La agencia quiere acallar el barullo generado en Internet a raíz de la promoción de una película.
El apocalipsis no está previsto para el 21 de diciembre 2012". Así, de forma clara y sintética, la NASA quiere acallar el barullo generado en Internet sobre el inminente fin del mundo surgido a raíz de una campaña de promoción de la película 2012. Y la comunidad científica ya había manifestado su preocupación.
En un gesto inusual por parte de la agencia espacial de EEUU, sus científicos han querido disipar el temor generado y responder a las numerosas dudas que los usuarios plantean en su página web. En su sección de "preguntas frecuentes" los científicos aseguran que "el 21 de diciembre de 2012 no se producirá el fin del mundo tal y como lo conocemos". "Sin embargo", aclaran, "una vez más llegará el solsticio de invierno".
Aunque las teorías sobre diferentes apocalipsis han estado presentes en Internet desde su nacimiento, la oleada de nueva información que se ha publicado en diferentes páginas web pseudo-científicas ante la promoción de la película han alarmado a muchos internautas. Pero desde la NASA aseguran que "nada malo va a pasar a la Tierra en 2012. Ninguno de nuestros científicos ni colaboradores conoce amenaza alguna que pueda acabar con nuestro planeta en 2012".
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La teoría del fin del mundo en 2012 parte de la idea de que el supuesto planeta Nibiru, descubierto por los sumerios, se dirige hacia la Tierra y acabará chocando contra ella.
Aunque en un primer momento el choque se fechó para 2003, al no ocurrir nada se emplazó este apocalipsis para 2012, coincidiendo con un supuesto fin de ciclo del calendario maya. Para enriquecer la historia, se añadió como complemento de credibilidad que la NASA ha estado siguiendo el viaje de este planeta de forma secreta desde principios de la década de los 80 y se ha encargado de suprimir todas las noticias publicadas sobre su existencia por el bien de la "seguridad global".
Este ha sido otro de los detonantes que ha provocado la reacción de la agencia. La publicación de estas 'respuestas' a internautas deja de manifiesto que si conocieran algún tipo de peligro para nuestro planeta procurarían divulgarlo en todo el mundo. Además, la NASA tiene en su agenda proyectos a largo plazo, cuyo desarrollo se extiende más allá de esa supuesta fatídica fecha.
La NASA aclara que este cuento es absolutamente falso y aporta una extensa documentación e informes para asegurar que se trata una vez más de una ficción para un guión de cine. Ante ello, pide que todos los contenidos sobre esta teoría publicados en Internet sean considerados hoax (bulos).
El mundo no se acabará en 2012
El 21 de diciembre de 2012, virulentos terremotos sacudirán la Tierra, una lluvia de meteoritos de fuego la consumirá hasta convertirla en cenizas y los océanos se tragarán lo poco que quede sobre su superficie. Ese día llegará el fin del mundo según lo conocemos. Al menos así lo asegura una campaña viral que recorre Internet, empeñada en convencernos de que estamos a las puertas del Juicio Final. Si en 2000 fue el diseñador Paco Rabanne quien, inspirado por Nostradamus, aseguraba que el principio del fin llegaría con la estación espacial MIR cayendo sobre París, ahora miles de páginas web y centenares de libros de contenido pseudocientífico se han refugiado en una profecía maya para ponerle fecha al Apocalipsis y, de paso, ayudar a la promoción del estreno de la película 2012.
Hollywood ha fomentado la histeria para promocionar 2012
El profesor Morrison, que desde hace años responde a los enigmas del universo en su web Ask an astrobiologist (Pregunte a un astrobiólogo), recibe desde hace unos meses un inusual número de preguntas relacionadas con los cataclismos profetizados. "Hace dos años, recibía una cada semana; ahora me llega una docena diaria", confirma. Asegura que le han llegado correos preocupantes, entre ellos uno escrito por dos adolescentes "que planeaban acabar con sus vidas para no presenciar el fin del mundo".
Para tranquilizar a la opinión pública, E. C. Krupp, director del ObservatorioGriffith de Los Ángeles, una de las instituciones astronómicas más prestigiosas del país, ha dejado claro que "el mundo no llegará a su fin el 21 de diciembre de 2012". Es decir, que será un viernes más, sin catástrofes ni plagas bíblicas.