
El sistema solar está formado por el sol y todo el material que gira a su alrededor y le acompaña a través del espacio.
En el sistema solar se encuentran los nueve planetas (si contamos a Plutón como planeta como se lo tenía en cuenta antes, ahora planeta enano), que en orden de distancia al sol, son: Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Otros cuerpos menores también forman parte del sistema solar, como lo son los cometas, los satélites (como la luna), los asteroides y meteoritos.
En el sistema solar se encuentran los nueve planetas (si contamos a Plutón como planeta como se lo tenía en cuenta antes, ahora planeta enano), que en orden de distancia al sol, son: Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Otros cuerpos menores también forman parte del sistema solar, como lo son los cometas, los satélites (como la luna), los asteroides y meteoritos.


¿Cómo Nació?
Muchas hipótesis son las que se manejan en cuanto al origen del sistema solar, sin embargo la de mayor fundamento sostiene que se formó hace 5000 millones de años, a partir de una nebulosa de gases de polvo integrada, mayormente, por hidrogeno y helio. Probablemente en un principio fue fría y de mayores dimensiones que la órbita que describe el ex planeta más lejano del sistema: Plutón.
Ese gran disco giratorio, luego se dividió en un centro y varios círculos concéntricos. Ese conjunto contenía casi el 90% de la masa primitiva y dio origen al sol, mientras que del 10% restante de esa nebulosa se formaron los planetas. Más tarde, las reacciones nucleares internas del sol comenzaron a irradiar luz y calor; sus rayos calientes despejaron los gases sobrantes y, por su influencia, los planetas interiores expulsaron los suyos, por evaporación, disminuyendo así sus masas originales. Los exteriores más alejados del Sol, aún continúan rodeados de gases.
Ese gran disco giratorio, luego se dividió en un centro y varios círculos concéntricos. Ese conjunto contenía casi el 90% de la masa primitiva y dio origen al sol, mientras que del 10% restante de esa nebulosa se formaron los planetas. Más tarde, las reacciones nucleares internas del sol comenzaron a irradiar luz y calor; sus rayos calientes despejaron los gases sobrantes y, por su influencia, los planetas interiores expulsaron los suyos, por evaporación, disminuyendo así sus masas originales. Los exteriores más alejados del Sol, aún continúan rodeados de gases.


La teoría geocéntrica
Algunas de las más antiguas civilizaciones concibieron al universo desde una perspectiva geocéntrica, como en Babilonia en donde su visión del mundo estuvo representada de esta forma. En occidente, el griego presocrático Anaximandro declaró a la tierra como centro del universo, imaginó a esta como un pilar en forma de tambor equilibrado en sus cuatro puntos más distantes lo que, en su opinión, le permitió tener estabilidad.
Según esta teoría el sol tardaba 365 días en dar la vuelta completa alrededor de la tierra y la luna empleaba 28 días para ello. También, se habían observado objetos luminosos en movimiento, a los que se llamó planetas “en griego significa caminantes”. Estos astros aparecían y desaparecían conforme iban girando alrededor de la tierra. En el siglo II el astrónomo griego Ptolomeo explico el movimiento de los planetas; estos (según la teoría de la tierra como centro del sistema solar) describían una trayectoria curva al igual que el sol en torno a la tierra. Esta teoría denominada geocéntrica fue sustentada por mucho tiempo.
Según esta teoría el sol tardaba 365 días en dar la vuelta completa alrededor de la tierra y la luna empleaba 28 días para ello. También, se habían observado objetos luminosos en movimiento, a los que se llamó planetas “en griego significa caminantes”. Estos astros aparecían y desaparecían conforme iban girando alrededor de la tierra. En el siglo II el astrónomo griego Ptolomeo explico el movimiento de los planetas; estos (según la teoría de la tierra como centro del sistema solar) describían una trayectoria curva al igual que el sol en torno a la tierra. Esta teoría denominada geocéntrica fue sustentada por mucho tiempo.

Los estudios de Copérnico y Kepler
Pitágoras y sus seguidores hablaron por primera vez del planeta como un esfera, basándose en la observación de los eclipses y en el siglo IV a.C., Aristóteles tras metódicos estudios planteó una nueva teoría, denominada heliocéntrica, en la que el centro del sistema solar era el Sol. Sin embargo, los estudios del filósofo griego quedaron en el olvido hasta el siglo XVI. Por ese entonces, Nicolaus Kopernigk (Copérnico), clérigo polaco, tras cuidadosas investigaciones apoyo la teoría heliocéntrica. Sostuvo que las trayectorias de los planetas también eran circulares; no obstante cuando resolvía ciertos cálculos matemáticos Copérnico notaba que estos no coincidían con sus observaciones, ya que los planetas no se desplazaban a las mismas velocidades. Juan Kepler (1571-1630) demostró que Aristóteles y Copérnico no llegaban a los resultados que deseaban porque en realidad las orbitas que describían los planetas eran elípticas.

Un Nuevo Avance: El Telescopio

En 1608 Hans Lipershey invento el telescopio astronómico que posteriormente fuera utilizado por Galileo para demostrar las teorías de Copérnico.
Antiguamente se creía que Venus solamente podía ser visto con el mismo aspecto que presenta La Luna en cuarto creciente. También se afirmaba que la órbita del Sol se ubicaba detrás de la de Venus, por lo tanto se era cierto que estos dos astros giraban alrededor de La Tierra habría una parte del Sol que no podría observarse. Galileo demostró que esto no era así, no había una parte del astro permanentemente oculta por la influencia de Venus. Aseguro, además que dicho planeta presentaba todas las fases, incluyendo la de cuarto creciente. Tras estos estudios Galileo llego a la siguiente conclusión: para que sus planteos fueran correctos, la única manera era que el Sol estuviera ubicado en el centro del Sistema Solar y que venus girase alrededor de él. A su modelo heliocéntrico le sumo que la tierra giraba también alrededor del Sol y que su órbita se encontraba más lejos que la de Venus respecto a aquel astro.
Antiguamente se creía que Venus solamente podía ser visto con el mismo aspecto que presenta La Luna en cuarto creciente. También se afirmaba que la órbita del Sol se ubicaba detrás de la de Venus, por lo tanto se era cierto que estos dos astros giraban alrededor de La Tierra habría una parte del Sol que no podría observarse. Galileo demostró que esto no era así, no había una parte del astro permanentemente oculta por la influencia de Venus. Aseguro, además que dicho planeta presentaba todas las fases, incluyendo la de cuarto creciente. Tras estos estudios Galileo llego a la siguiente conclusión: para que sus planteos fueran correctos, la única manera era que el Sol estuviera ubicado en el centro del Sistema Solar y que venus girase alrededor de él. A su modelo heliocéntrico le sumo que la tierra giraba también alrededor del Sol y que su órbita se encontraba más lejos que la de Venus respecto a aquel astro.

Newton y las fuerzas gravitatorias

Isaac Newton, físico y matemático inglés, alrededor de ochenta años más tarde demostró científicamente las leyes formuladas por Kepler: los astros se mantenían en sus órbitas gracias a las fuerzas de atracción gravitatorias en relación con su masa. El Sol por ser el cuerpo más pesado genera una fuerza de atracción mayor que el resto de los astros del sistema solar y en consecuencia mantiene sus orbitas. Los planetas efectúan en general dos tipos de movimiento: el de traslación y el de rotación. El primero es el desplazamiento del planeta alrededor del Sol; en tanto que la rotación es el movimiento del mismo sobre su propio eje. Los satélites que giran alrededor de los planetas también presentan estos tipos de movimientos.

El movimiento de los planetas según KeplerEn el siglo XVII, el alemán Kepler formulo tres leyes que explican el movimiento de los planetas:
1° Todos ellos se mueven según orbitas elípticas y el Sol ocupa uno de los focos de la elipse.
2° El radio que una el Sol con cada planeta “barre” o cubre áreas iguales en tiempos iguales. Esto explica que en las proximidades del Sol, los planetas se mueven con mayor rapidez. Por lo tanto, la velocidad de traslación del planeta varia.
3° El tiempo que tardan los planetas en dar la vuelta alrededor del Sol elevado al cuadrado es proporcional a la distancia media de dichos astros elevada al cubo

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