mariocine
Usuario (Argentina)
A 35 años de la “Operación Primicia”. El 5 de octubre de 1975, combatientes de Montoneros asaltaron el cuartel de Formosa. Pero jóvenes que cumplían el servicio militar los enfrentaron. Hubo 28 muertos. Hablan dos sobrevivientes. Tenían, casi todos, 21 años. También Mayol, el de pantalones marrones, tirado bajo el único lapacho florecido en ese sector del cuartel. Lo acababan de reventar a tiros, pero cada soldado y cada oficial que pasaba a su lado volvía a tirarle. Al pecho, a las piernas, a cualquier lado. Lo importante para ellos era descargar la ira y el miedo (o la pólvora, que suele parecerse a la ira y al miedo) sobre el cadáver de ese soldado topo, ese que durante meses se había vestido como ellos, había comido y dormido con ellos, pero que ahora, ahora que todo había terminado, se revelaba como el montonero que los había entregado. ¿Se puede contar la tragedia argentina sin ese cadáver bajo el lapacho, sin ese joven de 21 años rematado una y otra vez por otros jóvenes de 21 años? Roberto Mayol era santafecino, estudiante de abogacía, y había sido enviado al regimiento de Formosa tres meses antes de aquel 5 de octubre de 1975. Lo habían derivado de un cuartel de Santa Fe bajo sospechas de simpatizar con ideas revolucionarias. Por eso estaba vigilado, por eso lo seguían cada vez que salía del cuartel, pero él igual ganó la mano. En el soldado Mayol se escondía el oficial montonero que venía siendo el informante clave de la Operación Primicia, el primer y último intento de la guerrilla peronista de ocupar un cuartel del Ejército. Un operativo que cambió para siempre la historia de Formosa y que apuró o ayudó a apurar el golpe de Estado de marzo del año siguiente. Y aún hoy, a 35 años, sigue siendo noticia por la decisión del gobierno de Néstor Kirchner de otorgarle a los montoneros muertos el subsidio previsto para las víctimas del terrorismo de Estado, según acaba de revelar una investigación del periodista Ceferino Reato (ver “Los atacantes, mejor indemnizados...”). La de Operación Primicia es más que la historia de uno de los mayores errores de Montoneros, más que la historia del desencuentro argentino de una década. Es, también, como dice ahora uno de sus sobreviventes, el ex soldado Fermín Cabrera, “una tragedia de la juventud”, una tragedia múltiple de la juventud. Es que en la tarde de aquel domingo murieron en Formosa 28 personas, de las cuales sólo dos pasaban por poco los 23 años. Diez de los muertos eran conscriptos del regimiento, clase 54, pobres campesinos del monte formoseño que poco o nada habían escuchado sobre revoluciones. Otros doce eran militantes montoneros de Rosario, de Santa Fe (como Mayol), de Buenos Aires. También murieron un policía, un sargento y un subteniente. Y fueron fusilados por el Ejército, en la represión posterior, tres vecinos, uno de 15 años. El responsable de la operación fue el jefe montonero Raúl Yaguer, alias Roque, un ingeniero químico de 31 años famoso por ser metódico y audaz, demasiado audaz. Su plan incluyó el secuestro en vuelo de un Boeing 737-200 de Aerolíneas Argentinas, al que se obligó a aterrizar en el aeropuerto de Formosa para luego evacuar a los montoneros hasta un campo de Santa Fe. Una acción que hoy parece de película pero es coherente con la incoherencia de aquellos tiempos. Gobernaba Isabel Perón, viuda del General, aunque en esos días se había refugiado en Córdoba para recuperarse de sus dolencias crónicas. A los problemas económicos (inflación, tensión de salarios) se le sumaba la violencia desatada y una terrible crisis política que mantenía a los poderes militares agazapados. La democracia, aunque existía, no era todavía un valor muy preciado. La conducción de Montoneros, según informó entonces, decidió el ataque para presentarle al país el flamante “Ejército Montonero” con el que pensaba enfrentar al Ejército formal -para ellos, el ejército “imperialista y oligarca”- cuando se diera el golpe militar que todos sabían o creían inminente. Esa acción se puso en marcha a las 16.20 del 5 de octubre. Era el momento de la siesta o de despabilarse, en un regimiento con un personal estable de más de 600 hombres, pero que un domingo de tarde apenas tenía a dos oficiales de guardia, a un puñado de suboficiales y a unos 100 conscriptos. Mayol, el soldado montonero, aprovechó la confianza para burlar al que hacía de guardia en una de las entradas al regimiento. Así facilitó el ingreso de los seis vehículos -rastrojeros, autos- en el que llegaron los 30 atacantes con armas suficientes para el desastre. A tiros de fusil, de metralletas halcón y con granadas de fabricación propia, pasaron sin problemas por las primeras edificaciones del cuartel, como el Casino de Suboficiales. Allí se dividieron para atacar a los distintos objetivos de un predio de 25 hectáreas. Les fue sencillo en el pabellón de la “Compañía A”, donde mataron con una Itaka al subteniente Ricardo Massaferro, un joven de 21 años al que convirtieron en héroe: hoy una calle lindera al cuartel lleva su nombre, como hay calles y plazas por toda la provincia con los nombres de los soldados caídos aquella tarde, como Víctor Sanabria, Hermindo Luna, Dante Salvatierra y los otros. Para Formosa, el 5 de octubre es día de luto. Yaguer, el jefe del ataque, se dirigió hacia el depósito de armas (sólo se iban a llevar unos 30 fusiles), mientras un grupo fue a controlar la reserva de soldados que descansaba en el pabellón de la “Compañía B”. Fue allí donde gritaron “¡Ríndanse, carajo, que no es con ustedes!”, según recuerda hoy Cabrera, entonces furrier de esa compañía. El soldado Luna apenas pudo gritar “Ni mierda” cuando una ráfaga lo partió en dos por el estómago. Tenía, también, 21 años. El último grupo de montoneros, entre los que estaba Mayol, atacó al pabellón de la guardia. Era el objetivo más complejo, porque allí estaba el oficial de servicio y los radiotransmisores, junto a un grupo grande de soldados, los conscriptos, que estaban o durmiendo o descansando en una habitación amplia de la guardia, con la puerta cerrada. Eran 22 o 23, todos, también, de 21 años. Uno de ellos era Ricardo Valdez, que hoy lo recuerda: “Sin aviso ni nada, sentimos una ráfaga que atravesó la puerta. Yo estaba despierto y entendí enseguida, porque hacía tiempo se hablaba de un posible ataque subversivo. Fue todo rápido, un desastre”, cuenta. A su lado, cayeron muertos los primeros soldados y otros gritaban de dolor, agonizantes. Los demás lograron tirarse al piso y Valdez trabó la puerta con su cuerpo para evitar el ingreso de los montoneros, mientras una segunda ráfaga pasaba por encima de sus cabezas. En cuanto el fuego se detuvo, los soldados abrieron una ventana del fondo de la habitación, por la que salieron al parque. ¿Cómo se había llegado a semejante ataque? Para los militantes montoneros, eran tiempos de definiciones a vida o muerte. Había pasado un año y cinco meses desde la ruptura con Perón -El General llamándolos “imberbes” en la Plaza- y poco más de un año desde el pase a la clandestinidad, una decisión que los había dejado más expuestos a la cacería de la Triple A, el grupo parapolicial del Gobierno que ya contaba cientos de muertos. Muchos líderes de Montoneros, entre ellos Yaguer, creían que la discusión política estaba agotada y que sólo quedaba “profundizar las contradicciones” para así “despertar al pueblo”, como decían sus comunicados, y conseguir apoyo para sus sueños de revolución socialista. Olvidaron o no vieron que entre el pueblo al que querían representar estaban esos conscriptos de la clase 54. Y no imaginaron que iban a ser esos soldados, apenas instruidos, los verdaderos defensores del regimiento. Hoy, 35 años después, el espacio que contiene aquella tragedia está intacto. La guardia es una edificación de techo a dos aguas, con galerías amplias hacia afuera y pasillos internos repletos de sombra para soportar los 50 grados del verano. Los guerrilleros ocupaban el pasillo cuando vieron salir a los soldados hacia el parque. Alcanzaron a dispararles y le dieron a dos, que salieron lanzados por la fuerza del impacto. Los demás se arrojaron al pasto con sus fusiles en la mano, y contra todos los pronósticos, giraron para devolver los disparos, para resistir. “No lo pensamos. Simplemente combatimos”, dice Valdez. La resistencia de los soldados tuvo, a los segundos, un apoyo crucial de parte de dos o tres suboficiales y soldados que en otro flanco del cuartel, en el ala sur, habían alcanzado una ametralladora asentada junto al mástil de la Plaza de Armas del Regimiento. Los montoneros decidieron entonces la retirada. Se tenían que ir rápido, porque en el aeropuerto los esperaba el avión secuestrado y para no dar tiempo a que llegaron refuerzos para el cuartel. El problema era que para la retirada debían atravesar un sector abierto del predio, sin cobertura, la zona del lapacho que, como entonces, hoy es el único que florece, de rosa, cada primavera. Empezaron a cruzar de a dos en dos, corriendo en zig zag, tirándose a cada rato cuerpo a tierra, pero los esperaban los tiros de la metralla y los de los soldados con sus fusiles y su miedo y su ira; en fin, su pólvora. Fue letal. Uno tras otro fueron cayendo hasta contarse doce. Entre los últimos estuvo Roberto Mayol, que quedó tumbado boca arriba justo al pie del lapacho. Se discutirá por siempre si la conducción de Montoneros quería o no apurar el golpe militar. Pero en Formosa, que era todavía una pequeña ciudad de 70 mil habitantes, esa misma tarde empezó la represión que conocería el resto del país a partir de marzo del 76. Para empezar, una vez que los demás guerrilleros lograron huir hasta el aeropuerto y subir al Boeing que los llevó a Santa Fe, desde el regimiento salieron patrullas de oficiales y suboficiales para buscar cómplices o montoneros ocultos en los barrios de la zona. Lo que consiguieron, esa misma tarde, fue a tres vecinos que se habían asomado por curiosidad y a los que confundieron con rebeldes. Los mataron a tiros y durante años los intentaron hacer pasar por guerrilleros, que no eran. “Hasta ese momento Formosa vivía ajena a los conflictos del país”, cuenta hoy Ismael Rojas, un ex militante que pasó preso toda la dictadura. Rojas le da voz a un rumor de siempre sobre el desastre de Formosa: “Se dijo que algunos montoneros alcanzaron a rendirse y que después los fusilaron”. Esa hipótesis llevó a la búsqueda y exhumación de los restos de los montoneros caídos que habían sido enterrados en el cementerio municipal de Formosa. Pero nunca logró confirmarse y es desmentida por todos los sobrevivientes. En todo caso, muestra el abanico de opciones trágicas que eran coherentes con ese tiempo de incoherencias, a esa frágil democracia que precedió al golpe, a esos meses que fueron la matriz de todo lo demás, o ya parte de todo lo demás, un tiempo que se resiste a partir, cuando tener 21 años era, muchas veces, jugarse la vida. Los atacantes, mejor indemnizados que los conscriptos Ocho de los doce guerrilleros que murieron en el ataque al cuartel en Formosa, durante el mandato constitucional de Isabel Perón, figuran en el Nunca Más desde 2006, cuando el gobierno de Néstor Kirchner difundió la “actualización” del informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. No están solos en esos nuevos listados. Son 526 los nombres de personas muertas antes del golpe del 24 de marzo de 1976 agregados bajo una categoría que tampoco había sido imaginada por el creador de la CONADEP, el presidente Raúl Alfonsín: víctimas de “ejecución sumaria”. La fuente de esos datos es el REDEFA, el Registro de Fallecidos de la ley 24.411, que indemniza a los parientes de los desaparecidos y muertos por la represión. Primero, los herederos cobraron ese beneficio extraordinario y luego, los nombres de los muertos fueron incorporados al Nunca Más. En marzo de este año, esa indemnización ascendía a 620.919 pesos, cien veces el sueldo más alto de la administración pública nacional. En aquel momento, los padres de los diez soldados conscriptos muertos durante el ataque en Formosa cobraban una pensión de 842 pesos por mes. La asimetría, por utilizar una palabra neutra, era evidente: los padres de Marcelino Torales, uno de esos jóvenes de 21 años que cumplían con el servicio militar obligatorio, tenían que cobrar ese dinero todos los meses durante más de 61 años de sus vidas para llegar a la cantidad ya cobrada por los parientes de cada uno de los guerrilleros. Para el gobierno y las organizaciones de Derechos Humanos, Torales y sus compañeros parecen haber caído en el lado equivocado. Claves de un día sangriento El Operativo Primicia ocupó a unos 70 combatientes montoneros. Estuvo a cargo de Raúl Yaguer, alias “Roque”. Del ataque al cuartel participaron unos 30 activistas. Durante la toma murieron 12 montoneros, 10 soldados, un sargento y un subteniente. A la vez, un Boeing 737 fue secuestrado en vuelo y obligado a aterrizar en Formosa. En la toma del aeropuerto fue muerto un policia. El operativo concluyó con la fuga de los montoneros en el avión, que aterrizó luego en un campo de las afueras de Rafaela. Esa misma tarde, el Ejército inició una feroz represion en Formosa, que incluyó el asesinato de tres vecinos del cuartel, uno de ellos de 15 años. Hubo 28 muertos en total. Los cadáveres de los guerrilleros fueron identificados por número. Al menos cinco fueron retirados por familiares. Otros fueron enterrados en el cementerio municipal. Hubo denuncias de que algunos se rindieron y fueron ajusticiados por militares, pero nunca se comprobaron. Un chacarero que, sin saberlo, guardó las armas robadas por los Montoneros fue condenado a siete años de cárcel. Sólo fue detenido un montonero, Néstor Sala, asesinado un año después por el Ejército en la masacre de Margarita Belén.

El Sargento de los EEUU Charles Robert Jenkins tenía en 1965, 24 años. Tras inicial su carrera militar en la Guardia Nacional, y US Army, en 1958 pasó a formar parte de la 1st Cavalry Division. Durante los años 1960 y 1961 sirvió en Corea del Norte, posteriormente y hasta 1964 fue destinado en Europa, para regresar ese mismo año de nuevo a Corea. El temor entre los soldados americanos de los 60´a ser destinados a Vietnam era grande, y ese fue el motivo que originó que nuestro protagonista tomara entonces la decisión mas importante de su vida: El 4 de Enero de 1965 durante una patrulla nocturna cerca de la Zona Desmilitarizada que separa las dos Coreas, Jenkins dijo a sus hombres que permanecieran en sus posiciones mientras él iba a investigar un ruido. El ruido no era tal, Jenkins cruzó la frontera mas militarizada del mundo y se entregó voluntariamente a los soldados Norcoreanos. Su intención con esta deserción era ser enviado a Rusia para formar parte del programa de intercambio de prisioneros y ser trasladado posteriormente a Norteamérica. Jenkins dijo 4 décadas después que pronto se arrepintió de su decisión. La propaganda comunista propagó a los cuatro vientos que un Sargento Americano había desertado y sin pausa se le forzó a confesar tanto verbalmente como por escrito su acto. Su familia no se podía creer. Inmediatamente fue recluido en una mísera habitación (sin agua corriente, sanitarios, etc...) junto con otros tres desertores (Larry Abshier, Jerry Parrish y James Dresnok). Se le arrancó con unas tijeras y sin anestesia un tatuaje del Ejército que llevaba en el brazo, y el régimen impuso un control completo sobre sus cuerpos y sus mentes. Como parte del adoctrinamiento fueron obligados a estudiar el Juche, la filosofía de Kim Il-Sung, ocho horas al día durante siete años y a memorizar largos pasajes en coreano, idioma que no entendían. En un momento dado, se le asignó una mujer para que tuviera relaciones sexuales con ella dos veces al mes. Sus objeciones fueron zanjadas con una paliza. ¡Increible! Los primeros años fueron los mas duros, ya que además de vivir en cautividad debían soportar el maltrato físico, la dificultad del idioma, y ser utilizados en películas propagandísticas como “Unsung Heroes”, de la cual no llegó copia al Dpto de Defensa Americano hasta 1996, haciendo posible entonces a los analistas poder identificar a Jenkins y a Dresnok. Fotograma donde se distingue a Jenkins En su habitación comían pescado crudo, animales que seguro que se alimentaban de las víctimas de la hambruna, que se arrojaban a los ríos. En 1972 le fue otorgada otra vivienda para él sólo, y comenzó a enseñar inglés a los cadetes y a los aspirantes a espías Norcoreanos en la Universidad de Pyongyang de Estudios Extrangeros. Sin embargo su fuerte acento de Carolina del Norte fue visto como un impedimento y se le despidió. El asunto del aprendizaje de idiomas en relación a facilitar el espionaje hizo que Hitomi Soga, una enfermera japonesa de 21 años fuera secuestrada en 1978 por agentes Norcoreanos. En 1980 fue presentada por medio del régimen a Jenkins y pocos días después, se casaron. De este matrimonio nacieron dos hijas. En 2002, Kim Jong-Il confirmó que en Corea del Norte había 13 ciudadanos japoneses secuestrados, y en un intento de mejorar las relaciones, les ofreció viajar una semana a su país. Entre estos viajeros se encontraba la esposa de Jenkins. Kim Jong Il y el Primer Ministro japonés Junichiro Koizumi El Gobierno japonés decidió que no regresaran en el plazo previsto y negociar el retorno de sus familiares para hacer posible que todos se reunieran en Japón. La mayoría de las familias realizaron el viaje, pero Jenkins y sus hijas por temor a que el Gobierno Norcoreano estuviera probando su “lealtad”, se quedó en Corea, ya que tras algún intento de fuga durante los primeros años, ahora gozaba de relativa libertad y ciertos privilegios. No fue hasta el 18 de Julio del 2004 después de obtener garantías de protección del Gobierno Japonés cuando toda la familia se reencontró en Japón. El Gobierno nipón solicitó formalmente el indulto para Jenkins, pero los EEUU se negaron ello. El 11 de Septiembre del 2004, Jenkins (según dijo, para tener la conciencia tranquila) se presento ante la Policía Militar de la Base Norteamericana de Camp Zama (Japón). "Corrijo mi error, vuelvo", dijo Jenkins. El 3 de Noviembre se declaró culpable de deserción y de ayudar al enemigo y por ello fue condenado a 30 días de confinamiento. El 27 de Noviembre, seis días antes por buen comportamiento, fue puesto en libertad. En la Base de Zama tras abandonar la Prisión. Jenkins y su familia se establecieron en la isla japonesa de Sado (lugar donde fue secuestrada Soga) y en 2005 todos viajaron a Carolina del Norte a visitar a su anciana madre. El 15 de Julio de 2008, Jenkins obtuvo la condición de residente permanente, sólo dos semanas después de haberlo solicitado. El antiguo sargento comentó que deseaba permanecer en Japón el resto de su vida y obtener la nacionalidad. Hoy en día Jenkins vive atormentado por constantes pesadillas, temiendo ser secuestrado por agentes norcoreanos o que incluso ser asesinado. Afirma que tras pasar 39 años, seis meses y cuatro días en Pyongyang es el extranjero que viviendo fuera del país, mas conoce sobre Corea del Norte, y eso le causa gran preocupación. http://i299.photobucket.com/albums/mm303/casydegc/tourist-1.jpg Mientras, sobrevive a sus miedos sin apenas pronunciar palabra de su lengua materna, (habla con su mujer en Coreano y Japonés con sus hijas), pasa el tiempo en su tienda de recuerdos posando en innumerables fotografías ante el requerimiento de decenas de curiosos, y concediendo entrevistas debido al mayor conocimiento de su historia, propiciado todo ello por su libro autobiográfico publicado en 2005 y del cual esta tomado el título para este Post: Mas: http://en.wikipedia.org/wiki/Unsung_Heroes_%28film%29 http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Robert_Jenkins http://www.latimes.com/news/nationworld/world/la-fg-japan-jenkins16-2009jul16,0,415238.story http://www.japanfocus.org/-John-Feffer/2795 http://www.cbsnews.com/stories/2005/10/20/60minutes/main959455.shtml Saludos
El artículo está tomado del blog: http://ateismoparacristianos.blogspot.com/ En una conversación entre Cristianos y Ateos a veces suele surgir el tema de “Probar los negativos” el cual sigue por lo general la siguiente vía: - Cristiano: ¡Dios existe! - Ateo: Demuéstralo, dame alguna evidencia. - Cristiano: No… Tú eres el que debe darme evidencias de que Dios no existe. Para comenzar a analizar esto veamos un ejemplo paralelo pero con diferente sujeto: - Persona: Los unicornios existen. - Cristiano: Imposible… ¡Demuéstrame que los unicornios existen! - Persona: No, demuéstrame tú que los unicornios no existen. (Pueden sustituir la palabra unicornio con cualquier ser o cosa cuya existencia sea poco probable: Alá, Ganesha, duendes, Nessie, los Pitufos,…) Como verán amigos Creyentes, no es lógico probar los negativos ya que en esencia el que afirma la existencia de algo es quien debe probar la misma. Esto es simple sentido común. Y es en este tema donde los creyentes entran en una serie de contradicciones verdaderamente descomunales. Ellos ya creen en algo para lo cual no hay ninguna evidencia, y necesitan (exigen), argumentos que prueben la no-existencia de eso, para considerar la alternativa. Existen infinidad de argumentos lógicos válidos que los harán darse cuenta de las contradicciones y de los gigantescos hoyos que hay en sus creencias y su lógica. No es posible entonces, probar que Dios no existe. Pero si vamos a basar nuestras vidas como si existiera, entonces alguien tiene que demostrarlo. Y esto le corresponde a quienes afirman su existencia y basan su vida en esa existencia. Sigamos con el ejemplo del Unicornio. ¿Se puede probar la no existencia de los unicornios? Veamos, podríamos revisar en todos los rincones de la tierra, hasta debajo de las hojas. e incluso revisar en el fondo del mar (por si los unicornios están emparentados con los caballitos de mar) y si no encontrásemos ninguno, aun no es prueba de que no existen, ya que hemos comprobado que no hay unicornios en la tierra, pero puede que existan en algún otro planeta o en el ultimo rincón del universo. Como ven, los negativos son imposibles de probar, y la persona que exija una prueba de este tipo es ilógica e irracional; sin ningún sentido común. En la práctica, todos vivimos suponiendo que los unicornios no existen. Claro, podrían existir, pero la posibilidad que sea así es mínima por lo que en la practica asumimos que son inexistentes ya que tampoco se relacionan con nosotros de ninguna manera comprobable (Recomiendo que lean el articulo “Supongo que Dios no existe”) afortunadamente nosotros no pasamos la vida asumiendo que los unicornios existen, ni adorándoles, ni rezándoles, ni haciendo nada relacionados con ellos. Pero con otros seres en teoría inexistentes (Dios por ejemplo) si lo hacemos de forma descarada. Las reglas de la lógica y la ciencia indican que debe haber algún tipo de base (ya sea de fondo o de pensamiento) de una afirmación o de lo contrario, debe ser negada. Una afirmación, sin pruebas, no es aceptada como verdad. Esa es la posición por defecto. La posición que define lo que es el pensamiento crítico. El pensamiento crítico significa no creer las cosas que le digan a menos que existan pruebas que sean evidentes con seguridad. Y sin pensamiento crítico, la lógica y la ciencia se abandonan, y este es el único tipo de pensamiento productivo con que la humanidad ha progresado. Rechazar el pensamiento crítico es retroceder y abrazar el pensamiento de la Edad Media. Esa es la respuesta a esta declaración, en teoría. Se pueden probar los negativos? Sin embargo, si buscamos con más en detalle, en realidad depende de la naturaleza de la declaración negativa que se está realizando. He aquí algunas declaraciones negativas que puede demostrarse de una forma muy sencilla: Cuatro no es igual a tres. Los antiguos Griegos no veían televisión. El tigre de Bengala no es nativo de América del Norte Evidentemente, es posible demostrar una declaración negativa. El verdadero problema aquí es claramente el carácter positivo de la declaración a refutar. Cuando una persona afirma que Dios existe, no especifica las características de Dios, es decir, ¿Dios es pequeño, ¿Grande, azul, rojo? ¿Y dónde está? Por supuesto que no es posible demostrar que Dios no existe, si "Dios" es una cosa que no tiene definición, sin cualidades, y sin ubicación. De hecho, se puede probar casi cualquier tipo de negación que se pueda imaginar, a excepción de (¡Adivinen!) la no existencia de seres místicos. Al llegar hasta él, la declaración "usted no puede probar una negación" es en realidad una forma diferente de decirle "no se puede probar, me he equivocado, porque ni siquiera se sabe lo que estoy hablando." Por supuesto que no se puede demostrar que Dios no existe; puesto que nadie sabe lo que Dios se supone es. Y he aquí la gran pregunta que le suelo hacer a los Creyentes siempre que puedo: ¿Por qué crees que algo es real cuando no hay nada que te lo indique? ¿Por qué vives tu vida bajo una suposición sin la más mínima evidencia? Fuentes consultadas: http://www.diosesimaginario.com/index.php/2009/probando-negativos/ http://graveyardofthegods.com/articles/cantprovenegative.html
Fatah al-Islam, un grupo manipulado por Siria pero inspirado por Al-Qaeda. De nuestro enviado especial a Beirut. Adrien Jaulmes. La formación yihadista a prosperado en el Líbano gracias a las repercusiones del conflicto iraquí. Reportaje. El grupo yihadista Fatah al-Islam, cercado por el ejército libanés en el norte del Líbano es la primera metástasis visible de un conflicto iraquí que ha ya empezado a exportar guerrilleros y experiencia táctica fuera de Irak. El grupo se ha desarrollado como un "alien" en el seno de las organizaciones palestinas prosirias del Líbano. Pero no tiene mucho que ver con los movimientos palestinos y ha rápidamente franqueado el simple marco libanés. El grupo Fatah al-Islam nace el 26 de noviembre de 2006 de la escisión de Fatah-Intifada. Este antiguo grupo disidente palestino, sostenido por Siria desde 1983 para contrarrestar la influencia del Fatah de Yaser Arafat, está sólidamente implantado en los campos de refugiados del norte del Líbano, Nahr al-Bared y Badaui. Fatah-Intifada comienza hacia 2004 a acoger yihadistas extranjeros, de origen libanés, saudí, yemení o magrebí, que encuentran en estos campos situados apenas a pocos kilómetros de la frontera siria una etapa hacia Irak. Los habitantes de los campos se hacen cargo de la presencia de extranjeros que llevan la larga túnica y la barba de los salafistas y evitan mezclarse con la población. Son alojados en las instalaciones de Fatah-Intifada, donde el número dos, Abú Jaled al-Hamleh, pasa a ser el gran organizador de estos albergues de juventud yihadistas de camino hacia Irak, o de vuelta. El Jefe, un ex-piloto de caza La ruptura entre Fatah-Intifada y la rama internacionalista que se gesta en su seno se precipita, en noviembre de 2006, a causa de una operación de la polícía interna palestina lanzada contra esos misteriosos extranjeros por el comité de seguridad del campo de Badaui, en los arrabales del norte de Trípoli. Un tiroteo estalla, dejando dos muertos sobre el campo, y desemboca en la captura de dos extranjeros, uno de ellos saudí, que son entregados a la policía libanesa. La nueva tendencia anuncia en un comunicado su separación con Fatah-Intifada. Estos yihadistas se apoderan sin dificultad, en el cmapo de Nahr al-Bared, del arsenal y de las posiciones de la organización que acaban de abandonar. Una gran cantidad de armamento entregado por Siria durante los años 80, morteros ligeros de 60 u 80 mm, cañones del 106 sin retroceso, stocks de munición y explosivos y las principales bases de Fatah-Intifada en el campo de Nahr al-Bared, la antigua fábrica textil Samed y la posición Jan pasan a las manos de esta nueva formación. Abú Jaled al-Hamleh es puesto bajo arresto domiciliario en Siria, y la dirección de Fatah al-Islam vuelve a Chaker el-Absi, alias Abú Hussein. Este jordano de origen palestino es un ex-piloto de caza, formado en Libia, de la efímera fuerza aérea de Fatah. Tras su ruptura con la formación de Yaser Arafat en 1983 para pasar el bando prosirio se pierde su rastro. En 2002 reaparece su nombre, asociado al de Abú Musab al-Zarqaui, el fundador de la rama iraquí de Al-Qaeda, en el asesinato en Ammán del diplomático amerciano Robert Fowley. A partir de sus bastiones, situados en los campos de refugiados palestinos donde el ejército libanés no penetra jamás, Fatah al-Islam, se desarrolla. Los lazos son rápidamente rotos con las formaciones palestinas "históricas", que han proporcionado al grupo su armamento y sus bases anteriormente. Más turbias son las relaciones que permanecen entre Fatah al-Islam y los servicios secretos sirios, que utilizan estos nuevos laboratorios de la yihad para desembarazarse de sus islamistas dejándolos pasar al Líbano. Haciendo esto, Damasco golpea dos veces con la misma piedra: desestabiliza las autoridades libanesas que han expulsado en 2005 al ejército de ocupación sirio y echa vistazo sobre estas nuevas formaciones, para sostenerlas o reprimirlas, en función de imperativos tácticos o diplomáticos sirios. Al-Qaeda, que encuentra en los campos palestinos del Líbano un punto de tránsito para sus combatientes, ejerce una influencia certera sobre la ideología de Fatah al-Islam, que se desliza de la lucha por la liberación de Palestina hacia la Yihad planetaria contra los cruzados y los judíos. Una brigada internacional de la Yihad. Los fundamentalismos musulmantes sunitas libaneses, de los cuales Trípoli es el principal bastión, estrechan así sus contactos con esta pequeña brigada internacional de la Yihad. Después de haber tropezado de forma cruenta con el ejército libanés en 2000 en Deniyeh, en las montañas del norte del Líbano, los grupos de obediencia salafista han prosperado en favor de la guerra confesional que opone a chiíes y suníes en Irak y que, en contraposición, hace posible la relación entre los suníes libaneses y el potente movimiento chií Hizbolá. Las ayudas propocionadas por Arabía Saudí a estas facciones religiosas contribuyen a alimentar la influencia salafista en la región de Trípoli. La nueva organización no tarda en chocar con las autoridades libanesas. Un doble atentado contra un minibus, perpetrado el 13 de febrero de 2007, en Ain Alaq, en las montañas cristinas, atrae la atención sobre Fatah al-Islam. La investigación conduce al arresto de dos miembros del grupo, el iraquí Abú Mediem y el sirio Abú Yazan. El ataque a la sucursal del Banco Med en Amiun, en el norte del Líbano, el 19 de mayo último, precipita el choque. Después de que las fuerzas de seguridad libanesas reduzcan, con graves pérdidas, los escondrijos de Fatah al-Islam en los edificios de Trípoli, transformados en Fort Chabrol [en 1899 un periodista antisemita con orden de busca y captura resistió en su domicilio de la parisina Rue de Chabrol 38 días con la ayuda de numerosos simpatizantes, eran los ecos a la rehabilitación de Dreyfus], los militantes del campo de Nahr al-Bared, pasan a la ofensiva, apoderándose de las posiciones del ejército libanés en los tres accesos al campo, degollando a una docena de soldados. Más tarde, reforzados por elementos disidentes de otros grupos palestinos, Fatah al-Islam se atrinchera en Nahr al-Bared, amenazando de luchar ahsta el final y de multiplicar los atentados en el resto del país. Para un Líbano que no ha cesado nunca de servir de campo de batalla a todos los conflictos de la región, la eventual supervivencia de Fatah al Islam en este cara a cara con el ejército podría tener graves consecuencias. Fuente: http://www.lefigaro.fr/international/20070529.FIG000000122_le_fatah_al_islam_un_groupe_manipule_par_la_syrie_mais_influence_par_al_qaida.html
El esplendor del ateísmo islámico por Amira Nowaira (traducido por Anahí Seri) originalmente publicado en The Guardian Es sorprendente leer sobre la libertad de expresión que disfrutaban los musulmanes en el siglo X, en comparación con la actualidad. El librepensamiento no es una de las características por las que destaque el Islam moderno. Para empezar, es desconcertante la larguísima lista de libros que han sido prohibidos por poner en duda las ortodoxias y sensibilidades religiosas prevalentes en los últimos cien años. Los clérigos y estudiosos modernos del Islam en diversos países musulmanes son, con frecuencia, muy selectivos a la hora de decidir qué parte de la herencia islámica se ha de resaltar y traer a la luz. De entre las incontables y variadísimas fuentes que proceden de siglos de debates, comentarios y controversias, parece que les guste desenterrar interpretaciones tremendamente conservadoras, o bien algunas que chocan, de manera frustrante y grotesca, con la vida de las musulmanes de nuestros días. Por todo ello, a muchas personas les puede resultar sorprendente que exista una larga y vibrante tradición intelectual de disidencia y librepensamiento que se remonta a la Edad Media. Los pensadores islámicos de la primera época medieval expresaban ideas y mantenían debates que podrían parecer extrañamente ilustrados en comparación con las actitudes y los puntos de vista que adoptan los actuales eruditos del Islam. Este es el principal argumento que presenta en “From the History of Atheism in Islam” (De la historia del ateísmo en el Islam) el famoso pensador egipcio Abdel-Rahman Badawi. El libro se publicó en árabe en 1945, y tan sólo se volvió a imprimir una vez en 1993. Trata de la labor de los filósofos-científicos islámicos de la época medieval, y de la forma en que defendían la razón, la libertad de pensamiento y los valores humanistas, a la vez que ponían en duda, y a menudo refutaban, algunos principios básicos del Islam. Aunque muchos de estos pensadores, en opinión de Badawi, no tenían la intención de demostrar la inexistencia de Dios, combatían la noción de profeta y se manifestaban contrarios a la posición privilegiada de la que disfrutaban el profeta Mohamed y sus seguidores. Entre estos pensadores destaca la figura de Abu Bakr al-Razi (865-925), quien creía en la importancia suprema de la razón. Mantenía que la mente tiene una capacidad innata para distinguir entre el bien y el mal, entre lo que es útil y lo que es perjudicial. En su opinión, la mente no necesita ninguna guía del exterior, y por esta razón la presencia de profetas es redundante y superflua. Al-Razi dirigió sus ataques más vehementes contra las sagradas escrituras en general, incluido el Corán, pues las consideraba ilógicas y auto contradictorias. También pensaba que todos los seres humanos son iguales en sus capacidades intelectuales, como en todos los demás aspectos. Por tanto, para él no tenía sentido que Dios eligiera a un determinado individuo entre ellos para revelarle su sabiduría divina y asignarle la tarea de guiar a los demás humanos. Además, se dio cuenta de que las declaraciones e historias de los profetas muchas veces contradecían las de otros profetas. Si su fuente era la revelación divina, como mantenían, sus opiniones deberían haber sido idénticas. Por tanto, la idea de un mediador nombrado por la divinidad era un mito. Al-Razi comprendía la influencia de la creencia religiosa en la sociedad, que atribuía a diversos factores. En primer lugar, los sistemas de creencias se extienden principalmente por la propensión humana a imitar y copiar a los demás. En segundo lugar, la popularidad de la religión se basa en la estrecha alianza entre los clérigos y el poder político. En tercer lugar, el carácter suntuoso e impresionante de los trajes que lucen los clérigos contribuye a que las gentes comunes los tengan en gran estima. Por último, con el paso del tiempo las ideas religiosas llegan a ser tan familiares que casi se convierten en instintos bien asentados y ya no se cuestionan. Al examinar este capítulo de la historia islámica, independientemente de que demos por válidas, o no, las opiniones expresadas, no podemos sino asombrarnos del hecho de que los pensadores islámicos del siglo X tuvieran la libertad de debatir y publicar sus ideas “no ortodoxas”, mientras que el mundo islámico actual no puede, o no está dispuesto, a aceptar ninguna forma de disidencia intelectual. Entonces, podría ser razonable sugerir que el problema del Islam no está en los textos y las tradiciones heredadas, sino en su interpretación. La herencia islámica, al igual que su contrapartida cristiana, está compuesta de un enorme cuerpo de comentarios e interpretaciones que se produjeron en diferentes periodos de la historia para tratar problemas específicos de esa época. No necesitamos recordar que las escrituras cristianas han permanecido inalteradas desde la Edad Media. En el nombre de estos textos se quemaron en la hoguera innumerables personas acusadas de herejía. No cabe duda de que los estudiosos del Islam tienen ante sí la tarea y la responsabilidad de revisar la tradición y volver a poner el énfasis en los valores humanos de tolerancia y libertad de pensamiento. No tienen que buscar muy lejos para hallar estos valores. Basta con que rebusquen en sus propios baúles culturales para recuperar las perlas y descartar la escoria.
Autor: Luis González de Alba publicado por Milenio La ciencia clásica duró unos mil años, del 600 a.C. al 400 d.C. Comienza con Tales de Mileto, sigue con Pitágoras, resplandece con Aristarco y Eratóstenes, y concluye con Hipatia, matemática, astrónoma, filósofa neoplatónica y, según juicios de la época, mujer de gran belleza. Con su martirio a manos de las turbas cristianas azuzadas por el obispo Cirilo, cae el telón en Alejandría, los científicos se dispersan acosados por los cristianos que ven pecado en todo lo que provenga del mundo pagano: el arte y la ciencia son los principales enemigos: el arte porque en buena medida se consagra a dioses falsos y la ciencia porque intenta explicar la Naturaleza sin recurrir a los dioses y, mucho menos, al nuevo dios, cuya divinidad aún se discute en el siglo V. Vinieron después otros mil años, casi exactos, del 400 al 1400, de oscuridad en el pensamiento europeo. Los conocimientos científicos fueron guardados en Constantinopla sin añadir nada nuevo, así como en las primeros monasterios que ocupaban el mucho tiempo libre de sus puñeteros monjes en copiar escritos antiguos, si bien no todos se atrevían a copiar a los filósofos paganos y, sobre todo, la ciencia encontró refugio en el naciente mundo del Islam: Toledo en España y Bagdad al extremo oriental del Mediterráneo conservaron los rescoldos. Los primeros estudios sobre la luz, que modifican los rayos oculares de Pitágoras, son árabes y ya hacen de la luz un proceso independiente del ojo. Sin duda, los humanos comenzamos a explicarnos la naturaleza por medio de la religión: cuevas y entierros lo demuestran en sus decoraciones. Nos explicamos los fenómenos naturales atribuyéndolos a seres poderosos: dioses, espíritus, enojos y venganzas de fuerzas celestes que era necesario aplacar. La relación es copia ampliada de otra relación bien conocida: la de padre-hijo, padre que ordena e hijo que obedece o debe atenerse a las consecuencias. Los dioses, incluido el dios único son malosos: meten divinas zancadillas, urden pruebas para sus hijos. Egipcios y caldeos, chinos y babilonios, judíos y cristianos; después mayas, germanos o navajos, todos explicaron lo natural que no entendían, por lo sobrenatural. Hace 2 500 años, los griegos no ilustrados tampoco fueron excepción: los rayos tenían por causa la furia de Zeus, la de Poseidón era causa de las tempestades, y se debía aplacarlos con obsequios; unos dioses se aliaron con Troya y otros con las ciudades griegas durante la guerra cantada por Homero. En todas partes encontramos dioses hechos a imagen y semejanza de sus pueblos. En diez mil años de cultura, nadie lo ha dicho, mejor que Xenófanes: “Si los bueyes tuvieran manos, y las tuvieran los caballos y los leones para poder dibujar como los hombres, los caballos dibujarían a los dioses como caballos y los bueyes como bueyes”… Insuperable. Este salto fue dado en la Jonia griega, 600 años antes de nuestra era, donde los primeros filósofos, los presocráticos, dieron el paso que fundó la ciencia cuando trataron de explicar la naturaleza por la naturaleza misma, y de Xenófanes aprendieron que los dioses estaban hechos a semejanza humana. El agua, el fuego, la tierra, el aire, los números dando estructura matemática al cosmos, según cada filósofo y su escuela, eran la base subyacente a los fenómenos. Poco importa si están equivocados, importa que aluden a procesos naturales y nada más. Podrán mencionar a los dioses, pero no son parte del modelo propuesto ni los hacen responsables de los fenómenos naturales. Algunos filósofos creen en ellos, otros no, pero los dioses no son parte de la explicación. El primer filósofo no teísta del que tenemos noticia es Tales de Mileto, nacido en el 625 antes de nuestra era. Son suyas las primeras especulaciones sobre la realidad física. Propone el agua como la esencia del orden cósmico; calculó el eclipse solar del año 585 antes de nuestra era; en Egipto descubrió un método para medir la altura de una pirámide a partir de su sombra. Con él da inicio la organización de la geometría, la cual concluiría tres siglos después con el fulgurante edificio de Euclides. No sabemos cuándo surgieron las primeras explicaciones sobre los fenómenos de la naturaleza, pero las más antiguas están basadas siempre en las pendencias entre los dioses y los humanos. De manera paralela, comenzó a desarrollarse en todos los pueblos la observación: el paso de las estaciones, el perfecto orden de las estrellas y el desorden en cinco de ellas que vagaban de aquí para allá, por entre las estrellas fijas, y por lo cual los griegos las llamaron “planitis”, que significa “vagabundo”. Estos inicios ocurrieron en Jonia, la costa egea que hoy es turca, y fue griega por milenios hasta la ocupación turca de 1425, remachada con la caída de Constantinopla en 1453. Jonia es un punto de cruce para las grandes culturas de Egipto y Mesopotamia: la primera globalización.
El cuerpo del jefe guerrillero presenta una herida de gran tamaño en la frente, sin embargo aún no se ha podido establecer si el líder guerrillero murió de un disparo o de una esquirla. Víctor Julio Suárez Rojas, alias 'Mono Jojoy', vestía un pantalón verde oliva y un poncho blanco con negro en el momento del bombardeo. El rostro de 'Jojoy' se veía inflamado y su calvicie era más notoria. Tanto que, en un principio, hubo dudas entre los uniformados que recuperaron el cuerpo, que a primera hora de este viernes será presentado en Bogotá. El cadáver tiene varias heridas y está cubierto de lodo. En un 'búnker' bajo las selvas del Meta cayó el jefe máximo del ala militar de las Farc. En diálogo con 'La W', el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, afirmó que luego de las pruebas dactilares se puede confirmar que el cuerpo sí es el del 'Mono Jojoy'. "Ya tenemos confirmación dactilar. Está 100% confirmado que es alias el 'Mono Jojoy'. Además, el ministro señaló que hay 16 soldados heridos tras los combates con la guerrilla en el operativo militar. Rivera señaló que conocían aspectos de la rutina del 'Mono Jojoy' e indicó que el guerrillero tenía la costumbre de levantarse entre la 1 y 4 de la mañana para atender reuniones y revisar algunos documentos. Rivera señaló que se encontraron 68 memorias USB y que el 'Mono Jojoy' tenía un lujoso reloj. Rivera se refirió a los rumores de la muerte de otros miembros de la guerrilla en el operativo militar y dijo que hasta el momento "no podemos confirmar las especulaciones que se han dado". "En los cadáveres que encontramos hay uno que tiene un uniforme que lleva el nombre de Romaña, pero no corresponde a la descripción física y a la información que tenemos de Henry Castellanos, alias 'Romaña'", explicó el ministro Rivera. El ministro de Defensa dijo que sí se pagará una recompensa por la información que contribuyó a realizar el operativo militar. Así se planeó Operación Sodoma Tres oleadas de bombardeos que destruyeron el fortín levantado por las Farc en varias cuevas naturales en la sierra de La Macarena sacaron al 'Mono Jojoy' del refugio en el que se escondió durante los últimos meses. A la 1 de la mañana de este jueves, casi 24 horas después de esos bombardeos de la FAC y del desembarco desde helicópteros de cerca de 400 de los mejores combatientes del Ejército, la Armada y la Policía, el Ministro de Defensa y los altos mandos en Bogotá recibieron la noticia que estaban esperando: el máximo jefe militar de las Farc había muerto. Fueron necesarios más de cuatro años de operaciones en una extensa zona entre Meta, Cundinamarca, Caquetá, Guaviare y Huila para cerrar el cerco sobre 'Jojoy'. La muerte del máximo jefe militar de las Farc, cuyo verdadero nombre era Víctor Julio Suárez, es el más duro golpe a esa guerrilla en toda su historia, por encima del que hace dos años acabó con la vida de 'Raúl Reyes' en la frontera con Ecuador. Con él desaparece el hombre que se ufanaba de haber "llevado la guerra a las ciudades" y el que estuvo detrás de varios de los peores crímenes de esa guerrilla. Fue 'Jojoy' quien ordenó los atentados con carros bomba en las ciudades (el del club El Nogal, por ejemplo) y el que impulsó el uso de cilindros de gas como armas de guerra. También, el empleo intensivo del secuestro. Sobre el refugio de 'Jojoy', que estaba rodeado de otros 12 campamentos en los que había unos 400 guerrilleros y que había sido reforzado con concreto para que resistiera las explosiones, cayeron al menos 30 'bombas inteligentes' de más de 500 libras cada una. Todas estaban dirigidas hacia coordenadas específicas en la vereda La Escalera, información que, según confirmó EL TIEMPO, fue entregada por varios guerrilleros que recibirán parte de la recompensa de 5.000 millones de pesos que pesaba sobre la cabeza de 'Jojoy'. "A 'Jojoy' lo entregó su gente", dijo el jueves en la noche el ministro Rodrigo Rivera. También hubo interceptaciones de comunicaciones y seguimientos a varias mujeres que, de cuando en cuando, se aparecían por el caserío de La Julia (Uribe, Meta) y se perdían luego hacia la Sierra. La suerte de 'Jojoy' se definió el pasado viernes, cuando durante su visita a la base de Larandia, en Caquetá, el presidente Juan Manuel Santos le dio luz verde a la operación. Y desde el martes en la noche, el Cantón Norte de Bogotá se convirtió en el puesto de mando atrasado (en La Macarena estaba el puesto adelantado) que siguió minuto a minuto los vuelos de más de 72 aviones y helicópteros y los pasos de por lo menos 800 miembros de la Fuerza Pública, que finalmente llegaron, por aire y tierra, hasta el sitio donde se escondía uno de los hombres más buscados del planeta. "Nunca había oído tanto plomo", contó uno de los soldados que estuvieron en el sitio. Después del tercer bombardeo y de dos ametrallamientos desde el aire, los guerrilleros que cuidaban a 'Jojoy' intentaron moverlo por las redes de caminos que el mismo jefe guerrillero conocía a la perfección y que en más de una ocasión lo salvaron. 'Jojoy' estaba rodeado por anillos de seguridad de 20 hombres, distanciados por 30 metros entre grupos. Pero para ese momento ya las Fuerzas Especiales habían copado el lugar, donde anoche seguían escuchándose explosiones y ráfagas. 'Jojoy' vestía un pantalón verde oliva y un poncho blanco y negro. Tenía una gran herida en la frente, aunque no se distinguía si por las esquirlas o por una bala. Su cuerpo estaba cubierto de lodo cuando fue encontrado por las tropas. Fueron nueve combates intensos a lo largo de todo el miércoles antes de que hubiera control total sobre el sitio. Por la información de inteligencia, se sabe que tres de los hombres de confianza de 'Jojoy' -'Romaña', 'Carlos Antonio Lozada' y 'Mauricio', miembro suplente del secretariado- estaban en el sitio y hay alta probabilidad de que también hayan muerto con su jefe y mentor. El primero era recordado por las temidas 'pescas milagrosas' y la sangrienta toma de Mitú; y el segundo, porque era el jefe de las estructuras urbanas responsables de los atentados terroristas. Además del durísimo golpe que reciben las Farc al perder a su ícono militar -a diferencia de otros del secretariado, no buscó refugio al otro lado de las fronteras-, también faltan por verse las repercusiones de la información que está en las 60 memorias electrónicas y 20 computadores que aparecieron en el sitio. 'Sasha', la perra antiexplosivos que murió en la operación "Sufrimos cinco heridos y una baja: una perrita antiexplosivos de nombre 'Sasha'. Es la única baja de nuestras Fuerzas en esta operación". Ese fue el reporte que el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, le entregó al presidente Juan Manuel Santos. Los uniformados heridos son hombres del Ejército que descendieron por cuerdas desde helicópteros al campamento del 'Mono Jojoy', luego del bombardeo. Dos fueron llevados al Hospital Militar de Villavicencio y los otros tres sufrieron heridas leves, por lo que fueron atendidos por personal médico en La Macarena. 'Sasha' también hacía parte de las fuerzas del Ejército y había sido incorporada a esta operación por su exactitud para detectar explosivos en zonas peligrosas. El ministro Rivera señaló que fueron dos noches sin dormir, con la preocupación de que uniformados murieran en los fuertes combates. "Hemos pasado dos noches en vela, en seguimientos muy, muy estrictos; con el corazón y el alma en la mano, con la incertidumbre de que habíamos logrado el resultado propuesto, pero con la natural preocupación por la suerte de nuestras tropas en el terreno", dijo Rivera. JINETH BEDOYA LIMA ENVIADA ESPECIAL DE EL TIEMPO* LA MACARENA (META) * Con la Redacción Justicia en Bogotá