Para otros usos de este término, véase Cerveza (desambiguación). Una jarra de cerveza.Se denomina cerveza a una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo que se fabrica con granos de cebada u otros cereales cuyo almidón, una vez modificado, es fermentado en agua y frecuentemente aromatizado con lúpulo.[1] [2] De ella se conocen múltiples variantes con una amplia gama de matices debidos a las diferentes formas de elaboración y a los ingredientes utilizados. Generalmente presenta un color ambarino con tonos que van del amarillo oro al negro pasando por los marrones rojizos. Se le considera "gaseosa" (contiene CO2 disuelto en saturación que se manifiesta en forma de burbujas a la presión ambiente) y suele estar coronada de una espuma más o menos persistente. Su aspecto puede ser cristalino o turbio. Su graduación alcohólica puede alcanzar hasta cerca de los 30% vol., aunque principalmente se encuentra entre los 3 y los 9% vol. Según Stanley F. Anderson y Ryamond Hull “el lúpulo da a la cerveza ese sabor límpido y amargo, sin el cual malamente puede llamarse cerveza”.[3] Fue en la Baja Edad Media cuando se originó la costumbre de cocer el mosto con flores de lúpulo. Es entonces cunado nace la bebida que hoy identificamos como cerveza. Tal costumbre se originó en Alemania hace unos mil años. El lúpulo sustituyó a los aromatizantes hasta entonces utilizados, dando a la cebada alcohólicamente fermentada su amargor característico. El lúpulo contribuye decisivamente a su conservación. Además obra como eficaz antiséptico y estabilizador. También sirve para detener la fermentación acética y clarificar el líquido, causando la precipitación de las sustancias albuminosas. Los primeros testimonios que tenemos sobre el uso del lúpulo se remontan al siglo XI, con motivo de los impuestos por el uso del Grut, que en inglés llaman gruit —el conjunto de yerbas utilizadas en la elaboración de la cerveza— que fue sustituido por el lúpulo. Sin el uso del lúpulo, el fermentado proveniente de la cebada no pasa de ser un “vino de malta” —que no lleva lúpulo y si lo lleva no puede ser fresco— , que recuerda por su sabor más al vino que a la cerveza. Cuanto menos lúpulo se usa, la bebida resulta más vinosa. Si la malta está muy tostada no hace falta usar tanto lúpulo para evitar el sabor vinoso. En francés el vino de malta es llamado “vin d’orge”, en inglés “barley wine”, en alemán “Maltonwein” y en italiano “vino d’orzo”. Sabe a vino, se sirve en copa de vino, tiene una graduación similar a la del vino y los mismos usos que el vino. Se distinguen incluso vinos de malta de mesa y de postre. No se los considera cerveza, aunque los famosos vinos de malta de Bélgica —aderezados con frutas— suelen ser incluidos al tratar de las cervezas, en calidad de “cervezas especiales”. El lúpulo identifica tanto o más la individualidad de la cerveza, que la cebada u otros cereales. Tampoco tienen la consideración de cerveza, ni se le llama cerveza, pues carece de lúpulo, el fermentado alcohólico, de unos 7% vol. del que se extrae por destilación el whiskey. Además del vino de malta, existen otras bebidas alcohólicas con características o apariencia diferentes pero fabricadas también a base de almidón fermentado que, cuando no poseen un nombre específico (como es el caso del sake), son asimiladas a cervezas. En este último caso se añade un complemento al nombre de "cerveza" a fin de evitar malentendidos (por ejemplo, cerveza de banana). La cerveza sin alcohol es un caso especial ya que su contenido alcohólico es despreciable o nulo, aunque comparte las mismas características de base que el resto de las cervezas porque se ha desalcoholizado durante la elaboración. Se podría clasificar el sake como cerveza de arroz, (aunque hay varias diferencias), si se adoptase un criterio analógico. La cerveza es para los europeos lo que el sake para los japoneses. En sentido analógico, la cerveza también puede ser clasificada como un sake. Las clasificaciones analógicas son rechazadas científicamente por poco rigurosas, pues no distinguen adecuadamente el género de la especie. Si denominamos a todos los mamíferos “vacas”, posteriormente hay que distinguir entre vacas “propiamente dichas” y otros animales que sólo son vacas por asimilación. No existe una palabra para designar a todas las bebidas provenientes de cereales alcohólicamente fermentados. Para el inglés, Harold J. Grossman ha propuesto “brews ” y “malt beverages”. [4] . En Japón la cerveza, tal y como se conoce en Occidente, fue inicialmente un producto importado. Hoy en día existen fábricas de cerveza japonesas y para designar dicha bebida se adaptó la locución "bier" a dicho idioma como "biiru". Aunque para hacer cerveza se utiliza muchas veces arroz, no sólo la elaboración es distinta, sino también la fermentación. En la tradición oriental, en la fermentación alcohólica del arroz, el sorgo o el mijo, el fermento utilizado proviene de esos mismos cereales, y está basado en las esporas del “Aspergillus Orizae”, un hongo asexuado. Produce la enzima llamada “takadiastasa”. Ese fermento se llama “koji”. Es palabra de origen japonés, pero que se utiliza en cualquier idioma, si se quiere designar ese fermento. El “koji” no incluye sólo el “Aspergillus Orizae”, relativo al arroz, sino también otros como el “A. sojae” relativo a la soja. Tiene la virtud de hacer fermentar en alcohol no sólo la sacarosa, sino también la lactosa. En la obtención de esas bebidas no se tuesta el cereal. También es distinta en consecuencia la preparación del “wort”. En un una cultura cervecera en que se efectúan clasificaciones tan sutiles como la distinción entre “ale” y “beer” sería muy difícil clasificar el sake como una “ale” o como una “beer”. A diferencia de las bebidas obtenidas a partir de zumos de frutas fermentados (como los vinos), en la cerveza el cereal de base no contiene originalmente ni agua ni azúcar, caracterizando ambas carwncias el proceso de elaboración. Para conseguir azúcar a partir del almidón del cereal, es necesario primero modificarlo mediante el malteado y sumergirlo en agua a la temperatura adecuada a fin de completar la conversión. El líquido resultante, compuesto de azúcares, proteínas y residuos procedentes del cereal, se filtra, se hierve vigorosamente y se le añade el lúpulo en caliente, aunque también existe la costumbre de lupular en frío —"dry hopping" en inglés—; operación que consiste en añadir las flores al mosto ya frío, bien en las cubas de fermentación, bien en las cubas de almacenamiento. Una vez enfriado a una temperatura que permita el desarrollo de las levaduras, se añaden éstas y se inicia la fermentación que producirá el alcohol y el dióxido de carbono (CO2). Historia Históricamente la cerveza fue desarrollada por los antiguos pueblos elamitas, egipcios y sumerios. Las evidencias más antiguas de la producción de cerveza datan de alrededor de 3500 a. C. fueron halladas en Godin Tepe, en el antiguo Elam (actual Irán). Algunos la ubican conjuntamente con la aparición del pan entre 10.000 a. C. y 6.000 a. C. ya que tiene una parecida preparación agregando más o menos agua. Parece ser que las cervezas primitivas eran más densas que las actuales, similares al actual “pombe” africano, de culturas igualmente primitivas. Según la receta más antigua conocida, el Papiro de Zósimo de Panópolis (siglo III), los egipcios elaboraban la cerveza a partir de panes de cebada poco cocidos que dejaban fermentar en agua. Su cerveza fue conocida como “zythum”, que es palabra griega, pero en una fase más tardía. Antiguamente en Oriente se usaba arroz y también bambú. Del bambú, lo mismo que de la caña de azúcar, lo que se fermenta es su savia; pero no su fruto. Tal es el “ulanzi” propio de Tanzania. No puede ser considerado un fermentado alcohólico de cereal. Las bebidas alcohólicas más antiguas quizá sean derivadas de la leche. Michael Jackson , en su “Michael’s Jackson Beer Companion” , [8] recoge la opinión del profesor de la Universidad de Pennsylvania Salomon Katz , que data la aparición de una bebida de cebada fermentada alcohólicamente en la Mesopotamia del año 4000 A.C. con el nombre de “sikaru”, pero señala que se hacía con pan de cebada; es decir, se trataba de lo que hoy llamamos “kuas”, que no es considerado propiamente cerveza, aunque es un fermentado alcohólico proveniente de cereal. La cerveza propiamente dicha aparece en Europa en el siglo XIII, en la medida en que el concepto de cerveza incluye el amargor propio del lúpulo. El malteado ya se había inventado antes. En el primer capítulo de sus “Études sur la bière” Pasteur hace notar que cuando se dice que en el siglo IV A.C. ya Teofrasto hablaba de “cerveza”, en realidad no hablaba de “cerveza”, ni de “cervoise”, ni de “beer”, sino de “vino de cebada”, de οίνος εκ κριθεόν. Atribuir un origen muy antiguo a la cerveza se hace sobre la base de proporcionar un concepto muy amplio de lo que haya de entenderse por cerveza. Los restos arqueológicos más antiguos de producción de cerveza en Europa fueron descubiertos en el yacimiento del valle de Ambrona, dentro del término municipal de Miño de Medinaceli, (Soria, España) y datan de alrededor de 2400 a. C., según el trabajo arqueológico del equipo dirigido por el profesor Manuel Ángel Rojo Guerra, del Departamento de Prehistoria de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid.[9] [10] [11] También se han encontrado evidencias arqueológicas de elaboración de cerveza en el yacimiento de Genó, en Aitona (Lérida, España), tras los trabajos de investigación arqueológica, dirigidos por el profesor José Luis Maya González, que han establecido que estos restos arqueológicos databan de alrededor de 1100 a. C. Los celtas conocían la elaboración de la cerveza y llevaron consigo este conocimiento cuando se extendieron por la península Ibérica, donde su uso y su elaboración se desarrolló muy pronto. Con el paso de los siglos, sobre todo a partir de la romanización, la mediterránea se consolidó como una zona básicamente vinícola mientras que la cerveza se producía en el norte y centro de Europa y adquiría la forma de lo que entendemos hoy por cerveza. De esta manera, se extiende el uso de la malta como ingrediente principal y también se empieza a introducir el uso del lúpulo como aromatizante. Esta planta cannabacea confiere a la cerveza su sabor amargo característico, a la vez que favorece la conservación. El año 1516, el duque Guillermo IV de Baviera redactó la primera ley que fijaba qué se entendía por cerveza. Esta ley de pureza (Reinheitsgebot) establecía que solamente podía utilizarse agua, malta de cebada y lúpulo para elaborar la cerveza. En cambio, en Inglaterra, Enrique VIII prohibió el uso del lúpulo, ante la presión del gremio de cerveceros; prohibición que levantó su hijo Eduardo VI, y que continuó por algún tiempo más en Escocia. Los cerveceros ingleses tardaron mucho en aceptar el uso del lúpulo. En su momento se llamo “ale” a la cerveza sin lúpulo” y “beer” a la cerveza con lúpulo. Todavía hoy, para designar los vinos de malta sin lúpulo más que de “barley wine”, que simplemente puede designar una cerveza de alta graduación, se habla de “gruit ale”. La cerveza empezó a recuperar su presencia social en España a partir del reinado del emperador Carlos I, que trajo consigo maestros cerveceros de Alemania. Todo ello queda reflejado entre las pertenencias del emperador a la muerte de éste en Yuste por su Secretario Martín de Gaztelu.[12] . Por aquel entonces, la cerveza era aún un producto de temporada. No se sabía conservar y con el calor perdía toda su fuerza. La cerveza llamada “lager”, sin embargo, recibe ese nombre en razón de su posibilidad de almacenamiento. Se elaboraba en otoño, para ser consumida en primavera. La fermentación baja y a baja temperatura favorece la conservación. En realidad iba fermentando lentamente mientras estaba almacenada. Actualmente todas las cervezas, incluso las de alta fermentación, son almacenables y llevan fecha de caducidad que alcanza unos tres años. “Lager” ha sufrido un cambio semántico, y ha pasado a significar cerveza de fermentación baja. La posibilidad de conservación de la cerveza se debe no tanto al invento de las neveras eléctricas, como al de conservantes distintos del lúpulo, y a la posibilidad de elaborar a gran escala y con facilidad envases herméticamente cerrados. Las botellas industriales hechas en serie aparecen en el siglo XIX. Antes se fabricaban a soplete. La cerveza enlatada comienza en 1933 en Estados Unidos, tras la abolición de la ley seca. Los barriles de cerveza han desapercibo prácticamente. No se puede hablar de una verdadera industria cervecera hasta el siglo XIX, cuando empiezan a aparecer pequeñas fábricas más que artesanales ya industriales. La primera gran fábrica de cerveza en España fue abierta en 1864 por el alsaciano Louis Moritz en Barcelona. Y la siguieron marcas muy conocidas actualmente como: Mahou (1890), Cruzcampo (1904) o Estrella Galicia (1906). 78 buenas razones por la que la cerveza es mejor que las mujeres 1. Puedes disfrutar de la cerveza todo el mes. 2. Las manchas de cerveza se van. 3. No tienes porqué agasajar a la cerveza. 4. La cerveza te esperará siempre pacientemente en el coche. 5. Cuando la cerveza se pone plana la sacudes. 6. La cerveza nunca llega tarde. 7. Las resacas se marchan. 8. La cerveza no se pone celosa cuando coges otra cerveza. 9. Las anillas de la cerveza salen sin resistencia. 10. Cuando entras en un bar, siempre puedes conseguir una cerveza. 11. La cerveza nunca tiene dolor de cabeza. 12. Cuando has acabado con una cerveza, la botella todavía vale 5 duros. 13. La cerveza no se molesta si vuelves a casa con aliento a cerveza. 15. Puedes tomar más de una cerveza en una noche sin sentirte culpable. 16. La cerveza siempre pasa con facilidad. 17. Puedes compartir una cerveza con los amigos. 18. Siempre puedes tener la certeza de que eres el primero en descorchar una cerveza. 20. La cerveza no exige igualdad. 21. A una cerveza no le importa cuando vuelves. 22. Puedes tomar una cerveza en público. 23. Una cerveza frígida es una buena cerveza. 24. La cerveza siempre viene en múltiplos de seis. 25. Después de haber tomado una cerveza no tienes más que tirar la botella vacía. 26. Una cerveza nunca te cuesta más de quinientas pesetas y nunca te deja sediento. 27. Cuando tu cerveza se ha ido, simplemente descorchas otra. 28. La cerveza tiene el mismo aspecto a la mañana siguiente. 29. La cerveza no se preocupa por si llega alguien. 30. La cerveza no se preocupa por si se despiertan los niños. 31. La cerveza no tiene madre. 32. La cerveza no tiene moral. 33. La cerveza no se pone histérica una vez al mes. 34. La cerveza siempre escucha y nunca discute. 35. La cerveza no tiene los pies/manos fríos/as. 36. La cerveza nunca se pasa de su peso. 37. Si cambias de cerveza no tienes que pasar una manutención. 38. La cerveza no se escapará con tus tarjetas de crédito. 39. La cerveza no tiene un abogado. 40. La cerveza no puede pasarte un herpes o cosas desagradables. 41. La cerveza no critica tu modo de conducir. 42. La cerveza nunca cambia de opinión. 43. La cerveza nunca te cabrea o juega sucio para conseguir algo. 44. La cerveza nunca te pide que cambies de canal. 45. La cerveza no te pide que vayas de compras. 46. La cerveza es siempre fácil de obtener. 47. La cerveza nunca dice no. 48. La cerveza no se queja si la tomas en cualquier parte. 49. La cerveza no necesita ir "a empolvarse" con otras cervezas. 50. A la cerveza no le molesta ensuciarse. 51. La cerveza no se queja de tu insensibilidad. 52. La cerveza no vive con su madre. 53. La cerveza nunca se desfoga contigo. 54. A la cerveza no le preocupa que no tengas cultura ni maneras. 55. La cerveza no se queja, ni grita, ni llora. 56. A la cerveza no le importa que sea la temporada futbolística. 57. La cerveza no te hará ir a la Iglesia. 58. Es más probable que una cerveza sepa deletrear "carburador" que no una mujer. 59. Una cerveza no piensa que el basket es estúpido porque los jugadores escupen. 60. Una cerveza no piensa que DOS sea un número. 61. A una cerveza le importa un comino si tienes un montón de cervezas. 62. Una cerveza no piensa que los odiosos anuncios con niños son "monos". 63. Si una cerveza se derrama por el suelo, durante unos instantes huele bastante bien. 64. Una cerveza no te llamará cerdo machista si dices "doberman" en lugar de "doberpersona". 65. Una cerveza no conseguirá trabajo como disk-jokey y pondrá 5 horas seguidas de música folk lesbiana en tu emisora favorita. 66. Una cerveza no te armará un escándalo por una pequeñez como que levantes la tapa del water. 67. Una cerveza no fumará en tu coche. 68. Una cerveza te ayudará, de hecho, en el eructo y la pedorrea y compartirá tu entusiasmo porque sean incluidos como deportes de exhibición en los juegos olímpicos. 69. Una cerveza está siempre dispuesta a marcharse a tiempo. 70. Una cerveza nunca busca piropos. 71. La cerveza sabe bien. 72. Si sacas una cerveza de la nevera para echarle una ojeada, pero en ese momento decides bebértela, la cerveza no te acusa de violación. 73. Una cerveza no te hará comprar tampones cuando vayas a la tienda. 74. Una cerveza no te acusará de mentir cuando digas que lees el Penthouse "sólo por los artículos". (*Estás* mintiendo, pero una cerveza no te acusara de ello) 75. Una cerveza nunca te hará ir a ver una película sueca. 76. Una cerveza no te acusará de cerdo machista si dices "Gene Hackman" en lugar de "Gene Hackpersona". 77. Una cerveza no te hará probar comida vegetariana que sabe como aceite de ricino. 78. Cuando has acabado con una cerveza, la idea de otra cerveza no te enferma. 26 buenas razonez por las que una cerveza es mejor que un hombre 1) Una cerveza no se sienta a ver el fútbol el fin de semana entero. 2) Una cerveza sabe mejor. 3) Una cerveza no presume delante de sus amigos. 4) Siempre sabes de antemano lo grande que es una cerveza. 5) Puedes tirar una cerveza cuando te de la gana, y además, no volverá a pedirte lloriqueando que te la vuelvas a beber. 6) Una cerveza puede emborracharte, pero no abusará de ti. 7) Puedes tomarte una cerveza cada día, sin que la gente piense ninguna burrada de ti. 8) Las cervezas no se quedan haciendo el vago en casa todo el día bebiéndose tus cervezas. 9) No tienes que fingir para no herir los sentimientos de una cerveza. 10) A tu madre también le gustará tu cerveza. 11) Nadie te dice nada si tu cerveza es mucho más joven que tú. 12) Cuando la cerveza envejece, madura. 13) La cerveza es comprensiva cuando tienes la regla. 14) Una cerveza no tiene familia. 15) La única cosa a la que obliga una cerveza es a ir al cuarto de baño. 16) No tienes que sentirte incómoda a causa de la cerveza que lleves a una fiesta. 17) No hay problema en irte de una fiesta con una cerveza diferente a la que llevaste. 18) La cerveza está contenta cuando la llevas en el maletero del coche. 19) La cerveza nunca se queja de una mancha en la cama. 20) Las cervezas no pegan el SIDA. 21) Te puedes tomar una cerveza en cualquier sitio. 22) Puedes disfrutar de una cerveza durante toda la noche. 23) Una cerveza no se pone celosa cuando te bebes otra cerveza. 24) A la cerveza no le huelen los pies. 25) La cerveza no es desordenada. 26) Una cerveza no se rasca sus partes íntimas en público. ALGUNOS VIDEITOS link: http://www.youtube.com/watch?v=Mwt-ExMABXA link: http://www.youtube.com/watch?v=5ZYDJnf2R4Q link: http://www.youtube.com/watch?v=qMp-8TA_FFc link: http://www.youtube.com/watch?v=o2gW6bcZiB0 link: http://www.youtube.com/watch?v=MBlHPNPO4ew link: http://www.youtube.com/watch?v=TzioJudY link: http://www.youtube.com/watch?v=HW2htGc9PHY link: http://www.youtube.com/watch?v=G9IQw7lS7tA link: http://www.youtube.com/watch?v=j1c-XNPKmD0 link: http://www.youtube.com/watch?v=zcViKZ4ct6Y link: http://www.youtube.com/watch?v=UZCuBfCEoJc link: http://www.youtube.com/watch?v=AHJ68KsSBZc link: http://www.youtube.com/watch?v=v3Sc_fb7ItQ
Que linda que es la Birraaaa
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