Un avión experimental alimentado por energía solar ha completado el primer vuelo intercontinental sin uso de combustible fósil.
El avión Solar Impulse despegó de Madrid y después de volar durante dos horas y media recorriendo 500 kilómetros, aterrizó en Rabat, capital marroquí.
El avión de una sola plaza, pilotado por el aventurero suizo Bertrand Piccard, tiene la envergadura de un jumbo y el peso de un automóvil ordinario.
Durante la noche usa una batería para alimentar sus motores.
Los creadores del avión esperan que una versión mejorada sea capaz de volar alrededor del mundo en 2014.