Pues... además de poder darle una nueva alegría a su esposo ... esta mujer es capaz de agarrar cosas, nuevamente, gracias a su mente... y a la ciencia, ¡Por supuesto!
Jan Scheuermann, madre de dos niños, sufre degeneración espinocerebelosa , una enfermedad genética que se traduce en el lento deterioro y muerte de las neuronas del cerebelo, un mal que la dejó tetrapléjica hace ya 13 años.
A Scheuermann le implantaron unos dispositivos electrónicos en la corteza motora que registran las señales emitidas por las neuronas. Estos implantes fueron vinculados -por medio de un ordenador- a un brazo robótico capaz de mover la muñeca como si fuera una mano humana.
Que bueno que la ciencia pueda avanzar para bien, como en estos casos... Buena noticia para estas fechas...