En un artículo publicado en el número del 20 de febrero de la revista Proceedings of National Academy of Sciences (PNAS), los expertos anunciaron que lograron cultivar plantas de 30.000 años usando unas semillas inmaduras descubiertas en una capa subterránea de hielo.
Los frutos inmaduros fueron recuperados de la tundra siberiana y demostraron haber permanecido viables durante todo este tiempo. Con planificación cuidadosa y precisa, los investigadores de la Academia Rusa de Ciencias (RAS) fueron capaces de crecer plantas que han sido enterradas bajo tierra desde los tiempos de los neandertales.
Además de ser un logro en sí, el nuevo estudio también es uno de los primeros en demostrar que es posible regenerar los organismos vivos usando tejidos antiguos. Esta es una excelente noticia para los investigadores que trabajan en la reactivación de los mamuts, por ejemplo.
Según el equipo de RAS, los frutos inmaduros de una planta llamada Silene stenophylla fueron enterrados en el la capa subterránea de hielo de Siberia hace unos 30 milenios. Cuando los investigadores recuperaron el tejido de la planta, no lo hicieron brotar directamente.
El proceso fue mucho más largo, ya que los científicos tomaron los tejidos de los frutos inmaduros y los crecieron en el laboratorio, dentro de una solución rica en nutrientes. Después de esto, las celdas de las muestras comenzaron a diferenciarse a fin de cumplir funciones diferentes. Finalmente, desde la solución de nutrientes surgió una planta.
"Esto fue realmente emocionante. Estos tejidos son viables después de, digamos, 30.000 años. Esto es muy interesante", comenta la bióloga Jane Shen-Miller de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), según informa LiveScience .
Después de que las semillas se convirtieron en unas pequeñas flores de color blanco, el equipo ruso llevó a cabo la fertilización. Ellos se quedaron muy sorprendidos al observar que el proceso fue exitoso. Al final, las plantas dieron sus frutos y luego produjeron sus propias semillas viables.
Esta es la planta que ha sido revivida

Los frutos inmaduros fueron recuperados de la tundra siberiana y demostraron haber permanecido viables durante todo este tiempo. Con planificación cuidadosa y precisa, los investigadores de la Academia Rusa de Ciencias (RAS) fueron capaces de crecer plantas que han sido enterradas bajo tierra desde los tiempos de los neandertales.
Además de ser un logro en sí, el nuevo estudio también es uno de los primeros en demostrar que es posible regenerar los organismos vivos usando tejidos antiguos. Esta es una excelente noticia para los investigadores que trabajan en la reactivación de los mamuts, por ejemplo.
Según el equipo de RAS, los frutos inmaduros de una planta llamada Silene stenophylla fueron enterrados en el la capa subterránea de hielo de Siberia hace unos 30 milenios. Cuando los investigadores recuperaron el tejido de la planta, no lo hicieron brotar directamente.
El proceso fue mucho más largo, ya que los científicos tomaron los tejidos de los frutos inmaduros y los crecieron en el laboratorio, dentro de una solución rica en nutrientes. Después de esto, las celdas de las muestras comenzaron a diferenciarse a fin de cumplir funciones diferentes. Finalmente, desde la solución de nutrientes surgió una planta.
"Esto fue realmente emocionante. Estos tejidos son viables después de, digamos, 30.000 años. Esto es muy interesante", comenta la bióloga Jane Shen-Miller de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), según informa LiveScience .
Después de que las semillas se convirtieron en unas pequeñas flores de color blanco, el equipo ruso llevó a cabo la fertilización. Ellos se quedaron muy sorprendidos al observar que el proceso fue exitoso. Al final, las plantas dieron sus frutos y luego produjeron sus propias semillas viables.
Esta es la planta que ha sido revivida
