Hay otra ambición que también estimula la imaginación de muchos: el deseo de poblar y explotar otros planetas. George Henry Elias escribe en su libro Breakout Into Space—Mission for a Generation (Penetrar en el espacio. Misión para una generación): “La construcción de una civilización interplanetaria es esencial para la supervivencia de nuestra especie. [...] Actualmente los humanos ocupamos todo el planeta, y ya es hora de avanzar hacia un hábitat más grande. Nos espera un sistema solar vacío”. Su mira inmediata está puesta en el planeta Marte.
Una persona que está convencida de que el hombre debería ir a Marte es Michael Collins, ex astronauta que pilotó el Gemini 10 en 1966 y también el módulo de mando del Apolo 11, que llevó al hombre a la Luna. En su libro Mission to Mars (Misión Marte), dice: “Marte parece [un lugar] favorable, accesible y hasta habitable”.
Bruce Murray, que por mucho tiempo fue director del Laboratorio de Propulsión a Chorro de Pasadena (California, E.U.A.), aboga firmemente por la cooperación entre Estados Unidos y Rusia para viajar a Marte. En calidad de cofundador de la Planetary Society, ha fomentado recientemente la iniciativa “Juntos a Marte”. Él dice: “Marte es el planeta del futuro. Constituirá un campo de actividad para los aventureros de generaciones futuras”.
Marshall Brement, ex embajador de Estados Unidos en Islandia, escribe: “Ambos países pueden enseñarse mutuamente muchas cosas en este campo
. El programa espacial soviético tripulado es el mejor; los cosmonautas soviéticos ostentan todos los récords de permanencia en órbita. [...] Si ambas naciones se comprometieran a establecer juntas una estación en la Luna, circunnavegar Venus y aterrizar en Marte, se obtendrían resultados de gran valor científico”.
La Planetary Society, uno de cuyos fundadores es el astrónomo Carl Sagan, profesor de la universidad de Cornell, publicó “La Declaración de Marte”, la cual decía: “Marte es el mundo que tenemos al lado, el planeta más próximo en el que exploradores humanos podrían aterrizar sin peligro. [...] Marte es un almacén de información científica importante, no solo para el estudio de dicho planeta, sino también por la luz que puede arrojar sobre el origen de la vida y sobre la conservación del medio ambiente en la Tierra”. Los científicos se sienten intrigados por el misterio del origen de la vida