El desembarco de Alhucemas

Region del desembarco
Pero para centrarnos en el tema primero tenemos que situarnos en el contexto:
Todo se remonta hacia 1912, cuando unos acuerdos franco-españoles se dividen lo que hoy en día es Marruecos. España se quedó con dos regiones separadas geográficamente. En el norte la gente autóctona se resistió a aceptar la ocupación española, por lo que las tropas en 1913 ascendían a 50.000 soldados aunque sin ocupar todo el territorio (la zona norte marroquí es muy abrupta). Durante la 1ª Guerra Mundial en la que España es una nación neutral se evita ocupar territorios para evitar cualquier confrontación con otra potencia europea. En 1919, ya concluida la guerra se reanudan las operaciones militares. En 1920 se toman las alturas del Gorges y Ben Karrich y en septiembre, tras una larga marcha, las alturas de Beni Hasan y Chauen. Tras el desastre de Annual (en el que murieron 2.500 soldados españoles) en julio de 1921, ante las cábilas de Abd el-Krim (líder rifeño), se abre el camino hacia la dictadura de Primo de Rivera. Los rifeños habían tomado la iniciativa en el conflicto y se necesitaba un golpe de mano que ayudara a la mala situación en la que había quedado el Ejército Español. Se autoproclama una independencia de facto que se plasma bajo la forma de una república, la República del Rif.
El ejército español intenta controlar el territorio mediante la construcción de pequeños fuertes (llamados blocaos) generalmente construidos en lugares elevados y distantes unos 30 km. entre sí. Los blocaos sin embargo rara vez tienen agua, lo que obliga a los soldados a ir a buscarla a diario haciendo recorridos que en ocasiones son de varios kilómetros a lomos de mulas. Se convierten entonces en blanco fácil de los francotiradores. De este modo, un ejército descentralizado, escaso y mal armado como el rifeño (que no cuenta con apenas artillería y no posee aviones ni barcos) consigue poner en jaque y prácticamente derrotar a un ejército convencional y mucho más numeroso como el español. Los rifeños tienen a su favor el hecho de combatir en su propia casa, el conocimiento del terreno y la motivación (hay que recordar que el terreno no era sencillo). Su enemigo es sin embargo un ejército desmotivado, desorganizado y corrupto, formado por soldados de reemplazo asustados y deseosos de volver a sus casas. La guerra, de hecho, propiciará la creación de un cuerpo militar más organizado y combativo: la Legión Española, cuyos jefes son Franco y Millán Astray. La organización del ejército rifeño, por otro lado, será considerada una de las fuentes de la teoría de la guerra de guerrillas y revisada y recuperada en distintos conflictos a lo largo siglo XX.
En la guerra que sigue a Annual, el ejército de Abd el-Krim arrincona cada vez más a las tropas españolas, incluso fuera del Rif, tomando la importante ciudad de Xauén y amenazando Tetuán. La fuerza rifeña sirve de acicate, además, a los ánimos levantiscos en Yebala, de modo que en 1924 España sólo controla efectivamente, aparte de Ceuta y Melilla, Larache y Arcila. Francia intervendrá entonces en el conflicto colocando puestos avanzados a lo largo de la frontera con la zona española. Éstos son atacados por tropas rifeñas de camino a Fez en la primavera de 1924, provocando el casus belli que permite la entrada de Francia en el conflicto.
Aquí es donde entra este episodio, el desembarco de Alhucemas. Entre los acuerdos alcanzados se encuentra el de efectuar un desembarco español en la bahía de Alhucemas, con la cooperación y apoyo de una flota combinada, naval y aérea, franco-española.
Alhucemas, zona de asentamiento de la cábila de Beni-Urriaguel, a la que pertenecía Abd el Krim, constituía el foco permanente de la rebelión rifeña. Anteriormente, todos los intentos de toma de Alhucemas son un fracaso.
El propósito de la operación se fijó en la realización del desembarco para ocupar una base de operaciones en la zona de Alhucemas, con capacidad para albergar y permitir la maniobra de un ejército de unos 20.000 hombres. Esta operación constituía la primera acción anfibia en la que participaba España en la era moderna y ello, junto al fracaso de la similar operación anglofrancesa en Gallípolli, en 1915 durante la 1ª Guerra Mundial, constituía un motivo de preocupación. Por si fuera poco, el terreno presentaba dificultades para realizar el desembarco, además de ser una región que los rifeños conocían al dedillo. Ello llevó a Primo de Rivera a investigar los motivos del desastre de Gallípoli y preparar una cuidadosa planificación. Esto dio como resultado al primer desembarco anfibio con apoyo de elementos aéreos que tuvo éxito en la Historia. Además fue la primera vez en utilizarse carros de combate en un desembarco, concretamente Renault FT. Así se creó el concepto moderno de desembarco anfibio.
El probable conocimiento de la proyectada operación impulsó al caudillo rifeño a fortificar y minar la zona. Ambas circunstancias obligaron al mando español a cambiar el lugar del desembarco, eligiéndose la Playa de la Cebadilla y Cala del Quemado, al oeste de la bahía de Alhucemas. El primer esfuerzo, y principal, para apoderarse de la cabeza de playa se ejercería en las citadas playas; una vez conseguido con éxito este desembarco, el segundo esfuerzo se realizaría en algunas de las calas adyacentes o bien se aprovecharía el éxito inicial para profundizar y ampliar la cabeza de playa, dependiendo de las circunstancias.
El acorazado Jaime I
El desembarco estaba previsto inicialmente para el día 7 de septiembre, pero el mal tiempo hizo que se aplazara (como sucedería 19 años más tarde en el conocido Día-D) a un día más tarde en las playas de Ixdain y la Cebadilla, empleándose para ello 24 barcazas tipo K compradas a los ingleses, las mismas que éstos habían empleado en su fracasado desembarco en Gallípolli.
Apoyados por los cañones de las escuadras navales y el bombardeo de la aviación, la primera oleada comenzó a las 11:30. Debido a la presencia de rocas, el contingente de la playa de Ixdain debió desembarcar a unos 50 metros de la costa. Entretanto, se descubre que la playa de la Cebadilla está minada. Hay unas 40 minas enterradas en la arena. Detonadas las minas, comienza la segunda oleada a las 13:00 horas, emprendiéndose a continuación un rápido avance hasta ocupar las alturas que dominan la playa. Durante el resto del día se procede a desembarcar el material necesario para continuar la operación. Al final del día, 10.000 hombres estaban ya aferrados en tierra.
Las primeras operaciones de desembarco
El 23 de septiembre se dio la orden de continuar el avance, ocupándose la línea de alturas que domina la bahía de Alhucemas el día 26. El 30, tras otro nuevo periodo de mal tiempo que impedía el desembarco del apoyo logístico necesario, así como el apoyo aéreo, se inició la fase final de la penetración terrestre destinada a consolidar la base de operaciones, finalizando el 13 de octubre. Desde Alhucemas, en la primavera de 1926, se ejecutaron las operaciones que determinaron la derrota de Abd el-Krim y la ocupación y pacificación total de la zona española del Protectorado.
Mas adelante, durante la Segunda Guerra Mundial y guerras posteriores, los desembarcos anfibios serán una operación clásica en el desarrollo de las campañas, ejemplos como Guadalcanal, Sicilia, Anzio, Normandía, Saipán, Okinawa, nos dan una idea de la importancia del desembarco como maniobra táctica y estratégica, para acelerar una campaña y conseguir un objetivo preciso con rapidez. Se dice que Eisenhower estudió muy detenidamente este desembarco para diseñar la táctica que se utilizó el 6 de junio de 1944.
El Estado Mayor del ejército con Franco, Queipo de Llano, Sanjurjo y Moscardó entre otros