultura arqueológica que tuvo su apogeo en el Preclásico Medio (1200-400 a.C.). El gran asentamiento olmeca más antiguo fue San Lorenzo, tras cuyo declive su lugar fue ocupado por La Venta, al que siguió Tres Zapotes.
Las investigaciones recientes han demostrado que su desarrollo no se circunscribió a la llamada área nuclear y hasta han sugerido la posibilidad de que algunos aspectos característicos de lo olmeca hayan aparecido primero entre grupos de otras regiones, como Chiapas y Oaxaca.
Escultura olmeca.
San José Mogote, Oaxaca. Museo de Sitio:


Las húmedas tierras del sur de Veracruz y el oeste de Tabasco fueron el escenario en donde la cultura olmeca se expresó con mayor intensidad. La mayoría de la escultura monumental conocida –cabezas colosales, altares o tronos, estelas y otros monumentos esculpidos en piedra– fue encontrada en esa región.
En un lapso de poco más de 800 años (entre 1200 y 400 a.C.), en este rico ambiente surgieron, se desarrollaron y finalmente decayeron los sitios olmecas más importantes que hoy en día se conocen, como San Lorenzo, Laguna de los Cerros, La Venta y Tres Zapotes. Aunque todavía no se conoce el número preciso de sitios arqueológicos del área, la densidad de población olmeca era bastante alta.
La mayoría de las poblaciones se ubicaron en colinas bajas o mesetas, cerca de los ríos, lo que permitió el acceso inmediato a las fértiles tierras inundables.
Pectoral olmeca.
La Encrucijada,Tabasco. Museo Carlos Pellicer Cámara:


Los siguientes objetos dan muestra de la excelencia y maestría que alcanzaron los olmecas en la escultura, tanto a nivel estético como técnico:

Monumento 52
Escultura
Basalto
Olmeca
San Lorenzo, Veracruz
Preclásico medio (1200-400 a.n.e)
Altura: 91.90 cm, ancho: 47.90 cm, espesor: 38.50 cm
Escultura de personaje con rasgos faciales sobrenaturales.
Se encuentra en posición sedente, con las piernas recogidas y los brazos sobre las rodillas.
Su rostro muestra los elementos típicos olmecas: ojos almendrados, labio superior levantado, porta tocado de banda y hendidura en forma de “V” en la frente.
En el pecho lleva un adorno a manera de aspas, también denominada “Cruz de San Andrés”.
La parte trasera de la escultura tiene una concavidad a manera de canal.


Placa
Piedra verde
Olmeca
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 5.00 cm, ancho: 6.40 cm, espesor: 1.40 cm
Placa ornamental elaborada en piedra verde con la representación de un perfil antropomorfo.
El personaje presenta deformación craneal, ojos almendrados y labio superior levantado, la parte trasera de la cabeza muestra la hendidura en forma de “V”, asociada con los surcos del campo de cultivo.
A manera de decoración facial, aparecen tres distintos perfiles que repiten los rasgos del personaje principal, quien, además, porta en frente la imagen de un personaje con un tocado con tres elementos.


Monumento 17
Escultura
Basalto
Olmeca
San Lorenzo; Veracruz
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 234 cm, ancho: 183.50 cm, espesor: 143.70 cm
Entre los objetos más representativos del fenómeno olmeca se encuentran las cabezas colosales.
A la fecha se han encontrado 17 de tales esculturas: diez en el sitio de San Lorenzo, cuatro en La Venta, dos en Tres Zapotes y una en La Cobata, esta última destaca por tener los ojos cerrados, indicio de que el personaje está muerto.
Todas son retratos de personajes de la elite de los distintos asentamientos. Han sido interpretados como jugadores de pelota, sacerdotes y gobernantes. Se distinguen entre ellos, además, por el tocado en forma de casco.
Las facciones son similares en todas: ojos almendrados, ligero estrabismo, nariz ancha y labios gruesos. Hay que notar que tales rasgos físicos están determinados por el material en que están elaboradas y no necesariamente muestran el aspecto de los grupos humanos que las elaboraron.


Monumento 34
Escultura
Basalto
Olmeca
San Lorenzo, Veracruz
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 77.70 cm, ancho: 65.80 cm, espesor: 65.00 cm
Escultura antropomorfa sentada sobre la pierna derecha y la izquierda flexionada al frente; lleva un pectoral, braguero, ajorcas y adornos a manera de rosetón en los hombros. No presenta cabeza ni brazos.


El Luchador
Escultura
Basalto
Olmeca
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 65.00 cm, ancho: 54.30 cm, espesor: 43.50 cm
La escultura puede ser apreciada en la sala Culturas de la Costa del Golfo del MNA y es una de tantas obras colosales del arte olmeca.
Representa a un personaje con barba y bigote, en posición sedente y dinámica. Más que luchador, debe representar a un jugador de pelota. Su movimiento, el detalle en los rasgos físicos y sus proporciones hacen de la pieza una obra excepcional de la escultura prehispánica.


Sacerdote de Atlihuayan
Figurilla
Barro
Olmeca
Atlihuayan, Edo. de México
Altura: 29.50 cm, ancho: 21.30 cm
Figurilla que representa a un personaje en posición sedente, ligeramente reclinado hacia delante y con los brazos sobre el pecho. Sus facciones son características: labio superior levantado, nariz ancha y ojos cerrados, los párpados tienen forma de elemento foliáceo. Lleva sobre la espalda y la cabeza, a manera de capa, la piel de un animal fantástico tachonada con elementos cruciformes que lo asocian con la tierra y con el cielo.
Parte frontal:

Parte posterior:


Hacha votiva
Piedra verde
Olmeca
La Venta, Tabasco Ancho: 7.30 cm, largo: 14.40 cm, espesor: 3.00 cm
Hacha votiva con decoración esgrafiada de diseños geométricos.
Estos objetos, a pesar de tener una función como herramienta, no fueron elaborados para ese fin, sino como objetos suntuarios que se depositaron en ofrendas.


Vasija
Barro
Olmeca
Valle de México
Altura: 16.10 cm, diámetro: 15.80 cm
Vaso de cuerpo recto, con engobe crema y decoración esgrafiada e incisa.
El diseño representa dos seres sobrenaturales. Uno de ellos tiene “ceja flamígera” y en las fauces bandas cruzadas. La frente presenta hendidura en “V”.


Hacha votiva
Piedra verde
Olmeca
La Venta, Tabasco
Preclásico medio (1200-400 a.n.e)
Largo: 14.00 cm, ancho: 7.60 cm, espesor: 3.10 cm
Hacha votiva con decoración esgrafiada a manera de flor. La parte central muestra cuatro elementos que se distribuyen en torno a una barra vertical.
Este diseño ha sido interpretado como la representación de los cuatro rumbos y el axis mundi. La parte superior de la imagen muestra una hendidura en “V” con un diseño en forma romboidal que representa el grano de una planta.


Vasija
Barro
Tlapacoya
Zohapilco, Estado de México.
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 5.50 cm, diámetro: 29.00 cm
Plato de cuerpo recto divergente decorado con incisión. Tiene líneas concéntricas cerca del borde y el fondo tiene diseños de dos peces.
Al igual que otras piezas, su decoración habla del ambiente lacustre en el que estuvieron asentados estos pueblos.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 13.40 cm, ancho: 13.00 cm
Vasija con engobe negro, decorada con técnica del raspado y la incisión. Representa en forma naturalista un pez.
Esta pieza da cuenta de la maestría que habían alcanzado los ceramistas mesoamericanos en etapas tan tempranas y refleja el ambiente que los rodeaba.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Estado de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 12.00 cm, diámetro: 7.00 cm
Botellón con engobe negro que representa un tlacuache.
El tlacuache fue un animal fundamental en la mitología mesoamericana, un mito en particular narra el robo del fuego por parte de este marsupial.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 16.70 cm, diámetro: 10.00 cm
Botellón con engobe negro y decoración incisa, raspada y con pintura roja poscocción.
El diseño representa a un ser fantástico, especie de serpiente o lagarto. Destaca el motivo de la “ceja flamígera”, elemento común en la iconografía olmeca.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 19.00 cm, diámetro: 12.50 cm
Botellón con engobe negro, decorado por medio del raspado, la incisión y pintura roja poscocción.
El diseño representa otro de los elementos típicos de la iconografía olmeca, una especie de ala, aunque algunos autores interpretan este símbolo como una garra de animal.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura 22.00 cm, diámetro: 14.00 cm
Botellón de cuerpo curvo convergente y cuello recto. Tiene engobe negro y está decorado por medio de la incisión, el raspado y pintura roja. Presenta diseños geométricos.


Monumento 1
San Martín Pajapan
Museo de Atropología de Xalapa, Veracruz.
En la cima del volcán de San Martín Pajapan, Veracruz, fue encontrada esta escultura, que pesa más de una tonelada.
Tanto la figura como la montaña fueron reverenciadas desde hace miles de años.


Cabeza 10
San Lorenzo Tenochtitlán
Museo Comunitario de San Lorenzo Tenochtitlán, Texistepec, Veracruz.
Mediante las escuturas monolíticas, los líderes olmecas hicieron tangibles para la sociedad los conceptos cosmológicos.


Hacha de jadeíta
Arroyo Pesquero, Veracruz
Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz.
El dios olmeca del maíz normalmente muestra una hendidura en la cabeza de la que surge una mazorca.


El hacha de Simojovel
El hacha de Simojovel es muestra de que los olmecas llegaron a la frontera noroeste de Chiapas en busca de ámbar.
Simojovel se ubica en la parte alta del río Tacotalpa, que corre hacia Villahermosa, Tabasco, y en cuyas riberas se asentaban poblaciones zoques.


La ofrenda masiva 4
Entre 900-800 a.C. los olmecas colocaron bajo el edificio A-1-d del Complejo A la ofrenda masiva 4, compuesta por un mosaico con diseños abstractos formado por 500 bloques de serpentina trabajada finamente.


Pendientes de jade con forma de colmillos de jaguar.
Fueron parte de la ofrenda funeraria depositada en un sarcófago en el montículo A-2 de La Venta.


Monumento 35
La forma y los elementos iconográficos del monumento 35 son semejantes a los de otras estelas olmecas.
Destacan el marco, que representa la entrada al inframundo, y el diamante o rombo, que simboliza el agua y el fuego.


Vasija con representación de la Tierra
San José Mogote, Oaxaca.
Las representaciones de la Tierra en las vasijas de cerámica fueron muchas y complejas entre 1150 y 850 a.C.; en el valle de Oaxaca se localizó una vasija con una de esas representaciones.
Sin embargo, la mayor diversidad ocurrió en Tlatilco y Tlapacoya, y no se encontraron en San Lorenzo, por lo que se infiere que son originarias de la provincia cerámica del altiplano.


Los olmecas, “los que habitan la tierra de hule”, fueron capaces de recoger y sintetizar las pautas culturales que por siglos se habían desarrollado en el área.
Aun después de la caída de sus grandes centros, sus logros serían parte importante de la cultura mesoamericana.
Jaguar rampante.
Tuxtla Chico, Chiapas. Museo Regional:


Entre las contribuciones que han llevado a considerar a la olmeca como la “cultura madre” de Mesoamérica se encuentran: los primeros edificios ceremoniales, construidos de acuerdo con un plan bien determinado; la estructura social, capaz de organizar grandes obras; el primer y bien definido estilo artístico, plasmado lo mismo en pequeños objetos que en colosales esculturas; el dominio de la talla de piedras de gran dureza; un ritual fundamental: el juego de pelota; así como el desarrollo de sistemas calendáricos y de escritura.
Máscara olmeca.
Templo Mayor de Tenochtitlan. Museo del Templo Mayor:


El término olmeca se utiliza para designar a una cultura arqueológica que tuvo su apogeo en el Preclásico Medio (1200-400 a.C.). El gran asentamiento olmeca más antiguo fue San Lorenzo, tras cuyo declive su lugar fue ocupado por La Venta, al que siguió Tres Zapotes.
Las investigaciones recientes han demostrado que su desarrollo no se circunscribió a la llamada área nuclear y hasta han sugerido la posibilidad de que algunos aspectos característicos de lo olmeca hayan aparecido primero entre grupos de otras regiones, como Chiapas y Oaxaca.
Escultura olmeca.
San José Mogote, Oaxaca. Museo de Sitio:


Las húmedas tierras del sur de Veracruz y el oeste de Tabasco fueron el escenario en donde la cultura olmeca se expresó con mayor intensidad. La mayoría de la escultura monumental conocida –cabezas colosales, altares o tronos, estelas y otros monumentos esculpidos en piedra– fue encontrada en esa región.
En un lapso de poco más de 800 años (entre 1200 y 400 a.C.), en este rico ambiente surgieron, se desarrollaron y finalmente decayeron los sitios olmecas más importantes que hoy en día se conocen, como San Lorenzo, Laguna de los Cerros, La Venta y Tres Zapotes. Aunque todavía no se conoce el número preciso de sitios arqueológicos del área, la densidad de población olmeca era bastante alta.
La mayoría de las poblaciones se ubicaron en colinas bajas o mesetas, cerca de los ríos, lo que permitió el acceso inmediato a las fértiles tierras inundables.
Pectoral olmeca.
La Encrucijada,Tabasco. Museo Carlos Pellicer Cámara:


Los siguientes objetos dan muestra de la excelencia y maestría que alcanzaron los olmecas en la escultura, tanto a nivel estético como técnico:

Monumento 52
Escultura
Basalto
Olmeca
San Lorenzo, Veracruz
Preclásico medio (1200-400 a.n.e)
Altura: 91.90 cm, ancho: 47.90 cm, espesor: 38.50 cm
Escultura de personaje con rasgos faciales sobrenaturales.
Se encuentra en posición sedente, con las piernas recogidas y los brazos sobre las rodillas.
Su rostro muestra los elementos típicos olmecas: ojos almendrados, labio superior levantado, porta tocado de banda y hendidura en forma de “V” en la frente.
En el pecho lleva un adorno a manera de aspas, también denominada “Cruz de San Andrés”.
La parte trasera de la escultura tiene una concavidad a manera de canal.


Placa
Piedra verde
Olmeca
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 5.00 cm, ancho: 6.40 cm, espesor: 1.40 cm
Placa ornamental elaborada en piedra verde con la representación de un perfil antropomorfo.
El personaje presenta deformación craneal, ojos almendrados y labio superior levantado, la parte trasera de la cabeza muestra la hendidura en forma de “V”, asociada con los surcos del campo de cultivo.
A manera de decoración facial, aparecen tres distintos perfiles que repiten los rasgos del personaje principal, quien, además, porta en frente la imagen de un personaje con un tocado con tres elementos.


Monumento 17
Escultura
Basalto
Olmeca
San Lorenzo; Veracruz
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 234 cm, ancho: 183.50 cm, espesor: 143.70 cm
Entre los objetos más representativos del fenómeno olmeca se encuentran las cabezas colosales.
A la fecha se han encontrado 17 de tales esculturas: diez en el sitio de San Lorenzo, cuatro en La Venta, dos en Tres Zapotes y una en La Cobata, esta última destaca por tener los ojos cerrados, indicio de que el personaje está muerto.
Todas son retratos de personajes de la elite de los distintos asentamientos. Han sido interpretados como jugadores de pelota, sacerdotes y gobernantes. Se distinguen entre ellos, además, por el tocado en forma de casco.
Las facciones son similares en todas: ojos almendrados, ligero estrabismo, nariz ancha y labios gruesos. Hay que notar que tales rasgos físicos están determinados por el material en que están elaboradas y no necesariamente muestran el aspecto de los grupos humanos que las elaboraron.


Monumento 34
Escultura
Basalto
Olmeca
San Lorenzo, Veracruz
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 77.70 cm, ancho: 65.80 cm, espesor: 65.00 cm
Escultura antropomorfa sentada sobre la pierna derecha y la izquierda flexionada al frente; lleva un pectoral, braguero, ajorcas y adornos a manera de rosetón en los hombros. No presenta cabeza ni brazos.


El Luchador
Escultura
Basalto
Olmeca
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 65.00 cm, ancho: 54.30 cm, espesor: 43.50 cm
La escultura puede ser apreciada en la sala Culturas de la Costa del Golfo del MNA y es una de tantas obras colosales del arte olmeca.
Representa a un personaje con barba y bigote, en posición sedente y dinámica. Más que luchador, debe representar a un jugador de pelota. Su movimiento, el detalle en los rasgos físicos y sus proporciones hacen de la pieza una obra excepcional de la escultura prehispánica.


Sacerdote de Atlihuayan
Figurilla
Barro
Olmeca
Atlihuayan, Edo. de México
Altura: 29.50 cm, ancho: 21.30 cm
Figurilla que representa a un personaje en posición sedente, ligeramente reclinado hacia delante y con los brazos sobre el pecho. Sus facciones son características: labio superior levantado, nariz ancha y ojos cerrados, los párpados tienen forma de elemento foliáceo. Lleva sobre la espalda y la cabeza, a manera de capa, la piel de un animal fantástico tachonada con elementos cruciformes que lo asocian con la tierra y con el cielo.
Parte frontal:

Parte posterior:


Hacha votiva
Piedra verde
Olmeca
La Venta, Tabasco Ancho: 7.30 cm, largo: 14.40 cm, espesor: 3.00 cm
Hacha votiva con decoración esgrafiada de diseños geométricos.
Estos objetos, a pesar de tener una función como herramienta, no fueron elaborados para ese fin, sino como objetos suntuarios que se depositaron en ofrendas.


Vasija
Barro
Olmeca
Valle de México
Altura: 16.10 cm, diámetro: 15.80 cm
Vaso de cuerpo recto, con engobe crema y decoración esgrafiada e incisa.
El diseño representa dos seres sobrenaturales. Uno de ellos tiene “ceja flamígera” y en las fauces bandas cruzadas. La frente presenta hendidura en “V”.


Hacha votiva
Piedra verde
Olmeca
La Venta, Tabasco
Preclásico medio (1200-400 a.n.e)
Largo: 14.00 cm, ancho: 7.60 cm, espesor: 3.10 cm
Hacha votiva con decoración esgrafiada a manera de flor. La parte central muestra cuatro elementos que se distribuyen en torno a una barra vertical.
Este diseño ha sido interpretado como la representación de los cuatro rumbos y el axis mundi. La parte superior de la imagen muestra una hendidura en “V” con un diseño en forma romboidal que representa el grano de una planta.


Vasija
Barro
Tlapacoya
Zohapilco, Estado de México.
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 5.50 cm, diámetro: 29.00 cm
Plato de cuerpo recto divergente decorado con incisión. Tiene líneas concéntricas cerca del borde y el fondo tiene diseños de dos peces.
Al igual que otras piezas, su decoración habla del ambiente lacustre en el que estuvieron asentados estos pueblos.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 13.40 cm, ancho: 13.00 cm
Vasija con engobe negro, decorada con técnica del raspado y la incisión. Representa en forma naturalista un pez.
Esta pieza da cuenta de la maestría que habían alcanzado los ceramistas mesoamericanos en etapas tan tempranas y refleja el ambiente que los rodeaba.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Estado de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 12.00 cm, diámetro: 7.00 cm
Botellón con engobe negro que representa un tlacuache.
El tlacuache fue un animal fundamental en la mitología mesoamericana, un mito en particular narra el robo del fuego por parte de este marsupial.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 16.70 cm, diámetro: 10.00 cm
Botellón con engobe negro y decoración incisa, raspada y con pintura roja poscocción.
El diseño representa a un ser fantástico, especie de serpiente o lagarto. Destaca el motivo de la “ceja flamígera”, elemento común en la iconografía olmeca.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura: 19.00 cm, diámetro: 12.50 cm
Botellón con engobe negro, decorado por medio del raspado, la incisión y pintura roja poscocción.
El diseño representa otro de los elementos típicos de la iconografía olmeca, una especie de ala, aunque algunos autores interpretan este símbolo como una garra de animal.


Vasija
Barro
Tlatilco
Tlatilco, Edo. de México
Preclásico medio (1200-400 a.n.e.)
Altura 22.00 cm, diámetro: 14.00 cm
Botellón de cuerpo curvo convergente y cuello recto. Tiene engobe negro y está decorado por medio de la incisión, el raspado y pintura roja. Presenta diseños geométricos.


Monumento 1
San Martín Pajapan
Museo de Atropología de Xalapa, Veracruz.
En la cima del volcán de San Martín Pajapan, Veracruz, fue encontrada esta escultura, que pesa más de una tonelada.
Tanto la figura como la montaña fueron reverenciadas desde hace miles de años.


Cabeza 10
San Lorenzo Tenochtitlán
Museo Comunitario de San Lorenzo Tenochtitlán, Texistepec, Veracruz.
Mediante las escuturas monolíticas, los líderes olmecas hicieron tangibles para la sociedad los conceptos cosmológicos.


Hacha de jadeíta
Arroyo Pesquero, Veracruz
Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz.
El dios olmeca del maíz normalmente muestra una hendidura en la cabeza de la que surge una mazorca.


El hacha de Simojovel
El hacha de Simojovel es muestra de que los olmecas llegaron a la frontera noroeste de Chiapas en busca de ámbar.
Simojovel se ubica en la parte alta del río Tacotalpa, que corre hacia Villahermosa, Tabasco, y en cuyas riberas se asentaban poblaciones zoques.


La ofrenda masiva 4
Entre 900-800 a.C. los olmecas colocaron bajo el edificio A-1-d del Complejo A la ofrenda masiva 4, compuesta por un mosaico con diseños abstractos formado por 500 bloques de serpentina trabajada finamente.


Pendientes de jade con forma de colmillos de jaguar.
Fueron parte de la ofrenda funeraria depositada en un sarcófago en el montículo A-2 de La Venta.


Monumento 35
La forma y los elementos iconográficos del monumento 35 son semejantes a los de otras estelas olmecas.
Destacan el marco, que representa la entrada al inframundo, y el diamante o rombo, que simboliza el agua y el fuego.


Vasija con representación de la Tierra
San José Mogote, Oaxaca.
Las representaciones de la Tierra en las vasijas de cerámica fueron muchas y complejas entre 1150 y 850 a.C.; en el valle de Oaxaca se localizó una vasija con una de esas representaciones.
Sin embargo, la mayor diversidad ocurrió en Tlatilco y Tlapacoya, y no se encontraron en San Lorenzo, por lo que se infiere que son originarias de la provincia cerámica del altiplano.





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