4. LA DINASTÍA BUSH, CLINTON Y CÍA.
En Estados Unidos suele escucharse mucho el término "bushismo". Pero "bushismo" no hace referencia a ningún tipo de política, "Bushismo" es el término que han acuñado algunos críticos ácidos de George W. Bush para intentar hacer referencia a las frecuentes expresiones del primer mandatario, que suelen pasar inadvertidas en los medios masivos de comunicación.
Por ejemplo, cuando el 29 de septiembre del año 2000 en Michigan expresó: "Sé que los seres humanos y los peces pueden co existir pacíficamente", George W. Bush, en plena campaña presidencial, no estaba esbozando una política ecológica. Cuando el 2 de diciembre de 1999, en pleno debate republicano en New Hampshire, se le preguntó acerca de sus hábitos de lectura, expresó simplemente: "Leo el diario". Cuando el 5 de mayo del 2000 fue consultado acerca de lo que le parecía el presupuesto, respondió: "Es claramente un presupuesto. Está lleno de números adentro". Nadie meditó en aquel momento si George W. Bush considera presupuestos a las guías telefónicas. Muchos adjudican esos tipos de incoherencias de discurso a los problemas que el propio Bush admite haber tenido con el alcohol, trastorno del cual habría salido, según sus palabras, gracias a la ayuda del pastor evangelista Billy Graham, quien lo habría transformado nada menos que en un barnagain christian. Los barnagain suelen ser conocidos por su fanatismo religioso y por el cambio abrupto que dicen haber experimentado en una especie de momento místico que hizo variar sus vidas para siempre.
Antes de llegar a ser gobernador de Texas, datan sus expresiones sobre la pena de muerte: "Reverencio la vida; mi fe enseña que la vida es un regalo de nuestro creador. En un mundo perfecto, la vida es otorgada por Dios y sólo Dios puede tomarla. Espero que algún día nuestra sociedad respete la vida, el espectro entero de la vida, desde los bebés en gestación hasta los ancianos".
¿Quién podría haber supuesto que la misma persona que hace estas declaraciones a la prensa se iba a transformar en un par de años en el gobernador con el récord de condenas a muerte de todos los tiempos en Estados Unidos? Bush parecía disfrutar cada vez que alguien en su estado de Texas recibía la inyección letal. En las que sobre todo negros e hispanos eran asesinados por el propio estado. Esta actitud ante la vida y la muerte, alcanzó su paroxismo cuando una joven condenada a muerte pidió ante las cámaras televisivas clemencia, deshaciéndose en llanto, a lo que Bush respondió tras su muerte, riéndose en forma burlona de la manera suplicante con que le pedía clemencia.
Un milagro del cielo lo convierte en gobernador de Texas en 1994, cuando inesperadamente, pero con mucho dinero en la campaña, gana las elecciones. Seis años más tarde, dejará Texas al acceder a la presidencia de la Nación en las siguientes condiciones:
(a) con Bush, Texas ocupó el puesto 50 (entre los 50 estados norteamericanos) en gasto público per cápita para programas sociales;
(b) uno de cada tres niños pobres no tenía cobertura de salud;
(c) casi 40% de los niños y adultos pobres estaba en regular o mal estado de salud;
(d) 61% de las familias pobres tejanas tenía problemas para conseguir comida;
(e) 17% de los téjanos vivía bajo la línea de la pobreza;
(f) uno de cada tres niños téjanos era pobre, por lo que Texas figuraba entre los siete peores estados en el país en esta materia;
(g) Texas figuraba cuarto entre los estados de adolescentes menores de 18 embarazadas;
(h) sólo 22% de los téjanos desempleados recibía subsidio de desempleo;
(i) Texas tenía un promedio superior al de la nación en muertes debidas al abuso infantil con 1,8 muerte por 1.000 niños por año, comparado con un promedio nacional de 1,4;
(j) el estado figuraba 49 en gasto en medio ambiente;
(k) Texas lideraba la nación como el estado con mayor polución ambiental;
(1) el asma infantil y el enfisema pulmonar de los ancianos con Bush crecían a tasas alarmantes;
(m) casi 230 mil niños en siete condados urbanos estaban en peligro porque las escuelas se hallaban a menos de dos millas de plantas industriales que emitían peligrosos desechos químicos.
Muchos pueden preguntarse, entonces, cómo es que Bush pudo ser reelegido gobernador en 1998. Tuvo como elemento a favor el contexto económico general de euforia bursátil, desempleo nacional en baja y aumento en el consumo de los años de crédito fácil de la era Clinton. Pero Clinton era especialmente odiado en el estado de Texas, y el candidato demócrata que se opuso a Bush tuvo la mala idea de declarar que Clinton era su amigo.
Al votante norteamericano no debería haberle llamado la atención que la administración Bush haya centrado todo su esfuerzo en transformar a Estados Unidos en un estado policiaco (U.S. Patriot Act, Homeland Security Department, Doctrine of Preventive Attack, etc.) y haya dejado a un lado importantes cuestiones económicas. La principal medida económica encarada por Bush fue la reducción de impuestos a los dividendos empresariales, a fin de impedir una caída bursátil de grandes proporciones, cosa que se entreveía entre 2001 y 2002. Se trató de una baja de impuestos a los ricos. En el 2003, a pesar de cierta recuperación bursátil hacia mediados de año, el desempleo ha vuelto a niveles elevados y los "déficit gemelos" fiscal y de balanza de pagos se ubican en muy abultados niveles (4% y 5% del PBI de Estados Unidos, respectivamente), lo que habla a las claras de la artificialidad de cualquier posible reactivación y de muy serios limitantes al crecimiento en el corto y mediano plazo en Estados Unidos.
Pero hay algo más, de lo cual no se suele hablar, que puede ayudar a explicar no sólo la reelección de Bush a gobernador en Texas sino también su actual puesto presidencial, a pesar de su pésimo récord, y por qué mantiene aún un grado importante de popularidad, sobre todo en estados sureños. Ocurre que es común observar actualmente en los estados sureños de los Estados Unidos una mentalidad racista, de gran desprecio por las minorías étnicas. La clase alta y media tejana, y la sureña en general, en buena medida están enroladas en este tipo de movimientos, como si la guerra civil no hubiera acontecido. De otra manera, no puede entenderse que Bush haya felicitado por carta a Michael Grisson, miembro prominente de la United Daughters of the Confederacy, quien en su libro Sureño por gracia de Dios expresa que la raza blanca es superior en inteligencia, respeto a la ley, continencia sexual, performance académica y resistencia a la enfermedad.
La veta racista de Bush queda aún más clara si se tiene en cuenta que su congratulado Grisson expresó también que "nadie puede dudar sobre la efectividad del Ku Klux Klan original. El KKK hizo enormes trabajos entre los pobres". Bush lo felicitó por carta en 1996. Y una vez en el cargo de presidente nombró a los racistas solapados John Ashcroft y Gale Norton nada menos que como procurador nacional de Justicia y secretario de Interior. Ambos habían expresado que la guerra civil norteamericana no fue mas que un simple conflicto entre estados, olvidando que ella se desató porque el sur se negaba a abolir la esclavitud.
El fluido manejo del idioma español que posee George W. Bush no debe adjudicarse, entonces, a un deseo cosmopolita de conocer y comunicarse con pueblos diferentes de la élite anglonorteamericana que representa, sino a la necesidad de poder hacer eventualmente buenos negocios sin traductores ni testigos molestos. Son muchos los testigos que recuerdan la estrecha amistad, que incluso derivaba en mutuas visitas, entre miembros del clan Bush y miembros del clan Salinas. El lector no debe olvidar que mientras Bush padre era presidente de la república, cosechaba "amigos" en muchos países latinoamericanos. No sólo Menem, en la Argentina. También Carlos Salinas de Gortari en México, cuyo hermano Raúl está acusado de lavado de dinero y narcotráfico por cifras centenarias en millones de dólares.
Poppy
George Herbert Walker Bush, presidente de Estados Unidos entre enero de 1989 y enero de 1993, nació en junio de 1924, en el extremo opuesto a Texas: Massachusetts, lugar de donde provienen las familias norteamericanas de la más rancia aristocracia. A pesar de que siempre intentó relativizar su origen, Bush pasó su niñez rodeado de mucamos, sirvientes, choferes y valets. Ocurre que el matrimonio de sus padres (Prescott Bush y Dorothy Walker) había unido dos linajes que combinaban poderío financiero, excelentes relaciones en la élite de negocios norteamericana y hasta... supuesta sangre real. Algunos biógrafos de Bush trazaron su árbol genealógico hasta el siglo XIII y lo convierten en descendiente directo de los reyes ingleses de aquella época. Lo cierto es que es primo muy lejano de la reina Isabel II de Inglaterra, y que entre sus antepasados se encuentra uno de los más oscuros presidentes de Estados Unidos: Franklin Pierce. Esta costumbre de efectuar matrimonios entre linajes ricos y aristocráticos es seguida también por G. H. W. Bush ("Poppy" —"papito"—, para su madre, sobrenombre que llevaría toda su vida), quien se casa, como no podía ser de otra manera, con una lejana pariente suya: Bárbara Pierce.
Bush es bautizado en el rito episcopaliano del protestantismo. La religión episcopaliana es característica de la élite aristocrática norteamericana. Casi nadie en Estados Unidos es episcopaliano. Sólo unos pocos ricos —los más ricos— de sangre azul. El credo episcopaliano es el desprendimiento norteamericano del anglicanismo. El anglicanismo, a su vez, es un cisma de la Iglesia Católica Apostólica Romana, formado como tal cuando, hacia el siglo XVI, el Papa se niega a aprobar uno de los famosos divorcios del rey Enrique VIII de Inglaterra y, por lo tanto, este último decide romper con Roma y nombrarse a sí mismo "Papa" para los ingleses. Los anglicanos —y, por lo tanto, los episcopalianos— creen que el monarca de Inglaterra —representado por el obispo de Canterbury— es la máxima autoridad religiosa del mundo. Que los ingleses crean eso, vaya y pase. Pero que lo hagan las familias más ricas, opulentas, aristocráticas de Estados Unidos, las que deciden las cuestiones políticas más importantes del mundo, es todo un contrasentido. ¿Acaso Estados Unidos no decidió independizarse de Inglaterra a fines del siglo XVIII supuestamente a causa de unos confusos episodios con unos sacos llenos de té? ¿Por qué la élite de negocios norteamericana sigue creyendo que el rey de Inglaterra es una especie de "Papa" en la tierra? Buena pregunta.
"Poppy", que curiosamente en inglés significa también amapola, flor de la cual se extrae el opio con el que se hace la heroína, recibió educación, en el mismo colegio de Andover de su padre, y al cual enviaría luego a sus hijos. Por supuesto, también pasó por la elitista Universidad de Yale y fue miembro de la sociedad secreta —como su padre Prescott también lo había sido— Skull & Bones ("Calavera y Huesos"

. A diferencia de su hijo George W. (apodado "Dubya"(7)), nunca reconoció públicamente pertenecer a esa sociedad secreta. Bush padre no era ningún tonto. Sabía que el tema Skull & Bones podía convertirse en un escándalo de proporciones. Sin ir más lejos, si hoy Estados Unidos es presuntamente dominado por los partidos Republicano y Demócrata, es sólo porque hacia 1830 hubo tal presión popular contra las sociedades secretas, que muchas de ellas debieron salir a la luz, factor que en última instancia determinó el fin de la era de "partido único", tal como lo era el partido democrático republicano, tras la caída del partido federalista, monopolista absoluto de la política norteamericana antes de 1830, año alrededor del cual se descubriera una trama secreta.
(7) Apodado así por la forma en que se pronuncia la letra W en Texas. A su vez la W, que proviene del apellido Walker, se relaciona con la dinastía homónima, uno de cuyos miembros, William Walker, un terrible filibustero del siglo XIX que intentó anexar América Central al Sur racista y esclavizar a sus gentes, seria pariente lejano de Bush.
Skull & Bones también debe su origen a esos lejanos y olvidados sucesos de la historia que los manuales históricos ya ni siquiera recogen. Fue fundada en 1833 en la Universidad de Yale, para suplantar, en forma oculta, a las sociedades secretas (como Phi Beta Kappa) que por presión popular debieron salir a la luz. Las sociedades secretas son secretas precisamente porque tienen agendas secretas, planes secretos y estructuras internas "estilo Nash", en el sentido de que sus componentes jamás priorizan sus intereses individuales por sobre los del grupo. Por eso es comprensible que Bush padre haya mantenido suma cautela en torno a este tema y que la declaración de Bush hijo en su autobiografía mencionada en el epígrafe de este capítulo quizás pueda explicarse como el más asombroso de todos sus "bushismos". Las sociedades secretas son incompatibles con la democracia. Si sus fines fueran democráticos, no necesitarían ser sociedades secretas. El secretismo induce a pensar no sólo en motivaciones que van a contramano de las del pueblo, sino también en la posibilidad de que sus miembros efectúen crímenes para lograr sus objetivos como ya hemos citado.
Los rituales de las sociedades secretas suelen incluir gran variedad de componentes ocultistas (y Skull & Bones no es para nada la excepción) por varias razones. Al iniciado se lo va preparando mentalmente para no tener que temer el mal y para, llegado el caso, poder practicarlo a sangre fría. Al mismo tiempo, los rituales eliminan la posibilidad de testigos curiosos que interfieran en los planes. Ésas son algunas de las finalidades prácticas de los rituales de las sociedades secretas como Skull & Bones. Todo esto no debería llamar demasiado la atención sí se tiene en cuenta que en Estados Unidos existió una de las más numerosas, violentas (aunque no peligrosas) sociedades secretas: el Ku Klux Klan. Estados Unidos es quizás el único país del mundo en el que puede llegar a ser considerado normal que las noticias sobre las sociedades secretas (nos referimos aquí al Ku Klux Klan) puedan ser ampliamente divulgadas en los medios de comunicación, con fotografías y todo. Pero volvamos a "Poppy" —apodado así por su madre, por llamarse igual que su abuelo materno: George Herbert Walker—. Su primera actuación pública conocida fue en la Segunda Guerra Mundial. Le tocó desempeñarse como aviador, más específicamente piloto, en la guerra contra Japón. Lo cierto es que el sino trágico que los Bush y los Bin Laden tienen con los aviones podría haberse originado en un triste episodio en el que Bush padre no fue sólo un inocente testigo. Volaba Bush padre por los mares del Japón cuando su Avenger fue averiado por la artillería nipona. Bush personalmente piloteaba la aeronave, que estaba preparada naturalmente para poder aterrizar en el agua y permitir un ordenado descenso de todos sus ocupantes. Sin embargo, lo que ocurrió, narrado por testigos de aviones vecinos, es que Bush padre no intentó acuatizar, sino que se tiró en paracaídas dejando dentro de la nave a los demás ocupantes, por lo que resultó el único sobreviviente del trágico episodio. Años más tarde, cuando Bush padre comienza a ser una figura pública relevante, empieza a dar una versión un tanto rosa de este episodio, cosa que llamó la atención de varios excamaradas de armas que se comunicaron con él para solicitarle que no desfigurara los hechos. Bush padre no lo hizo, y a raíz de esto, cuando se candidateó para presidente de la Nación, varios de su excamaradas, indignados, comenzaron a contar la verdad a la prensa. A Bush padre, al revés que a su padre Prescott, quien dirigía varias de las empresas de su suegro Walker, le disgustaba el mundo de las finanzas y se sentía atraído, en cambio, por la forma con la cual el clan Rockefeller había "amasado" su fortuna: el petróleo. Si al lector o a cualquier persona común, aunque haya hecho un importante capital, se le ocurriera invertir en el área del petróleo, muy rápidamente sería disuadido para que meta sus narices en otro lado. Con el clan Bush (tanto "Poppy", el padre, como "Duby a", el hijo) no ocurría esto. El clan Walker venía realizando negocios con el petróleo de los soviéticos desde los años '20, y el viejo George Herbert Walker, abuelo de "Poppy", podía hacer esto gracias a su estrecha relación con los clanes Rockefeller y Harriman, como veremos más adelante. De ahí que en la élite nunca fue mal visto, sino todo lo contrario, que los Bush entrometieran sus narices en un área que no era directamente la suya, y estratégicamente clave. Además, los Bush no tenían forma de ser más que unos pequeños empresarios en esa área. En su malograda carrera petrolífera, Bush hijo había obtenido no sólo la ayuda de familiares, sino también la de bancos suizos presuntamente muy relacionados nada menos que con el clan Rothschild que, como se recuerda, es la familia que financió a la élite norteamericana para que monopolizara las áreas económicas consideradas claves. Así es que la Unión de Bancos Suizos (UBS) había financiado la compra de Spectrum 7 por Harken y, para "ver de cerca" el negocio, se había quedado con 10% de Harken. En el caso de Bush padre, la ayuda vino directamente de la familia de la madre, y fue de esta manera que Bush padre decidió en los años '50 instalarse en Texas para explorar y extraer petróleo, tras un muy breve paso como empleado a sueldo de una empresa de servicios petroleros. Era común, luego de la Segunda Guerra Mundial, que las familias patricias anglonorteamericanas, denominadas del "establishment liberal", enviaran hijos y nietos a regiones de Estados Unidos que los cerebros de esos clanes consideraban que serían zonas muy prósperas en poco tiempo. Por lo tanto, no debe verse este viaje de Bush para instalarse en Texas como una aventura individual sino como una pieza, un engranaje más, de una estrategia familiar.
Con dinero familiar, Bush se asocia con los hermanos Liedtke, con quienes funda Zapata Oil, en honor a la película Viva Zapata, protagonizada por Marión Brando. Atención a esto: eligieron ese nombre teniendo en cuenta que nadie sabía muy bien si Emiliano Zapata había sido un prócer de la república o un bandido. Bush padre no tarda en hacerse millonario con ese emprendimiento petrolero. Pero a fines de los años '50 se estaban descubriendo en Texas los últimos grandes yacimientos, antes del definitivo declive del estado tejano en la producción de crudo. Por lo tanto, si bien millonario, Bush no incrementa exponencialmente su fortuna. La cada vez más difícil explotación del petróleo en Texas —que debió, y no lo hizo, disuadir a Bush hijo de meterse en ese negocio— provocó algunos roces entre Bush y sus socios, que sin embargo se resolvieron de forma amistosa. Esta vez, no se cayó, que se sepa, ningún avión. Los Liedtke se quedaron con Zapata Oil y Bush se quedó con Zapata Offshore, empresa cuyo objetivo era extraer petróleo de la costa tejana, el Caribe y sus islas.
Estamos hablando de inicios de los '60, cuando se produce la fallida invasión de la CÍA a Cuba denominada Bahía de los Cochinos. Vale recordar que, no por casualidad, el nombre clave interno de la operación dentro de la CÍA, de la cual Bush sería director unos 15 años más tarde, era "Operación Viva Zapata". Los barcos con los cuales se realizó la invasión se llamaban Zapata, Bárbara (nombre de la esposa de Bush padre) y Houston, ciudad donde residía la familia Bush.
Bush padre jamás admitió haber sido miembro de la CÍA antes de ocupar su dirección, durante la presidencia de Gerald Ford. Sin embargo, la rutinaria desclasificación de información confidencial que llevan a cargo los organismos norteamericanos ha hecho que un curioso papel, firmado nada menos que por J. Edgar Hoover, director por casi cuarenta años del FBI, viera la luz. El memorándum data del 29 de noviembre de 1963, tan sólo una semana después del asesinato de Kennedy. En él, Hoover señala que información oral acerca del asesinato de Kennedy fue dada al señor George Bush, miembro de la CÍA. Bush se defendió diciendo que se trataba de un homónimo, el cual verdaderamente existía. Consultado el homónimo, manifestó no tener idea de lo que se trataba.
Siguiendo con referencia al tema Kennedy, Bush padre habría estado en contacto con grupos de cubanos anticastristas antes del asesinato de Kennedy. Debe recordarse al respecto que dentro de la vasta gama de teorías conspirativas acerca de dicho crimen, algunas de las más confiables señalan la presencia de cubanos anticastristas en la conspiración. ¿Tenían contacto con Bush padre? Como se recordará, la tesis oficial acerca del asesinato de Kennedy señalaba la existencia de un único y solitario tirador: Lee Harvey Oswald. Pues bien, el encargado de supervisar a Oswald antes del asesinato de Kennedy era un tal George De Mohrenschildt, quien era agente de la CÍA y había sido conde ruso. De Mohrenschildt murió en muy oscuras circunstancias cuando estaba por aportar más información acerca de Oswald, su estadía previa en México y la muerte de Kennedy. Entre otras anotaciones, en su libreta personal de teléfonos se encontró la siguiente inscripción: "Bush, George H.W.(Poppy) 1412 W. Ohio also Zapata Petroleum Midland" y el número telefónico "46355". Pocas dudas pueden quedar de que Bush era al menos sólido contacto de la CÍA, además de empresario petrolero, al momento de la muerte de Kennedy.
Hay otra incógnita, un "nexo" entre la muerte de Kennedy y el escándalo de Watergate que estaba arrasando con la administración Nixon. Entre algunas de las grabaciones se escucha a Nixon muy nervioso, haciendo referencia varias veces a los "téjanos", los "cubanos" y al "asunto de la Bahía de los Cochinos", en referencia a la muerte de Kennedy. Es un factor que ha abierto enormes especulaciones (aunque no en los medios masivos de comunicación) acerca de la cantidad de ex presidentes posteriores al crimen que participaron de él o ayudaron a encubrirlo.
Pero si recordamos que el cuartel general de la CÍA se llama "George Bush", desde hace varios años y con el propio Bush padre vivo, se debe tener en cuenta que muy difícilmente una organización como la CÍA otorgue tamaño honor a un director que duró sólo un año en su puesto y que antes no había prestado servicios para la Agencia, tal como Bush declara, sin que hayan otros importantes factores que no sabemos.
En la Comisión Warren, encargada de investigar oficialmente el crimen de Kennedy, tomó activa participación el viejo amigo de Prescott Bush: Alien Dulles, jefe de la CÍA expulsado por Kennedy. Dulles se había despedido de Kennedy con una sola palabra, diciéndole "traidor". Y ahora resulta que Dulles, el amigo de Prescott de diario contacto, investigaba quién había asesinado a Kennedy.
Volviendo a "Poppy", muchos años más tarde, cuando ya goza de más poder, mandará a destruir toda la información contable de su empresa Zapata Offshore, entre los años 1960 y 1966. Pero en esa época, ello todavía no le preocupaba. Decide iniciar su carrera política en 1964 para acceder al Senado. Para ello, asume posturas radicales de ultraderecha, que no son del paladar de la gente, y es derrotado. Hacia 1966, decide acomodar su discurso, al que modera, mostrándose lejos del ultra derechismo de 1964. Vuelve a intentar ganar una banca en el Senado, y pierde otra vez. Tras eso logró ocupar una banca de diputado. Es llamativo que, a pesar de la oscuridad política de Bush, Richard Nixon lo convocara durante su primer gobierno para ser nada menos que embajador ante las Naciones Unidas bajo la supervisión directa de Henry Kissinger. Alguien podría preguntarse por qué causa Nixon elige a un político muy poco popular, con ideas políticas sumamente cambiantes, muy acomodaticio, para un puesto de tal importancia, ante un panorama mundial que se mostraba especialmente conflictivo tras los acontecimientos vividos en Medio Oriente en la década del 60. La respuesta es sencilla: pertenecer a Skull & Bones tiene sus privilegios.
Mientras es embajador en Naciones Unidas, Bush padre establece gran cantidad de lazos y relaciones con embajadores y mandatarios de todos los países del mundo, generando así, para sí mismo, una red de importantísimos contactos. Especialmente interesantes son los que cultivó con la República Popular China. Fue mientras Bush era embajador en Naciones Unidas que Estados Unidos "soltó la mano" de su aliado incondicional, Taiwán, y aceptó la condición de Mao Tsetung, en el sentido de que China Popular ingresaría al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sólo si era la única República China presente en ese organismo. En la segunda presidencia de Nixon, ya destapado (¿destapado?) el escándalo de Watergate, Nixon encomienda a Bush un puesto clave; jefe del Comité del Partido Republicano. Esto ocurre nada menos que en el momento en que la colaboración del partido para esclarecer el escándalo de espionaje en el que Nixon se había metido era fundamental. Bush desarrolla durante esos años, entonces, una oscura y secreta tarea. Algunos testigos clave del tema Watergate nunca pudieron llegar a declarar todo lo que sabían: morían antes a causa de extraños ataques cardíacos.
Tras intentar vanamente ocupar la vicepresidencia, debido a la escandalosa renuncia del vicepresidente de Nixon por lazos con la mafia, Bush es destinado como embajador en Pekín. En aquel momento, la popularidad de Bush entre sus pares políticos en el Congreso era tan baja, a causa de su participación en el tema Watergate, que había que mandarlo lo más lejos posible, sin solicitar la aprobación del Congreso. La única embajada que no requería de acuerdos parlamentarios era la de Pekín. Allí forma excelentes lazos con los principales funcionarios del régimen comunista de Mao. Trabaja para Kissinger y prepara la visita de Nixon a Pekín. Las buenas "migas" con los comunistas no se debían sólo a una mera cuestión diplomática o a un tema estratégico. La élite anglonorteamericana, aunque predica la libre empresa y el individualismo, siempre fue secretamente partidaria de un raro tipo de socialismo. Ya explicaremos esto más adelante
Cuando Gerald Ford reemplaza a Nixon, llama a Bush y le ofrece ser director de la CÍA. Bush realizó una gran reorganización de la misma, nombrando a una gran cantidad de amigos en ese organismo. Durante el corto año que Bush dirigió la CÍA, una serie de raros episodios ocurrieron. Entre ellos, la intempestiva renuncia del primer ministro británico, a quien la CÍA acusaba de ser un espía para los soviéticos. Este hecho habría sido del paladar del poderoso clan Rothschild, que venía haciendo todo lo posible para que el laborista Harold Wilson dejara su puesto en Inglaterra. Se iba preparando el terreno para el ascenso de Margaret Thatcher. Se produce, además, la aprobación del decreto 11.905, que autorizó a la CÍA a conducir operaciones de contra inteligencia dentro de Estados Unidos. Como consecuencia de ello, se produce uno de los pocos atentados terroristas, en aquella época, dentro de Estados Unidos, cuando en Washington DC le vuelan el automóvil al ex canciller chileno del régimen de Allende: Orlando Letelier.
En aquel año, 1975, había en Estados Unidos un clima general de gran desconfianza hacia las agencias de inteligencia. Principalmente se dirigía a la CÍA y al FBI. Ford, percibiendo este clima, decidió crear una comisión parlamentaria para que examinara a las agencias de inteligencia. Pero en realidad está en duda de que haya deseado investigar auténticamente. Ya la Comisión Warren había enterrado la investigación sobre el asesinato de Kennedy haciéndole creer a la población que había sido obra de un "loco suelto". Ahora Ford ponía en manos nada menos que de Nelson Rockefeller la investigación de la CÍA y del FBI. Tanto es así que dicha comisión fue bautizada "Comisión Rockefeller". Cuando Ford pierde las elecciones con Carter, Bush entra en un corto período de oscuridad del cual muy poco se sabe. Para el público seguía siendo un desconocido. Pero había acumulado cargos absolutamente "claves". Había cosechado cuantiosos amigos en una enorme cantidad de países del mundo en puestos directivos, había puesto a su gente en la CÍA, era un hombre de absoluta confianza de los clanes empresariales más poderosos de Estados Unidos. Así es como lanza su campaña para presidente de la Nación. Sin embargo, pierde las internas partidarias de las elecciones de 1980 frente a Ronald Reagan, quien lo selecciona como su candidato a vicepresidente, muy a su pesar, por varios motivos: primero, por la enorme red de contactos que Bush poseía; segundo, por que resultó del paladar de Reagan una declaración de Bush en el sentido de que Estados Unidos estaba en condiciones de ganar una guerra nuclear, y tercero, las presiones de la élite eran escuchadas por Reagan. Sobre todo desde que su futuro director de la CÍA (y ex agente de la agencia), William Casey, se constituyera en su jefe de campaña.
Apenas iniciado el gobierno de Reagan, Bush logró para sí algunas de las atribuciones muy importantes en materia de seguridad y relaciones exteriores, como integrar el estratégico National Security Council, y colocar a varios de sus amigos, o correligionarios muy afines, como James Baker III, Caspar Weinberger, John Poindexter y William Casey, en áreas clave del gobierno. Reagan ya estaba cerca de ser octogenario, no tenía mucha "tropa propia" para ocupar los más altos cargos de la administración, debía dormir todos los días la siesta para poder desarrollar tareas a la tarde, y hasta debían guionarle casi todas las apariciones en público. Un presidente de esas características —por más derechista fanático en el discurso que resultara— podía ser presa fácil de un vicepresidente ambicioso como Bush. Pero, aun así, parece que esto no era suficiente.
En 1981 Estados Unidos padeció el segundo atentado a la vida de un presidente en sólo 17 años. Un joven desconocido, John Hinckley Jr., casi lo mata de un tiro. El episodio fue aprovechado al poco tiempo por Bush para desplazar a su archienemigo de la administración Reagan, el general Alexander Haig, y copar el gobierno de Reagan con gente propia. Lo curioso es que pueda haber hecho esto a pesar de que poco tiempo más tarde se empezó a conocer que John Hinckley Jr. era amigo de uno de los hijos de Bush: Neil Bush.
Uno de los peores escándalos durante la presidencia de Jimmy Carter fue la toma de rehenes en la embajada norteamericana en Teherán. Carter no supo cómo manejar la situación, y el personal de la embajada no era liberado, aunque pasaba el tiempo, y se temía por su vida. Khomeini no jugaba cuando amenazaba con pasar por las armas a unas cuantas decenas de norteamericanos. Cuando se acercaban las elecciones, Carter estaba a punto de lograr la liberación de todos los rehenes. Obviamente, Khomeini prefería malo conocido (Carter) que el derechismo de Reagan y Bush. Habría sido en esas circunstancias que cuarenta días antes de las elecciones, Bush y unos pocos amigos se reunieron en secreto en París con emisarios de Khomeini para pedirle que retrasara la entrega de los rehenes hasta después de las elecciones. A cambio del "favor", Bush prometió armas y dinero en efectivo al enemigo. Los rehenes sólo fueron liberados el mismo día en que Reagan y Bush juraron. Las crónicas señalan que las inesperadas muertes del primer ministro portugués Sá Cameiro y de su ministro de Defensa, mediante la caída de un avión poco tiempo más tarde, se debieron a que este último estaba demasiado al tanto de estas negociaciones, y se temía que hablara sobre el tema en la ONU. Portugal era un país señalado para triangular las armas en la operación. Sá Carneiro habría cometido el error de subirse a último momento al avión en el que estaba planeado que volara —y muriera— su ministro de Defensa.
Reagan no murió, pero sí quedó muy debilitado. Durante los dos mandatos de Reagan, Bush ejerció mucha más influencia que cualquier otro vicepresidente norteamericano del siglo XX. La denominada operación "Irán Contras", por medio de la cual la CÍA proveía de armas al enemigo Irán para que sostuviera la guerra con Irak, habría sido diagramada por Bush y su gente a partir de los fluidos contactos que Bush y los suyos habrían tenido desde la denominada operación "October Surprise"'. El tema era realmente escandaloso, no sólo porque se armaba hasta los dientes al enemigo sino también porque al poco tiempo se decidió destinar los fondos de la venta de armas a crear bases terroristas en Nicaragua para luchar contra el gobierno sandinista que había derrocado a Somoza. Al poco tiempo, la operación se completaría con el envío de cocaína a Estados Unidos. Muchas veces el terrorismo se ubica en países con banderas supuestamente políticas que no son más que una "cortina de humo" para tapar la protección encubierta que los terroristas dan a los narcotraficantes.
El crecimiento exponencial en el lavado del dinero proveniente de la droga también data de esta época, durante la cual además se generó un proceso de concentración económica a través de diversos mecanismos financieros que produjeron que la economía norteamericana se oligopolizara mucho más. Data también de esta época el lanzamiento por el propio Bush de la campaña mediática "guerra total contra las drogas". A partir de ese momento, el narcotráfico se transformaría en la industria más floreciente en el mundo. En 1988 Bush se convierte en Presidente de la Nación. Durante su mandato ocurren hechos políticos excepcionales: cae el muro de Berlín, se desintegra la Unión Soviética, la ONU entra en guerra con Irak y se producen los recordados sucesos de Tiananmen en Pekín. Cuando en 1993 Bush deja la presidencia, el mundo era otro. En sólo cuatro años, el mundo había cambiado a un ritmo desconocido, mientras Estados Unidos estaba gobernado por primera vez por un exdirector de la CÍA.
Muchos eran los escándalos que amenazaban destaparse en las postrimerías del gobierno de Bush: el caso BCCI, la operación "Irán Contras", etc., etc. Además, la inoportuna quiebra fraudulenta de una enorme cantidad de pequeños bancos (entre ellos, principalmente Silverado Savings and Loans, dirigido por Neil Bush) amenazaba con agregar más leña al fuego(l0). Para la élite norteamericana, resultaba entonces una bendición del cielo que un billonario acérrimo enemigo de Bush, Ross Perot, se presentara como candidato a presidente restándole votos a Bush padre y produciendo el ascenso de Bill Clinton en 1993.
(10) Con extrema habilidad, Bush padre maniobró de manera tal que la prensa transformó el escándalo de los pequeños bancos quebrados llamados Savings & Loans en un escándalo parlamentario y estadual al que los medios bautizaron "Keating 5" y que involucraba a algunos de sus enemigos personales, como el senador californiano Alan Cranston. Muchos políticos de primera línea quedaron manchados. La prensa, en cambio, habló muy poco acerca de la participación de Neil Bush en la quiebra de Silverado Savings & Loans.
Durante los años de Clinton, Bush padre no estuvo inactivo. No sólo ayudó a administrar el Carlyle Group, sino que además realizó una campaña ininterrumpida a favor de la secta Moon, grupo que pretende la instauración de una única religión mundial, que fue acusado repetidas veces de narcolavado, que posee estrechos lazos con la élite anglonorteamericana y que concentra una gran cantidad de medios de comunicación en su poder. Entre ellos, nada menos que la agencia United Press International (UPI).
Prescott ("Gampy"
, el Socio de Hitler

, el Socio de Hitler
El padre de "Poppy" se llamaba Prescott Sheldon Bush. Como luego lo fue su descendencia, era miembro de Skull & Bones, sociedad en la cual había entrado en contacto con miembros de las familias Harriman y Rockefeller, que también eran educados en Yale. Contrajo matrimonio con Dorothy Walker, la hija del rico empresario George Herbert Walker. De ese matrimonio no sólo nacen varios hijos, sino también grandes negocios en común entre el clan Bush y el clan Walker, Por supuesto, siempre al abrigo de los clanes Harriman y Rockefeller.
El día 20 de octubre de 1942, diez meses después de que Estados Unidos le declaró la guerra al Japón y a Hitler, el presidente Roosevelt ordena la incautación de las acciones del Union Banking Corporation (UBC), bajo la acusación de que el UBC financiaba directamente a Hitler y de que varios nazis prominentes eran accionistas, Prescott Bush era accionista y director del UBC. El tema es especialmente relevante, dado que al asumir en 1933, Hitler había hecho entrar en default la deuda externa alemana, contraída, en buena medida, a raíz del tratado de Versalles. Por lo tanto, el crédito internacional a la Alemania nazi estaba cortado. La familia Harriman y su socio Prescott Bush llevaron a cabo los arreglos en Wall Street para que, a través de Franz Thyssen y Friedrich Flich, gran amigo de Himmler y financista directo de las "camisas negras", o sea, las SS, y las tropas de asalto (las SA), Hitler pudiera acceder a cierto nivel de crédito internacional, sin el cual no hubiera podido obtener las divisas necesarias para pagar las importaciones que necesitaba llevar a cabo su carrera armamentística con el fin de entrar en la guerra.
El día 28 de octubre de 1942, Roosevelt ordena la incautación de las acciones de dos compañías norteamericanas que ayudaban a armar a Hitler: la Holland American Trading Corporation y la Seamless Equipment Corporation. Ambas compañías estaban organizadas y dirigidas por el banco dirigido por Bush y propiedad de los Harriman. El 8 de noviembre de 1942, mientras encarnizados combates se registraban en África, cerca de Algiers, donde morían miles de norteamericanos, el presidente Roosevelt ordena incautar las acciones de la Silesian American Corporation, dirigida desde hace muchos años por Prescott Bush y su suegro George Walker. Las cuatro incautaciones se realizaron en el marco de la "Trading with the Enemy Act" (Ley acerca de los que Comercian con el Enemigo).
La estrecha colaboración con el régimen de Hitler que realizaban el abuelo y el bisabuelo —a través de dos diferentes linajes— del actual presidente George W. Bush (Dubya) data desde mucho antes del propio ascenso de Hitler al poder. Los Harriman, Prescott Bush y George Walker no sólo habían establecido lazos con Hitler, sino también con Mussolini. A Hitler, a través de la asociación con la Germán Steel, lo proveían, entre muchos otros materiales, específicamente de 50,8% del acero para generar el material bélico del Tercer Reich, de 45,5% de las tuberías que necesitaba la Alemania nazi, y de 35% de los explosivos con los cuales Hitler masacraría a sus enemigos. Cualquier alemán que tuviera carnet prominente del Partido Nacionalsocialista de Hitler (NSDAP) podía disfrutar de un viaje gratuito en otra compañía de los Bush y los Walker: la Hamburg Amerika Line, empresa que poseía el monopolio comercial entre Estados Unidos y la Alemania de Hitler, y que le había hecho un enorme favor a Hitler en 1932 cuando la desfalleciente República de Weimar preparaba un último y fallido intento para impedir el acceso de Hitler al poder. El gobierno de Weimar iba a ordenar el desbande de los ejércitos privados de Hitler. La Hamburg Amerika Line compró y distribuyó propaganda contra el gobierno de Weimar por intentar un ataque de último momento contra Hitler. Pero el gran apoyo a los nazis no es lo único que puede resultar curioso. Es necesario tener en cuenta que a Hitler y a Stalin les hubiera resultado mucho más dificultoso guerrear entre sí, si el tándem Harriman Bush Walker no hubiera por un lado armado hasta los dientes a Hitler y, por el otro, proveído de combustible a las tropas rusas. La familia Walker, desde los años 20, extraía petróleo de Bakú (Azerbaiján) y se lo vendía al Ejército Rojo.
Puede que al lector toda esta información le llame la atención. No debería. Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, la Standard Oil, dirigida por la familia Rockefeller, tenía un jointventure con la poderosa empresa química alemana I.G. Farben. Muchas de las plantas conjuntas de la Standard Oil e I.G. Farben se situaban en las inmediaciones de los campos de concentración de Hitler como Auschwitz, de los cuales se surtían de mano de obra esclava, con la cual se fabricaba una variada gama de productos químicos, entre los cuales se contaba el gas letal Cyclon B, profusamente usado en los campos de concentración para masacrar a los propios obreros esclavos que lo fabricaban. El hecho de que al terminar la Segunda Guerra Mundial una enorme cantidad de ciudades alemanas se encontraran en ruinas no impidió a las tropas norteamericanas tener el mayor cuidado posible cuando se trataba de bombardear en zonas cercanas a las plantas químicas propiedad conjunta de la I.G. Farben y Standard Oil. Alemania se encontraba en ruinas en 1945, pero esas plantas químicas estaban intactas.
El lector ahora puede entender un poco más por qué no se suele recordar el pasado, por qué la "historia oficial" está tan alejada de la verdad. Ahora sabemos algo más, también, acerca de por qué los Bush son como son. Nada de todo esto se dice en la escueta biografía que aparece en el sitio oficial del Congreso norteamericano, donde Prescott ("Gampy"

Bush ocupó su banca de senador hacia fines de los '60 por el estado de Connecticut. Tampoco en la reciente biografía "oficial" aparecida casi simultáneamente con la invasión a Irak, intitulada Duty, honor, country. The Ufe and legacy of Prescott Bush, escrita por Mickey Herskowitz, en la que los hechos se "lavan" y desdibujan. En cambio sí pueden observarse fotografías de tiernos niños vendiendo naranjada a tres centavos el vaso, con un cartel que reza:
"Help Send 'Gampy' to Washington" para colaborar en su campaña.
Toda esta información acerca del abuelo y del bisabuelo del actual presidente norteamericano llama naturalmente la atención. Pero el ambiente antes de la Segunda Guerra Mundial dentro de Estados Unidos, especialmente dentro de la élite anglonorteamericana, era bastante diferente de lo que hoy la prensa nos hace pensar. Baste citar algunos ejemplos:
(a) Cuando George Bush padre fue elegido vicepresidente en 1980, nombró a un misterioso hombre, William Farish III, apoderado de todos sus bienes para que los maneje. La asociación entre los Bush y los Farish data de antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando William Farish I dirigía en Estados Unidos el cartel formado entre la Standard Oil of New Jersey (hoy Exxon) y la I. G. Farben de Hitler. Fue esta empresa mixta la que abrió el campo de concentración de Auschwitz el 14 de junio de 1940 con el fin de producir caucho sintético y nafta de carbón. Cuando esta información en aquella época se empieza a filtrar a la prensa, el Congreso norteamericano realizó una investigación. Si la misma hubiera ido hasta sus últimas consecuencias, probablemente hubiera producido un daño sin retorno al clan Rockefeller. Sin embargo, la investigación frenó con la caída del jefe ejecutivo de la Standard Oil, William Farish 1.
(b) La Shell Oil, cuyo principal dueño es la corona real británica, también ayudó al ascenso de Hitler al poder mediante arreglos de su poderoso director Deterding efectuados con el gobernador del Banco de Inglaterra, Montagu Norman.
(c) Entre el 21 y el 23 de agosto de 1932 se llevó a cabo en el American Museum of Natural History de Nueva York el Tercer Congreso Mundial de Eugenesia ("eugenesia" es un término que reemplaza la expresión "higiene racial", para que suene menos fuerte). El evento se llevó a cabo a pesar de la fuerte oposición de los afroamericanos. Los procedimientos para que el congreso se llevara a cabo fueron financiados por miembros de la familia Harriman, que venían donando fondos desde 1910 para generar un movimiento científico racial, al punto de construir el Departamento de Información Eugenésica, como sucursal de un laboratorio con base en Londres. George Herbert ("Bert"

Walker, bisabuelo de George W. Bush, solía escoltar a los Harriman a las carreras de caballos, durante las cuales, junto a miembros de los Bush y de los Farish, solía discutirse la forma en que debían mezclarse genéticamente tanto los caballos como los humanos.
(d) W. Averell Harriman arregló personalmente con la Hamburg Amerika Line, manejada por los Walker y los Bush, el transporte de ideólogos nazis de Alemania a Nueva York para ese congreso. Entre esos "científicos" se despachó al principal ideólogo racista que tenía Hitler, el psiquiatra Ernst Rüdin, quien en Berlín venía desarrollando investigaciones raciales financiadas por el clan Rockefeller. A fin de tener una adecuada idea del "pedigree" de Rüdin, vale recordar que en un encuentro de científicos en Munich en 1928 había titulado su conferencia "Aberraciones mentales e higiene racial". Rüdin ya había encabezado la delegación alemana al Congreso de Higiene Mental realizado en Washington DC en 1930.
(e) Este movimiento racista, presente tanto en Alemania como en la élite anglonorteamericana, basaba su accionar en tres puntos: la esterilización de pacientes mentales "mediante la formación de sociedades de higiene mental", la ejecución de los dementes, criminales y enfermos terminales (sociedades eutanásicas), y la purificación racial mediante la prevención de nacimientos de padres de razas inferiores (sociedades del control de la natalidad). Como se ve, Hitler no estaba solo en su campaña racista. Estaba acompañado por algunos de los clanes más ricos del mundo.
(f) Heinrich Himmler, máximo jefe de las nazis SS, recibía fondos en una cuenta especial de la Standard Oil manejada por el banquero británico americano Kurt von Schroeder. Ese financiamiento habría continuado incluso hasta bien entrado 1944, cuando las SS estaban encargadas de supervisar las masacres masivas en Auschwitz (donde estaba la fábrica de la Standard Oil. G. Farben) y en otros campos de la muerte. Luego de la guerra, los interrogadores aliados recibieron información de que esas contribuciones provenían de fondos corporativos de la Standard Oil. Este escándalo en su momento provocó la caída de Farish I, aunque nada ocurrió con John D. Rockefeller II. La amistad y colaboración entre los clanes continuaría a través de las generaciones, como lo demostraría la confianza de Bush padre en William Farish III.
(g) Luego de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento eugenésico recomenzó en Estados Unidos en 1946, en North Carolina. Allí la familia Gray, dueña principal de R. J. Reynolds Tobacco, a través de contactos con la corona británica, funda una escuela de medicina en Winston Salem. Allí el Dr. Clarence Gamble, heredero de Procter & Gamble, llevaría a cabo un experimento entre 1946 y 1947. El experimento consistió en tomar un test de inteligencia a todos los niños enrolados en el distrito escolar de Winston Salem. Aquellos niños cuyo test no dio el mínimo esperado fueron esterilizados quirúrgicamente.
(h) En 1950 y 1951, John Foster Dulles (hermano del citado Alien Dulles), por entonces jefe de la Fundación Rockefeller, llevó a John D. Rockefeller III a una serie de tours mundiales, cuyo foco era la necesidad de parar la expansión de las poblaciones no blancas. En noviembre de 1952, Dulles y Rockefeller fundan el Population Council, con decenas de millones de dólares de la familia Rockefeller. Es en este momento en el que la American Eugenic Society deja silenciosamente, debido a la mala publicidad que había tenido el "asunto Hitler", su sede de la Universidad de Yale para mudarse al Population Council. Al mismo tiempo, la Federación Internacional de Paternidad Planeada es fundada en Londres en las oficinas de la British Eugenic Society.
Quizás ahora pueda explicarse mejor por qué, veinte años antes de ser presidente de la Nación, George Bush padre puso a dos profesores racistas al frente de la Republican Task Force on Earth, Resources and Population. Daba la coincidencia (¿coincidencia?) de que Bush padre era el jefe de esa comisión en la Cámara de Diputados. Fue Bush padre en persona quien el 5 de agosto de 1969 brindó ante la Cámara de Diputados de Estados Unidos en pleno un debate sobre la amenaza que representaba la mayor tasa de natalidad de bebés negros.
Mucho menos aún nos debe llamar la atención, entonces, cuando se nos cuenta la vieja anécdota —real— acerca de que el viejo Prescott Bush, en su último año en Yale, como miembro prominente de Skull & Bones, encabezó una incursión nocturna a un cementerio apache con el objetivo de profanar el cadáver del cacique Gerónimo y robar su calavera como trofeo para Skull & Bones, lo que logró. Muchos años más tarde, cuando los pocos apaches que hoy sobreviven en Estados Unidos hicieron el reclamo para que les fuera devuelta la cabeza de Geronimo, Prescott Bush los volvió a engañar: les dio la calavera de un niño. No se sabe cómo la obtuvo.
Si la élite anglonorteamericana, profundamente racista, logró nada menos que dos miembros del clan Bush (no menos racista) accedieran a la presidencia de la única superpotencia mundial con sólo ocho años de diferencia, es obvio que el control que ejercen sobre el aparato político norteamericano es enorme. A Bush hijo no le costó casi nada recaudar 60 millones de dólares para su campaña. Lo hizo en un par de semanas. La élite que controla el petróleo, la banca, las armas y los laboratorios medicinales también influye de manera determinante en los partidos Republicano y Demócrata. Mientras los Rockefeller ejercieron —y ejercen— una influencia decisiva en el Partido Republicano, los Harriman han ejercido una influencia aplastante en el Partido Demócrata durante casi todo el siglo XX, al punto de que nadie accedía a la presidencia de Estados Unidos por este partido sin tener una foto con un Harriman, sobre todo con W. Averell Harriman, el todo poderoso diplomático que ayudó a diseñar el mundo de la Guerra Fría tras la caída de Hitler. Obviamente, los Rockefeller, los Harriman, los Mellon, los Morgan, los Du Pont y los europeos Rothschild son muy amigos entre sí. A veces los Rockefeller y los Harriman deciden intercambiar los partidos políticos en los que influyen, dando una sensación de pluripartidismo familiar. Quizá por eso John D. Rockefeller IV es senador del estado de Maryland por el Partido Demócrata y controla el presupuesto para la investigación de laboratorios medicinales.
Si las cosas son así, entonces, ¿cómo pudo ocurrir que Bill Clinton llegara a la presidencia estadounidense y demorara ocho años la campaña de Irak?
Clinton, el socio del silencio
La operación Irán Contras fue probablemente una de las más gigantescas operaciones ilegales encubiertas que se hayan llevado a cabo. Requirió mover entre países enormes cantidades de armas para hacer posible la guerra Irán Irak y el terrorismo en Nicaragua. Movilizó enormes cantidades de dinero pagado por el petróleo iraní para poder adquirir esas armas y a numerosísimos agentes de la CÍA. Corrompió estructuras internas en Israel y Honduras, países que sirvieron de intermediarios para introducir armas en Irán y Nicaragua, respectivamente. Dotó de un presupuesto informal muy importante a la CÍA. Enriqueció a muchos agentes de la misma. Movilizó enormes cantidades de dinero en operaciones ilegales de lavado. Favoreció e impulsó el contrabando de cocaína a Estados Unidos a través de bases en Nicaragua. Y, finalmente, ensució secretamente a Bill Clinton,
Clinton era gobernador de Arkansas en el exacto momento en que la CÍA decide "dar una vuelta de tuerca" a la operación Irán Contras. La misma se venía efectuando con un margen de ilegalidad menor hasta que el Congreso norteamericano decidió prohibir el envío de armas a los contras nicaragüenses. La CÍA no sólo habría violado sistemáticamente esa prohibición, sino que además habría decidido sacar provecho económico del envío de armas a los guerrilleros: les solicitó como pago por las armas la posibilidad de que les fuera enviada cocaína vía Nicaragua, dado que la DEA estaba supervisando la costa caribeña. Para que la operación se pudiera llevar a cabo, resultaba necesario encontrar un aeropuerto seguro dentro de Estados Unidos, en el que se pudieran embarcar armas en forma ilegal, y recibir la cocaína. Quedaban desestimados todos los grandes aeropuertos cerca de importantes ciudades. Era necesario encontrar un aeropuerto alejado, en la jurisdicción de "un amigo". Arkansas era el estado ideal por sus características desérticas y no demasiado alejadas de Nicaragua (como sí lo estaban los más desérticos estados del oeste) para realizar estas operaciones ilegales desde varios puntos de vista. Se habría seleccionado, entonces, al aeropuerto de Mena, en el estado de Arkansas, y nada menos que mientras era gobernado por Bill Clinton. De allí que han ido in crescendo las voces que señalan que Bill Clinton no ha sido otra cosa que un secreto colaborador de la CÍA, a punto tal de que el ocupar su puesto habría permitido, entre otras cosas, la no clarificación completa del triste atentado producido en Oklahoma en 1995, cuando casi 200 personas murieron. La élite y la CÍA habrían considerado que Clinton estaba virtualmente "en sus manos" desde mucho antes de ser presidente de la república. Habría que remontarse a los orígenes de la carrera política de Clinton para entender esto de forma más cabal. No tenemos espacio suficiente aquí para ello. Pero diremos, por ejemplo, que Clinton obtuvo una beca Rhodes para estudiar en Oxford gracias al padrinazgo político del senador William Fullbright,
Para que se entienda mejor esto, es necesario mencionar que Cedí Rhodes —fundador de las becas Rhodes— donó su fortuna al morir para generar mecanismos a fin de que el imperio británico gobierne al mundo entero, a través de un régimen caracterizado por naciones debilitadas como tales. El mismo Rhodes había colaborado en instalar regímenes racistas en Sudáfrica y Rhodesía, hoy Zimbabwe, que llevaba su nombre. El senador Fullbright, padrino político de Clinton junto a Pamela Churchill Harriman, es el autor de la siguiente frase: "El caso de un gobierno a cargo de la élite es irrefutable... Un gobierno llevado a cabo por la gente es posible, pero altamente improbable", en el Simposio del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de 1963.
Ahora estamos en mejores condiciones de entender cuáles son los reales antecedentes de Bill Clinton. De todas maneras, Clinton no resultaba una persona de la misma confianza de la élite que Bush. Se entiende: los Bush venían colaborando con la élite desde hacía varias generaciones y muchas décadas. A cambio conseguían contratos en minúsculas compañías petrolíferas, y participaciones como consejeros en grupos financieros. En contrapartida, claro está, tenían que poner la firma y prestar el nombre cuando, por ejemplo, había que financiar, enviar armas, comerciar o vender materias primas a Hitler. Los "pecadillos" sexuales y las desprolijidades de los Clinton con el tema Whitewater habrían operado, entonces, como meras fachadas para "ajustar los tornillos" del gobierno Clinton y hacerle entender a Bill que, si era necesario, podía haber otro presidente que dejara anticipadamente el poder, como ya lo había hecho Nixon.

Billy the Kid
Son muchos los actos atroces cometidos durante la administración Clinton que han pasado inadvertidos o fueron "lavados" por los medios de prensa. Narraremos aquí uno de los hechos más significativos, cuya causa real aparece si se investiga sólo un poco. En 1994 se comete en el mundo uno de los peores genocidios de la historia. Entre medio millón y ochocientos mil ruandeses son asesinados por sus propios compatriotas. Los medios de prensa más importantes presentaron el hecho como una mera lucha tribal que adquirió proporciones gigantescas por una especie de "barbarismo" propio de pueblos muy subdesarrollados. En realidad, la historia parece haber sido bastante diferente. En "Censored 2001" (obra que recoge anualmente todas las notas periodísticas censuradas en los principales medios de comunicación norteamericanos) una nota de David Corn menciona textualmente que "Bill Clinton y su administración permitieron el genocidio de 500.000 a 800.000 ruandeses en 1994. En un claro esfuerzo por no asumir la responsabilidad y la vergüenza, la administración de Clinton ha rehusado desempeñar un rol para impedir el genocidio en Ruanda". La nota también menciona que las tropas de paz de la ONU, conducidas por el general canadiense Romeo Dallaire, habían hecho un desesperado pedido a las Naciones Unidas para que enviaran un refuerzo de sólo 3.000 cascos azules para prevenir una matanza a gran escala prácticamente "cantada". Sorpresivamente, Clinton y su embajadora en las Naciones Unidas, Madeleine Albright, no sólo bloquearon la posibilidad de enviar tropas, sino que Albright es citada como que "ponía obstáculos a cada paso". El genocidio, a punta de cuchillo, tuvo lugar ante la propia mirada de los 2.000 soldados que Dallaire conducía en Ruanda, que nada pudieron hacer."
() Pocos años más tarde, informaciones de prensa dan cuenta de que por las noches era frecuente ver en una plaza canadiense a un solitario alcoholizado. Su nombre: Romeo Dallaire. No pudo soportar no poder hacer nada frente a la masacre incentivada desde "el mundo civilizado".
¿Cuál fue el uso de tal matanza a gran escala? Ya a Lengi Ngemi lo narra con claridad en su obra Genocide in the Congo (Zaire). Ngemi cuenta que una vez ocurrida la matanza, tanto Ruanda como sus vecinos Uganda y Burundi comenzaron a estar conducidos por una misma tribu: la hutu. Los tres países, gobernados por dirigentes amigos y racialmente afines, produjeron un golpe de Estado en Zaire, ocupando, sus tropas mancomunadas, parte de su territorio. ¿Porqué tanto interés por Zaire, al punto de permitir pasivamente un previo genocidio en Ruanda? Ngemi lo aclara rápidamente: no se trata de otra cosa que las riquezas mineras de Zaire, entre ellas, dos minerales considerados estratégicos para la industria de armamentos de EE.UU.: el manganeso y el cobalto. El primero sirve para que el acero no se quiebre con facilidad, y el segundo es vital en aleaciones que usan hoy los sofisticados armamentos desarrollados por las empresas relacionadas con el Pentágono. Estos minerales, considerados estratégicos juntamente con el cromo y el platino, se dejaron de extraer en el suelo estadounidense en la década del setenta, debido al agotamiento de las canteras norteamericanas. Desde allí en adelante, EE.UU. debe importar estos cuatro minerales estratégicos muy raros de conseguir. ¿Y dónde se encuentran los mayores yacimientos del mundo? Ultraconcentrados en Sudáfrica, Zambia, Zimbabwe y... Zaire. Podemos tener una idea entonces no sólo de por qué se impidió el envío de unos escasos 3.000 "cascos azules" para evitar la matanza en Ruanda, sino de por qué la zona que comprenden estos países es siempre "caliente", con frecuentes guerras y grupos armados terroristas en naciones vecinas como Angola (que además posee petróleo) y Mozambique.