Estas frases fueron extraídas del poco conocido ensayo La Decadencia de la Mentira, y otras fueron recopiladas por intelectuales que se reunían con Wilde después que salió de la prisión, entre ellos André Gidé que llegó a Premio Nobel de Literatura. Este Wilde del ensayo mencionado y las conversaciones, es más serio que lo que conocemos habitualmente., pero aún así se le escapa cada tanto alguna de sus filosas ironías. La fuente es el libro mencionado, en forma impresa, que he transcripto seleccionando ideas
A veces pienso que Dios sobreestimó sus capacidades cuando creó al hombre
Una mujer pobre que entrega su cuerpo es una prostituta, si lo hace una mujer rica es una dama a la moda.
Ningún verdadero artista ve las cosas como son, si lo hiciera no sería artista
Me conformo con los lujos, que los demás se queden con las necesidades básicas
La insatisfacción es el primer paso hacia el progreso de un hombre
Los escritores rusos son maravillosos. La piedad que ponen en sus obras los hace extraordinarios
Cuando una obra mía se publica se convierte en propiedad pública
Ningún hombre debería guardar secretos a su esposa, ella los descubrirá siempre.
La filosofía alemana no puede ser la verdadera explicación de este mundo, sea ual sea la del siguiente
Hay mucho por hacer en este mundo
El deber es lo que uno espera de los otros
Es peligroso ser muy moderno. Se pasa de moda rápidamente.
Se requiere mucho valor cuando lo que se intenta destruir es la estupidez
Sálvenme de tener discípulos
Los críticos siempre se disculpan en privado por lo que han escrito sobre mí en público
Libertad de expresión no significa que el periodismo siempre ocupe el estrado del Juez y nunca el banquillo de acusado
Mentir por un salario mensual es algo muy conocido
Ese señor no es callado, pero carece de conversación
Cuando uno lee algunas muertes narradas por ciertos escritores, es imposible no conmoverse hasta la risa.
Nunca intentes echar abajo la Iglesia, saldrás mal herido del derrumbe
Nunca compres algo sólo porque es caro
La silla más cómoda, la uso yo cuando recibo visitas
Cuando ví todo ese oro en Estados Unidos, y pensé que sería transformado en horribles dólares , no pude evitar ponerme triste
No se puede despertar la gratitud de los ingratos, es tan vano como intentar despertar muertos a los gritos
Seguramente tendré muchos nuevos amigos después de muerto
Cuando uno lee la historia se siente enfermo; más que por los crímenes de los malvados sino por los castigos que impone lo que llaman sociedad “civilizada”, que en realidad podría llamarse comunidad embrutecida
No se deben predicar virtudes que uno no necesita ejercer. Los ricos aconsejan ahorrar, los ociosos hablan de la dignidad del trabajo.
Háblame de las penurias del hombre de genio y lloraré lágrimas de sangre.
En mis obras puse todo mi talento, el genio lo dejé para mi vida.
Nada sobrevive a ser pensado
Al simpatizar con el sufrimiento ajeno, no dejamos de tener cierto temor por llegar a sufrir lo mismo
No participo en juegos al aire libre excepto el dominó
No participo en deportes porque no me gusta patear ni ser pateado
La única forma de ejercicio que practico es hablar
En Estados Unidos todos están apurados por tomar el tren. Es un estado de cosas que no favorece al arte.
No se debe confundir la virtud de la paciencia con el vicio de la apatía
Estoy triste: muchos hombres no creen en Dios, y muchos otros no creen en mí
Wilde amaba la libertad, la justicia, la generosidad y la verdad; nada conveniente en los tiempos en que vivía. Sus conversaciones eran obras de arte casi perfectas, cada frase un aforismo, una declaración intelectual estilizada. Incluso creaba piezas narrativas de gran valor que no se han perdido porque sus amigos en el destierro se ocuparon de recopilarlas. “El mundo real-dijo Wilde al joven Gide- existe sin necesidad de nombrarlo, es del mundo del arte que debemos hablar los artistas, sin nosotros no existiría.”