Grabación de Voces Hay muchos tipos de vocalistas y muchas formas de grabarlos. Lo que resulta mejor para un cantante líder de rock, puede no ser tan bueno para un cantante de baladas, un cantante folk o un cantante de música étnica o lírica. En cada situación de grabación, lo primero que se debe hacer es determinar el sonido que el cantante o productor quiere lograr en esa producción en particular. También es una inteligente idea escuchar la voz un rato y familiarizarse con el nivel general de volumen, proyección, rango dinámico, rango de frecuencias, y algunos problemas especiales tales como la sibilancia o el popping, que el vocalista pueda tener. Algunos cantantes, tales como los de rock, líricos o cantantes líderes de góspel pueden tener un volumen impresionante, mientras que otros cantantes pueden ser muy suaves. Todo es posible, escuchen una grabación de referencia proporcionada por el cantante y podrán entender lo que querría lograr. Esto puede ayudar a encontrar un punto desde el cual empezar. Aunque algo de refinamiento del sonido es posible, una mala interpretación no puede ser arreglada en la mezcla. Cantar es una de las formas de hacer música más sensibles al ego o la subjetividad, los cantantes ponen todo de sí mismos (son ellos mismos el instrumento) sicológicamente más que cualquier otro instrumentista. Para tener un buen desempeño del cantante, las necesidades sicológicas de éste deben ser tenidas en cuenta en primer lugar. Una regla a seguir, casi como una máxima en la grabación de vocalistas todo el tiempo, es darle positividad y no criticarlo de manera que crea que se le está haciendo una crítica destructiva. Una frase como “ahora lo tenés, hagamos otra toma que seguro te va a salir mejor” puede ser más llevadera que si le decimos “está horrible, vamos a tener que hacerlo de vuelta! También ayuda crear un buen ambiente en el estudio, que esté ordenado y limpio de manera que no le vaya a producir alergia, creando un ambiente placentero, bajando las luces, y usando tal vez, velas creando una atmósfera…Cualquier cosa que haga que el cantante se sienta confortable e inspirado. Encontrar el ambiente que le gusta al cantante, y hacer el esfuerzo de crearlo, puede, a la larga, llevar a capturar una gran interpretación. Otra cosa importantísima que se suele pasar por alto, es el tiempo. Los vocalistas a veces necesitan mucho, y dado que la voz líder, es la última pista que se graba antes de la mezcla, es fácil que uno olvide sus necesidades, que uno se quede sin tiempo o dinero antes de que el vocalista llegue a grabar. Especialmente el productor, debe tomarse el tiempo de familiarizarse con el vocalista. Será un cantante “toma uno” o requerirá 10 tomas pinchando y todo? No se olviden que los del primer tipo, pueden tener un mal día. Dense ustedes el tiempo suficiente para suavizar las cosas o posponer la sesión para otro día mejor. Recuerden que, una vez que está grabado, puede ser que no haya vuelta atrás, siempre es mejor hacerlo bien. Ok, volvamos al tema de la sesión. Si el cantante está sobre grabando, mayormente deberá estar usando auriculares, para escuchar una mezcla de referencia de la canción. Es importante que le den una mezcla con la que el cantante se sienta confortable para cantar. El resultado final y todo lo que el cantante en general proyecte en la canción, suele retribuir todo tiempo perdido en ello. En la mayoría de los casos, el vocalista estará escuchando ambas cosas: a sí mismo y su retorno con un poco de reverb, y además los instrumentos de fondo en los auriculares. Si el nivel del cantante es demasiado alto, lo llevará a cantar más bajo para nivelarse. Si uno quiere que cante fuerte, bájenle su retorno en la mezcla de auriculares. Si quieren que cante realmente fuerte, como un cantante gritón de rock, suban la mezcla de instrumentos y bájenle su propio retorno, de manera que tenga que gritar para escucharse. El vocalista además usa la mezcla para afinar, si es demasiado llena de bajos, lo va a hacer cantar muy agudo. Si los auriculares no se sellan bien alrededor de las orejas del cantante, y están demasiado fuertes, se puede colar sonido al micrófono. Escuchen cuidadosamente esto, dado que puede causar problemas en la grabación, especialmente durante pasajes tranquilos o cuando el vocalista para de cantar para dar lugar a una parte instrumental. Características de la Voz Del grito al susurro, la voz humana ofrece una dinámica y tímbrica que pocos instrumentos pueden alcanzar. La voz grave de un hombre puede extenderse desde un F2 hasta un D4 (87 a 293 Hz) con armónicos que alcanzarán hasta los 7 kHz. Las “S” sibilantes, y las “Z” generalmente alcanzan los 12 kHz, los altos de una soprano puede llegar a 1.05 kHz con armónicos hasta los 9 kHz. Además el sonido de las vocales, se forman cuando la boca toma cierta forma, creando formantes (armónicos) con bandas fuertemente enfatizadas, las cuales están presentes aunque varíe la nota o la afinación. Ustedes deben estar alerta de cuatro cosas que se pueden encontrar al grabar una voz humana: 1. Tener un vocalista cuyo rango dinámico sobrepase la cadena de grabación 2. Sibilancias (F, S, CH, SH) pueden ser sobre acentuadas. 3. P explosivas, que pueden causar ruidos (popeos) indeseados en el diafragma del micrófono 4. Excitación excesiva de los graves debido al efecto proximidad de algunos micrófonos. Rango dinámico: Uno de los problemas más significativos al microfonear y grabar es tener una señal con demasiado rango dinámico para el medio grabado. Los cantantes con experiencia saben manejar la distancia al micrófono, alejándose al momento de elevar la voz en algún pasaje y acercándose cuando sea necesario. Un inexperto es posible que al elevar la voz no maneje técnicamente la distancia al micrófono y como consecuencia semejante nivel de señal resultará en una severa distorsión. Por esta razón es necesario reducir estos pasajes tan altos, a un nivel más manejable a través de un procesador dinámico como puede ser un compresor. Sibilancia Los sonidos sibilantes pueden distorsionarse cuando son grabados a un alto nivel o a una velocidad de grabación de cinta muy bajo. Ciertos micrófonos que contienen picos en altas frecuencias pueden fácilmente exagerar estos sonidos sibilantes. Un limitador selectivo de frecuencias, como ser un DeEsser, el cual puede reducir las sibilancias excesivas a la salida, puede corregir este problema. Popping: Cuando están ubicados a distancias muy cercanas a la fuente, los micrófonos direccionales, tienen mayor sensibilidad a las señales de baja frecuencia. Las peores son los sonidos explosivos como la P, T, K, B, y G; que pueden crear un ruido muy fuerte que es causado por el golpe repentino de aire al frente del diafragma del micrófono. Este problema puede ser manejado de tres formas: 1. Poner un filtro de nylon (Pop screen) frente a la grilla del mic, esto sirve como barrera para la energía de alta presión sonora de estos sonidos mientras que permite que el sonido lo atraviese. 2. sustituya un micrófono direccional por uno omnidireccional, éstos son menos afectados por cambios repentinos de presión, y pueden ser el mejor patrón de elección si las fugas excesivas no son un problema. (dado que el mic capta todo el entorno) 3. ubique el micrófono bien por encima o de un lado de la boca. Efecto proximidad: Es un hecho bien sabido que a ciertas distancias muy cercanas los micrófonos dinámicos realzan las bajas frecuencias. Este efecto puede ser tanto positivo como negativo dependiendo del resultado deseado. Por ejemplo, a través de los años, el realce de bajas frecuencias por efecto proximidad, ha sido un distintivo en el sonido de los cantantes y de los locutores de radio. Agrega un sonido rico y sexy que tiende a llenar bien cierta gama tonal, y hace el sonido más directo, inmediato. Todos los micrófonos direccionales tienen este efecto en un cierto grado. A menos que hayan sido especialmente creados para reducirlo. Si este realce no es deseado, hay que tratar que el cantante o locutor se aleje del micrófono al menos 10 o 16 cm aproximadamente. O usar el corte de bajos del mic, o cortar esos bajos a la entrada insertando un filtro de recorte de graves o simplemente usando un ecualizador. Puede sorprender el hecho de que usando un omni en vez de un direccional no exista este realce. Selección del micrófono El mejor micrófono para grabar voces depende del sonido que uno desee lograr, el tipo de vocalista que uno esté grabando, y el entorno de grabación. Cada tipo de micrófono tiene sus propias características que puede hacerlo deseable o indeseable de acuerdo al sonido vocal en particular que se esté buscando. No hay generalmente un solo micrófono que sea el mejor para cada situación de grabación de voces. Ciertos tipos de micrófonos se han convertido en un estándar, en la industria, para ser usados especialmente para este fin. Comprender las diferencias entre los tipos de micrófonos, puede dar un conocimiento profundo de gran valor, para lograr capturar el sonido vocal correcto. Se puede encontrar, a través de la propia experimentación, que el mic que podría parecer la elección más obvia no hace tan bien el trabajo que uno podría esperar y viceversa. Micrófonos dinámicos Un micrófono dinámico provee un sonido cálido y áspero el que puede ser categorizado como con presencia o sucio. La presencia es generalmente el producto de un pico en las frecuencias medias altas que ayudan que el sonido pase a través del micrófono. Este realce en medios puede ser llenado gracias al realce de bajos por efecto proximidad. Muchos micrófonos dinámicos para voces están diseñados para ser usados muy cerca con la boca casi tocando el protector anti-pop. Algunos cantantes están acostumbrados a cantar con estos micrófonos, manteniendo su nivel bajo usando el sonido del mic y el efecto proximidad para darles un sonido característico. Micrófonos de cinta Estos son los clásicos micrófonos de los crooners (cantantes de los años 50) y de los locutores. Generalmente tienen una buena respuesta a transitorios y muchísimo efecto proximidad, el que se combina para dar un sonido melodioso y suave. Los mejores resultados se pueden obtener a una distancia de trabajo de 10 a 15 cm. Los micrófonos de cinta usados a distancias mayores dan un característico sonido suave sin mucho realce de bajos. Muchas de las grandes grabaciones de solistas de swing y de la primera época del jazz y blues estaban hechas con micrófonos de cinta ubicados aproximadamente a 60 cm en frente del cantante, sólo un poquito más arriba del nivel del estómago, inclinado para apuntar a la boca del cantante. Otros clásicos del swing y el jazz fueron grabados con un mic de cinta en un boom (jirafa) por encima de la cabeza del vocalista, inclinado hacia abajo. Los micrófonos de cinta son particularmente sensibles al viento y pueden ser destruidos con un fuerte golpe de aire. Es por eso que suelen usarse un poquito por arriba o por debajo o al costado del vocalista, para prevenir flujo de aire demasiado fuerte. Micrófonos de condenser Estos micrófonos son los más usados en el trabajo con vocalistas en estudio. Algunos de los clásicos micrófonos condenser valvulares son muy buscados por el sonido único que imparten a los cantantes. A pesar de que la mayor parte de ellos tienen un precio que muy pocos pueden pagar, algunos fabricantes ofrecen nuevos micrófonos valvulares que están diseñados para imitar las características de los micrófonos clásicos, u ofrecen diferentes características que los fabricantes creen que los llevará a crear un nuevo estándar. Estos clásicos o neo clásicos micrófonos para vocales, son del tipo de diafragma grande. Estos micrófonos de diafragma grande producen un sonido claro, abierto el cual es extremadamente fiel. Todo esto no es para decir que los micrófonos de diafragma pequeño no trabajan bien al grabar cantantes, lo hacen, especialmente cuando se desea un sonido claro y presente. Generalmente cuando se graban cantantes femeninas. Los condensers tienen la tendencia a ser muy sensibles a los sonidos explosivos (popping) a menos que el cantante esté entrenado para evitar cantar directamente hacia el micrófono, entonces es necesario usar un filtro anti “pop”. Un número de cantantes entienden esto, en pasajes más suaves, se puede cantar muy cerca para tener bajos cálidos sin usar el anti-pop, y cantar los más fuertes cantando un poco por debajo del micrófono, aproximadamente con el diafragma a la altura de la nariz, dirigiendo su aire hacia abajo. Los verán usualmente dar un paso atrás y bajar la cabeza cuando están por cantar un pasaje muy fuerte. Todo esto es posible porque los condensers suelen tener un rango de sensibilidades muy amplio y pueden ser usados con efectividad en diferentes distancias por un cantante que sabe cómo trabajar con las distancias para conseguir el mejor efecto. Durante un pasaje muy alto en cuanto a nivel, es posible que un vocalista produzca una sobrecarga en el preamplificador interno del micrófono (especialmente en los de diafragma grande) haciendo necesario activar el un pad de atenuación. A veces esta sobrecarga es poca y difícil de detectar por lo que es bueno escuchar la línea vocal con y sin el atenuador y ver si esto limpia el sonido. Microfoneo de voz solista Cómo uno desea grabar una voz principal una vez más dependerá del sonido deseado y del tipo de música que está siendo grabada. A veces los labios del cantante necesitan estar bien pegados al anti-pop, otras veces necesitan estar a más de 40 cm del micrófono. Si el cantante trabaja muy cerca del micrófono, habrá pocas opciones. Desde un punto de vista práctico es común poner el micrófono en un brazo tipo boom que puede ser suspendido con seguridad frente al vocalista de manera que el diafragma esté por encima del nivel de la nariz apuntando a la boca. Puede usarse un filtro anti pop. La distancia del cantante al micrófono depende, en un gran porcentaje de la proyección de la voz , y el tipo de música. Lo típico es entre 20 y 30 cm. Un vocalista suave o un baladista, puede acercarse más, o cantar justo bajo el micrófono. Para los pasajes más fuertes, puede alejarse, inclinar su cabeza hacia atrás tan solo un poco, y cantar directamente al micrófono. Un cantante líder con mucho volumen, puede aún grabar a mayores distancias. Sin duda las voces requieren de tomas muy bien cuidadas, ya que la presencia que suelen tener en las mezclas puede delatar degradación en el sonido, sibilancias, popeos, entre otras tantas cosas. La elección del micrófono debe ser tan cuidada como la elección de la sala a utilizar. Sin embargo la posición del micrófono también deberá considerarse. Posicionamiento frontal y cercano. Es la toma más común. Provee un sonido muy íntimo, una buena dicción debido a la buena articulación de las consonantes y calidez excepcional debido al efecto de proximidad. La distancia depende del artista, suele oscilar entre 5 y 15 cm. En distancias cortas como 5 cm se debe ser cuidadoso, ya que si el cantante se mueve 5 cm hacia atrás disminuirá 6 db en el volumen de la señal, debido a la duplicación de la distancia. Otra desventaja de este tipo de toma es que presentan gran cantidad de popeos, falta de profundidad o carácter de sala y seseos notorios. Posicionamiento cercano levemente inclinado en dirección a la boca. El micrófono se ubica apenas por encima de la frente y con la inclinación adecuada. Esta posición soluciona el problema del popping además de aportar un color agradable. Posicionamiento frontal y lejano. Esta técnica se diferencia principalmente de la primera en que el cantante se ubica entre 20 y 30 cm de distancia al micrófono. No es conveniente realizarla con micrófonos altamente direccionales y la acústica de la sala será de vital importancia. Si la acústica es buena será una de las principales ventajas de este método. Además, las diferencias de presión por el movimiento del cantante serán menores en comparación al posicionamiento cercano. Tendremos menos sibilancia y la falta de efecto de proximidad será compensado por la coloración en bajas frecuencias de la densidad modal de la sala. Posicionamiento por encima de la cabeza. Para esta técnica es necesario un micrófono con buena respuesta fuera de eje. El objetivo de esta posición es captar el contenido armónico proveniente de la nariz, ya que la cabeza es un resonador nasal, y no todo el sonido proviene de la boca. De esta forma se disminuye el popping, el seseo y respiraciones indeseadas. Además, tiende a tomar mayor reflexiones de la sala que la frontal cercana. También es de gran utilidad si se desea disminuir un efecto de proximidad muy marcado. Posicionamiento por debajo de la cabeza. Ubicar el micrófono a la altura del tórax y orientado al mentón permite reforzar el contenido armónico de la resonancia diafragmática y otorga un cuerpo y una presencia muy particular. También es muy útil para voces muy sibilantes o muy nasales. Respuesta en frecuencias: Características Como hemos afirmado anteriormente, muchos micrófonos para vocalistas, son diseñados para tener un realce en el rango de los 2-3 kHz. Esta modificación intencional le da al mic un agregado de presencia en vivo y ayuda a que el vocalista se destaque de los instrumentos. Esto puede o no ser deseado, uno puede querer grabar cantantes con un mic que tenga una respuesta en frecuencias razonablemente plana, y luego agregar por medio de ecualización algún realce en particular durante la mezcla. Si es obvio que la calidad vocal es mejorada ajustando la respuesta en frecuencias, se puede considerar usar una ubicación para los micrófonos para lograrlo, más que un ecualizador. Por ejemplo, si se desea un rango de bajos más profundos, se puede probar con un micrófono direccional que tiene muchísimo efecto proximidad. Una voz que suena delgada, puede ser mejorada ubicando el micrófono fuera del eje de la emisión de la voz, para recortar las frecuencias más altas. Grabar las voces con una respuesta plana da la oportunidad de ecualizar la pista de voz luego durante la mezcla. Técnica de dos micrófonos para solista: A veces un micrófono de “acento” ubicado a una distancia 60 cm o 1 m del cantante puede ser usado en conjunción con el micrófono primario para rellenar el sonido del vocalista. En el caso de que sea un cantante entrenado con mucha proyección, un micrófono más cercano puede ser usado para capturar toda la claridad y la presencia, sin embargo, un micrófono distante agrega profundidad y sutileza a la toma. En algunos casos, el micrófono de acento se puede ubicar en un nivel apenas superior en línea con el micrófono cercano. Como con todas las técnicas de micrófonos múltiples se debe estar muy atento a los problemas de fase. Microfoneo de coros Los coros pueden ser grabados todos a la vez o sobre grabándolos uno a la vez. Lo último es útil si los cantantes tienen dificultad para mantenerse en sus respectivas líneas vocales, y necesitan repetir su toma una y otra vez, pinchando para lograrlo. En este caso cada pista debe ser controlada como si se estuviera grabando a un solista. Por lejos la mejor práctica es que los cantantes estén bien entrenados y hayan ensayado, y puedan cantar juntos en vivo en una o más pistas, o en un par de ellas. Si hay muchos canales disponibles, o si volcar pistas a una sub mezcla estéreo no es un problema, se puede simplemente darle a cada cantante un micrófono, asegurándose que mantengan la regla de la distancia básica de 3:1 para evitar problemas de fase o que el sonido se cuele. Como alternativa, todos los cantantes pueden reunirse alrededor de un solo micrófono omnidireccional o a un par coincidente, usando claves visuales (y esto es también para la mezcla de auriculares) para ayudar a dar forma al sonido que se quiere lograr. Por otro lado, la técnica de un solo mic lleva más trabajo por parte de los cantantes, y la mezcla no puede ser corregida luego. Aún así, vale la pena el esfuerzo para lograr que el equipo trabaje bien como un solo instrumento. Una nota final, sobre la acústica del recinto, que necesita ser tenida en cuenta para ver si las reflexiones no interfieren con la claridad de la grabación. Microfoneando coros grandes: Los coros pueden ser microfoneados con un par espaciado ubicado frente al coro hacia la izquierda y la derecha de la línea central. Encontrar el lugar propicio para estos micrófonos suele tomar tiempo de experimentación. Escuche al grupo cantando, luego muévase hacia delante y hacia atrás por la línea central del grupo, hasta que pueda encontrar una buena distancia, que le parezca correcta. Marque este punto, y visualice una línea imaginaria, paralela al coro a esta distancia, luego, comience a ubicar micrófonos a la izquierda y a la derecha a lo largo de esta línea, espaciando cada uno entre la línea central y el final de la formación coral. Luego mueva los micrófonos para adelante y para atrás hasta que obtenga el sonido que le gusta. Moviendo los micrófonos más cerca hacia la línea central, hará una imagen estéreo más apretada, y evitará un agujero sonoro en el medio. Apunte los micrófonos hacia abajo y hacia arriba y ligeramente hacia un lado o el otro para ajustar el balance entre los cantantes. No se olvide de mantener la regla 3:1 en mente, escuchando posibles cancelaciones por desfase y excesiva reverberación del recinto. Otro acercamiento al microfoneo estéreo para un coro puede ser usar un par coincidente en x-y. Ubique el par cardioide enfrente al coro tan alto como sea práctico dentro de los confines del recinto y dirija el eje central de los dos micrófonos hacia el centro del coro. Una vez hecho esto, muévalos para adelante, para atrás, para un lado y el otro, hasta que logre el balance deseado. Un par coincidente de micrófonos direccionales de alta calidad con buena respuesta fuera del eje debe ser usado. Estos deben estar ubicados lo suficientemente lejos para eliminar coloración fuera de eje. Si están ubicados demasiado cerca para el total de lo que ocupan los cantantes, una parte de la toma estará completamente fuera de eje o al menos lo estará lo suficiente para que quede coloreada. Un micrófono solo puede también ser usado para grabar un coro. Ubicado en la línea central del coro tan alto como sea posible, apuntando hacia abajo o un poquito más debajo de la fila más alta del coro. Puede ser movido hacia delante o hacia atrás, y angulado para alcanzar el balance deseado. El mayor problema con un solo micrófono, es que se puede tomar demasiado la reverberación del cuarto, si éste es muy brillante dado que el micrófono debe ser posicionado más lejos que si se usara un par de micrófonos, para tomar todo el coro por igual. Microfoneo de locución Lo primero que se debe lograr es que la locución sea inteligible, de manera que el oyente no tenga que hacer un esfuerzo para entender las palabras. Un segundo objetivo más subliminal, puede ser el realce de la voz, para proyectar autoridad, o intimidad, para acentuar el mensaje hablado. La mayoría de los sonidos hablados están entre las frecuencias de 100 a 500 Hz. Los armónicos de la voz masculina están por los 8 kHz y para la voz femenina alrededor de los 10 kHz, con la inteligibilidad obtenida a través de estas altas frecuencias. Tres tipos de micrófonos son los que se usan más comúnmente para este tipo de grabaciones. El tipo de micrófono y cómo se va a usar, depende en un gran porcentaje, de la situación en que se graba y del locutor. Una vez más el objetivo es alcanzar el sonido deseado manteniendo la inteligibilidad. En la práctica, colocar el micrófono demasiado cerca del locutor tomará demasiado de su respiración y el sonido de sus dientes, pero a veces es necesario en un ambiente ruidoso. Microfonear a más distancia, puede hacer que la voz suene hueca y sin presencia. Las distancias típicas varían desde las más cercanas, con la boca pegada a un rompe vientos de espuma, a un poco más distantes con la boca a unos 40 cm de distancia. Grabar voces para video o en un escenario requiere micrófonos altamente direccionales, ubicados a diferentes distancias, y aún se pueden usar micrófonos inalámbricos. El locutor o actor debe generalmente estar ubicado en el eje del micrófono. Sin embargo se pueden alcanzar buenos resultados hablando alrededor del eje del micrófono. Si no hay sonidos extraños a ser eliminados, y el realce de graves por efecto proximidad no es un problema, se puede usar un micrófono omnidireccional. En un ambiente más ruidoso, se usará uno direccional. El efecto de proximidad se suele usar para realzar la parte más grave de la voz, dándole más autoridad. Esto funciona especialmente con las voces más agudas. Algunos locutores prefieren estar de pie, mientras otros prefieren sentarse. Generalmente a los profesionales que hacen actuación, les gusta estar parados y trabajar con el micrófono. Los no profesionales, generalmente prefieren estar sentados. En este caso, el micrófono deberá estar puesto en un soporte sobre la mesa, o un boom sosteniendo el micrófono por encima de la mesa. En esa situación ocurrirán problemas de reflexión del sonido proveniente de la mesa, causando cancelaciones de fase. Un micrófono direccional inclinado hacia arriba puede ayudar a solucionar el problema. Otro problema es el sonido de los papeles. El locutor puede ser que sepa trabajar con esto para solucionarlo. Una manera de evitar esto, es realizar la grabación por segmentos, de manera que cada segmento pueda ser dejado sobre la mesa y ser leído sin movimiento alguno. Al final de cada segmento, se vuelven a acomodar los papeles, para grabar la próxima parte y así sucesivamente. Hay varias técnicas para grabar a más de un locutor. Estas incluyen: • Usar un micrófono bidireccional con un locutor a cada lado. La distancia de cada locutor respecto al micrófono debe ser ajustada para balancear sus niveles relativos. • Se pueden usar micrófonos direccionales, con el patrón de cada micrófono ajustado para rechazar a la otra voz. Cada voz pude estar ruteada a una pista o combinadas luego en la consola. • Un micrófono omnidireccional o cardioide apuntando justo arriba del círculo imaginario entre los locutores puede ser usado para tomar a un grupo de gente hablando, que están parados alrededor del mismo. • Micrófonos tipo PZM también son efectivos para tomar grupos sentados alrededor de una mesa. La distancia entre cada locutor hacia el micrófono debe generalmente no ser mayor a 90 cm, si los locutores son muchos, se debe usar más de un micrófono. • Micrófonos corbateros también se pueden usar. Pueden ser cableados o inalámbricos. Típicamente se ponen debajo del mentón del locutor, y a veces se esconden entre la ropa. Estos micrófonos suelen estar diseñados con un realce de graves para compensar el severo efecto por el fuera de eje en que se colocan. Tengan en cuenta que no todos estos micrófonos son iguales, algunos suenan muy bien, otros muy “latosos”. Además el nivel de sonido obtenido de un micrófono como estos, generalmente es mucho más bajo que el de otro tipo de micrófono y por lo tanto hace falta más amplificación. No tema experimentar con el locutor, tipo de micrófono y rompe vientos o filtro anti pop, o aún con el ambiente donde grabará, las distancias a los micrófonos, para alcanzar el mejor balance, presencia y reducción de ruido. Fuentes: - Técnicas de microfoneo - Juan E. San Martín. - Hispasonic.com - Soundonsound.com
El arte de microfonear (Parte IV: La Voz)
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