Fatah al-Islam, un grupo manipulado por Siria pero inspirado por Al-Qaeda. De nuestro enviado especial a Beirut. Adrien Jaulmes.



La formación yihadista a prosperado en el Líbano gracias a las repercusiones del conflicto iraquí. Reportaje.

El grupo yihadista Fatah al-Islam, cercado por el ejército libanés en el norte del Líbano es la primera metástasis visible de un conflicto iraquí que ha ya empezado a exportar guerrilleros y experiencia táctica fuera de Irak. El grupo se ha desarrollado como un "alien" en el seno de las organizaciones palestinas prosirias del Líbano. Pero no tiene mucho que ver con los movimientos palestinos y ha rápidamente franqueado el simple marco libanés.

El grupo Fatah al-Islam nace el 26 de noviembre de 2006 de la escisión de Fatah-Intifada. Este antiguo grupo disidente palestino, sostenido por Siria desde 1983 para contrarrestar la influencia del Fatah de Yaser Arafat, está sólidamente implantado en los campos de refugiados del norte del Líbano, Nahr al-Bared y Badaui.

Fatah-Intifada comienza hacia 2004 a acoger yihadistas extranjeros, de origen libanés, saudí, yemení o magrebí, que encuentran en estos campos situados apenas a pocos kilómetros de la frontera siria una etapa hacia Irak. Los habitantes de los campos se hacen cargo de la presencia de extranjeros que llevan la larga túnica y la barba de los salafistas y evitan mezclarse con la población. Son alojados en las instalaciones de Fatah-Intifada, donde el número dos, Abú Jaled al-Hamleh, pasa a ser el gran organizador de estos albergues de juventud yihadistas de camino hacia Irak, o de vuelta.

El Jefe, un ex-piloto de caza

La ruptura entre Fatah-Intifada y la rama internacionalista que se gesta en su seno se precipita, en noviembre de 2006, a causa de una operación de la polícía interna palestina lanzada contra esos misteriosos extranjeros por el comité de seguridad del campo de Badaui, en los arrabales del norte de Trípoli. Un tiroteo estalla, dejando dos muertos sobre el campo, y desemboca en la captura de dos extranjeros, uno de ellos saudí, que son entregados a la policía libanesa.

La nueva tendencia anuncia en un comunicado su separación con Fatah-Intifada. Estos yihadistas se apoderan sin dificultad, en el cmapo de Nahr al-Bared, del arsenal y de las posiciones de la organización que acaban de abandonar. Una gran cantidad de armamento entregado por Siria durante los años 80, morteros ligeros de 60 u 80 mm, cañones del 106 sin retroceso, stocks de munición y explosivos y las principales bases de Fatah-Intifada en el campo de Nahr al-Bared, la antigua fábrica textil Samed y la posición Jan pasan a las manos de esta nueva formación.

Abú Jaled al-Hamleh es puesto bajo arresto domiciliario en Siria, y la dirección de Fatah al-Islam vuelve a Chaker el-Absi, alias Abú Hussein. Este jordano de origen palestino es un ex-piloto de caza, formado en Libia, de la efímera fuerza aérea de Fatah. Tras su ruptura con la formación de Yaser Arafat en 1983 para pasar el bando prosirio se pierde su rastro. En 2002 reaparece su nombre, asociado al de Abú Musab al-Zarqaui, el fundador de la rama iraquí de Al-Qaeda, en el asesinato en Ammán del diplomático amerciano Robert Fowley. A partir de sus bastiones, situados en los campos de refugiados palestinos donde el ejército libanés no penetra jamás, Fatah al-Islam, se desarrolla. Los lazos son rápidamente rotos con las formaciones palestinas "históricas", que han proporcionado al grupo su armamento y sus bases anteriormente.

Más turbias son las relaciones que permanecen entre Fatah al-Islam y los servicios secretos sirios, que utilizan estos nuevos laboratorios de la yihad para desembarazarse de sus islamistas dejándolos pasar al Líbano. Haciendo esto, Damasco golpea dos veces con la misma piedra: desestabiliza las autoridades libanesas que han expulsado en 2005 al ejército de ocupación sirio y echa vistazo sobre estas nuevas formaciones, para sostenerlas o reprimirlas, en función de imperativos tácticos o diplomáticos sirios. Al-Qaeda, que encuentra en los campos palestinos del Líbano un punto de tránsito para sus combatientes, ejerce una influencia certera sobre la ideología de Fatah al-Islam, que se desliza de la lucha por la liberación de Palestina hacia la Yihad planetaria contra los cruzados y los judíos.

Una brigada internacional de la Yihad.

Los fundamentalismos musulmantes sunitas libaneses, de los cuales Trípoli es el principal bastión, estrechan así sus contactos con esta pequeña brigada internacional de la Yihad. Después de haber tropezado de forma cruenta con el ejército libanés en 2000 en Deniyeh, en las montañas del norte del Líbano, los grupos de obediencia salafista han prosperado en favor de la guerra confesional que opone a chiíes y suníes en Irak y que, en contraposición, hace posible la relación entre los suníes libaneses y el potente movimiento chií Hizbolá.

Las ayudas propocionadas por Arabía Saudí a estas facciones religiosas contribuyen a alimentar la influencia salafista en la región de Trípoli. La nueva organización no tarda en chocar con las autoridades libanesas. Un doble atentado contra un minibus, perpetrado el 13 de febrero de 2007, en Ain Alaq, en las montañas cristinas, atrae la atención sobre Fatah al-Islam. La investigación conduce al arresto de dos miembros del grupo, el iraquí Abú Mediem y el sirio Abú Yazan. El ataque a la sucursal del Banco Med en Amiun, en el norte del Líbano, el 19 de mayo último, precipita el choque.

Después de que las fuerzas de seguridad libanesas reduzcan, con graves pérdidas, los escondrijos de Fatah al-Islam en los edificios de Trípoli, transformados en Fort Chabrol [en 1899 un periodista antisemita con orden de busca y captura resistió en su domicilio de la parisina Rue de Chabrol 38 días con la ayuda de numerosos simpatizantes, eran los ecos a la rehabilitación de Dreyfus], los militantes del campo de Nahr al-Bared, pasan a la ofensiva, apoderándose de las posiciones del ejército libanés en los tres accesos al campo, degollando a una docena de soldados. Más tarde, reforzados por elementos disidentes de otros grupos palestinos, Fatah al-Islam se atrinchera en Nahr al-Bared, amenazando de luchar ahsta el final y de multiplicar los atentados en el resto del país.

Para un Líbano que no ha cesado nunca de servir de campo de batalla a todos los conflictos de la región, la eventual supervivencia de Fatah al Islam en este cara a cara con el ejército podría tener graves consecuencias.

Datos archivados del Taringa! original
0puntos
617visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

m
mariocine🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts7
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.