¿Existen razas más inteligentes que otras?

Durante los últimos 40 años se ha defendido que la inteligencia proviene en un 50% de la genética y en un 50% del entorno. Según esta teoría, ese 50% genético nos condiciona y hace que algunas etnias presenten mejores resultados en los test de inteligencia. Sin embargo, en los últimos años ha habido nuevas teorías, según las cuales la inteligencia depende en un 100% del entorno. Richard Nisbett, que defiende esta última especulación, publicó en 2009 Intelligence, and how to get it, donde atacaba a las principales fuentes de la teoría genética. En mitad de este debate aparece el estudio que tratamos a día de hoy, realizado por Rushton and Jensen, y que pretende decidir si se puede desechar el modelo genético por completo, o es más bien la tendencia a homogeneizar de nuestra sociedad actual la que ha generado las ideas ambientales.
Los datos de los que se parten son los coeficientes intelectuales de distintas razas, extraídos de diversos estudios: judíos (113), asiáticos del este (106), caucásicos (100), hispanos (90), asiáticos del sur (87) y subsaharianos (70). El planteamiento del estudio es analizar una serie de variables, que son las siguientes: validez de los datos empleados, maleabilidad de los test de inteligencia, test de inteligencia cargados de referencias culturales vs test sin estos factores (llamados g-loaded test en la jerga), problemas de estereotipos y castas, medidas de tiempo-reacción, heredabilidad dentro de la raza y entre distintas razas, los coeficientes de los subsaharianos, diferencias raciales en el tamaño del cerebro, diferencias sexuales en el tamaño del cerebro, estudios con adopciones de niños de otras razas, estudios de porcentajes de mestizaje dentro de las razas, el factor de la regresión de la media y los orígenes de la humanidad y rasgos históricos
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Al hablar de la maleabilidad de los test, una de las razones para defender la teoría del entorno es que entre los años 50 y la actualidad, las diferencias en los test entre blancos y negros se han reducido de una forma significativa, presumiblemente por el avance de la sociedad para hacerse más integradora –en este caso hablamos de EEUU, no del mundo-. Sin embargo, parece ser que para llegar a estos datos se han omitido multitud de test que demostraban lo contrario –que la diferencia sigue existiendo y no se ha reducido tanto-. Otro punto también importante es el de los estereotipos y las castas. Según la teoría del entorno, en EEUU los negros tienden a estar en los estratos más bajos de la sociedad y eso disminuye sus resultados en los test de inteligencia. Para analizar si esto es cierto, se intentaron correlacionar estadísticamente variables como el entorno familiar con la delincuencia o el rendimiento académico. Después se compararon las correlaciones entre blancos y negros, para ver si resultaron diferentes. Según el estudio no lo fueron, por lo que no queda probada la teoría de las castas. También muy curiosos resultan los estudios realizados con niños adoptados de distintas razas en familias acomodadas de raza blanca.
Imagen perteneciente al estudio que ilustra geográficamente los cambios en el coeficiente intelectual