Hecho por Gonzalo Saíno
La sociedad Argentina experimentó cambios que la obligaron a pensar por sí misma ya que los gobiernos no ayudaban demasiado. El clima argentino se vio seriamente afectado por el triunfo de la revolución cubana y la definición socialista de la revolución. Ante estos hechos la senda progresista se vio cada vez más determinada por los individuos que no abogaban a favor del peronismo ni de la dictadura militar. El Partido Comunista se encontraba perdido ya que no vislumbraba sus aspiraciones de poder. Mientras los gobiernos seguían actuando de manera capitalista y monopólica, grupos sociales fueron formados para combatir política e ideológicamente a estos. Seguidamente voy a explicar uno de los movimientos más importantes, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
La fundación de este movimiento tiene vinculación directa con el Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) cuya corriente anti-imperialista fue llevándolos hacia la corriente del marxismo. Su objetivo era encontrarle una explicación a la situación que vivía el país y esto se debatía durante estudio y militancia conjunta. Un punto culmine para la definición de su postura ideológica fue la Revolución cubana, en la cual distinguieron las intervenciones de Estados Unidos. Aquí entra en juego el papel de Mario Roberto Santucho. Este contó sus experiencias vividas en Cuba e ingenió un nuevo sistema de lucha que llevara a cabo el FRIP. Ahora estos no se preocuparían tanto en la llegada al poder, pero sí en el apoyo popular por lo que su primera resolución fue agruparse directamente con el Partido Comunista para proseguir con el frente Trotskista denominado Palabra Obrera (PO). Esta unión constituyó un levantamiento obrero que luego acabará en represión policial, pero significaba el comienzo de la resistencia comunista en Argentina.
Finalmente el 25 de 1965 el FRIP y el PO se unieron fomentando la creación de un bloque de resistencia trotskista-marxista denominado PRT. Las divisiones de este partido no tardaron en llegar, el sector del FRIP planteaba la organización obrera para el levantamiento popular, de todos modos el PO pretendía la ocupación de la CGT para los obreros. Aquí incide nuevamente Santucho, este proponía la creación de un partido revolucionario para que el pueblo entienda las necesidades de la lucha armada y así después poder efectuarla. La idea fue desarrollada en su conjunto por un largo tiempo, hasta que ambas partes acordaron los objetivos comunes del PRT y comenzaron con la militancia activa.
La revolución planteada por Santucho se volvía cada vez más difundida en un contexto en el cual la burguesía dominaba todas las instituciones, y el riesgo del levantamiento de la clase obrera preocupaba a los dirigentes más importantes. De todas formas, el PRT formaba parte de una revolución ideológica mundial, en las cuales el Partido Comunista había sumado centenares de fieles víctimas de la opresión capitalista.
El PRT no se definió por la incesante participación de Santucho, este es otro dirigente que trabajó arduamente para que este partido llegara al corazón revolucionario de todos los trabajadores de nuestra nación. El Partido Revolucionario de los Trabajadores no fue solamente un ejemplo de lucha proletaria para el pueblo argentino, significó además un estandarte de lucha para los obreros de Latinoamérica quienes estaban orgullosos de que sus compañeros cubanos logren el éxito de la revolución.
Los revolucionarios del PRT militaron hasta la muerte para alcanzar la segunda y definitiva Independencia. Hoy es necesario tomar sus banderas y continuar el cambio que en aquel tiempo proponía Santucho porque la Revolución Cubana aún tiene influencia sobre el mundo, no hay que olvidar el valor de aquellos guerrilleros que derrocaron a un gobierno militar, no hay que empezar de cero olvidándonos de todo como si no tuviésemos historia y seguir luchando contra la injusticia.

Poema de Santucho para Ernesto Guevara
Un fantasma recorre América, el fantasma del Che Guevara.
Todos los pueblos, los obreros, los campesinos, estudiantes, patriotas y revolucionarios de América Latina, siguen su camino.
Empuñan sus armas, y han comenzado a despertar, arrinconando a los capitalistas, a los militares y a los políticos burgueses, confabulados para mantener sus privilegios; confabulados para servir al tío Sam.
Ocho de Octubre de 1967.
El enemigo festeja; júbilo en los ejércitos latinoamericanos, júbilo en el Pentágono, alborozo en el puñado de miserables, rateros, asesinos, explotadores; irracionales seres que viven, gozan, se regocijan de la injusticia capitalista.
Los inservibles, los traidores, los chupasangre, festejan la muerte del Comandante; creen que con él muere la revolución, creen que al asesinarlo, al apagar el brillo de sus ojos, pisotear la estrella de su boina, destruir su fusil, clausurar su vibrante palabra, silenciar su corazón y enterrar su mente genial han alejado el peligro.
Creen que ahora podrán disfrutar, sin fiscales ni resistencia, del repugnante “bienestar” que han acumulado robando, asesinando, reprimiendo, explotando. Creen que podrán disfrutar de sus aviones, de su dinero de sus mansiones y queridas sin que nadie les diga ¡¡BASTA!!
Ocho de Octubre de 1967.
El pueblo latinoamericano sufre y llora; el obrero y el campesino, los dientes apretados el corazón sangrante y el puño crispado; el estudiante, su juventud de luto súbitamente madurada con el ejemplo del arquetipo. Entre la congoja y el dolor, abriéndose paso roja y luminosa, anidando en sus corazones y trepando a sus mentes, la bandera gloriosa del socialismo, de la guerra revolucionaria, que el Comandante agitara y desplegara como ninguno entre nosotros.
Ocho de octubre de 1971.
El pueblo latinoamericano está presente. Una interminable columna que se ensancha y fortalece
Incesantemente, lucha y avanza por el sendero trazado por el Comandante.
A su cabeza van los tupa, los hombres de Lamarca y Marighela, los sandinistas, los guatemaltecos de las FAR, los guerrilleros argentinos, bolivianos, colombianos, mejicanos y venezolanos, son obreros, campesinos, estudiantes, patriotas y revolucionarios que han dicho ¡¡BASTA!! Y han echado a andar por el seguro camino de la guerra revolucionaria.
Santucho Vive!