
ORTOGRAFÍA. Algunos cambios destacados
Nombre de la letra y: ¿ye o i griega?
antes
Hasta el último tercio del siglo xix la letra y recibía el nombre de i griega. Sin embargo, a partir del drae de 1869 esa denominación se cambió por la de ye. (A pesar de ello, en el drae de 1970 no hay entrada propia para ye; y se ha de esperar a 1984 para que este término se registre en el Diccionario académico.)
Es en 1992 cuando se recupera en el drae la alternancia entre ye e i griega. Y en la Ortografía de 1999 se mantiene esta doble posibilidad.
En el drae de 2001, aunque se dice que el nombre de la y es i griega o ye, en la entrada de ye se remite a i griega, por lo que cabe entender que da preferencia a la denominación i griega frente a la de ye. Y esta misma tendencia se conserva en el dpd, donde se establece de forma más rotunda que el nombre de la letra y es el de i griega, y se señala que el uso de ye es más raro.
ahora
En la Ortografía de 2010, a la letra y se le da en el abecedario español el nombre exclusivo de ye.
No obstante, se advierte que los nombres de las letras son recomendaciones que no implican “interferencia en
la libertad que tiene cada hablante o cada país de seguir aplicando a las letras los términos que venían usando”.
Por tanto, los hablantes pueden optar por nombrar a esta letra como ye o i griega.
Nombres de las letras b, v y w
antes
En la Ortografía de 1999, a la letra b le correspondían los nombres de be (en España), y de be alta y be larga (en zonas de América).
Por su parte, a la letra v le correspondían los nombres de uve (en España), y de ve, ve baja, ve corta (en zonas de América). Y a la letra w se le daban los nombres de uve doble (en España), y de ve doble o doble ve (en zonas de América).
En el dpd se mantienen estas mismas denominaciones, pero se añade para la letra v el nombre de ve chica (en zonas de América) y para la letra w, el de doble u (especialmente en México y algunos países de Centroamérica).
ahora
En la Ortografía de 2010, a las letras b, v y w les corresponden de forma exclusiva los nombres respectivos de be,
uve y uve doble.
No obstante, se advierte que los nombres de las letras son recomendaciones que no implican “interferencia en
la libertad que tiene cada hablante o cada país de seguir aplicando a las letras los términos que venían usando”.
Por tanto, los hablantes pueden optar por mantener sus denominaciones de uso.
La ch y la ll, ¿son letras del abecedario?
antes
Tradicionalmente, los dígrafos (conjunto de dos letras que representan un solo fonema o sonido) ch y ll se consideraban letras y se les daba el nombre de che y elle, respectivamente.
Estos nombres se mantienen todavía en la Ortografía de 1999 y en el dpd, si bien en estas dos obras se indica por primera vez que, aunque ch y ll siguen considerándose letras en el abecedario, son dígrafos a efectos de ordenación, como así se adoptó en el X Congreso de la Asociación de Academias (1994). Por ello, por primera vez en el drae de 2001 las palabras que llevan tales dígrafos aparecen por orden alfabético dentro de las letras c y l, respectivamente.
ahora
En la Ortografía de 2010 desaparecen del abecedario los nombres de che y elle, por lo que el abecedario español
pasa a tener veintisiete letras en lugar de las veintinueve tradicionales:
a, b, c, d, e, f, g, h i, j, k, l, m, n ñ, o p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z
Las formas ch y ll se consideran combinaciones de dos letras para un solo fonema o sonido (dígrafos), y no letras.

La acentuación de solo
antes
La palabra solo, tanto en su función adjetiva (Estoy solo) como en la de sustantivo (un solo de guitarra), no llevaba nunca tilde, pero sí la llevaba por costumbre en su función adverbial hasta las reglas académicas de acentuación de 1952. En las normas ortográicas académicas de 1959 se suprimía la tilde del adverbio y se añadía que podía llevarla si con ello se evitaba una ambigüedad. Sin embargo, en el Esbozo de una nueva gramática de la lengua española (1973), pasó a ser opcional y únicamente obligatoria en casos de ambigüedad.
En la Ortografía de 1999 se decía que el adverbio solo no debía llevar tilde nunca, excepto si quien escribía percibía riesgo de ambigüedad; en cuyo caso, la tilde era obligada.
En el dpd se elimina la alusión a la percepción del que escribe y se dice de forma tajante que únicamente en casos de ambigüedad el adverbio solo lleva tilde.
Ejemplos con ambigüedad:
- Resolví solo (‘sin ayuda’) dos problemas./Resolví sólo (‘solamente’) dos problemas.
- José lee solo (‘sin compañía’) por las noches./José lee sólo (‘solamente’) por las noches.
ahora
En la Ortografía de 2010 se deja claro que, incluso en los casos de doble interpretación, se puede prescindir de
la tilde.
Según se indica en esta obra, los casos de ambigüedad se resuelven generalmente en el contexto. Y, en todo caso, estos casos de doble interpretación se pueden resolver con el uso de sinónimos, como solamente o únicamente, para el adverbio.
Ejemplo:
- José lee solo por las noches./José lee solamente (o únicamente) por las noches.
La acentuación de los pronombres demostrativos
antes
Los demostrativos (este, esta, estos, estas, ese, esa, esos, esas, aquel, aquella, aquellos, aquellas) pueden ser adjetivos (o determinantes) o pronombres (cuando no acompañan a sustantivo alguno). Para distinguir unos de otros, lo tradicional era poner tilde en los demostrativos cuando eran pronombres y no ponerla cuando eran adjetivos. No obstante, en las normas ortográicas de 1959 y en la Ortografía de 1999 se señalaba que esta tilde era opcional y únicamente era obligatoria para los casos de ambigüedad.
En el dpd, en coherencia con lo dicho para la palabra solo, se dice que los demostrativos nunca se acentúan, y únicamente es obligatoria la tilde en los pronombres masculinos y femeninos en casos de ambigüedad.
Ejemplos con ambigüedad:
- Esta mañana (no esta tarde) me recibirá en el despacho./Ésta (no otra persona) mañana me recibirá en el despacho.
- Nos contaron esos cuentos (no otros cuentos) maravillosos./Nos contaron ésos (no otras personas) cuentos maravillosos.
- ¿Compraron aquellos teléfonos (no otros teléfonos)?/¿Compraron aquéllos (no otras personas) teléfonos?
- Veo a esa profesora de matemáticas (a esa profesora y no a otra)./Veo a ésa (a esa persona) profesora de matemáticas.
ahora
Para evitar equívocos, en la Ortografía de 2010 se aplica a los pronombres demostrativos la misma norma
que la del adverbio solo; es decir, se indica que se puede prescindir de la tilde, incluso en los casos de doble
interpretación.
La acentuación en palabras del tipo de guion
ANTES
La palabra guion se acentuaba obligatoriamente por entenderse que tenía dos sílabas ([gui-ón]: había, pues, en ella un hiato con la vocal abierta como tónica) y que era aguda acabada en -n. No se consideraba, por tanto, un monosílabo. Otras palabras con la misma configuración gráfica y prosódica son las siguientes, las cuales también se acentuaban:
- Los nombres truhan, ion, prion, Sion, Ruan y el adjetivo pion.
- Algunas formas verbales como lie, lio, pie (del verbo piar), pio, ie, io, crie, crio, guie, guio, rio, frio, hui, huis, lui, luis, frui, fruis.
- Algunas formas verbales con vocal cerrada + abierta + cerrada, propias del vosotros: guieis, guiais, lieis, liais, pieis, piais, ieis, iais, crieis, criais, riais, friais.
En la Ortografía de 1999 se decía por primera vez que estas palabras a efectos de acentuación eran monosílabas, por lo que no debían llevar tilde. No obstante, se añadía que era admisible la tilde, si quien las escribía percibía nítidamente el hiato en palabras como lié, huí, riáis, guión, truhán. Este mismo criterio es el que se sigue en el dpd.
ahora
En la Ortografía de 2010 se elimina la doble opción en estas palabras y se mantiene que no deben llevar tilde
por ser palabras monosílabas a efectos de acentuación gráica; es decir, se consideran palabras con diptongo
(guion, lie, rio, etc.) o con triptongo (lieis, crieis, riais, etc.). Además, se incluyen en esta regla las formas verbales correspondientes al voseo: ias, ia, crias, cria, guias, guia, lias, lia, etc.
ADVERTENCIA:
No deben confundirse estas palabras, que tienen como tónica la vocal abierta, con otras coniguradas con las
mismas letras pero con la vocal cerrada como tónica; estas necesitan llevar la tilde para marcar el hiato: guíe,
guías, guía, guío, lías, lía, fíe, fío, píe, pío, río, frío, etc.
La tilde en la conjunción o entre cifras
antes
La norma académica recomendaba la tilde en la conjunción átona o entre cifras, con el in de que no se confundiera con el cero: 60 ó 70.
ahora
Por primera vez, en la Ortografía de 2010 se prescribe la supresión de esa tilde, ya que no es normal tildar un elemento átono, y la posibilidad de confusión con el cero es hoy prácticamente inexistente. Por tanto, la
conjunción o, en condición de palabra monosílaba átona, se escribe siempre sin tilde, aunque aparezca entre
cifras: 60 o 70.

El uso de mayúscula inicial en títulos y cargos
antes
Era frecuente escribir, por razones de solemnidad y respeto, con mayúscula inicial los sustantivos que designan cargos o títulos de cierta categoría, como rey, papa, presidente, ministro, etc., especialmente si se usaban sin acompañar al nombre propio correspondiente y hacían alusión a una persona concreta. Ejemplos:
- El Rey se dirigió a todos los ciudadanos.
- El Papa visitará Brasil en…
- El Presidente comparecerá en el Congreso.
Ahora
En la Ortografía de 2010 se dice que los nombres que designan títulos, cargos o empleos de cualquier rango, por
su condición de nombres comunes, se deben escribir siempre con minúscula inicial, independientemente de que
acompañen o no al nombre propio al que hacen referencia.
Ejemplos:
- El rey Arturo es el personaje central de la obra.
- El rey se dirigió a todos los ciudadanos.
El uso de mayúscula inicial en algunos accidentes geográficos
antes
Se escribían con mayúscula inicial los sustantivos que designan accidentes geográicos, aun siendo nombres genéricos, cuando se usaban, por antonomasia, en sustitución del nombre propio.
Ejemplos:
- el Golfo (para hacer referencia al Golfo de México)
- el Canal (en alusión al Canal de la Mancha)
- Península Ibérica (por el territorio peninsular español)
ahora
En la Ortografía de 2010 se mantiene la mayúscula inicial para los usos antonomásticos de los nombres genéricos (el Golfo, la Península, etc.). Pero para aquellos sustantivos genéricos que aparecen seguidos de un adjetivo derivado del topónimo, se indica que tanto el sustantivo como el adjetivo se deben escribir en minúscula inicial.
Ejemplos:
- península ibérica (el adjetivo ibérica procede del topónimo Iberia)
- cordillera andina (el adjetivo andino deriva del topónimo Andes)
- islas británicas (el adjetivo británico procede del topónimo Britania)

El prefijo ex
antes
No había un criterio claro sobre la forma de escribir el preijo ex con el signiicado de ‘que fue y ya no es’ (ni para los demás preijos).
En los Diccionarios académicos unas veces aparecía unido a la base léxica y otras, separado de la base con un guion o sin él. Así, por ejemplo, en el drae de 2001 se registran palabras en las que el preijo aparece unido a la base léxica, como excombatiente y excautivo, y también se incluyen en la deinición del preijo ejemplos con el prefijo separado de la base, como ex marido, ex ministro.
Es en el dpd donde se dice expresamente que todos los preijos deben escribirse adosados a su base léxica, y solo si esta base es un nombre propio o una sigla, el preijo se escribe seguido de guion, pues una letra mayúscula no puede quedar dentro de una palabra: anti-Alemania, pro-OTAN. Pero en el caso del preijo ex- con el valor de ‘que fue y ya no es’, la norma que dicta el dpd es su escritura separada de la base léxica y sin guion intermedio.
Ejemplos:
- ex alumno · ex marido · ex empresa · ex monárquico
ahora
En la Ortografía de 2010 se dice que el preijo ex- debe escribirse, como cualquier otro preijo, adherido a la base
léxica.
Ejemplos:
- exnovio · exempresa · exministro · exalumna
- exequipo · exmarido · exjugador · excompañero
No obstante, el preijo se escribe como palabra independiente, o sea, separado, si su base es pluriverbal, es decir,
si consta de varias palabras, como ocurre con las locuciones y otro tipo de grupos sintácticos.
Ejemplos:
- ex alto cargo · ex capitán general · ex número uno · ex primer ministro
Los números cardinales superiores a treinta
antes
Lo normativo era escribir en una palabra los cardinales compuestos hasta el veintinueve incluido (dieciséis, veintidós), y el resto en tres palabras: treinta y nueve, cuarenta y dos, etc.
ahora
En la Ortografía de 2010 por primera vez se admite la escritura, aunque aún es minoritaria, en una sola palabra
de los cardinales superiores a treinta en las decenas, al pronunciarse átono el primer componente.
Ejemplos:
- treintaicuatro · cincuentaidós · setentaicinco · noventaiocho
No se ha tenido en cuenta este criterio en los múltiplos de mil, que se siguen escribiendo en dos palabras: tres
mil, ocho mil, etc.
Nombres propios compuestos
antes
Los nombres propios compuestos se escribían siempre en palabras separadas y con tilde, si la exigían las reglas de acentuación,en el primer componente, aunque este se suele pronunciar átono: José Luis, María Ángeles, Ángel María, Juan Pablo, José Ángel, José Emilio, etc.
ahora
Por primera vez, en la Ortografía de 2010 se admite, aunque aún es minoritaria, la escritura de los nombres
propios compuestos en una sola palabra y con la desaparición de la tilde del primer componente, si esta le
correspondía como palabra autónoma. Se trata de seguir así la pauta de unir en una sola palabra aquellos
compuestos cuyo primer componente es átono.
Ejemplos:
- Joseluís · Mariángeles · Joseángel
- Angelmaría · Juampablo · Josemilio
Obsérvese que al escribir en una palabra estos compuestos, se necesitan los cambios exigidos por las reglas
ortográicas generales: colocar tilde en el segundo compuesto agudo acabado en -n, -s o vocal por dejar de ser
monosílabo (Joseluís), convertir la n en m ante b o p (Juampablo), contraer dos vocales iguales en una, incluso
aunque la segunda vocal sea tónica (Josemilio, Mariángeles), eliminar la tilde del primer componente si la llevara
(Joseángel), etc.


