El maestro
El maestro pide a los alumnos que compongan una lista de las maravillas del mundo.
Mas tarde pidió lean su lista.
A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:
-Las Pirámides de Egipto
- El Taj Mahal
- El Coloso de Rodas
- Los Jardines Colgantes de Babilonia
- El Coliseo de Roma
- La Muralla China
El maestro buscaba consenso para la séptima maravilla cuando notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista, así que le preguntó si tenía problemas para hacer su elección.
La muchacha tímidamente respondió:
"Sí; un poco. No podía decidirme, pues son tantas las maravillas....."
El maestro le dijo:
"Dinos lo que has escrito, tal vez podamos ayudarte."
La muchacha, titubeó un poco y finalmente leyó:
"Creo que las siete maravillas del Mundo son:
- Poder pensar
- Poder actuar
- Poder escuchar
- Poder ayudar
- Y la más importante de todas.....
poder amar."
Después de leído esto, el salón quedó en absoluto silencio....
Los problemas del mundo.
Un científico que vivía preocupado por los problemas del mundo estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas.
Cierto día su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El padre pensó en algo que pudiese dar con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista donde había un mapa del mundo. Con unas tijeras recorto el mapa y junto con un rollo de cinta adhesiva se lo entrego al niño diciendo:
- como te gustan los rompecabezas te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie.
Entonces calculo que al pequeño le llevaría días componer el mapa pero no fue así. Pasadas algunas horas escucho la voz del niño que lo llamaba.
- papa, ya hice todo, conseguí terminarlo.
Al principio el padre no le creyó. Desconfiado levanto la vista y para su sorpresa el mapa esta completo. ¿cómo era posible?
- hijito, tu no sabias como era el mundo, ¿cómo lo lograste?.
- Papa, yo no sabia como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre que si sabia como era. Cuando lo conseguí di vuelta la hoja y vi que había arreglado el mundo.
El corazón mas hermoso.
En un pueblo del oriente, vivía un Príncipe que se ufanaba de tener el corazón más lindo y perfecto del reinado.
Salía por las calles y mostraba su corazón al pueblo en las plazas, y decía que su corazón era el más perfecto y hermoso.
Pero un día cuando el Príncipe estaba mostrando su corazón en una plaza; se acercó un hombre y dijo que él era un hombre, con un corazón más hermoso que el del Príncipe.
Al oír esto el Príncipe se acercó ¡ y retó al hombre a que mostrara su corazón !.
Entonces aquel hombre mostró su corazón: Estaba todo deformado por cicatrices, bordes que sobresalían, agujeros y remiendos. En ese momento el Príncipe le dijo: ¿como puede usted decir eso?, ¡¡ si ese corazón era el más imperfecto que él había visto !!
Sin embargo el hombre le respondió: 'Cuando yo comparto con alguien, le doy un pedazo de mi corazón.
Si la persona me corresponde reemplazo el trozo de corazón que entregué, con el corazón de otra persona que también me ofrece un trozo de su corazón a cambio.
Por eso es que a veces los bordes resaltan porque son más grandes ó más pequeños, que el trozo de corazón que yo entregué.
Cuando doy un trozo de mi corazón, y ese ofrecimiento no me es correspondido, quedo con un agujero en ese lugar.
También tengo cicatrices, porque muchas veces me han maltratado y causado heridas, pero yo sigo igual entregando un trozo de mi corazón a las personas que conozco”.
Por esto considero que mi corazón es mas bello que el de usted.
Su corazón nunca ha sido maltratado, ni se ha ofrecido, eso no hacía su corazón bello sino inútil.
Al oír esto el Príncipe se sacó un trozo de su corazón y se lo entregó al hombre.
A cambio ese hombre tomó un trozo de su corazón y se lo entregó al Príncipe, el cual colocó con mucho orgullo sobre el agujero que había dejado por su entrega.
Y marchó orgulloso mostrando su corazón y entregando un trozo de él, a las personas con las que compartía.
Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera. Cuando esa voz te dice: "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?".
Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar, la voz de la esperanza y del estímulo. No es la que te dice "no puedes hacerlo", sino la que te dice "¡Claro que puedes!"
Mucha gente carece de la confianza, la autoestima y la voluntad para intentar el éxito. Algunos empiezan bien, pero no logran terminar bien lo que empiezan.
Algunos tienen miedo de perder; otros tienen miedo incluso de ganar. Hay quienes se desmoralizan porque le prestan atención a la voz que les habla de abandonar el intento y darse por vencidos.
Lo que oyen es: "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás". Pero hay otro mensaje que también podrás oír si solamente escuchas. Es el que te dice: "¡Claro que puedes!".
Como la flor que, creada de una sola semilla, termina por florecer, así también el sueño que guardamos en nuestro interior tiene todo el potencial para volverse realidad.
Donde hay un sí, puede haber un no, pero también se abrirá un camino. Recuerda que la gente también elige el no elegir. No se trata solamente de lo que hacemos, sino muchas veces también de lo que no hacemos.
De modo que planifícalo, trabaja para lo que quieres y no tengas miedo de soñar. Piensa en todas las oportunidades en las que alcanzaste tus metas. No hagas caso de las voces que tratan de desmoralizarte; no tienes que darles importancia.
Siempre dependerá de ti no elegir la voz que te dice que no podrás, sino la que te dice: "¡Claro que puedes!". Sueña y dale vida a tus sueños. Depende de ti.