“Caraí Octubre”
En toda la región se ahuyenta con mucha comida al duende de la pobreza y la escasez. Muchas costumbres están olvidadas, las comunas trabajan para revalorizarlas.
Hoy, muchas localidades correntinas rescatan y revalorizan las tradiciones culturales como el “Caraí Octubre” (señor octubre). En esta región la tradición pervive en algunos pueblos y otros como los de la costa del Uruguay, donde algunas tradiciones guaraníes se han olvidado, buscan reflotar estos ritos en la comunidad.
Según dicta la tradición ancestral, el primer día de octubre llega el “Caraí”, un duende maléfico que visita las casas y, en donde ve pobreza se queda, trayendo aún más miseria. Mientras que en la casa donde se cocina el guiso típico conocido como Yopará (un locro, pero con porotos) Caraí Octubre no se queda. En esta región, donde la mitología guaraní sigue vigente y marca los ritos cotidianos, como la caña con ruda que se toma el 1 de agosto para alejar las pestes, el yopará que se cocina hoy para atraer los duendes de la abundancia y que no falte el pan.
Pérdida de la lengua
Según un estudio realizado por el investigador alemán Wolf Dietrich sobre los lugares donde aún se habla la lengua guaraní, derivó en un Atlas lingüístico guaraní románico que indica que en los pueblos como Santo Tomé, Paso de los Libres, Alvear, Monte Caseros, entre otros, el idioma prácticamente está extinto, y con él se estima que también quedaron atrás, la mayoría de los ritos.
En cambio, otras regiones como San Luis del Palmar y toda la zona de los esterales Maloyas, es donde más viva se mantiene la lengua, los vocablos pasan de generación en generación y todos los miembros de la familia lo hablan fluidamente.
Las tradiciones están estrechamente relacionadas con la lengua guaraní, según relatos de la zona rural de estos departamentos, existen costumbres en esta época, como por ejemplo levantarse temprano con un arreador en mano y pegar en todos los rincones de la casa diciendo “Para que se retire caraí octubre de esta casa”, o bien dejar comida en la puerta principal para que el que pasara por allí se la llevara.