“Todo lo comparto con mis hermanos; Soy la pesadilla del sueño americano. Soy América, soy lo que dejaron, toda la obra de lo que se robaron. Una fabrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo. Todo lo comparto con mis hermanos. Soy la pesadilla del sueño americano.”
América – Calle 13
Desde hace un tiempo, la banda puertoriquense de música urbana, dio un giro de 360º en las letras de sus canciones, y puso el ojo y la bala en los países como Estados Unidos y el capitalismo en sí. Tocando tanto temas sensibles como lo son la religión, la pobreza, al indigencia, la corrupción; como indirectas bien directas hacia las grandes bandas que optaron por las grandes empresas para producir sus discos.
Pero hay algo que no concuerda en esto. Calle 13 salta por el comunismo, mientras que sus cantantes duermen en el Sheraton Argentina, mientras que sus músicos duermen en otro hotel de segunda. Una cosa es tratar de cambiar el sistema desde adentro, haciendo política activa, y otra muy diferente es haciendo música. Si vas a cantar contra las grandes corporaciones, si vas a escribir letras contra las grandes potencias, ACTUÁ como lo dicen tus letras. Viví el comunismo en primera persona y no toques en el Luna Park por 200 pesos la entrada. Trabajá con los artistas que tengan los mismos pensamientos que vos, no podes hacerlo con Andrés Calamaro como invitado.
En realidad no se entiende si en verdad piensan en lo que dicen, o si solamente cantan lo que la gente quiere escuchar. Si en serio quieren cambiar el pensamiento de la comunidad o nada más dejan calmada la cabeza de un segmento del mercado que necesita escuchar estas letras todo el día.
Si no les gustan las grandes multinacionales, que empiecen por no trabajar con ellas. Si quieren que todo el mundo vista como ellos, que regalen ropa, o la vendan a bajo costo en los shows. Si quieren llegar a todas las clases sociales, que vendan sus discos a precios bajos y con un sello independiente. Que cobren 50 pesos la entrada a sus shows y que toquen en un barrio del conurbano. O gratis, o que donen la ganancia de las entradas para caridad. Y que pregonen y que ayuden a conseguir esas bases socioeconómicas que dicen necesitar para hacer la revolución.
No estoy en contra de la banda, hasta me agradan muchas de sus letras, aunque el género en si no me guste demasiado. Solo digo que es mejor que hagan lo que cantan y que no canten lo que la gente tiene que hacer, mucho menos si ellos no lo hacen.
Fabricio Damián Morales
Las bandas que firman para multinacionales no son bandas de punk rock, porque decidieron tomar ventaja de un sistema que aboga por el negocio. No estoy diciendo que sean mala gente o malos grupos; simplemente les hacen juego a corporaciones que contratan bandas como si fueran billetes de lotería. Van a tirar muchos a la basura, pero quizá con uno consigan dinero.
Ian Mackaye – Vocalista de Fugazi
Este ensayo fue escrito por mí Fabricio Damián Morales, hoy 14 de Agosto de 2011.