Nueva terapia utiliza la electricidad para cancelar los temblores de Parkinson
Una nueva terapia podría ayudar a suprimir el temblor en las personas con la enfermedad de Parkinson, según sugiere un estudio de la Universidad de Oxford.
La técnica – llamada estimulación transcraneal por corriente alterna o TACS – anula la señal de cerebro que causa los temblores mediante la aplicación de una pequeña corriente eléctrica, a través de electrodos en el exterior de la cabeza de un paciente.
El estudio preliminar se ha llevado a cabo con 15 personas con la enfermedad de Parkinson en el Hospital John Radcliffe de Oxford, y se ha publicado en la revista Current Biology. Los investigadores demostraron una reducción del 50% en los temblores en reposo entre los pacientes.
Los temblores físicos son un síntoma importante y debilitante de la enfermedad de Parkinson, pero que no responden bien a los tratamientos farmacológicos existentes.
Los temblores pueden ser tratados con éxito por medio de estimulación cerebral profunda, una técnica que consiste en una cirugía para insertar electrodos en lo profundo del cerebro. Pero esta terapia invasiva es cara y conlleva algunos riesgos para la salud, incluyendo hemorragia cerebral, lo que significa que no es adecuada para todos los pacientes.
En contraste, con el TACS los electrodos se colocan en el exterior de la cabeza del paciente, por lo que no conlleva los riesgos asociados con la estimulación profunda del cerebro.
El TACS funciona mediante la colocación de dos almohadillas de electrodos en el paciente, una cerca de la base del cuello y otra en la cabeza, por encima de la corteza motora (la parte del cerebro implicada en el control de los temblores).
La corriente alterna que aplican los electrodos se hace que coincida con la señal oscilante de los temblores, de manera que la cancele, y se suprima el temblor físico.
El profesor Peter Brown, del Departamento Nuffield de Neurociencias Clínicas, quien dirigió el estudio, dijo que es similar al principio de cancelación de ruido en los auriculares. Esos auriculares detectan el ruido ambiental y luego producen una señal para cancelarlo.
El Prof. Brown añadió que la tecnología podría implicar un sistema en el que almohadillas se coloquen bajo la piel, lo que permitiría que la terapia permanezca mínimamente invasiva, pero que al mismo tiempo sea más conveniente para el paciente.
El Prof. Brown concluyó que en estudios adicionales verificarán la efectividad de la estimulación prolongada, y determinarán si la terapia puede ayudar a que el cerebro se adapte para controlar los temblores.
Una nueva terapia podría ayudar a suprimir el temblor en las personas con la enfermedad de Parkinson, según sugiere un estudio de la Universidad de Oxford.
La técnica – llamada estimulación transcraneal por corriente alterna o TACS – anula la señal de cerebro que causa los temblores mediante la aplicación de una pequeña corriente eléctrica, a través de electrodos en el exterior de la cabeza de un paciente.
El estudio preliminar se ha llevado a cabo con 15 personas con la enfermedad de Parkinson en el Hospital John Radcliffe de Oxford, y se ha publicado en la revista Current Biology. Los investigadores demostraron una reducción del 50% en los temblores en reposo entre los pacientes.
Los temblores físicos son un síntoma importante y debilitante de la enfermedad de Parkinson, pero que no responden bien a los tratamientos farmacológicos existentes.
Los temblores pueden ser tratados con éxito por medio de estimulación cerebral profunda, una técnica que consiste en una cirugía para insertar electrodos en lo profundo del cerebro. Pero esta terapia invasiva es cara y conlleva algunos riesgos para la salud, incluyendo hemorragia cerebral, lo que significa que no es adecuada para todos los pacientes.
En contraste, con el TACS los electrodos se colocan en el exterior de la cabeza del paciente, por lo que no conlleva los riesgos asociados con la estimulación profunda del cerebro.
El TACS funciona mediante la colocación de dos almohadillas de electrodos en el paciente, una cerca de la base del cuello y otra en la cabeza, por encima de la corteza motora (la parte del cerebro implicada en el control de los temblores).
La corriente alterna que aplican los electrodos se hace que coincida con la señal oscilante de los temblores, de manera que la cancele, y se suprima el temblor físico.
El profesor Peter Brown, del Departamento Nuffield de Neurociencias Clínicas, quien dirigió el estudio, dijo que es similar al principio de cancelación de ruido en los auriculares. Esos auriculares detectan el ruido ambiental y luego producen una señal para cancelarlo.
El Prof. Brown añadió que la tecnología podría implicar un sistema en el que almohadillas se coloquen bajo la piel, lo que permitiría que la terapia permanezca mínimamente invasiva, pero que al mismo tiempo sea más conveniente para el paciente.
El Prof. Brown concluyó que en estudios adicionales verificarán la efectividad de la estimulación prolongada, y determinarán si la terapia puede ayudar a que el cerebro se adapte para controlar los temblores.