InicioCiencia EducacionEl arte de microfonear (Parte V: El bajo)

El arte de microfonear (Parte V: El bajo)

Ciencia Educacion10/11/2012
Grabación de Bajo eléctrico El instrumento El bajo es el corazón y el alma de muchos géneros musicales. Es un instrumento vital, sobre todo en ciertos estilos como el reggae, el soul o la música dance. El tipo de bajo a utilizar depende del género musical en el que estés trabajando. Podríamos escribir un libro entero sobre los diversos modelos, accesorios, técnicas y estilos asociados al bajo, y para producir una buena pista de bajo eléctrico conviene conocer algo ese mundo. Antes de entrar al estudio deberías saber qué tipo de instrumento, de cuerdas y de amplificador necesitas para crear un cierto sonido. El bajo eléctrico opera en el rango de frecuencias de E1 a F4 (41.2 Hz a 343.2 Hz), sin embargo si el músico toca muy fuerte o con una púa, los armónicos que se agregan pueden llegar hasta los 4 kHz o más. Como es de esperar, la forma de tocar, el estilo y la elección del micrófono afectarán mucho a la toma. Tocando slap, o con púa generalmente se obtiene el mayor brillo, con dedos es más suave y melodioso, y se puede profundizar de acuerdo a la elección de los micrófonos. El bajo eléctrico más clásico es el Fender Precission, un instrumento que cubre muchos estilos musicales diferentes porque posee un sonido cálido, lleno y bien definido en medios y agudos. También es el más extendido por las diversas encarnaciones que ha fabricado Fender. Otro clásico es el Fender Jazz Bass por su sonido más gruñón, y el Musicman Sting ray (similar al Precission) inicio la tendencia de la electrónica activa que continua hasta hoy, fue el primer bajo de producción masiva que incorporó un preamplificador interno alimentado por batería, con control activo de graves y agudos. Estos tres bajos tienen un tono bastante ortodoxo, poco coloreado, con una cola de graves cálida, así como medios y agudos claros y bien articulados. Si quieres sonidos con más carácter busca modelos concretos como el viejo Hofner, caracterizado por ese sonido punzante de los 60's. Las cuerdas El tipo de cuerdas es casi tan importante como el propio instrumento. Hay dos tipos de cuerdas básicos: Las lisas y las entorchadas. Dentro de las entorchadas hay tres modelos: de entorchado redondo, plano y semiplano; aunque siempre varían según el fabricante. Las de entorchado redondo llevan un cable enrollado a lo largo de un núcleo metálico circular, suenan muy brillantes, con un largo sostenido y son típicas del rock. Las planas tienen una bobina de cable plano alrededor de un núcleo metálico circular, poseen un sonido más apagado y menos sostenido, y se usan más en jazz, soul y reggae. Las cuerdas semiplanas son cuerdas de entorchado redondo con los bordes aplanados, y su sonido es intermedio entre los otros dos. Las lisas tienen el recubrimiento plano, y son similares a las de los instrumentos clásicos. Tienen buena pegada, buenos graves medios, y menos sustain y agudos que las entorchadas. Si no buscas un sonido de bajo muy metálico, la edad de las cuerdas no importa tanto como en las guitarras. De hecho, algunos bajistas creen que el sonido mejora conforme las cuerdas envejecen. James Jamerson de Funk Brothers, uno de los mejores bajistas de la historia, se hizo famoso por no cambiar su viejo juego de cuerdas planas Labella durante años. Si buscas un sonido metálico es necesario grabarlo con las cuerdas nuevas. Sea cual sea el sonido es importante que este bien ajustada la altura de sus micrófonos, para tener un nivel uniforme de salida en todas las cuerdas, y bien calibrado para que suene. Afinación Un pequeño afinador electrónico es una de las mejores inversiones para cualquier estudio modesto. Las cuerdas del bajo deben afinarse en las siguientes notas: La primer cuerda en SOL, la segunda en RE, la tercera en LA y la cuarta en MI. Ruidos Los dos problemas más comunes de los bajos eléctricos son el ruido de los trastes y el zumbido de las cuerdas, y resultan muy peligrosos cuando persigues un sonido brillante con cuerdas de entorchado redondo. Parte de la culpa suele ser del bajista (cuando toca sin cuidado), pero también es posible que el bajo no esté bien calibrado. Cuesta mucho corregirlo y tendrás que amortiguar un poco el sonido, aunque a veces algunos ruidos de los trastes y de los dedos mejoran la presencia del bajo en la mezcla con un toque más "humano". Caja Directa El bajo eléctrico puede ser grabado microfoneando el amplificador (el equipo de bajo) o usando una caja directa. La caja directa da un sonido más limpio, con respuesta en frecuencia uniforme, más ataque y se evitan problemas de contaminación sonora, sobre todo cuando se graba en vivo o en un estudio pequeño. Grabar la señal de la caja directa me posibilita más adelante poder reamplificarla ya sea por un equipo o mediante un plug in. Si el proyecto lo permite, es aconsejable grabar la línea y el amplificador en pistas separadas, así al momento de mezclar, se podrá elegir qué parte usar de cada señal. Amplificadores Los bajistas suelen tener un equipo pensado para tocar en vivo, así que es normal que sólo suene bien a un volumen tan alto que agitaría los cimientos de tu estudio. Si bajas el volumen, el bajo sonará fofo y poco definido, de modo que acabarás usando el sonido del amplificador para añadir graves a la señal de la caja directa, lo cual es una pena. Fender fabricó el Fender Bassman en los 50, junto al Precission. Con gabinete de 1x15” y luego de 4 x 10”. Este amplificador es un estándar y se usa también para guitarra. Ampeg fabricó modelos de poca potencia durante los 50´s, entre los cuales destacó el B-15 Portaflex (flip-top). Ya en los 60, introdujo el SVT, atendiendo a las necesidades de volumen para conciertos en vivo. Este “monstruo” de 300 watts valvulares, sigue siendo un clásico, acompañado de la respectiva “heladera” de 8 parlantes de 10”. Un buen amplificador es vital para lograr un sonido potente, lleno, cálido y profundo. Los sistemas que mejor funcionan para grabar son los Ampeg SVT. No sólo arrasan a todo volumen, sino que al bajarlo sigue sonando preciso, con pegada y bien definido. Claro, los Ampeg son bastante caros, pero no podrás alquilar nada mejor para una grabación. Los mejores amplificadores de bajo siempre llevan circuitos a válvulas: aportan calidez y potencia al sonido. Ajusta el sonido del amplificador hasta encontrar algo que encaje con el tema que estás grabando. Empieza con los controles de tono y volumen del bajo ajustados a tope (si es activo, tendrás que bajarlos ligeramente). A continuación, gira el tono del amplificador hasta que escuches una gama de graves completa y redondeada, sin que retumbe tanto que tape la imagen, y unos medios y agudos claros y bien definidos que añadan presencia a la mezcla. Sube la ganancia para imprimir más energía a las partes necesarias. Microfoneo del amplificador Es importante mantener el nivel del instrumento alto y el nivel del amplificador bajo, resulta en un sonido más limpio. El timbre del bajo a través del amplificador generalmente produce un sonido cargado entre 100 y 200 hz, con menos transitorios comparado con la línea. Se pueden utilizar micrófonos dinámicos o condensador de diafragma grande aunque algunos micrófonos de diafragma grande, suavizan los transitorios a altas frecuencias y cuando son combinados con una respuesta realzada a 100 Hz otorgan un sonido cálido y melodioso que es poderoso en el registro bajo. La ubicación del micrófono dinámico como el AKG D112, MD 421 de Sennheider, Audiotechnica ATM25, Shure beta 52 o PG52 puede ser entre 5 y 20 cm del parlante. En el centro del parlante el sonido es definido, mientras que sobre los bordes contiene más bajas frecuencias. Si el micrófono es direccional la cercanía puede incrementar bajas frecuencias y con el ángulo puede reducir altas. Si llegaras a utilizar un micrófono de condensador de diafragma grande, que tiene muy buena respuesta a las frecuencias más bajas como el AKG 414, Neumann TLM103 o el Neumann U87 que soporta hasta 114 dB, se puede colocar a unos 50cm y hasta 1 metro o más de la caja. La razón es que las notas de bajo tienen una forma de onda muy larga y requieren bastante aire para manifestarse completamente. Mientras más acerques el micrófono a la caja, más ataque tendrá el sonido, mientras que al alejarlo, tendrás mejor respuesta en las frecuencias bajas. Una toma multimicrófono en este caso podría estar dada por un micrófono dinámico cercano y un condenser lejano. Como en las frecuencias graves se trata de evitar la reverberación, el micrófono lejano debería ser cardioide y/o el recinto poco reverberante o acustizado con paneles. El bafle apoyado sobre el piso aumenta su respuesta en graves, esto suele ser un efecto deseado. En caso de querer evitarlo se lo sube a una tarima. Es extremadamente importante recordar que cuando estás grabando la misma señal de dos fuentes distintas es muy probable encontrarse con problemas de fase, ya que las dos señales pueden llegar a la consola tiempos diferentes. El resultado de estas anomalías de fase es que algunas frecuencias quedarán menos audibles y más opacadas en la mezcla. Las frecuencias más graves son generalmente las primeras en desaparecer con estos problemas. Esto puede solucionarse cambiando la fase de la entrada en la consola, o incluso usando un muy pequeño delay como para forzar que la señal directa del bajo llegue al mismo tiempo que llegará la señal que sale del amplificador. Fuentes: - Técnicas de microfoneo - Juan E. San Martín. - Hispasonic.com - Studiobuddy.com - Soundonsound.com
Datos archivados del Taringa! original
10puntos
1,117visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

p
Usuario
Puntos0
Posts7
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.