EL MOVIMIENTO
La base anarquista en la política moderna proviene de las antiguas civilizaciones. El anarquismo es una ideología filosóficamente individualista-racionalista y asociativista, correspondiente a la edad contemporánea.
“Las formas concretas en que se expresará esta anhelada vida de libertad y bienestar para todos, nadie puede predecirlas con exactitud; ante todo ningún anarquista puede tener la intención de imponer a los demás la forma que le parece a él mismo la mejor. El único medio de descubrir la mejor para todos es la libertad, la libertad de agrupación, la libertad de experimentación, la libertad completa sin otros límites que los de la misma libertad ajena”.
Errico Malatesta
El Anarquismo (del Griego, sin autoridad ni poder) funda sus bases, al igual que el Marxismo, en la abolición del Capitalismo, pero se diferencia con este en el pensamiento de como conseguirlo.
Su máxima influencia alcanzó a los paises de Itaslia, España y Rusia.
Algunos sectores ácratas priorizan la acción radical y violenta y esto llevó a manchar el movimiento que al que muchos tildan de violento y salvaje.
Ideas afines entre los distintos sectores anarquistas:
- Rechazo del Estado y toda autoridad
- Abolición de la propiedad
- Educación, lo único que lleva a la libertad.
Los precursores:
movimientos relacionados de alguna manera con el Anarquismo
Movimientos tal como Streghería (1) en el siglo XIV, el Libre Espíritu en la Edad Media, los anabaptistas(2) del siglo XVI en Europa, los levellers (3), los diggers (4) y los protestantes inconformistas también expusieron ideas que han sido relacionadas con los anarquistas convirtiéndos en precursores precursores religiosos de estos. Además es de notar que en muchas de las estructuras tribales y las prácticas de resistencia de los amerindios, de tribus africanas, maoríes, etc. se ha percibido cierta compatibilidad con la práctica libertaria. Los gremios artesanales europeos de la edad media también son considerados a menudo precursores de la tendencia en cuestión.
(1) La streghería es una tradición de la brujería italiana, que según algunos podría considerarse neopagana, y para otros es una continuación del paganismo itálico de forma casi ininterrumpida. Streghería significa Brujería en italiano arcaico, y ha sido una de las corrientes de mayor influencia para la Wicca.
(2) Decían que los verdaderos cristianos debían apartarse del mundo. Formaron pequeñas iglesias que elegían cada una su pastor y en las que todos los bienes debían hacerse comunes. No querían usar más que vestidos ordinarios, y anchos sombreros grises. Consideraban una impiedad que se bautizase a los niños y bautizaban ellos mismos a sus fieles metiéndolos en agua, según costumbre de los antiguos cristianos. Se llamaron "baptistas", pero sus detractores los llamaban anabaptistas (es decir, "rebautizadores"
. Sus discípulos fueron sobre todo artesanos pobres de las ciudades, tejedores, sastres, al principio en Sajonia y en Suiza. Luego enviaron misioneros a las ciudades de Alemania, de Austria y de Holanda.
(3 ) Niveladores (Levellers en inglés) fue la forma en que se le llamó a una alianza informal de folletistas y agitadores políticos que surgió en Inglaterra cuando se desató el conflicto entre el rey y el Parlamento, en la década de 1640. Eran privatistas y democráticos a partir de principios más o menos afines a la libertad individual.
No tenían un manifiesto fijo, y el movimiento no fue muy identificado hasta 1649, cuando fueron reprimidos. Eran pequeños propietarios que buscaban el reconocimiento de la igualdad absoluta ante la ley de los hombres y que esta igualdad estuviera reflejada en un pacto.
(4) Los Cavadores, o Diggers eran una facción cristiana que luchó en la guerra civil inglesa y fue fundada en 1649 por Gerrard Winstanley. En un principio se hicieron llamar "Verdaderos Niveladores" (True Levellers), por contraposición a los Levellers o Niveladores.
Antigua Grecia
El primer uso conocido de la palabra “anarquía” aparece en la obra Los siete contra Tebas (467 a. C.) de Esquilo. Allí, Antígona rechaza abiertamente aceptar el decreto de los gobernantes de dejar al cuerpo de su hermano Polyneices sin enterrar, como castigo por su participación en el ataque a Tebas, diciendo que “Incluso si nadie más estuviese deseoso de compartir el entierro de él, yo lo enterraré sola y tomaré el riesgo que significa enterrar a mi propio hermano. Ni estoy yo avergonzada de actuar desafiante en oposición a los gobernadores de la ciudad (ejous apiston ténd anarjían polei)”.
La antigua Grecia también vio el primer ejemplo de anarquismo occidental como un ideal filosófico, en las ideas del filósofo Zenón de Citio, quien —de acuerdo con Piotr Kropotkin— fue “el mejor exponente de la filosofía anarquista en la antigua Grecia”. Resumido por Kropotkin, Zenón “repudiaba la omnipotencia del Estado, su intervención y regimiento, y proclamó la soberanía de la ley moral del individuo”.
Dentro de la filosofía griega, la visión de Zenón de una comunidad libre sin gobierno es opuesta a la utopía de Estado de Platón (expuesta en La república). Zenón argumentaba que aunque el instinto necesario de la propia conservación conlleva al humano al egoísmo, la naturaleza ha suministrado un remedio para este mal por medio de otro instinto: la sociabilidad. Como algunos anarquistas modernos, Zenón creía que si las personas seguían sus instintos, no necesitarían de leyes, cortes de justicia, policía, dinero, templos ni actos de fe. El pensamiento de Zenón nos ha llegado sólo por pequeñas citas.
En el conjunto de concepciones filosóficas de Sócrates, Heráclito, Demócrito, Epicuro, Epicteto, Diógenes, Platón, Aristóteles aparecen ideas sobre el hombre, la vida, las pasiones, la sociedad, en las que hay atisbos de crítica común a lo que más tarde debía ser pensamiento anarquista.
Europa del Renacimiento
Los anabaptistas del siglo XVI en Europa son a veces considerados como los precursores religiosos del anarquismo moderno. Bertrand Russell, en su Historia de la filosofía occidental, escribe que los anabaptistas “repudiaban toda ley, dado que ellos sostenían que el hombre bueno será guiado en cada situación por el Sagrado Espíritu… desde esta premisa llegaron al comunismo”.
La novela Q suministró un retrato de este movimiento y su revolucionaria ideología. En 1548 Étienne de La Boétie escribió Las políticas de la obediencia: el discurso de la servidumbre voluntaria, un ensayo que exploró la pregunta de por qué las personas obedecían las reglas.
Otro precursor del anarquismo moderno es Gerrard Winstanley, de Los Diggers, quien publicó un panfleto llamando por la propiedad comunal y social y una organización económica forjada a partir de pequeñas comunidades agrícolas en el siglo XVII.
Rabelais, Montaigne, Restif de la Bretonne aportaron ideas más concretas. El Haz lo que quieras rabelesiano, inscrito en el pórtico de la abadía de Thelème, es todo un poema y todo un programa.
En obras literarias del Renacimiento italiano, y sobre todo en las personas de algunos de sus hombres —Vanini, Leonardo da Vinci, Giordano Bruno; y en España: Miguel Servet, Luis Vives, San Juan de la Cruz— se muestran las aspiraciones a la libertad, la concepción de un hombre en plena posesión de sus derechos individuales.
Existe la tesis de Murray Rothbard de que la Escuela de Salamanca en el Siglo de Oro es un precedente filosófico, jurídico y económico de algunas tesis libertarias de mercado, en especial anarquistas.
Socialismo utópico e Incios del Anarquismo moderno
Socialismo utópico es una expresión que designa un conjunto heterogéneo de doctrinas de reforma social, previas al auge del marxismo y el anarquismo, que surgieron a comienzos del siglo XIX como respuesta a los serios problemas que acarreaba el triunfo del industrialismo y el liberalismo en Europa.
Los representantes más destacados de esta corriente son Robert Owen en Inglaterra, y Henri de Saint-Simon, Charles Fourier y Étienne Cabet en Francia. Algunos rasgos comunes se pueden encontrar también en las corrientes insurreccionalistas de Graco Babeuf, Filippo Buonarroti y Auguste Blanqui.
El término socialismo utópico fue acuñado en 1839 por Louis Blanqui, aunque alcanzó notoriedad tras el empleo que de él hicieron Marx y Engels en su"Manifiesto Comunista". Éstos consideraban que los pensadores utópicos, aunque bienintencionados, pecaban de idealismo e ingenuidad. Para impedir ser confundidos con ellos, etiquetaron su propia teoría con el calificativo de "científico".
La expresión "utopía" significa plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable ya desde el mismo momento de su formulación. Proviene de "Utopía", obra escrita por Tomás Moro, intelectual, político y humanista inglés (S. XV-XVI). En ella teorizaba acerca de una isla de ese nombre que era ideal y perfecta.
. La importancia de la naturaleza estaba muy presente en sus ideales, aunque ello no fue obstáculo para que fuesen favorables a la industrialización y el maquinismo.
. Dedicaron sus esfuerzos a la creación de una sociedad ideal y perfecta, en la que el ser humano se relacionase en paz, armonía e igualdad.
. Sus metas habrían de alcanzarse mediante la simple voluntad de los hombres, es decir,pacíficamente, de ahí que sus seguidores se opusieran a las revoluciones y a acciones como la huelga.
. Pusieron al descubierto y denunciaron los perniciosos efectos del capitalismo, pero no investigaron sobre sus causas profundas.
. Con el fin de paliar las injusticias y desigualdades emprendieron diversos planes, en los que primaron la solidaridad, la filantropía y el amorfraternal.
Las diferentes corrientes del socialismo utópico se disolvieron o se fueron integrando al vasto movimiento socialista hegemonizado desde la Asociación Internacional de Trabajadores (1864-1876) por las ideas de Marx y Bakunin. Pero dejaron una impronta significativa, en particular en el cooperativismo, la socialdemocracia, el hippismo, el capitalismo estatista, el ecologismo, el feminismo, las ecoaldeas y el cristianismo social
El socialista utópico Charles Fourier es puesto a veces como un precursor del anarquismo por sus ideas de sociedades armoniosas viviendo en falansterios.
La base del pensamiento anarquista en la filosofía política moderna proviene de muy variados criterios acerca de cómo debería ser una sociedad sin ninguna autoridad impuesta. Está, en primer lugar, el humanismo del siglo XVI y el derecho humano de resistencia a la opresión, consecuencia de todos los demás derechos, que apareció en la Constitución jacobina de 1793, y que ha sido interminablemente debatido desde entonces.
Las raíces filosóficas del anarquismo moderno se hunden en el Renacimiento y la Ilustración. En el Renacimiento, con ocasión de la Reforma se desarrollaron las bases de libre examen y el pensamiento crítico, [4] además de surgir el humanismo con características como el antropocentrismo frente al teocentrismo de la época anterior, el pacifismo y el optimismo. Con la Ilustración, llegarán los conceptos del racionalismo y el idealismo, así como la búsqueda de un sistema social y político basado en las ideas de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
En los años II, III y IV de la Revolución francesa, se escribe y se pronuncia por primera vez la palabra “anarquistas”, como sinónimo de hombres con un pensamiento social y político revolucionario. El grupo de “Les Égaux” (Los Iguales) de François Noël Babeuf y sus amigos, fueron calificados de “anarquistas”.
Anticipando el desarrollo del anarquismo en otros campos que superan lo ideológico, y como respuesta al excesivo racionalismo y a la misma Ilustración, surge el Romanticismo en el siglo a finales del siglo XVIII enfocándose el la subversión cultural y el regeso a la imaginación como facultad primordial del ser humano que lo lleva a destruir todas las demás cadenas. El desarrollo del socialismo utópico y el entorno filosófico de los primeros teóricos anarquistas propiamente modernos está influenciado por los románticos.
A finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX surgió la corriente de pensadores conocida como los socialistas utópicos, que sostenía que si se dejaba que los individuos realizaren libremente sus inclinaciones naturales, se organizarían espontáneamente en forma armoniosa. Los socialistas utópicos pensaban que era posible transformar la sociedad a través de la educación y el convencimiento, así como formas radicalizadas del liberalismo por su énfasis en las libertades civiles han sido considerados precursores del anarquismo moderno.
De toda esa serie de elementos se deriva el postulado anarquista de que los medios han de ser concordantes con los fines, de tal manera que a la anarquía no puede llegar a través de la autoridad. Para ello, es central a la idea anarquista de la asociación voluntaria. El anarquismo se ha caracterizado por identificar los medios como similares a los fines (ética de acción, política prefigurativa); por empezar desde la pequeña escala (lo particular, lo local, etc.); por tratar de integrar la libertad individual a todos los aspectos de la vida humana, no sólo lo político y económico (ej. la educación).
William Godwin publicó Una pregunta acerca de la justicia política, en el cual presentaba su visión de una sociedad libre además de una crítica del gobierno. Algunos consideran este texto como el primer tratado anarquista, llamando a Godwin el fundador del anarquismo filosófico.
En 1849, el economista belga Gustave de Molinari, un discípulo de Bastiat, publicó dos obras: un ensayo, “La producción de seguridad”, y un libro, “Les Soirées de la Rue Saint-Lazare”, que describe cómo un mercado libre en la justicia y la protección podría sustituir ventajosamente al Estado.
Desarrollo del anarquismo
El francés Pierre-Joseph Proudhon, autor de ¿Qué es la propiedad? en 1840 fue el primer individuo en llamarse a sí mismo un “anarquista”.Proudhon abogaba por una economía de mercado no opresiva donde los individuos intercambiaran los productos de sus propios trabajos. El valor de intercambio de los bienes dentro de tal economía sería determinada por la cantidad de trabajo invertido en su producción.
Proudhon no usaba el término “propiedad” de una forma consistente. Proudhon es famoso por haber dicho que “la propiedad es un robo” en sus primeros escritos. En ese tiempo él definía la propiedad como cualquier cosa que no fuese el producto del trabajo (por ejemplo, la tierra sin uso) que era mantenida por los individuos y protegida por las fuerzas del gobierno. Los títulos concesionados de tierras que no estaban en uso por el propietario permitiría a los individuos cobrar renta sobre otros quienes desearan usarla, a lo cual Proudhon se oponía. Más tarde, él comenzó a usar el término “propiedad” para referirse a la propiedad del producto del trabajo, lo cual él fuertemente apoyó.
Proudhon mantuvo que la propiedad era un elemento esencial de la libertad: “¿Dónde encontraremos un poder capaz de hacer el contrapeso del Estado? Allí no hay más que la propiedad. [...] El derecho absoluto del Estado está en conflicto con el derecho absoluto del dueño de la propiedad. La propiedad es la más grande y revolucionara fuerza que existe” (Teoría de la propiedad)’. Proudhon se opuso al beneficio de cualquier transacción económica, viéndolo como un pago extra sin trabajar, siendo el trabajo la fuente principal de la legítima propiedad. Acuñó el término mutualismo, como el sistema económico donde los bienes y servicios serían intercambiados sin ningún beneficio. Proudhon prefería la abolición del gobierno, pero como no creía que fuese posible una eliminación total, abogaba por su reducción.
Francisco Pi y Margall, que, sin ser específicamente anarquista, tantas ideas libertarias expresara en su obra y que en la década de 1860 tradujera por primera vez las principales obras de Proudhon al español, definió muy bien los límites únicos que tiene el ejercicio de la libertad individual, tal como conciben los anarquistas: “La libertad de uno termina donde empieza la libertad de otro”. Esta concepción de la libertad es frecuentemente contrapuesta a aquella planteada por Bakunin: “(…)Yo entiendo esta libertad como algo que, lejos de ser un límite para la libertad del otro, encuentra, por el contrario, en esa libertad del otro su confirmación y su extensión al infinito”. Algunos anarquistas inclusive consideran a la primera una concepción burguesa de la libertad en oposición a la expresada en la cita, de un carácter más “social” o “verdaderamente libertario”.
Hacia mediados del siglo XIX los principios anarquistas se expandieron de una forma significativa, provocando las primeras grandes discusiones en la Primera Internacional entre Karl Marx y Mijaíl Bakunin, uno de los teóricos y militantes anarquistas más representativos.
No es posible pasar sin citar la aportación al anarquismo de los individualistas estadounidenses, sobre todo de Henry David Thoreau, Mackay, Benjamin Tucker y Josiah Warren,[7] que tanto contribuyeron a la evolución de la literatura y del pensamiento estadounidense. Ello explica el auge obtenido en Estados Unidos por el movimiento libertario, que llevó a la burguesía a buscar el pretexto para destruir la serie de organizaciones de grupos y de periódicos que existían en Estados Unidos en los años 1880. El pretexto fue la huelga en la fábrica MacCormick de Chicago, la bomba arrojada contra la policía, obra probablemente de un agente provocador, el arresto y condena a muerte de los mártires de Chicago que dio origen al 1º de Mayo en 1886.
Está la filosofía del iusnaturalismo o derecho natural. Está, además, la filosofía antiautoritaria y el principio de la no violencia de Henry David Thoreau, el anarquismo utilitarista de William Godwin, el anarquismo privatista de Gustave de Molinari, el mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon, quien participó activamente en uno de los ensayos antiautoritarios más significativos, la Comuna de París, el anarcocolectivismo de Mijaíl Bakunin, el comunismo libertario de Pedro Kropotkin, o el individualismo anarquista de Benjamin Tucker, el anarquismo voluntarista de Errico Malatesta, el anarcosindicalismo de Rudolf Rocker y Diego Abad de Santillán, o el capitalismo libertario de Murray Rothbard y David Friedman.
Mediante el anarcosindicalismo, los principios anarquistas se expandieron de una forma significativa. Con las fuertes emigraciones europeas hacia los países americanos, el anarquismo se expandió también por ese continente. En Europa el mutualismo dio paso al anarquismo colectivista y éste más tarde al anarcosindicalismo. Entonces se empezaron a dar discusiones entre anarquistas colectivistas y comunistas libertarios. El anarcosindicalismo fue luego influido por el sindicalismo revolucionario.
En Estados Unidos prendió el anarquismo individualista con Josiah Warren, Benjamin Tucker o Henry David Thoreau que tanto contribuyeron a la evolución de la literatura y del pensamiento estadounidense, aunque hacia finales de siglo con la inmigración europea el anarcosindicalismo también cobró importancia, teniendo lugar la famosa huelga por la jornada laboral de ocho horas del 1 de mayo de 1886 que llevó tres días más tarde a la Revuelta de Haymarket, escalera de acontecimientos que dio origen a la actual celebración del 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores. En Latinoamérica el anarcosindicalismo tuvo gran acogida al ser el primer movimiento obrero organizado de la región sobre todo entre el artesanado y la pequeña industria.
Wikipedia, Diego Sabia
La base anarquista en la política moderna proviene de las antiguas civilizaciones. El anarquismo es una ideología filosóficamente individualista-racionalista y asociativista, correspondiente a la edad contemporánea.
“Las formas concretas en que se expresará esta anhelada vida de libertad y bienestar para todos, nadie puede predecirlas con exactitud; ante todo ningún anarquista puede tener la intención de imponer a los demás la forma que le parece a él mismo la mejor. El único medio de descubrir la mejor para todos es la libertad, la libertad de agrupación, la libertad de experimentación, la libertad completa sin otros límites que los de la misma libertad ajena”.
Errico Malatesta
El Anarquismo (del Griego, sin autoridad ni poder) funda sus bases, al igual que el Marxismo, en la abolición del Capitalismo, pero se diferencia con este en el pensamiento de como conseguirlo.
Su máxima influencia alcanzó a los paises de Itaslia, España y Rusia.
Algunos sectores ácratas priorizan la acción radical y violenta y esto llevó a manchar el movimiento que al que muchos tildan de violento y salvaje.
Ideas afines entre los distintos sectores anarquistas:
- Rechazo del Estado y toda autoridad
- Abolición de la propiedad
- Educación, lo único que lleva a la libertad.
Los precursores:
movimientos relacionados de alguna manera con el Anarquismo
Movimientos tal como Streghería (1) en el siglo XIV, el Libre Espíritu en la Edad Media, los anabaptistas(2) del siglo XVI en Europa, los levellers (3), los diggers (4) y los protestantes inconformistas también expusieron ideas que han sido relacionadas con los anarquistas convirtiéndos en precursores precursores religiosos de estos. Además es de notar que en muchas de las estructuras tribales y las prácticas de resistencia de los amerindios, de tribus africanas, maoríes, etc. se ha percibido cierta compatibilidad con la práctica libertaria. Los gremios artesanales europeos de la edad media también son considerados a menudo precursores de la tendencia en cuestión.
(1) La streghería es una tradición de la brujería italiana, que según algunos podría considerarse neopagana, y para otros es una continuación del paganismo itálico de forma casi ininterrumpida. Streghería significa Brujería en italiano arcaico, y ha sido una de las corrientes de mayor influencia para la Wicca.
(2) Decían que los verdaderos cristianos debían apartarse del mundo. Formaron pequeñas iglesias que elegían cada una su pastor y en las que todos los bienes debían hacerse comunes. No querían usar más que vestidos ordinarios, y anchos sombreros grises. Consideraban una impiedad que se bautizase a los niños y bautizaban ellos mismos a sus fieles metiéndolos en agua, según costumbre de los antiguos cristianos. Se llamaron "baptistas", pero sus detractores los llamaban anabaptistas (es decir, "rebautizadores"

. Sus discípulos fueron sobre todo artesanos pobres de las ciudades, tejedores, sastres, al principio en Sajonia y en Suiza. Luego enviaron misioneros a las ciudades de Alemania, de Austria y de Holanda.
(3 ) Niveladores (Levellers en inglés) fue la forma en que se le llamó a una alianza informal de folletistas y agitadores políticos que surgió en Inglaterra cuando se desató el conflicto entre el rey y el Parlamento, en la década de 1640. Eran privatistas y democráticos a partir de principios más o menos afines a la libertad individual.
No tenían un manifiesto fijo, y el movimiento no fue muy identificado hasta 1649, cuando fueron reprimidos. Eran pequeños propietarios que buscaban el reconocimiento de la igualdad absoluta ante la ley de los hombres y que esta igualdad estuviera reflejada en un pacto.
(4) Los Cavadores, o Diggers eran una facción cristiana que luchó en la guerra civil inglesa y fue fundada en 1649 por Gerrard Winstanley. En un principio se hicieron llamar "Verdaderos Niveladores" (True Levellers), por contraposición a los Levellers o Niveladores.
Antigua Grecia
El primer uso conocido de la palabra “anarquía” aparece en la obra Los siete contra Tebas (467 a. C.) de Esquilo. Allí, Antígona rechaza abiertamente aceptar el decreto de los gobernantes de dejar al cuerpo de su hermano Polyneices sin enterrar, como castigo por su participación en el ataque a Tebas, diciendo que “Incluso si nadie más estuviese deseoso de compartir el entierro de él, yo lo enterraré sola y tomaré el riesgo que significa enterrar a mi propio hermano. Ni estoy yo avergonzada de actuar desafiante en oposición a los gobernadores de la ciudad (ejous apiston ténd anarjían polei)”.
La antigua Grecia también vio el primer ejemplo de anarquismo occidental como un ideal filosófico, en las ideas del filósofo Zenón de Citio, quien —de acuerdo con Piotr Kropotkin— fue “el mejor exponente de la filosofía anarquista en la antigua Grecia”. Resumido por Kropotkin, Zenón “repudiaba la omnipotencia del Estado, su intervención y regimiento, y proclamó la soberanía de la ley moral del individuo”.
Dentro de la filosofía griega, la visión de Zenón de una comunidad libre sin gobierno es opuesta a la utopía de Estado de Platón (expuesta en La república). Zenón argumentaba que aunque el instinto necesario de la propia conservación conlleva al humano al egoísmo, la naturaleza ha suministrado un remedio para este mal por medio de otro instinto: la sociabilidad. Como algunos anarquistas modernos, Zenón creía que si las personas seguían sus instintos, no necesitarían de leyes, cortes de justicia, policía, dinero, templos ni actos de fe. El pensamiento de Zenón nos ha llegado sólo por pequeñas citas.
En el conjunto de concepciones filosóficas de Sócrates, Heráclito, Demócrito, Epicuro, Epicteto, Diógenes, Platón, Aristóteles aparecen ideas sobre el hombre, la vida, las pasiones, la sociedad, en las que hay atisbos de crítica común a lo que más tarde debía ser pensamiento anarquista.
Europa del Renacimiento
Los anabaptistas del siglo XVI en Europa son a veces considerados como los precursores religiosos del anarquismo moderno. Bertrand Russell, en su Historia de la filosofía occidental, escribe que los anabaptistas “repudiaban toda ley, dado que ellos sostenían que el hombre bueno será guiado en cada situación por el Sagrado Espíritu… desde esta premisa llegaron al comunismo”.
La novela Q suministró un retrato de este movimiento y su revolucionaria ideología. En 1548 Étienne de La Boétie escribió Las políticas de la obediencia: el discurso de la servidumbre voluntaria, un ensayo que exploró la pregunta de por qué las personas obedecían las reglas.
Otro precursor del anarquismo moderno es Gerrard Winstanley, de Los Diggers, quien publicó un panfleto llamando por la propiedad comunal y social y una organización económica forjada a partir de pequeñas comunidades agrícolas en el siglo XVII.
Rabelais, Montaigne, Restif de la Bretonne aportaron ideas más concretas. El Haz lo que quieras rabelesiano, inscrito en el pórtico de la abadía de Thelème, es todo un poema y todo un programa.
En obras literarias del Renacimiento italiano, y sobre todo en las personas de algunos de sus hombres —Vanini, Leonardo da Vinci, Giordano Bruno; y en España: Miguel Servet, Luis Vives, San Juan de la Cruz— se muestran las aspiraciones a la libertad, la concepción de un hombre en plena posesión de sus derechos individuales.
Existe la tesis de Murray Rothbard de que la Escuela de Salamanca en el Siglo de Oro es un precedente filosófico, jurídico y económico de algunas tesis libertarias de mercado, en especial anarquistas.
Socialismo utópico e Incios del Anarquismo moderno
Socialismo utópico es una expresión que designa un conjunto heterogéneo de doctrinas de reforma social, previas al auge del marxismo y el anarquismo, que surgieron a comienzos del siglo XIX como respuesta a los serios problemas que acarreaba el triunfo del industrialismo y el liberalismo en Europa.
Los representantes más destacados de esta corriente son Robert Owen en Inglaterra, y Henri de Saint-Simon, Charles Fourier y Étienne Cabet en Francia. Algunos rasgos comunes se pueden encontrar también en las corrientes insurreccionalistas de Graco Babeuf, Filippo Buonarroti y Auguste Blanqui.
El término socialismo utópico fue acuñado en 1839 por Louis Blanqui, aunque alcanzó notoriedad tras el empleo que de él hicieron Marx y Engels en su"Manifiesto Comunista". Éstos consideraban que los pensadores utópicos, aunque bienintencionados, pecaban de idealismo e ingenuidad. Para impedir ser confundidos con ellos, etiquetaron su propia teoría con el calificativo de "científico".
La expresión "utopía" significa plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable ya desde el mismo momento de su formulación. Proviene de "Utopía", obra escrita por Tomás Moro, intelectual, político y humanista inglés (S. XV-XVI). En ella teorizaba acerca de una isla de ese nombre que era ideal y perfecta.
. La importancia de la naturaleza estaba muy presente en sus ideales, aunque ello no fue obstáculo para que fuesen favorables a la industrialización y el maquinismo.
. Dedicaron sus esfuerzos a la creación de una sociedad ideal y perfecta, en la que el ser humano se relacionase en paz, armonía e igualdad.
. Sus metas habrían de alcanzarse mediante la simple voluntad de los hombres, es decir,pacíficamente, de ahí que sus seguidores se opusieran a las revoluciones y a acciones como la huelga.
. Pusieron al descubierto y denunciaron los perniciosos efectos del capitalismo, pero no investigaron sobre sus causas profundas.
. Con el fin de paliar las injusticias y desigualdades emprendieron diversos planes, en los que primaron la solidaridad, la filantropía y el amorfraternal.
Las diferentes corrientes del socialismo utópico se disolvieron o se fueron integrando al vasto movimiento socialista hegemonizado desde la Asociación Internacional de Trabajadores (1864-1876) por las ideas de Marx y Bakunin. Pero dejaron una impronta significativa, en particular en el cooperativismo, la socialdemocracia, el hippismo, el capitalismo estatista, el ecologismo, el feminismo, las ecoaldeas y el cristianismo social
El socialista utópico Charles Fourier es puesto a veces como un precursor del anarquismo por sus ideas de sociedades armoniosas viviendo en falansterios.
La base del pensamiento anarquista en la filosofía política moderna proviene de muy variados criterios acerca de cómo debería ser una sociedad sin ninguna autoridad impuesta. Está, en primer lugar, el humanismo del siglo XVI y el derecho humano de resistencia a la opresión, consecuencia de todos los demás derechos, que apareció en la Constitución jacobina de 1793, y que ha sido interminablemente debatido desde entonces.
Las raíces filosóficas del anarquismo moderno se hunden en el Renacimiento y la Ilustración. En el Renacimiento, con ocasión de la Reforma se desarrollaron las bases de libre examen y el pensamiento crítico, [4] además de surgir el humanismo con características como el antropocentrismo frente al teocentrismo de la época anterior, el pacifismo y el optimismo. Con la Ilustración, llegarán los conceptos del racionalismo y el idealismo, así como la búsqueda de un sistema social y político basado en las ideas de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
En los años II, III y IV de la Revolución francesa, se escribe y se pronuncia por primera vez la palabra “anarquistas”, como sinónimo de hombres con un pensamiento social y político revolucionario. El grupo de “Les Égaux” (Los Iguales) de François Noël Babeuf y sus amigos, fueron calificados de “anarquistas”.
Anticipando el desarrollo del anarquismo en otros campos que superan lo ideológico, y como respuesta al excesivo racionalismo y a la misma Ilustración, surge el Romanticismo en el siglo a finales del siglo XVIII enfocándose el la subversión cultural y el regeso a la imaginación como facultad primordial del ser humano que lo lleva a destruir todas las demás cadenas. El desarrollo del socialismo utópico y el entorno filosófico de los primeros teóricos anarquistas propiamente modernos está influenciado por los románticos.
A finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX surgió la corriente de pensadores conocida como los socialistas utópicos, que sostenía que si se dejaba que los individuos realizaren libremente sus inclinaciones naturales, se organizarían espontáneamente en forma armoniosa. Los socialistas utópicos pensaban que era posible transformar la sociedad a través de la educación y el convencimiento, así como formas radicalizadas del liberalismo por su énfasis en las libertades civiles han sido considerados precursores del anarquismo moderno.
De toda esa serie de elementos se deriva el postulado anarquista de que los medios han de ser concordantes con los fines, de tal manera que a la anarquía no puede llegar a través de la autoridad. Para ello, es central a la idea anarquista de la asociación voluntaria. El anarquismo se ha caracterizado por identificar los medios como similares a los fines (ética de acción, política prefigurativa); por empezar desde la pequeña escala (lo particular, lo local, etc.); por tratar de integrar la libertad individual a todos los aspectos de la vida humana, no sólo lo político y económico (ej. la educación).
William Godwin publicó Una pregunta acerca de la justicia política, en el cual presentaba su visión de una sociedad libre además de una crítica del gobierno. Algunos consideran este texto como el primer tratado anarquista, llamando a Godwin el fundador del anarquismo filosófico.
En 1849, el economista belga Gustave de Molinari, un discípulo de Bastiat, publicó dos obras: un ensayo, “La producción de seguridad”, y un libro, “Les Soirées de la Rue Saint-Lazare”, que describe cómo un mercado libre en la justicia y la protección podría sustituir ventajosamente al Estado.
Desarrollo del anarquismo
El francés Pierre-Joseph Proudhon, autor de ¿Qué es la propiedad? en 1840 fue el primer individuo en llamarse a sí mismo un “anarquista”.Proudhon abogaba por una economía de mercado no opresiva donde los individuos intercambiaran los productos de sus propios trabajos. El valor de intercambio de los bienes dentro de tal economía sería determinada por la cantidad de trabajo invertido en su producción.
Proudhon no usaba el término “propiedad” de una forma consistente. Proudhon es famoso por haber dicho que “la propiedad es un robo” en sus primeros escritos. En ese tiempo él definía la propiedad como cualquier cosa que no fuese el producto del trabajo (por ejemplo, la tierra sin uso) que era mantenida por los individuos y protegida por las fuerzas del gobierno. Los títulos concesionados de tierras que no estaban en uso por el propietario permitiría a los individuos cobrar renta sobre otros quienes desearan usarla, a lo cual Proudhon se oponía. Más tarde, él comenzó a usar el término “propiedad” para referirse a la propiedad del producto del trabajo, lo cual él fuertemente apoyó.
Proudhon mantuvo que la propiedad era un elemento esencial de la libertad: “¿Dónde encontraremos un poder capaz de hacer el contrapeso del Estado? Allí no hay más que la propiedad. [...] El derecho absoluto del Estado está en conflicto con el derecho absoluto del dueño de la propiedad. La propiedad es la más grande y revolucionara fuerza que existe” (Teoría de la propiedad)’. Proudhon se opuso al beneficio de cualquier transacción económica, viéndolo como un pago extra sin trabajar, siendo el trabajo la fuente principal de la legítima propiedad. Acuñó el término mutualismo, como el sistema económico donde los bienes y servicios serían intercambiados sin ningún beneficio. Proudhon prefería la abolición del gobierno, pero como no creía que fuese posible una eliminación total, abogaba por su reducción.
Francisco Pi y Margall, que, sin ser específicamente anarquista, tantas ideas libertarias expresara en su obra y que en la década de 1860 tradujera por primera vez las principales obras de Proudhon al español, definió muy bien los límites únicos que tiene el ejercicio de la libertad individual, tal como conciben los anarquistas: “La libertad de uno termina donde empieza la libertad de otro”. Esta concepción de la libertad es frecuentemente contrapuesta a aquella planteada por Bakunin: “(…)Yo entiendo esta libertad como algo que, lejos de ser un límite para la libertad del otro, encuentra, por el contrario, en esa libertad del otro su confirmación y su extensión al infinito”. Algunos anarquistas inclusive consideran a la primera una concepción burguesa de la libertad en oposición a la expresada en la cita, de un carácter más “social” o “verdaderamente libertario”.
Hacia mediados del siglo XIX los principios anarquistas se expandieron de una forma significativa, provocando las primeras grandes discusiones en la Primera Internacional entre Karl Marx y Mijaíl Bakunin, uno de los teóricos y militantes anarquistas más representativos.
No es posible pasar sin citar la aportación al anarquismo de los individualistas estadounidenses, sobre todo de Henry David Thoreau, Mackay, Benjamin Tucker y Josiah Warren,[7] que tanto contribuyeron a la evolución de la literatura y del pensamiento estadounidense. Ello explica el auge obtenido en Estados Unidos por el movimiento libertario, que llevó a la burguesía a buscar el pretexto para destruir la serie de organizaciones de grupos y de periódicos que existían en Estados Unidos en los años 1880. El pretexto fue la huelga en la fábrica MacCormick de Chicago, la bomba arrojada contra la policía, obra probablemente de un agente provocador, el arresto y condena a muerte de los mártires de Chicago que dio origen al 1º de Mayo en 1886.
Está la filosofía del iusnaturalismo o derecho natural. Está, además, la filosofía antiautoritaria y el principio de la no violencia de Henry David Thoreau, el anarquismo utilitarista de William Godwin, el anarquismo privatista de Gustave de Molinari, el mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon, quien participó activamente en uno de los ensayos antiautoritarios más significativos, la Comuna de París, el anarcocolectivismo de Mijaíl Bakunin, el comunismo libertario de Pedro Kropotkin, o el individualismo anarquista de Benjamin Tucker, el anarquismo voluntarista de Errico Malatesta, el anarcosindicalismo de Rudolf Rocker y Diego Abad de Santillán, o el capitalismo libertario de Murray Rothbard y David Friedman.
Mediante el anarcosindicalismo, los principios anarquistas se expandieron de una forma significativa. Con las fuertes emigraciones europeas hacia los países americanos, el anarquismo se expandió también por ese continente. En Europa el mutualismo dio paso al anarquismo colectivista y éste más tarde al anarcosindicalismo. Entonces se empezaron a dar discusiones entre anarquistas colectivistas y comunistas libertarios. El anarcosindicalismo fue luego influido por el sindicalismo revolucionario.
En Estados Unidos prendió el anarquismo individualista con Josiah Warren, Benjamin Tucker o Henry David Thoreau que tanto contribuyeron a la evolución de la literatura y del pensamiento estadounidense, aunque hacia finales de siglo con la inmigración europea el anarcosindicalismo también cobró importancia, teniendo lugar la famosa huelga por la jornada laboral de ocho horas del 1 de mayo de 1886 que llevó tres días más tarde a la Revuelta de Haymarket, escalera de acontecimientos que dio origen a la actual celebración del 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores. En Latinoamérica el anarcosindicalismo tuvo gran acogida al ser el primer movimiento obrero organizado de la región sobre todo entre el artesanado y la pequeña industria.
Wikipedia, Diego Sabia