
Con la huella de nuestros antepasados como escenario y el privilegio del cielo más depejado del mundo, el astrónomo francés Stéphane Guisard captó imágenes asombrosas de la Vía Láctea en el desierto de San Pedro de Atacama, en Chile. Pasado y futuro se funden en una vista insuperable de la constelación de Orión y el campo de petroglifos de Hierbas Buenas en el Valle del Arcoiris, donde descansan cientos de estos antiguos diseños simbólicos grabados en piedra en los albores de la civilización. El lugar más árido de la Tierra, donde no ha llovido desde que comenzaron los registros, es ideal para la observación astronómica por su altitud, sequía y ausencia de contaminación lumínica. Según The World At Night, Guisard trabaja como ingeniero óptico en el observatorio VLT (Telescopio Muy Grande) de Atacama y su pasatiempo favorito es captar la belleza del cielo nocturno para compartirla con el público general. La obra fotográfica y audiovisual del francés es mundialmente reconocida. Para apreciar el espectáculo en toda su dimensión les sugerimos ver el video de abajo en pantalla completa: