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Primer post: 21 dic 2011Último post: 4 feb 2012
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La dinastia Bush, Clinton y CIA
La dinastia Bush, Clinton y CIA
Apuntes Y MonografiasporAnónimo1/28/2012

4. LA DINASTÍA BUSH, CLINTON Y CÍA. En Estados Unidos suele escucharse mucho el término "bushismo". Pero "bushismo" no hace referencia a ningún tipo de política, "Bushismo" es el término que han acuñado algunos críticos ácidos de George W. Bush para intentar hacer referencia a las frecuentes expresiones del primer mandatario, que suelen pasar inadvertidas en los medios masivos de comunicación. Por ejemplo, cuando el 29 de septiembre del año 2000 en Michigan expresó: "Sé que los seres humanos y los peces pueden co existir pacíficamente", George W. Bush, en plena campaña presidencial, no estaba esbozando una política ecológica. Cuando el 2 de diciembre de 1999, en pleno debate republicano en New Hampshire, se le preguntó acerca de sus hábitos de lectura, expresó simplemente: "Leo el diario". Cuando el 5 de mayo del 2000 fue consultado acerca de lo que le parecía el presupuesto, respondió: "Es claramente un presupuesto. Está lleno de números adentro". Nadie meditó en aquel momento si George W. Bush considera presupuestos a las guías telefónicas. Muchos adjudican esos tipos de incoherencias de discurso a los problemas que el propio Bush admite haber tenido con el alcohol, trastorno del cual habría salido, según sus palabras, gracias a la ayuda del pastor evangelista Billy Graham, quien lo habría transformado nada menos que en un barnagain christian. Los barnagain suelen ser conocidos por su fanatismo religioso y por el cambio abrupto que dicen haber experimentado en una especie de momento místico que hizo variar sus vidas para siempre. Antes de llegar a ser gobernador de Texas, datan sus expresiones sobre la pena de muerte: "Reverencio la vida; mi fe enseña que la vida es un regalo de nuestro creador. En un mundo perfecto, la vida es otorgada por Dios y sólo Dios puede tomarla. Espero que algún día nuestra sociedad respete la vida, el espectro entero de la vida, desde los bebés en gestación hasta los ancianos". ¿Quién podría haber supuesto que la misma persona que hace estas declaraciones a la prensa se iba a transformar en un par de años en el gobernador con el récord de condenas a muerte de todos los tiempos en Estados Unidos? Bush parecía disfrutar cada vez que alguien en su estado de Texas recibía la inyección letal. En las que sobre todo negros e hispanos eran asesinados por el propio estado. Esta actitud ante la vida y la muerte, alcanzó su paroxismo cuando una joven condenada a muerte pidió ante las cámaras televisivas clemencia, deshaciéndose en llanto, a lo que Bush respondió tras su muerte, riéndose en forma burlona de la manera suplicante con que le pedía clemencia. Un milagro del cielo lo convierte en gobernador de Texas en 1994, cuando inesperadamente, pero con mucho dinero en la campaña, gana las elecciones. Seis años más tarde, dejará Texas al acceder a la presidencia de la Nación en las siguientes condiciones: (a) con Bush, Texas ocupó el puesto 50 (entre los 50 estados norteamericanos) en gasto público per cápita para programas sociales; (b) uno de cada tres niños pobres no tenía cobertura de salud; (c) casi 40% de los niños y adultos pobres estaba en regular o mal estado de salud; (d) 61% de las familias pobres tejanas tenía problemas para conseguir comida; (e) 17% de los téjanos vivía bajo la línea de la pobreza; (f) uno de cada tres niños téjanos era pobre, por lo que Texas figuraba entre los siete peores estados en el país en esta materia; (g) Texas figuraba cuarto entre los estados de adolescentes menores de 18 embarazadas; (h) sólo 22% de los téjanos desempleados recibía subsidio de desempleo; (i) Texas tenía un promedio superior al de la nación en muertes debidas al abuso infantil con 1,8 muerte por 1.000 niños por año, comparado con un promedio nacional de 1,4; (j) el estado figuraba 49 en gasto en medio ambiente; (k) Texas lideraba la nación como el estado con mayor polución ambiental; (1) el asma infantil y el enfisema pulmonar de los ancianos con Bush crecían a tasas alarmantes; (m) casi 230 mil niños en siete condados urbanos estaban en peligro porque las escuelas se hallaban a menos de dos millas de plantas industriales que emitían peligrosos desechos químicos. Muchos pueden preguntarse, entonces, cómo es que Bush pudo ser reelegido gobernador en 1998. Tuvo como elemento a favor el contexto económico general de euforia bursátil, desempleo nacional en baja y aumento en el consumo de los años de crédito fácil de la era Clinton. Pero Clinton era especialmente odiado en el estado de Texas, y el candidato demócrata que se opuso a Bush tuvo la mala idea de declarar que Clinton era su amigo. Al votante norteamericano no debería haberle llamado la atención que la administración Bush haya centrado todo su esfuerzo en transformar a Estados Unidos en un estado policiaco (U.S. Patriot Act, Homeland Security Department, Doctrine of Preventive Attack, etc.) y haya dejado a un lado importantes cuestiones económicas. La principal medida económica encarada por Bush fue la reducción de impuestos a los dividendos empresariales, a fin de impedir una caída bursátil de grandes proporciones, cosa que se entreveía entre 2001 y 2002. Se trató de una baja de impuestos a los ricos. En el 2003, a pesar de cierta recuperación bursátil hacia mediados de año, el desempleo ha vuelto a niveles elevados y los "déficit gemelos" fiscal y de balanza de pagos se ubican en muy abultados niveles (4% y 5% del PBI de Estados Unidos, respectivamente), lo que habla a las claras de la artificialidad de cualquier posible reactivación y de muy serios limitantes al crecimiento en el corto y mediano plazo en Estados Unidos. Pero hay algo más, de lo cual no se suele hablar, que puede ayudar a explicar no sólo la reelección de Bush a gobernador en Texas sino también su actual puesto presidencial, a pesar de su pésimo récord, y por qué mantiene aún un grado importante de popularidad, sobre todo en estados sureños. Ocurre que es común observar actualmente en los estados sureños de los Estados Unidos una mentalidad racista, de gran desprecio por las minorías étnicas. La clase alta y media tejana, y la sureña en general, en buena medida están enroladas en este tipo de movimientos, como si la guerra civil no hubiera acontecido. De otra manera, no puede entenderse que Bush haya felicitado por carta a Michael Grisson, miembro prominente de la United Daughters of the Confederacy, quien en su libro Sureño por gracia de Dios expresa que la raza blanca es superior en inteligencia, respeto a la ley, continencia sexual, performance académica y resistencia a la enfermedad. La veta racista de Bush queda aún más clara si se tiene en cuenta que su congratulado Grisson expresó también que "nadie puede dudar sobre la efectividad del Ku Klux Klan original. El KKK hizo enormes trabajos entre los pobres". Bush lo felicitó por carta en 1996. Y una vez en el cargo de presidente nombró a los racistas solapados John Ashcroft y Gale Norton nada menos que como procurador nacional de Justicia y secretario de Interior. Ambos habían expresado que la guerra civil norteamericana no fue mas que un simple conflicto entre estados, olvidando que ella se desató porque el sur se negaba a abolir la esclavitud. El fluido manejo del idioma español que posee George W. Bush no debe adjudicarse, entonces, a un deseo cosmopolita de conocer y comunicarse con pueblos diferentes de la élite anglonorteamericana que representa, sino a la necesidad de poder hacer eventualmente buenos negocios sin traductores ni testigos molestos. Son muchos los testigos que recuerdan la estrecha amistad, que incluso derivaba en mutuas visitas, entre miembros del clan Bush y miembros del clan Salinas. El lector no debe olvidar que mientras Bush padre era presidente de la república, cosechaba "amigos" en muchos países latinoamericanos. No sólo Menem, en la Argentina. También Carlos Salinas de Gortari en México, cuyo hermano Raúl está acusado de lavado de dinero y narcotráfico por cifras centenarias en millones de dólares. Poppy George Herbert Walker Bush, presidente de Estados Unidos entre enero de 1989 y enero de 1993, nació en junio de 1924, en el extremo opuesto a Texas: Massachusetts, lugar de donde provienen las familias norteamericanas de la más rancia aristocracia. A pesar de que siempre intentó relativizar su origen, Bush pasó su niñez rodeado de mucamos, sirvientes, choferes y valets. Ocurre que el matrimonio de sus padres (Prescott Bush y Dorothy Walker) había unido dos linajes que combinaban poderío financiero, excelentes relaciones en la élite de negocios norteamericana y hasta... supuesta sangre real. Algunos biógrafos de Bush trazaron su árbol genealógico hasta el siglo XIII y lo convierten en descendiente directo de los reyes ingleses de aquella época. Lo cierto es que es primo muy lejano de la reina Isabel II de Inglaterra, y que entre sus antepasados se encuentra uno de los más oscuros presidentes de Estados Unidos: Franklin Pierce. Esta costumbre de efectuar matrimonios entre linajes ricos y aristocráticos es seguida también por G. H. W. Bush ("Poppy" —"papito"—, para su madre, sobrenombre que llevaría toda su vida), quien se casa, como no podía ser de otra manera, con una lejana pariente suya: Bárbara Pierce. Bush es bautizado en el rito episcopaliano del protestantismo. La religión episcopaliana es característica de la élite aristocrática norteamericana. Casi nadie en Estados Unidos es episcopaliano. Sólo unos pocos ricos —los más ricos— de sangre azul. El credo episcopaliano es el desprendimiento norteamericano del anglicanismo. El anglicanismo, a su vez, es un cisma de la Iglesia Católica Apostólica Romana, formado como tal cuando, hacia el siglo XVI, el Papa se niega a aprobar uno de los famosos divorcios del rey Enrique VIII de Inglaterra y, por lo tanto, este último decide romper con Roma y nombrarse a sí mismo "Papa" para los ingleses. Los anglicanos —y, por lo tanto, los episcopalianos— creen que el monarca de Inglaterra —representado por el obispo de Canterbury— es la máxima autoridad religiosa del mundo. Que los ingleses crean eso, vaya y pase. Pero que lo hagan las familias más ricas, opulentas, aristocráticas de Estados Unidos, las que deciden las cuestiones políticas más importantes del mundo, es todo un contrasentido. ¿Acaso Estados Unidos no decidió independizarse de Inglaterra a fines del siglo XVIII supuestamente a causa de unos confusos episodios con unos sacos llenos de té? ¿Por qué la élite de negocios norteamericana sigue creyendo que el rey de Inglaterra es una especie de "Papa" en la tierra? Buena pregunta. "Poppy", que curiosamente en inglés significa también amapola, flor de la cual se extrae el opio con el que se hace la heroína, recibió educación, en el mismo colegio de Andover de su padre, y al cual enviaría luego a sus hijos. Por supuesto, también pasó por la elitista Universidad de Yale y fue miembro de la sociedad secreta —como su padre Prescott también lo había sido— Skull & Bones ("Calavera y Huesos". A diferencia de su hijo George W. (apodado "Dubya"(7)), nunca reconoció públicamente pertenecer a esa sociedad secreta. Bush padre no era ningún tonto. Sabía que el tema Skull & Bones podía convertirse en un escándalo de proporciones. Sin ir más lejos, si hoy Estados Unidos es presuntamente dominado por los partidos Republicano y Demócrata, es sólo porque hacia 1830 hubo tal presión popular contra las sociedades secretas, que muchas de ellas debieron salir a la luz, factor que en última instancia determinó el fin de la era de "partido único", tal como lo era el partido democrático republicano, tras la caída del partido federalista, monopolista absoluto de la política norteamericana antes de 1830, año alrededor del cual se descubriera una trama secreta. (7) Apodado así por la forma en que se pronuncia la letra W en Texas. A su vez la W, que proviene del apellido Walker, se relaciona con la dinastía homónima, uno de cuyos miembros, William Walker, un terrible filibustero del siglo XIX que intentó anexar América Central al Sur racista y esclavizar a sus gentes, seria pariente lejano de Bush. Skull & Bones también debe su origen a esos lejanos y olvidados sucesos de la historia que los manuales históricos ya ni siquiera recogen. Fue fundada en 1833 en la Universidad de Yale, para suplantar, en forma oculta, a las sociedades secretas (como Phi Beta Kappa) que por presión popular debieron salir a la luz. Las sociedades secretas son secretas precisamente porque tienen agendas secretas, planes secretos y estructuras internas "estilo Nash", en el sentido de que sus componentes jamás priorizan sus intereses individuales por sobre los del grupo. Por eso es comprensible que Bush padre haya mantenido suma cautela en torno a este tema y que la declaración de Bush hijo en su autobiografía mencionada en el epígrafe de este capítulo quizás pueda explicarse como el más asombroso de todos sus "bushismos". Las sociedades secretas son incompatibles con la democracia. Si sus fines fueran democráticos, no necesitarían ser sociedades secretas. El secretismo induce a pensar no sólo en motivaciones que van a contramano de las del pueblo, sino también en la posibilidad de que sus miembros efectúen crímenes para lograr sus objetivos como ya hemos citado. Los rituales de las sociedades secretas suelen incluir gran variedad de componentes ocultistas (y Skull & Bones no es para nada la excepción) por varias razones. Al iniciado se lo va preparando mentalmente para no tener que temer el mal y para, llegado el caso, poder practicarlo a sangre fría. Al mismo tiempo, los rituales eliminan la posibilidad de testigos curiosos que interfieran en los planes. Ésas son algunas de las finalidades prácticas de los rituales de las sociedades secretas como Skull & Bones. Todo esto no debería llamar demasiado la atención sí se tiene en cuenta que en Estados Unidos existió una de las más numerosas, violentas (aunque no peligrosas) sociedades secretas: el Ku Klux Klan. Estados Unidos es quizás el único país del mundo en el que puede llegar a ser considerado normal que las noticias sobre las sociedades secretas (nos referimos aquí al Ku Klux Klan) puedan ser ampliamente divulgadas en los medios de comunicación, con fotografías y todo. Pero volvamos a "Poppy" —apodado así por su madre, por llamarse igual que su abuelo materno: George Herbert Walker—. Su primera actuación pública conocida fue en la Segunda Guerra Mundial. Le tocó desempeñarse como aviador, más específicamente piloto, en la guerra contra Japón. Lo cierto es que el sino trágico que los Bush y los Bin Laden tienen con los aviones podría haberse originado en un triste episodio en el que Bush padre no fue sólo un inocente testigo. Volaba Bush padre por los mares del Japón cuando su Avenger fue averiado por la artillería nipona. Bush personalmente piloteaba la aeronave, que estaba preparada naturalmente para poder aterrizar en el agua y permitir un ordenado descenso de todos sus ocupantes. Sin embargo, lo que ocurrió, narrado por testigos de aviones vecinos, es que Bush padre no intentó acuatizar, sino que se tiró en paracaídas dejando dentro de la nave a los demás ocupantes, por lo que resultó el único sobreviviente del trágico episodio. Años más tarde, cuando Bush padre comienza a ser una figura pública relevante, empieza a dar una versión un tanto rosa de este episodio, cosa que llamó la atención de varios excamaradas de armas que se comunicaron con él para solicitarle que no desfigurara los hechos. Bush padre no lo hizo, y a raíz de esto, cuando se candidateó para presidente de la Nación, varios de su excamaradas, indignados, comenzaron a contar la verdad a la prensa. A Bush padre, al revés que a su padre Prescott, quien dirigía varias de las empresas de su suegro Walker, le disgustaba el mundo de las finanzas y se sentía atraído, en cambio, por la forma con la cual el clan Rockefeller había "amasado" su fortuna: el petróleo. Si al lector o a cualquier persona común, aunque haya hecho un importante capital, se le ocurriera invertir en el área del petróleo, muy rápidamente sería disuadido para que meta sus narices en otro lado. Con el clan Bush (tanto "Poppy", el padre, como "Duby a", el hijo) no ocurría esto. El clan Walker venía realizando negocios con el petróleo de los soviéticos desde los años '20, y el viejo George Herbert Walker, abuelo de "Poppy", podía hacer esto gracias a su estrecha relación con los clanes Rockefeller y Harriman, como veremos más adelante. De ahí que en la élite nunca fue mal visto, sino todo lo contrario, que los Bush entrometieran sus narices en un área que no era directamente la suya, y estratégicamente clave. Además, los Bush no tenían forma de ser más que unos pequeños empresarios en esa área. En su malograda carrera petrolífera, Bush hijo había obtenido no sólo la ayuda de familiares, sino también la de bancos suizos presuntamente muy relacionados nada menos que con el clan Rothschild que, como se recuerda, es la familia que financió a la élite norteamericana para que monopolizara las áreas económicas consideradas claves. Así es que la Unión de Bancos Suizos (UBS) había financiado la compra de Spectrum 7 por Harken y, para "ver de cerca" el negocio, se había quedado con 10% de Harken. En el caso de Bush padre, la ayuda vino directamente de la familia de la madre, y fue de esta manera que Bush padre decidió en los años '50 instalarse en Texas para explorar y extraer petróleo, tras un muy breve paso como empleado a sueldo de una empresa de servicios petroleros. Era común, luego de la Segunda Guerra Mundial, que las familias patricias anglonorteamericanas, denominadas del "establishment liberal", enviaran hijos y nietos a regiones de Estados Unidos que los cerebros de esos clanes consideraban que serían zonas muy prósperas en poco tiempo. Por lo tanto, no debe verse este viaje de Bush para instalarse en Texas como una aventura individual sino como una pieza, un engranaje más, de una estrategia familiar. Con dinero familiar, Bush se asocia con los hermanos Liedtke, con quienes funda Zapata Oil, en honor a la película Viva Zapata, protagonizada por Marión Brando. Atención a esto: eligieron ese nombre teniendo en cuenta que nadie sabía muy bien si Emiliano Zapata había sido un prócer de la república o un bandido. Bush padre no tarda en hacerse millonario con ese emprendimiento petrolero. Pero a fines de los años '50 se estaban descubriendo en Texas los últimos grandes yacimientos, antes del definitivo declive del estado tejano en la producción de crudo. Por lo tanto, si bien millonario, Bush no incrementa exponencialmente su fortuna. La cada vez más difícil explotación del petróleo en Texas —que debió, y no lo hizo, disuadir a Bush hijo de meterse en ese negocio— provocó algunos roces entre Bush y sus socios, que sin embargo se resolvieron de forma amistosa. Esta vez, no se cayó, que se sepa, ningún avión. Los Liedtke se quedaron con Zapata Oil y Bush se quedó con Zapata Offshore, empresa cuyo objetivo era extraer petróleo de la costa tejana, el Caribe y sus islas. Estamos hablando de inicios de los '60, cuando se produce la fallida invasión de la CÍA a Cuba denominada Bahía de los Cochinos. Vale recordar que, no por casualidad, el nombre clave interno de la operación dentro de la CÍA, de la cual Bush sería director unos 15 años más tarde, era "Operación Viva Zapata". Los barcos con los cuales se realizó la invasión se llamaban Zapata, Bárbara (nombre de la esposa de Bush padre) y Houston, ciudad donde residía la familia Bush. Bush padre jamás admitió haber sido miembro de la CÍA antes de ocupar su dirección, durante la presidencia de Gerald Ford. Sin embargo, la rutinaria desclasificación de información confidencial que llevan a cargo los organismos norteamericanos ha hecho que un curioso papel, firmado nada menos que por J. Edgar Hoover, director por casi cuarenta años del FBI, viera la luz. El memorándum data del 29 de noviembre de 1963, tan sólo una semana después del asesinato de Kennedy. En él, Hoover señala que información oral acerca del asesinato de Kennedy fue dada al señor George Bush, miembro de la CÍA. Bush se defendió diciendo que se trataba de un homónimo, el cual verdaderamente existía. Consultado el homónimo, manifestó no tener idea de lo que se trataba. Siguiendo con referencia al tema Kennedy, Bush padre habría estado en contacto con grupos de cubanos anticastristas antes del asesinato de Kennedy. Debe recordarse al respecto que dentro de la vasta gama de teorías conspirativas acerca de dicho crimen, algunas de las más confiables señalan la presencia de cubanos anticastristas en la conspiración. ¿Tenían contacto con Bush padre? Como se recordará, la tesis oficial acerca del asesinato de Kennedy señalaba la existencia de un único y solitario tirador: Lee Harvey Oswald. Pues bien, el encargado de supervisar a Oswald antes del asesinato de Kennedy era un tal George De Mohrenschildt, quien era agente de la CÍA y había sido conde ruso. De Mohrenschildt murió en muy oscuras circunstancias cuando estaba por aportar más información acerca de Oswald, su estadía previa en México y la muerte de Kennedy. Entre otras anotaciones, en su libreta personal de teléfonos se encontró la siguiente inscripción: "Bush, George H.W.(Poppy) 1412 W. Ohio also Zapata Petroleum Midland" y el número telefónico "46355". Pocas dudas pueden quedar de que Bush era al menos sólido contacto de la CÍA, además de empresario petrolero, al momento de la muerte de Kennedy. Hay otra incógnita, un "nexo" entre la muerte de Kennedy y el escándalo de Watergate que estaba arrasando con la administración Nixon. Entre algunas de las grabaciones se escucha a Nixon muy nervioso, haciendo referencia varias veces a los "téjanos", los "cubanos" y al "asunto de la Bahía de los Cochinos", en referencia a la muerte de Kennedy. Es un factor que ha abierto enormes especulaciones (aunque no en los medios masivos de comunicación) acerca de la cantidad de ex presidentes posteriores al crimen que participaron de él o ayudaron a encubrirlo. Pero si recordamos que el cuartel general de la CÍA se llama "George Bush", desde hace varios años y con el propio Bush padre vivo, se debe tener en cuenta que muy difícilmente una organización como la CÍA otorgue tamaño honor a un director que duró sólo un año en su puesto y que antes no había prestado servicios para la Agencia, tal como Bush declara, sin que hayan otros importantes factores que no sabemos. En la Comisión Warren, encargada de investigar oficialmente el crimen de Kennedy, tomó activa participación el viejo amigo de Prescott Bush: Alien Dulles, jefe de la CÍA expulsado por Kennedy. Dulles se había despedido de Kennedy con una sola palabra, diciéndole "traidor". Y ahora resulta que Dulles, el amigo de Prescott de diario contacto, investigaba quién había asesinado a Kennedy. Volviendo a "Poppy", muchos años más tarde, cuando ya goza de más poder, mandará a destruir toda la información contable de su empresa Zapata Offshore, entre los años 1960 y 1966. Pero en esa época, ello todavía no le preocupaba. Decide iniciar su carrera política en 1964 para acceder al Senado. Para ello, asume posturas radicales de ultraderecha, que no son del paladar de la gente, y es derrotado. Hacia 1966, decide acomodar su discurso, al que modera, mostrándose lejos del ultra derechismo de 1964. Vuelve a intentar ganar una banca en el Senado, y pierde otra vez. Tras eso logró ocupar una banca de diputado. Es llamativo que, a pesar de la oscuridad política de Bush, Richard Nixon lo convocara durante su primer gobierno para ser nada menos que embajador ante las Naciones Unidas bajo la supervisión directa de Henry Kissinger. Alguien podría preguntarse por qué causa Nixon elige a un político muy poco popular, con ideas políticas sumamente cambiantes, muy acomodaticio, para un puesto de tal importancia, ante un panorama mundial que se mostraba especialmente conflictivo tras los acontecimientos vividos en Medio Oriente en la década del 60. La respuesta es sencilla: pertenecer a Skull & Bones tiene sus privilegios. Mientras es embajador en Naciones Unidas, Bush padre establece gran cantidad de lazos y relaciones con embajadores y mandatarios de todos los países del mundo, generando así, para sí mismo, una red de importantísimos contactos. Especialmente interesantes son los que cultivó con la República Popular China. Fue mientras Bush era embajador en Naciones Unidas que Estados Unidos "soltó la mano" de su aliado incondicional, Taiwán, y aceptó la condición de Mao Tsetung, en el sentido de que China Popular ingresaría al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sólo si era la única República China presente en ese organismo. En la segunda presidencia de Nixon, ya destapado (¿destapado?) el escándalo de Watergate, Nixon encomienda a Bush un puesto clave; jefe del Comité del Partido Republicano. Esto ocurre nada menos que en el momento en que la colaboración del partido para esclarecer el escándalo de espionaje en el que Nixon se había metido era fundamental. Bush desarrolla durante esos años, entonces, una oscura y secreta tarea. Algunos testigos clave del tema Watergate nunca pudieron llegar a declarar todo lo que sabían: morían antes a causa de extraños ataques cardíacos. Tras intentar vanamente ocupar la vicepresidencia, debido a la escandalosa renuncia del vicepresidente de Nixon por lazos con la mafia, Bush es destinado como embajador en Pekín. En aquel momento, la popularidad de Bush entre sus pares políticos en el Congreso era tan baja, a causa de su participación en el tema Watergate, que había que mandarlo lo más lejos posible, sin solicitar la aprobación del Congreso. La única embajada que no requería de acuerdos parlamentarios era la de Pekín. Allí forma excelentes lazos con los principales funcionarios del régimen comunista de Mao. Trabaja para Kissinger y prepara la visita de Nixon a Pekín. Las buenas "migas" con los comunistas no se debían sólo a una mera cuestión diplomática o a un tema estratégico. La élite anglonorteamericana, aunque predica la libre empresa y el individualismo, siempre fue secretamente partidaria de un raro tipo de socialismo. Ya explicaremos esto más adelante Cuando Gerald Ford reemplaza a Nixon, llama a Bush y le ofrece ser director de la CÍA. Bush realizó una gran reorganización de la misma, nombrando a una gran cantidad de amigos en ese organismo. Durante el corto año que Bush dirigió la CÍA, una serie de raros episodios ocurrieron. Entre ellos, la intempestiva renuncia del primer ministro británico, a quien la CÍA acusaba de ser un espía para los soviéticos. Este hecho habría sido del paladar del poderoso clan Rothschild, que venía haciendo todo lo posible para que el laborista Harold Wilson dejara su puesto en Inglaterra. Se iba preparando el terreno para el ascenso de Margaret Thatcher. Se produce, además, la aprobación del decreto 11.905, que autorizó a la CÍA a conducir operaciones de contra inteligencia dentro de Estados Unidos. Como consecuencia de ello, se produce uno de los pocos atentados terroristas, en aquella época, dentro de Estados Unidos, cuando en Washington DC le vuelan el automóvil al ex canciller chileno del régimen de Allende: Orlando Letelier. En aquel año, 1975, había en Estados Unidos un clima general de gran desconfianza hacia las agencias de inteligencia. Principalmente se dirigía a la CÍA y al FBI. Ford, percibiendo este clima, decidió crear una comisión parlamentaria para que examinara a las agencias de inteligencia. Pero en realidad está en duda de que haya deseado investigar auténticamente. Ya la Comisión Warren había enterrado la investigación sobre el asesinato de Kennedy haciéndole creer a la población que había sido obra de un "loco suelto". Ahora Ford ponía en manos nada menos que de Nelson Rockefeller la investigación de la CÍA y del FBI. Tanto es así que dicha comisión fue bautizada "Comisión Rockefeller". Cuando Ford pierde las elecciones con Carter, Bush entra en un corto período de oscuridad del cual muy poco se sabe. Para el público seguía siendo un desconocido. Pero había acumulado cargos absolutamente "claves". Había cosechado cuantiosos amigos en una enorme cantidad de países del mundo en puestos directivos, había puesto a su gente en la CÍA, era un hombre de absoluta confianza de los clanes empresariales más poderosos de Estados Unidos. Así es como lanza su campaña para presidente de la Nación. Sin embargo, pierde las internas partidarias de las elecciones de 1980 frente a Ronald Reagan, quien lo selecciona como su candidato a vicepresidente, muy a su pesar, por varios motivos: primero, por la enorme red de contactos que Bush poseía; segundo, por que resultó del paladar de Reagan una declaración de Bush en el sentido de que Estados Unidos estaba en condiciones de ganar una guerra nuclear, y tercero, las presiones de la élite eran escuchadas por Reagan. Sobre todo desde que su futuro director de la CÍA (y ex agente de la agencia), William Casey, se constituyera en su jefe de campaña. Apenas iniciado el gobierno de Reagan, Bush logró para sí algunas de las atribuciones muy importantes en materia de seguridad y relaciones exteriores, como integrar el estratégico National Security Council, y colocar a varios de sus amigos, o correligionarios muy afines, como James Baker III, Caspar Weinberger, John Poindexter y William Casey, en áreas clave del gobierno. Reagan ya estaba cerca de ser octogenario, no tenía mucha "tropa propia" para ocupar los más altos cargos de la administración, debía dormir todos los días la siesta para poder desarrollar tareas a la tarde, y hasta debían guionarle casi todas las apariciones en público. Un presidente de esas características —por más derechista fanático en el discurso que resultara— podía ser presa fácil de un vicepresidente ambicioso como Bush. Pero, aun así, parece que esto no era suficiente. En 1981 Estados Unidos padeció el segundo atentado a la vida de un presidente en sólo 17 años. Un joven desconocido, John Hinckley Jr., casi lo mata de un tiro. El episodio fue aprovechado al poco tiempo por Bush para desplazar a su archienemigo de la administración Reagan, el general Alexander Haig, y copar el gobierno de Reagan con gente propia. Lo curioso es que pueda haber hecho esto a pesar de que poco tiempo más tarde se empezó a conocer que John Hinckley Jr. era amigo de uno de los hijos de Bush: Neil Bush. Uno de los peores escándalos durante la presidencia de Jimmy Carter fue la toma de rehenes en la embajada norteamericana en Teherán. Carter no supo cómo manejar la situación, y el personal de la embajada no era liberado, aunque pasaba el tiempo, y se temía por su vida. Khomeini no jugaba cuando amenazaba con pasar por las armas a unas cuantas decenas de norteamericanos. Cuando se acercaban las elecciones, Carter estaba a punto de lograr la liberación de todos los rehenes. Obviamente, Khomeini prefería malo conocido (Carter) que el derechismo de Reagan y Bush. Habría sido en esas circunstancias que cuarenta días antes de las elecciones, Bush y unos pocos amigos se reunieron en secreto en París con emisarios de Khomeini para pedirle que retrasara la entrega de los rehenes hasta después de las elecciones. A cambio del "favor", Bush prometió armas y dinero en efectivo al enemigo. Los rehenes sólo fueron liberados el mismo día en que Reagan y Bush juraron. Las crónicas señalan que las inesperadas muertes del primer ministro portugués Sá Cameiro y de su ministro de Defensa, mediante la caída de un avión poco tiempo más tarde, se debieron a que este último estaba demasiado al tanto de estas negociaciones, y se temía que hablara sobre el tema en la ONU. Portugal era un país señalado para triangular las armas en la operación. Sá Carneiro habría cometido el error de subirse a último momento al avión en el que estaba planeado que volara —y muriera— su ministro de Defensa. Reagan no murió, pero sí quedó muy debilitado. Durante los dos mandatos de Reagan, Bush ejerció mucha más influencia que cualquier otro vicepresidente norteamericano del siglo XX. La denominada operación "Irán Contras", por medio de la cual la CÍA proveía de armas al enemigo Irán para que sostuviera la guerra con Irak, habría sido diagramada por Bush y su gente a partir de los fluidos contactos que Bush y los suyos habrían tenido desde la denominada operación "October Surprise"'. El tema era realmente escandaloso, no sólo porque se armaba hasta los dientes al enemigo sino también porque al poco tiempo se decidió destinar los fondos de la venta de armas a crear bases terroristas en Nicaragua para luchar contra el gobierno sandinista que había derrocado a Somoza. Al poco tiempo, la operación se completaría con el envío de cocaína a Estados Unidos. Muchas veces el terrorismo se ubica en países con banderas supuestamente políticas que no son más que una "cortina de humo" para tapar la protección encubierta que los terroristas dan a los narcotraficantes. El crecimiento exponencial en el lavado del dinero proveniente de la droga también data de esta época, durante la cual además se generó un proceso de concentración económica a través de diversos mecanismos financieros que produjeron que la economía norteamericana se oligopolizara mucho más. Data también de esta época el lanzamiento por el propio Bush de la campaña mediática "guerra total contra las drogas". A partir de ese momento, el narcotráfico se transformaría en la industria más floreciente en el mundo. En 1988 Bush se convierte en Presidente de la Nación. Durante su mandato ocurren hechos políticos excepcionales: cae el muro de Berlín, se desintegra la Unión Soviética, la ONU entra en guerra con Irak y se producen los recordados sucesos de Tiananmen en Pekín. Cuando en 1993 Bush deja la presidencia, el mundo era otro. En sólo cuatro años, el mundo había cambiado a un ritmo desconocido, mientras Estados Unidos estaba gobernado por primera vez por un exdirector de la CÍA. Muchos eran los escándalos que amenazaban destaparse en las postrimerías del gobierno de Bush: el caso BCCI, la operación "Irán Contras", etc., etc. Además, la inoportuna quiebra fraudulenta de una enorme cantidad de pequeños bancos (entre ellos, principalmente Silverado Savings and Loans, dirigido por Neil Bush) amenazaba con agregar más leña al fuego(l0). Para la élite norteamericana, resultaba entonces una bendición del cielo que un billonario acérrimo enemigo de Bush, Ross Perot, se presentara como candidato a presidente restándole votos a Bush padre y produciendo el ascenso de Bill Clinton en 1993. (10) Con extrema habilidad, Bush padre maniobró de manera tal que la prensa transformó el escándalo de los pequeños bancos quebrados llamados Savings & Loans en un escándalo parlamentario y estadual al que los medios bautizaron "Keating 5" y que involucraba a algunos de sus enemigos personales, como el senador californiano Alan Cranston. Muchos políticos de primera línea quedaron manchados. La prensa, en cambio, habló muy poco acerca de la participación de Neil Bush en la quiebra de Silverado Savings & Loans. Durante los años de Clinton, Bush padre no estuvo inactivo. No sólo ayudó a administrar el Carlyle Group, sino que además realizó una campaña ininterrumpida a favor de la secta Moon, grupo que pretende la instauración de una única religión mundial, que fue acusado repetidas veces de narcolavado, que posee estrechos lazos con la élite anglonorteamericana y que concentra una gran cantidad de medios de comunicación en su poder. Entre ellos, nada menos que la agencia United Press International (UPI). Prescott ("Gampy", el Socio de Hitler El padre de "Poppy" se llamaba Prescott Sheldon Bush. Como luego lo fue su descendencia, era miembro de Skull & Bones, sociedad en la cual había entrado en contacto con miembros de las familias Harriman y Rockefeller, que también eran educados en Yale. Contrajo matrimonio con Dorothy Walker, la hija del rico empresario George Herbert Walker. De ese matrimonio no sólo nacen varios hijos, sino también grandes negocios en común entre el clan Bush y el clan Walker, Por supuesto, siempre al abrigo de los clanes Harriman y Rockefeller. El día 20 de octubre de 1942, diez meses después de que Estados Unidos le declaró la guerra al Japón y a Hitler, el presidente Roosevelt ordena la incautación de las acciones del Union Banking Corporation (UBC), bajo la acusación de que el UBC financiaba directamente a Hitler y de que varios nazis prominentes eran accionistas, Prescott Bush era accionista y director del UBC. El tema es especialmente relevante, dado que al asumir en 1933, Hitler había hecho entrar en default la deuda externa alemana, contraída, en buena medida, a raíz del tratado de Versalles. Por lo tanto, el crédito internacional a la Alemania nazi estaba cortado. La familia Harriman y su socio Prescott Bush llevaron a cabo los arreglos en Wall Street para que, a través de Franz Thyssen y Friedrich Flich, gran amigo de Himmler y financista directo de las "camisas negras", o sea, las SS, y las tropas de asalto (las SA), Hitler pudiera acceder a cierto nivel de crédito internacional, sin el cual no hubiera podido obtener las divisas necesarias para pagar las importaciones que necesitaba llevar a cabo su carrera armamentística con el fin de entrar en la guerra. El día 28 de octubre de 1942, Roosevelt ordena la incautación de las acciones de dos compañías norteamericanas que ayudaban a armar a Hitler: la Holland American Trading Corporation y la Seamless Equipment Corporation. Ambas compañías estaban organizadas y dirigidas por el banco dirigido por Bush y propiedad de los Harriman. El 8 de noviembre de 1942, mientras encarnizados combates se registraban en África, cerca de Algiers, donde morían miles de norteamericanos, el presidente Roosevelt ordena incautar las acciones de la Silesian American Corporation, dirigida desde hace muchos años por Prescott Bush y su suegro George Walker. Las cuatro incautaciones se realizaron en el marco de la "Trading with the Enemy Act" (Ley acerca de los que Comercian con el Enemigo). La estrecha colaboración con el régimen de Hitler que realizaban el abuelo y el bisabuelo —a través de dos diferentes linajes— del actual presidente George W. Bush (Dubya) data desde mucho antes del propio ascenso de Hitler al poder. Los Harriman, Prescott Bush y George Walker no sólo habían establecido lazos con Hitler, sino también con Mussolini. A Hitler, a través de la asociación con la Germán Steel, lo proveían, entre muchos otros materiales, específicamente de 50,8% del acero para generar el material bélico del Tercer Reich, de 45,5% de las tuberías que necesitaba la Alemania nazi, y de 35% de los explosivos con los cuales Hitler masacraría a sus enemigos. Cualquier alemán que tuviera carnet prominente del Partido Nacionalsocialista de Hitler (NSDAP) podía disfrutar de un viaje gratuito en otra compañía de los Bush y los Walker: la Hamburg Amerika Line, empresa que poseía el monopolio comercial entre Estados Unidos y la Alemania de Hitler, y que le había hecho un enorme favor a Hitler en 1932 cuando la desfalleciente República de Weimar preparaba un último y fallido intento para impedir el acceso de Hitler al poder. El gobierno de Weimar iba a ordenar el desbande de los ejércitos privados de Hitler. La Hamburg Amerika Line compró y distribuyó propaganda contra el gobierno de Weimar por intentar un ataque de último momento contra Hitler. Pero el gran apoyo a los nazis no es lo único que puede resultar curioso. Es necesario tener en cuenta que a Hitler y a Stalin les hubiera resultado mucho más dificultoso guerrear entre sí, si el tándem Harriman Bush Walker no hubiera por un lado armado hasta los dientes a Hitler y, por el otro, proveído de combustible a las tropas rusas. La familia Walker, desde los años 20, extraía petróleo de Bakú (Azerbaiján) y se lo vendía al Ejército Rojo. Puede que al lector toda esta información le llame la atención. No debería. Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, la Standard Oil, dirigida por la familia Rockefeller, tenía un jointventure con la poderosa empresa química alemana I.G. Farben. Muchas de las plantas conjuntas de la Standard Oil e I.G. Farben se situaban en las inmediaciones de los campos de concentración de Hitler como Auschwitz, de los cuales se surtían de mano de obra esclava, con la cual se fabricaba una variada gama de productos químicos, entre los cuales se contaba el gas letal Cyclon B, profusamente usado en los campos de concentración para masacrar a los propios obreros esclavos que lo fabricaban. El hecho de que al terminar la Segunda Guerra Mundial una enorme cantidad de ciudades alemanas se encontraran en ruinas no impidió a las tropas norteamericanas tener el mayor cuidado posible cuando se trataba de bombardear en zonas cercanas a las plantas químicas propiedad conjunta de la I.G. Farben y Standard Oil. Alemania se encontraba en ruinas en 1945, pero esas plantas químicas estaban intactas. El lector ahora puede entender un poco más por qué no se suele recordar el pasado, por qué la "historia oficial" está tan alejada de la verdad. Ahora sabemos algo más, también, acerca de por qué los Bush son como son. Nada de todo esto se dice en la escueta biografía que aparece en el sitio oficial del Congreso norteamericano, donde Prescott ("Gampy" Bush ocupó su banca de senador hacia fines de los '60 por el estado de Connecticut. Tampoco en la reciente biografía "oficial" aparecida casi simultáneamente con la invasión a Irak, intitulada Duty, honor, country. The Ufe and legacy of Prescott Bush, escrita por Mickey Herskowitz, en la que los hechos se "lavan" y desdibujan. En cambio sí pueden observarse fotografías de tiernos niños vendiendo naranjada a tres centavos el vaso, con un cartel que reza: "Help Send 'Gampy' to Washington" para colaborar en su campaña. Toda esta información acerca del abuelo y del bisabuelo del actual presidente norteamericano llama naturalmente la atención. Pero el ambiente antes de la Segunda Guerra Mundial dentro de Estados Unidos, especialmente dentro de la élite anglonorteamericana, era bastante diferente de lo que hoy la prensa nos hace pensar. Baste citar algunos ejemplos: (a) Cuando George Bush padre fue elegido vicepresidente en 1980, nombró a un misterioso hombre, William Farish III, apoderado de todos sus bienes para que los maneje. La asociación entre los Bush y los Farish data de antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando William Farish I dirigía en Estados Unidos el cartel formado entre la Standard Oil of New Jersey (hoy Exxon) y la I. G. Farben de Hitler. Fue esta empresa mixta la que abrió el campo de concentración de Auschwitz el 14 de junio de 1940 con el fin de producir caucho sintético y nafta de carbón. Cuando esta información en aquella época se empieza a filtrar a la prensa, el Congreso norteamericano realizó una investigación. Si la misma hubiera ido hasta sus últimas consecuencias, probablemente hubiera producido un daño sin retorno al clan Rockefeller. Sin embargo, la investigación frenó con la caída del jefe ejecutivo de la Standard Oil, William Farish 1. (b) La Shell Oil, cuyo principal dueño es la corona real británica, también ayudó al ascenso de Hitler al poder mediante arreglos de su poderoso director Deterding efectuados con el gobernador del Banco de Inglaterra, Montagu Norman. (c) Entre el 21 y el 23 de agosto de 1932 se llevó a cabo en el American Museum of Natural History de Nueva York el Tercer Congreso Mundial de Eugenesia ("eugenesia" es un término que reemplaza la expresión "higiene racial", para que suene menos fuerte). El evento se llevó a cabo a pesar de la fuerte oposición de los afroamericanos. Los procedimientos para que el congreso se llevara a cabo fueron financiados por miembros de la familia Harriman, que venían donando fondos desde 1910 para generar un movimiento científico racial, al punto de construir el Departamento de Información Eugenésica, como sucursal de un laboratorio con base en Londres. George Herbert ("Bert" Walker, bisabuelo de George W. Bush, solía escoltar a los Harriman a las carreras de caballos, durante las cuales, junto a miembros de los Bush y de los Farish, solía discutirse la forma en que debían mezclarse genéticamente tanto los caballos como los humanos. (d) W. Averell Harriman arregló personalmente con la Hamburg Amerika Line, manejada por los Walker y los Bush, el transporte de ideólogos nazis de Alemania a Nueva York para ese congreso. Entre esos "científicos" se despachó al principal ideólogo racista que tenía Hitler, el psiquiatra Ernst Rüdin, quien en Berlín venía desarrollando investigaciones raciales financiadas por el clan Rockefeller. A fin de tener una adecuada idea del "pedigree" de Rüdin, vale recordar que en un encuentro de científicos en Munich en 1928 había titulado su conferencia "Aberraciones mentales e higiene racial". Rüdin ya había encabezado la delegación alemana al Congreso de Higiene Mental realizado en Washington DC en 1930. (e) Este movimiento racista, presente tanto en Alemania como en la élite anglonorteamericana, basaba su accionar en tres puntos: la esterilización de pacientes mentales "mediante la formación de sociedades de higiene mental", la ejecución de los dementes, criminales y enfermos terminales (sociedades eutanásicas), y la purificación racial mediante la prevención de nacimientos de padres de razas inferiores (sociedades del control de la natalidad). Como se ve, Hitler no estaba solo en su campaña racista. Estaba acompañado por algunos de los clanes más ricos del mundo. (f) Heinrich Himmler, máximo jefe de las nazis SS, recibía fondos en una cuenta especial de la Standard Oil manejada por el banquero británico americano Kurt von Schroeder. Ese financiamiento habría continuado incluso hasta bien entrado 1944, cuando las SS estaban encargadas de supervisar las masacres masivas en Auschwitz (donde estaba la fábrica de la Standard Oil. G. Farben) y en otros campos de la muerte. Luego de la guerra, los interrogadores aliados recibieron información de que esas contribuciones provenían de fondos corporativos de la Standard Oil. Este escándalo en su momento provocó la caída de Farish I, aunque nada ocurrió con John D. Rockefeller II. La amistad y colaboración entre los clanes continuaría a través de las generaciones, como lo demostraría la confianza de Bush padre en William Farish III. (g) Luego de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento eugenésico recomenzó en Estados Unidos en 1946, en North Carolina. Allí la familia Gray, dueña principal de R. J. Reynolds Tobacco, a través de contactos con la corona británica, funda una escuela de medicina en Winston Salem. Allí el Dr. Clarence Gamble, heredero de Procter & Gamble, llevaría a cabo un experimento entre 1946 y 1947. El experimento consistió en tomar un test de inteligencia a todos los niños enrolados en el distrito escolar de Winston Salem. Aquellos niños cuyo test no dio el mínimo esperado fueron esterilizados quirúrgicamente. (h) En 1950 y 1951, John Foster Dulles (hermano del citado Alien Dulles), por entonces jefe de la Fundación Rockefeller, llevó a John D. Rockefeller III a una serie de tours mundiales, cuyo foco era la necesidad de parar la expansión de las poblaciones no blancas. En noviembre de 1952, Dulles y Rockefeller fundan el Population Council, con decenas de millones de dólares de la familia Rockefeller. Es en este momento en el que la American Eugenic Society deja silenciosamente, debido a la mala publicidad que había tenido el "asunto Hitler", su sede de la Universidad de Yale para mudarse al Population Council. Al mismo tiempo, la Federación Internacional de Paternidad Planeada es fundada en Londres en las oficinas de la British Eugenic Society. Quizás ahora pueda explicarse mejor por qué, veinte años antes de ser presidente de la Nación, George Bush padre puso a dos profesores racistas al frente de la Republican Task Force on Earth, Resources and Population. Daba la coincidencia (¿coincidencia?) de que Bush padre era el jefe de esa comisión en la Cámara de Diputados. Fue Bush padre en persona quien el 5 de agosto de 1969 brindó ante la Cámara de Diputados de Estados Unidos en pleno un debate sobre la amenaza que representaba la mayor tasa de natalidad de bebés negros. Mucho menos aún nos debe llamar la atención, entonces, cuando se nos cuenta la vieja anécdota —real— acerca de que el viejo Prescott Bush, en su último año en Yale, como miembro prominente de Skull & Bones, encabezó una incursión nocturna a un cementerio apache con el objetivo de profanar el cadáver del cacique Gerónimo y robar su calavera como trofeo para Skull & Bones, lo que logró. Muchos años más tarde, cuando los pocos apaches que hoy sobreviven en Estados Unidos hicieron el reclamo para que les fuera devuelta la cabeza de Geronimo, Prescott Bush los volvió a engañar: les dio la calavera de un niño. No se sabe cómo la obtuvo. Si la élite anglonorteamericana, profundamente racista, logró nada menos que dos miembros del clan Bush (no menos racista) accedieran a la presidencia de la única superpotencia mundial con sólo ocho años de diferencia, es obvio que el control que ejercen sobre el aparato político norteamericano es enorme. A Bush hijo no le costó casi nada recaudar 60 millones de dólares para su campaña. Lo hizo en un par de semanas. La élite que controla el petróleo, la banca, las armas y los laboratorios medicinales también influye de manera determinante en los partidos Republicano y Demócrata. Mientras los Rockefeller ejercieron —y ejercen— una influencia decisiva en el Partido Republicano, los Harriman han ejercido una influencia aplastante en el Partido Demócrata durante casi todo el siglo XX, al punto de que nadie accedía a la presidencia de Estados Unidos por este partido sin tener una foto con un Harriman, sobre todo con W. Averell Harriman, el todo poderoso diplomático que ayudó a diseñar el mundo de la Guerra Fría tras la caída de Hitler. Obviamente, los Rockefeller, los Harriman, los Mellon, los Morgan, los Du Pont y los europeos Rothschild son muy amigos entre sí. A veces los Rockefeller y los Harriman deciden intercambiar los partidos políticos en los que influyen, dando una sensación de pluripartidismo familiar. Quizá por eso John D. Rockefeller IV es senador del estado de Maryland por el Partido Demócrata y controla el presupuesto para la investigación de laboratorios medicinales. Si las cosas son así, entonces, ¿cómo pudo ocurrir que Bill Clinton llegara a la presidencia estadounidense y demorara ocho años la campaña de Irak? Clinton, el socio del silencio La operación Irán Contras fue probablemente una de las más gigantescas operaciones ilegales encubiertas que se hayan llevado a cabo. Requirió mover entre países enormes cantidades de armas para hacer posible la guerra Irán Irak y el terrorismo en Nicaragua. Movilizó enormes cantidades de dinero pagado por el petróleo iraní para poder adquirir esas armas y a numerosísimos agentes de la CÍA. Corrompió estructuras internas en Israel y Honduras, países que sirvieron de intermediarios para introducir armas en Irán y Nicaragua, respectivamente. Dotó de un presupuesto informal muy importante a la CÍA. Enriqueció a muchos agentes de la misma. Movilizó enormes cantidades de dinero en operaciones ilegales de lavado. Favoreció e impulsó el contrabando de cocaína a Estados Unidos a través de bases en Nicaragua. Y, finalmente, ensució secretamente a Bill Clinton, Clinton era gobernador de Arkansas en el exacto momento en que la CÍA decide "dar una vuelta de tuerca" a la operación Irán Contras. La misma se venía efectuando con un margen de ilegalidad menor hasta que el Congreso norteamericano decidió prohibir el envío de armas a los contras nicaragüenses. La CÍA no sólo habría violado sistemáticamente esa prohibición, sino que además habría decidido sacar provecho económico del envío de armas a los guerrilleros: les solicitó como pago por las armas la posibilidad de que les fuera enviada cocaína vía Nicaragua, dado que la DEA estaba supervisando la costa caribeña. Para que la operación se pudiera llevar a cabo, resultaba necesario encontrar un aeropuerto seguro dentro de Estados Unidos, en el que se pudieran embarcar armas en forma ilegal, y recibir la cocaína. Quedaban desestimados todos los grandes aeropuertos cerca de importantes ciudades. Era necesario encontrar un aeropuerto alejado, en la jurisdicción de "un amigo". Arkansas era el estado ideal por sus características desérticas y no demasiado alejadas de Nicaragua (como sí lo estaban los más desérticos estados del oeste) para realizar estas operaciones ilegales desde varios puntos de vista. Se habría seleccionado, entonces, al aeropuerto de Mena, en el estado de Arkansas, y nada menos que mientras era gobernado por Bill Clinton. De allí que han ido in crescendo las voces que señalan que Bill Clinton no ha sido otra cosa que un secreto colaborador de la CÍA, a punto tal de que el ocupar su puesto habría permitido, entre otras cosas, la no clarificación completa del triste atentado producido en Oklahoma en 1995, cuando casi 200 personas murieron. La élite y la CÍA habrían considerado que Clinton estaba virtualmente "en sus manos" desde mucho antes de ser presidente de la república. Habría que remontarse a los orígenes de la carrera política de Clinton para entender esto de forma más cabal. No tenemos espacio suficiente aquí para ello. Pero diremos, por ejemplo, que Clinton obtuvo una beca Rhodes para estudiar en Oxford gracias al padrinazgo político del senador William Fullbright, Para que se entienda mejor esto, es necesario mencionar que Cedí Rhodes —fundador de las becas Rhodes— donó su fortuna al morir para generar mecanismos a fin de que el imperio británico gobierne al mundo entero, a través de un régimen caracterizado por naciones debilitadas como tales. El mismo Rhodes había colaborado en instalar regímenes racistas en Sudáfrica y Rhodesía, hoy Zimbabwe, que llevaba su nombre. El senador Fullbright, padrino político de Clinton junto a Pamela Churchill Harriman, es el autor de la siguiente frase: "El caso de un gobierno a cargo de la élite es irrefutable... Un gobierno llevado a cabo por la gente es posible, pero altamente improbable", en el Simposio del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de 1963. Ahora estamos en mejores condiciones de entender cuáles son los reales antecedentes de Bill Clinton. De todas maneras, Clinton no resultaba una persona de la misma confianza de la élite que Bush. Se entiende: los Bush venían colaborando con la élite desde hacía varias generaciones y muchas décadas. A cambio conseguían contratos en minúsculas compañías petrolíferas, y participaciones como consejeros en grupos financieros. En contrapartida, claro está, tenían que poner la firma y prestar el nombre cuando, por ejemplo, había que financiar, enviar armas, comerciar o vender materias primas a Hitler. Los "pecadillos" sexuales y las desprolijidades de los Clinton con el tema Whitewater habrían operado, entonces, como meras fachadas para "ajustar los tornillos" del gobierno Clinton y hacerle entender a Bill que, si era necesario, podía haber otro presidente que dejara anticipadamente el poder, como ya lo había hecho Nixon. Billy the Kid Son muchos los actos atroces cometidos durante la administración Clinton que han pasado inadvertidos o fueron "lavados" por los medios de prensa. Narraremos aquí uno de los hechos más significativos, cuya causa real aparece si se investiga sólo un poco. En 1994 se comete en el mundo uno de los peores genocidios de la historia. Entre medio millón y ochocientos mil ruandeses son asesinados por sus propios compatriotas. Los medios de prensa más importantes presentaron el hecho como una mera lucha tribal que adquirió proporciones gigantescas por una especie de "barbarismo" propio de pueblos muy subdesarrollados. En realidad, la historia parece haber sido bastante diferente. En "Censored 2001" (obra que recoge anualmente todas las notas periodísticas censuradas en los principales medios de comunicación norteamericanos) una nota de David Corn menciona textualmente que "Bill Clinton y su administración permitieron el genocidio de 500.000 a 800.000 ruandeses en 1994. En un claro esfuerzo por no asumir la responsabilidad y la vergüenza, la administración de Clinton ha rehusado desempeñar un rol para impedir el genocidio en Ruanda". La nota también menciona que las tropas de paz de la ONU, conducidas por el general canadiense Romeo Dallaire, habían hecho un desesperado pedido a las Naciones Unidas para que enviaran un refuerzo de sólo 3.000 cascos azules para prevenir una matanza a gran escala prácticamente "cantada". Sorpresivamente, Clinton y su embajadora en las Naciones Unidas, Madeleine Albright, no sólo bloquearon la posibilidad de enviar tropas, sino que Albright es citada como que "ponía obstáculos a cada paso". El genocidio, a punta de cuchillo, tuvo lugar ante la propia mirada de los 2.000 soldados que Dallaire conducía en Ruanda, que nada pudieron hacer." () Pocos años más tarde, informaciones de prensa dan cuenta de que por las noches era frecuente ver en una plaza canadiense a un solitario alcoholizado. Su nombre: Romeo Dallaire. No pudo soportar no poder hacer nada frente a la masacre incentivada desde "el mundo civilizado". ¿Cuál fue el uso de tal matanza a gran escala? Ya a Lengi Ngemi lo narra con claridad en su obra Genocide in the Congo (Zaire). Ngemi cuenta que una vez ocurrida la matanza, tanto Ruanda como sus vecinos Uganda y Burundi comenzaron a estar conducidos por una misma tribu: la hutu. Los tres países, gobernados por dirigentes amigos y racialmente afines, produjeron un golpe de Estado en Zaire, ocupando, sus tropas mancomunadas, parte de su territorio. ¿Porqué tanto interés por Zaire, al punto de permitir pasivamente un previo genocidio en Ruanda? Ngemi lo aclara rápidamente: no se trata de otra cosa que las riquezas mineras de Zaire, entre ellas, dos minerales considerados estratégicos para la industria de armamentos de EE.UU.: el manganeso y el cobalto. El primero sirve para que el acero no se quiebre con facilidad, y el segundo es vital en aleaciones que usan hoy los sofisticados armamentos desarrollados por las empresas relacionadas con el Pentágono. Estos minerales, considerados estratégicos juntamente con el cromo y el platino, se dejaron de extraer en el suelo estadounidense en la década del setenta, debido al agotamiento de las canteras norteamericanas. Desde allí en adelante, EE.UU. debe importar estos cuatro minerales estratégicos muy raros de conseguir. ¿Y dónde se encuentran los mayores yacimientos del mundo? Ultraconcentrados en Sudáfrica, Zambia, Zimbabwe y... Zaire. Podemos tener una idea entonces no sólo de por qué se impidió el envío de unos escasos 3.000 "cascos azules" para evitar la matanza en Ruanda, sino de por qué la zona que comprenden estos países es siempre "caliente", con frecuentes guerras y grupos armados terroristas en naciones vecinas como Angola (que además posee petróleo) y Mozambique.

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El fin
Apuntes Y MonografiasporAnónimo1/28/2012

El fin Recabarren, tendido, entreabrió los ojos y vio el oblicuo cielo raso de junco. De la otra pieza le llegaba un rasgueo de guitarra, una suerte de pobrísimo laberinto que se enredaba y desataba infinitamente... Recobró poco a poco la realidad, las cosas cotidianas que ya no cambiaría nunca por otras. Miró sin lástima su gran cuerpo inútil, el poncho de lana ordinaria que le envolvía las piernas. Afuera, más allá de los barrotes de la ventana, se dilataban la llanura y la tarde; había dormido, pero aún quedaba mucha luz en el cielo. Con el brazo izquierdo tanteó, hasta dar con un cencerro de bronce que había al pie del catre. Una o dos veces lo agitó; del otro lado de la puerta seguían llegándole los modestos acordes. El ejecutor era un negro que había aparecido una noche con pretensiones de cantor y que había desafiado a otro forastero a una larga payada de contrapunto. Vencido, seguía frecuentando la pulpería, como a la espera de alguien. Se pasaba las horas con la guitarra, pero no había vuelto a cantar; acaso la derrota lo había amargado. La gente ya se había acostumbrado a ese hombre inofensivo. Recabarren, patrón de la pulpería, no olvidaría ese contrapunto; al día siguiente, al acomodar unos tercios de yerba, se le había muerto bruscamente el lado derecho y había perdido el habla. A fuerza de apiadarnos de las desdichas de los héroes de las novelas concluimos apiadándonos con exceso de las desdichas propias; no así el sufrido Recabarren, que aceptó la parálisis como antes había aceptado el rigor y las soledades de América. Habituado a vivir en el presente, como los animales, ahora miraba el cielo y pensaba que el cerco rojo de la luna era señal de lluvia. Un chico de rasgos aindiados (hijo suyo, tal vez) entreabrió la puerta. Recabarren le preguntó con los ojos si había algún parroquiano. El chico, taciturno, le dijo por señas que no; el negro no contaba. El hombre postrado se quedó solo; su mano izquierda jugó un rato con el cencerro, como si ejerciera un poder. La llanura, bajo el último sol, era casi abstracta, como vista en un sueño. Un punto se agitó en el horizonte y creció hasta ser un jinete que venía, o parecía venir, a la casa. Recabarren vio el chambergo, el largo poncho oscuro, el caballo moro, pero no la cara del hombre, que, por fin, sujetó el galope y vino acercándose al trotecito. A unas doscientas varas dobló. Recabarren no lo vio más, pero lo oyó chistar, apearse, atar el caballo al palenque y entrar con paso firme en la pulpería. Sin alzar los ojos del instrumento, donde parecía buscar algo, el negro dijo con dulzura: -Ya sabía yo, señor, que podía contar con usted. El otro, con voz áspera, replicó: -Y yo con vos, moreno. Una porción de días te hice esperar, pero aquí he venido. Hubo un silencio. Al fin, el negro respondió: -Me estoy acostumbrando a esperar. He esperado siete años. El otro explicó sin apuro: -Más de siete años pasé yo sin ver a mis hijos. Los encontré ese día y no quise mostrarme como un hombre que anda a las puñaladas. -Ya me hice cargo -dijo el negro-. Espero que los dejó con salud. El forastero, que se había sentado en el mostrador, se rió de buena gana. Pidió una caña y la paladeó sin concluirla. -Les di buenos consejos -declaró-, que nunca están de más y no cuestan nada. Les dije, entre otras cosas, que el hombre no debe derramar la sangre del hombre. Un lento acorde precedió la respuesta del negro: -Hizo bien. Así no se parecerán a nosotros. -Por lo menos a mí -dijo el forastero y añadió como si pensara en voz alta-: Mi destino ha querido que yo matara y ahora, otra vez, me pone el cuchillo en la mano. El negro, como si no lo oyera, observó: -Con el otoño se van acortando los días. -Con la luz que queda me basta -replicó el otro, poniéndose de pie. Se cuadró ante el negro y le dijo como cansado: -Deja en paz la guitarra, que hoy te espera otra clase de contrapunto. Los dos se encaminaron a la puerta. El negro, al salir, murmuró: -Tal vez en éste me vaya tan mal como en el primero. El otro contestó con seriedad: -En el primero no te fue mal. Lo que pasó es que andabas ganoso de llegar al segundo. Se alejaron un trecho de las casas, caminando a la par. Un lugar de la llanura era igual a otro y la luna resplandecía. De pronto se miraron, se detuvieron y el forastero se quitó las espuelas. Ya estaban con el poncho en el antebrazo, cuando el negro dijo: -Una cosa quiero pedirle antes que nos trabemos. Que en este encuentro ponga todo su coraje y toda su maña, como en aquel otro de hace siete años, cuando mató a mi hermano. Acaso por primera vez en su diálogo, Martín Fierro oyó el odio. Su sangre lo sintió como un acicate. Se entreveraron y el acero filoso rayó y marcó la cara del negro. Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música... Desde su catre, Recabarren vio el fin. Una embestida y el negro reculó, perdió pie, amagó un hachazo a la cara y se tendió en una puñalada profunda, que penetró en el vientre. Después vino otra que el pulpero no alcanzó a precisar y Fierro no se levantó. Inmóvil, el negro parecía vigilar su agonía laboriosa. Limpió el facón ensangrentado en el pasto y volvió a las casas con lentitud, sin mirar para atrás. Cumplida su tarea de justiciero, ahora era nadie. Mejor dicho era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre. Jorge Luis Borges

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Entre Babel y la tierra prometida
InfoporAnónimo1/27/2012

La inmigración en el proyecto argentino Desde los orígenes de la nación independiente argentina se plantea el interés de que se traigan “sabios y artistas” de todos los países, como le pide Mariano Moreno a Manuel Aniceto Padilla en las instrucciones del 9 setiembre de 1810 y reitera después Rivadavia con la ley de enfiteusis y la instalación de la primera colonia de inmigrantes en San Pedro en 1825. Sin embargo, es con la Constitución de 1853 que la política inmigratoria adquiere una verdadera dimensión nacional. La necesidad de aumentar la población argentina se proclamó en el Preámbulo y se consagró explícitamente en el Artículo 25.: El gobierno federal fomentará la inmigración europea y no podrá restringir, limitar, ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir las ciencias y las artes. Apenas sancionada la constitución de 1853, llegan a la Argentina los primeros inmigrantes. El proceso se acelera en los años sucesivos, al punto de que en menos de veinte años (entre 1889 y 1909) la población de Buenos Aires se duplicó. En cinco años (1886-1890) entraron a la Argentina 591.383 inmigrantes. En 1895 un 34% de la población total estaba constituida por extranjeros, concentrados en su mayoría en la capital y en las ciudades del litoral. Entre 1901 y 1910 llegan a la Argentina 1.120.200 inmigrantes, siendo l906 el año record con 302.200. Las nacionalidades de origen son muy diversas. El mito babilonico Con la inmigración masiva, la actitud de los dirigentes cambia. Tanto Sarmiento como Alberdi no tardaron en comprobar que los inmigrantes que llegaban a la Argentina no eran los calificados e idealizados trabajadores que se esperaba. No todos eran alfabetizados industriosos y la mayoría provenía de las regiones más pobres del sur de Europa. Por otra parte, entre la enorme masa inmigratoria- como señala Gladys S.Onega - “llegan líderes obreros expulsados de sus países por cuestiones sociales y obreros entrenados en la lucha de clases.” Con la emigración irrumpen ideas nuevas (socialismo y anarquismo) y reivindicaciones sociales derrotadas en Europa que se reiteran esperanzadamente en América. La inmigración proyectada no tiene nada que ver con la realidad a la que deben hacer frente los dirigentes políticos. El inmigrante deja de ser una esperanza, para ser una amenaza. Poblar se convierte en sinónimo de “corromper“. Alberdi ironiza: "Gobernar es poblar...pero cuando se le puebla con inmigrantes laboriosos, honestos, inteligentes y civilizados; es decir, educados. Pero poblar es apestar, corromper, embrutecer, empobrecer el suelo más rico y más salubre, cuando se lo puebla con inmigraciones de la Europa más atrasada y corrompida. No todo lo que es europeo es civilizado. Europa abriga “millares de salvajes y bribones de peor tipo que los peores indígenas de América.“ Las Pampas - en resumen - están en París; la Patagonia en Londres. Alberdi entiende que la inmigración que educa y civiliza no es espontánea en los países nuevos y que debe ser, por lo tanto, elegida. “La población civilizada y libre no emigra espontáneamente sino a países libres y civilizados, ricos y seguros.” En forma más radical editorializa en 1887: "Lo más atrasado de Europa, los campesinos y gente ligera de las ciudades, es lo primero que emigra. Véalo en el desembarcadero..." Para Alberdi la conclusión es obvia: “Nadie que vale algo emigra para empeorar su condición”. Por otra parte, a causa de los latifundios y pese a la ley de enfiteusis, los inmigrantes se quedan en su gran mayoría en las grandes ciudades como Buenos Aires, Santa Fe y Rosario. En otros casos, simplemente decepcionados por las dificultades de implantación en el campo, abandonan la agricultura y se instalan en los suburbios urbanos, provocando la reacción de Alberdi: “El arte de poblar no es poblar lo que está poblado“, sino “lo que está desierto.” Los temas de la ciudad como amalgama étnica son abordados por autores como Héctor Pedro Blomberg en "El mito civilizador cede rápidamente al mito babilónico". La ciudad de Buenos Aires son “las puertas de Babel” que novelará años después Héctor Pedro Blomberg. La desordenada realidad ciudadana, deroga el proyecto utópico. Como titula significativamente Mateo Booz una de sus novelas: La ciudad cambió de voz. El inmigrante sigue siendo extranjero, no hay “transustanciación” - lo que hoy llamaríamos transculturación -pues “cada uno queda lo que fue”. Esta realidad inesperada provoca reacciones encontradas y, en cierto modo, complementarias. - Por un lado, se idealiza el pasado americano que ya no existe, especie de Edad de Oro de un mundo gauchesco al que se le otorgan retroactivamente las virtudes que se le habían negado en su tiempo. - Por el otro, se rechaza en forma xenófoba, cuando no racista, la vasta masa inmigratoria extranjera que ha llegado al país. Si la primera se traduce en una literatura que ensalza hasta llegar al estereotipo las virtudes de un gaucho legendario y de la cual Martín Fierro de José Hernández es su ejemplo paradigmático, la segunda noveliza los males de la inmigración en las obras de Eugenio Cambaceres y en La Bolsa de Julián Martel. El italiano cuando no es perezoso, es punga como en Pot-pourri. En la sangre (1897) Cambaceres va aún más lejos. Genaro es argentino, pero como hijo de inmigrante italiano prolonga en su herencia biológica, psicológica y cultural, las taras y la amoralidad de sus padres. El discurso xenófobo y tradicionalista Las virtudes originales que se adjudicaban al inmigrante se han transformado en su opuesto. Atraso y brutalidad, avaricia e ignorancia, sustituyen al esperanzado papel civilizador europeo. El extranjero -afirma Martel- ha contagiado un culpable egoísmo importado “¡A nosotros, los argentinos!”. La reacción es, incluso, violenta como refleja Juan Antonio Argerich en Inocentes o culpables (1884): "En mi obra me opongo franca y decididamente a la inmigración inferior europea, que reputo desastrosa para los destinos a que legítimamente puede y debe aspirar la República Argentina." Influido por el naturalismo de Zola, Argerich afirma haber estudiado “una familia de inmigrantes italianos”. Su protagonista, el fondero Giuseppe Dagiore, aparece como un avaro que piensa en “mucho dinero, dinero y nada más”, porque “su hambre de oro no expresaba ningún deseo, era la animalidad descarnada del avaro”. Las descripciones lombrosianas sobre Dagiore se acumulan: “raza cretina de la avaricia por la avaricia“, “frente pequeña y deprimida”, “pecho ancho y exuberante de vegetación cerdosa” , “sonrisa de bestia” en una trama que incluye brutalidad, locura, degeneración, alcoholismo, adulterio, suicidios y muertes. Esta pretendida “condición inferior” del inmigrante se transmite a los descendientes. “De padres mal conformados y de frente deprimida”, no puede surgir “una generación inteligente y apta para la libertad”, asegura Argerich. Por lo tanto, el hijo de inmigrante, engendrado en una noche de borrachera por un hombre avaricioso y cansado de la dura faena del día, tendrá su cerebro endeble, carecerá de inteligencia, será víctima de la sífilis y terminará en el suicidio. La xenofobia ante-italiana se reitera en Charlo Lanza (1890) de Eduardo Gutiérrez, donde se cuenta la vida de un aventurero que ha realizado su sueño de emigrar a América: “¡ El en América, realizando su sueño dorado de inmensas riquezas!”. Aquella imaginación febril y activa se trazaba los mayores planes de riquezas, los negocios más fabulosos y enredados, cuyo resultado era siempre una fortuna inmensa y una posición respetable y fabulosa. Al darse cuenta que no es verdad que “no había más que venir a América y recoger las onzas de oro que andaban tiradas por las calle”, Carlo Lanza se dedica a estafar a sus compatriotas y llega a acumular una fortuna. La novela se convierte en testimonio de la “falacia del espejismo de riquezas y prosperidad de América en los años 80”. En Lanza, el gran banquero (1890), el mismo Gutiérrez narra el retorno triunfante de Lanza a Italia, pero lo hace para derrotarlo progresivamente en su propio medio. En Italia, Lanza pierde todo lo que ha ganado en América, parábola de tristes referentes. El discurso nacionalista que refleja la narrativa de la época se apoya en el tradicionalismo todavía imperante en las campañas del interior del país, “donde están refugiadas las viejas pautas patriarcales deseables en el presente”, como escribe nostálgicamente Miguel Cané, alarmado por “la desaparición de los viejos y sólidos hogares” y por el hecho de que “los sirvientes inmigrantes son ladrones y se visten como “nosotros mismos”. Las virtudes del pasado encarnan una generosidad que la riqueza avaramente acumulada por los inmigrantes ha desterrado. Por su parte, Miguel Cané (padre) cuando viaja a Italia resalta la pobreza y la presencia de mendigos y pordioseros en Civitavecchia: “Se diría un enjambre de hormigas esparcido sobre el territorio romano”. Si Lucio Vicente López se lamenta en La gran aldea que “el aristocrático comercio al menudeo de la colonia” ha cedido a “las tiendas europeas de hoy, híbridas y raquíticas, sin carácter local”, Francisco Grandmontagne explica en Los inmigrantes prósperos como “los inmigrantes que llegaban a la Argentina sin más bienes de fortuna que los caminos y las estrellas, se tornan al poco tiempo altivos y soberbios”, es decir como pasan de “proletarios a propietarios”, lo que considera parte de “la grandeza de América”: poder dar soberbia a los que jamás pudieron tenerla en Europa. Las reacciones políticas no tardan en llegar. En 1903 se sanciona la Ley de Residencia en la que se subraya “el peligro de ciertos elementos exóticos”, incorporados a la población y “amparados ilimitadamente por las leyes vigentes relativas al extranjero”, por lo que se hace necesario “excluir del territorio nacional a los extranjeros que sólo traen a él propósitos de perturbación o conmoción social”. La ley se completa en 1910 con la Ley de Defensa social, textos que parecen dar una tardía razón a Miguelín, personaje de La Bolsa, cuando exclama: "Todo lo que no tiene cabida en el viejo mundo, viene a guarecerse y medrar entre nosotros. El gobierno debería ocuparse de seleccionar." No faltan en esta narrativa los irónicos comentarios sobre los menospreciativos señoritos porteños, ociosos y aristocratizantes, que critican la invasión de gringos, bachichas y gallegos y la irrupción en la sociedad de “apellidos que están oliendo a cebolla o a liencillo”, como escribe Fray Mocho en sus Cuentos. La antinomia inmigrante/criollo se polariza al punto de que Silverio Dominguez, “Ceferino de la Calle”, titula una de sus novelas Palomas y gavilanes (1886), la historia de un par de emigrantes de origen italiano -los gavilanes- seduciendo por interés económico a inocentes criollas -“las palomas”. Sin embargo, Carlos María Ocantos reconoce en Promisión (1897) la capacidad de trabajo y el tesón de quienes, si bien buscan un fácil El Dorado, lo encuentran sólo a través de la perseverancia y el esfuerzo sacrificado. Por ello, exclama: ¡Qué país! ¡Qué país!. Aquí todos comen y respiran al aire libre y van medrando y éste se hace propietario, el otro pobre bracero en su aldea, se convierte en señor de coche y palco... Virtudes del inmigrante y literatura popular Al mismo tiempo, la literatura popular describe con simpatía las virtudes del inmigrante en un tono entre costumbrista y realista. Comidas sencillas y cantos alegres, el pintoresco griterío de “conventillos” y barrios modestos, el sentido de la familia, la capacidad de adaptación y de trabajo, pasan a ser los nuevos tópicos de una identidad argentina que integra a su tipología los frutos de la inmigración masiva. El lenguaje refleja esta carga ambivalente de afecto conmiserativo, menosprecio o celos, según las circunstancias, con que se bautiza al inmigrante: “gallego”, “ruso”, “judío”, “gringo” o “bachicha” para el italiano. En ese momento, se va comprendiendo la inevitable convivencia social entre criollos y gringos, entre “paisanaje y gringaje”, como representa pocos años después Roberto J.Payró en El casamiento de Laucha, la historia de la pobre inmigrante italiana Carolina burlada por un criollo. El mundo de Payró, especialmente en Pago Chico refleja la compleja composición étnica de la Argentina, representado arquetípicamente en un pequeño pueblo donde abundan los italianos (la “Sapateria espacio de Bebida”, el Café Cármine, el Doctor Fillipini) y los “bolicheros” y repartidores gallegos. Con realismo crudo -y sin dejar lugar a la ilusión del destino americano- en el relato “Inmigrantes a bordo” el mismo Payró narra la forma en que viajaban los emigrantes: Mi pasaje de tercera me dio un sitio entre cuatrocientas cincuenta pobres diablos como yo, que llenan el entrepuente convirtiéndolo en una especie de plaza de aldea en día de mercado, pero sin aire, ni luz, ni alegría. Está rebosando de hombres, mujeres, niños, en revuelta confusión, que hablan todos los idiomas, exhalan todos los olores, visten todos los harapos...No te puedes imaginar lo que una persona medianamente educada, por mucho que sea la amplitud de su espíritu, padece en lo físico y lo moral durante uno de estos viajes dolorosos y deprimentes. El mito de la tierra prometida Detrás de la narrativa de contenido realista y social, cuando no pintoresco o costumbrista, se va delineando, sin embargo, el mito de la Tierra Prometida americana. Gracias a la intensidad de su proyección puede comprenderse la asimilación, integración y transculturación cultural operada en la sociedad argentina. El mito es movilizador en el origen de la decisión de emigrar y creador de una tensión utópica positiva en el proceso de fundación del nuevo territorio. En efecto, el mito permite que la vida apretujada y miserable de los inmigrantes en el barco que los transporta a América -en la novela Pasajeros de tercera de Juan Francisco Caldiz- se alimente de la esperanza de la llegada a la Tierra Prometida. Verdadero “conventillo flotante”, la travesía hecha de hacinamiento y escasez, se soporta gracias a la intensidad del anhelo proyectado en el Nuevo Mundo. El mito permite igualmente que “el gallego ascienda a banquero”, como novela Francisco Grandmontagne en Teodoro Foronda (1896) una obra que traza el recorrido social de un inmigrante español, pautado por el esfuerzo, las dificultades y el triunfo económico. Subtitulada “Evoluciones de la sociedad argentina” y situada en 1866, esta novela documenta -como otras del género- la inserción de la inmigración en el período constitutivo de la nacionalidad. Teodoro Foronda empieza su fortuna a través del trabajo tenaz y empeñado en un gran almacén, donde se amontonan objetos de toda índole (de zapatos a ferretería, pasando por pan y artículos de construcción), llamado alusivamente La Babilonia. Del mismo modo, pero esta vez alrededor de un inmigrante italiano, Adolfo Saldías narra en Bianchetto, la patria del trabajo las vicisitudes de los viajes en barco entre Italia y América: hacinamiento, “confusión brutal” de sexos y edades, “desaseo y miasmas”, comidas “en el suelo”. Pero la esperanza americana hace soportable el viaje y todo se transforma en ilusión en el momento del desembarco. Más explicitado, el mito reaparece con sus bíblicas connotaciones en Los gauchos judíos de Alberto Gerchunoff. Si Israel, “Canaán”, fue la tierra prometida que salvó al pueblo judío de las persecuciones del Faraón de Egipto, América -Nueva Jerusalén aludida en muchos de los textos de la emigración- anuncia un nuevo Génesis para la humanidad perseguida. La constante del mito de la Tierra Prometida está presente directa o indirectamente en la narrativa del tema de la inmigración del 80, pero el reflejo de la complejidad de la realidad, más allá de toda simplificación antinómica, aparece particularmente realzado en algunas novelas del siglo XX Puerto América (1942) de Luis María Albamonte y de Hacer la América (1984) de Pedro Orgambide. El brío de la juventud americana En Puerto América (1942) de Luis María Albamonte, se narra la historia de Luigi Pietra, emigrante italiano que decide un día: ¡Dejar la casa hecha piedra sobre piedra por los abuelos de mis abuelos. Dejar mis hermanas, mi padre, mi madre. Dejarlos en la puerta del chiquero, en las callecitas miserables, miserables para toda la eternidad. Dejarlos prisioneros de esa vida oscura y pobre para siempre, mientras yo....! Las raíces de “cinco mil años” que lo adhieren al “suelo adorable” son rotas “de un zarpazo”. Se trata de “hacer la América” y para ello hay que emigrar a las antípodas (“¡Decir que ahí debajo hay otro mundo!”). En su decisión de emigrar la fuerza proviene de la proyección mítica del nuevo territorio: -¡América! ¡Si usted supiera cómo se sueña en mi aldea con partir!.......Mis paisanos sólo viven para salir un día.... aunque se mueran en el mismo lugar en que nacieron Aunque se proponga volver después de “hacer la América”, Luigi, como buena parte de los inmigrantes termina siendo “constructor de América”. Si se puede hablar de una Tierra Prometida de sustrato bíblico en la obra de Luis María Albamonte, debe también hacerse referencia a una Jauja, suelo pródigo y abundante, propiciando el mínimo esfuerzo, permitiendo imaginar que es posible “hacer la América” sin mayores dificultades, todo ello asegurado por la “juventud” del Nuevo Mundo. La representación de América es la de “una tierra grande, muy grande”, especie de Jauja donde se “arrojan los cigarrillos por la mitad”, la gente “está aburrida de comer carne” y donde “cualquiera tiene varios trajes nuevos”. En resumen: “la vida comenzará el día que lleguemos a América....”. Sin embargo al llegar a Buenos Aires no tarda en comprender que “hay que luchar”, “trabajar como burros”, “sufrir”, porque : Es mentira que aquí se encuentre la plata en la calle y que no hay más que salir con palas a recogerla. Se descubre, no sin asombro, que el reino de los “elegidos”, de los que realmente “hacen la América” es de unos pocos. Son muchos los que no hacen la América y que saben que no la harán más, conforme a “un sentido misterioso que nadie conoce”. Un modo de salvarse es la de instalar un restaurante de comidas italianas. Curiosamente, a través de la cocina, pueden conciliarse el Paraíso perdido y la Tierra Prometida: -Y, usted sabe. Un restaurante al “uso nostro” es un pedazo de Italia aquí. Los italianos necesitamos de aquello. El vino, las salsas, las pastas, los quesos de pecora, los higos trenzados. ¿Me comprende?. -¡Sí, es transportar el terruño a través del océano!. La metáfora se amplía. Cuando la cantina se edifica, “era América que crecía”. El restaurante es “América en marcha”, porque “América es otra gran cantina que da de comer a todos”. La cantina es la América de él. Por esta razón, la bautiza con el nombre de Puerto América, símbolo que Albamonte proyecta en el título de la novela. Como en otras novelas del género, es la descendencia “criolla” la que procura el arraigo definitivo. Cuando Luigi tiene un hijo, se descubre sorprendido como “hasta el presente ha vivido sin echar raíces conscientes en América” y reconoce que “América ha hecho a mi hijo”. A partir de ese momento “todo lo que piensa es para América”. Como sugiere Germán García en un trabajo crítico sobre el tema: Queriendo “hacer la América”, estos inmigrantes, laboriosos como las abejas, tenaces, ahorrativos endurecidos consigo mismos, pueden ser en realidad los constructores de América. En efecto, Luigi, ya convertido en Luis: Siente el súbito deseo de dejarse caer, lejos, en una campiña solitaria, y estirado con los brazos abiertos, la espalda en la tierra grávida y perfumada, dormir profundamente. En esta comunión con la tierra y el cielo, Albamonte vincula la integración de Luigi en el suelo de su patria de adopción, con el final del periplo iniciático de Raucho de Ricardo Güiraldes, episodio que parodiará Persio, protagonista de Los premios de Julio Cortáza: acostarse en la pampa bajo un cielo estrellado con los brazos en cruz “sobre su tierra de siempre.” Y el mito continúa El mito de la Tierra Prometida no termina con la esperanzada integración pregonada por Albamonte y reaparece tenazmente en otras novelas sobre el tema de la inmigración, rastreo temático que llega hasta hoy en día. Algunos títulos son representativos. En Hacer la América. Autobiografía de un inmigrante español en la Argentina de J.F. Marsal, se reitera el tópico de Buenos Aires como “meta” de la inmigración y “punto de partida” de la fortuna americana. En Cuerpo a cuerpo (1979) de David Viñas, las referencias a los mitos constitutivos de la nacionalidad forjados a través de la condición “babilónica” de Buenos Aires, constituyen el eje de una obra compleja y sugerente. Del mismo modo que en Nada que perder de Andrés Rivera y en El frutero de los ojos radiantes (1984) de Nicolás Carullo, reaparece la constante de Argentina como Tierra Prometida. En la documentada saga Santo Oficio de la memoria (1991-1997), Mempo Giardinelli reconstruye la historia familiar de los Domeniconelle a través de los fragmentos de la memoria individual y colectiva que va conformando el tejido social en el cual puede reconocerse finalmente la Argentina. Su esfuerzo, en la medida en que rastrea una copiosa documentación, es el más ambicioso que se ha realizado en la narrativa para reflejar en un vasto fresco colectivo la compleja sociedad de un país, donde el componente aluvional inmigratorio no desdibuja, sino que, por el contrario, enriquece culturalmente el país y le otorga su más genuina identidad. Por ello es, tal vez, la novela que mejor serviría para un estudio detallado de la relación entre “memoria e historia”. Dejamos abierta la sugerencia a otros posibles investigaciones futuras. En Hacer la América (1984), Pedro Orgambide abre el abanico de la integración socio-cultural a otros orígenes inmigratorios. A través del rastreo de la vida de sus cuatro abuelos, cuyas raíces italianas, españolas, criollas y judías de origen ruso, sintetizan la nación argentina contemporánea, Orgambide propone el calidoscopio de sueños, esperanzas, frustraciones y pequeñas traiciones y miserias cotidianas en que el mito se ensalza y degrada. En esta “saga” familiar se ficcionalizan las sucesivas etapas del proyecto de integración nacional, desde la apertura inicial a la Ley de Residencia y de las diversas culturas del origen hasta la síntesis de los cuatro apellidos paterno y materno en una sola persona. “El oro flota en el aire”, se dice alborozado el inmigrante italiano Enzo Bertotti al desembarcar en Buenos Aires en la primera página de la novela. “Hay que extender la mano y agarrarlo” (p.7), se repite, convencido de que la Tierra Prometida es, antes que nada, la Jauja de los sueños de los hambrientos campesinos europeos. Pero si otros inmigrantes no lo ven o sospechan que “el oro huye en el viento del sur”, porque “es una nube de luciérnagas”, todos se convencen de que “hacer la América” supone, sobre todo, trabajar duramente en ese país situado en “el culo del mundo”. Pero si el judío David Burtfichtz llega buscando también un porvenir -“una patria, quizá”- el gallego Manuel Londeiro comprende rápidamente que el trabajo solo no basta. Es necesario cambiar la sociedad que tolera la explotación del hombre por el hombre. Y para ello hay que empezar por enfrentarse al cerrado nacionalismo xenófobo de quienes afirman: “Si yo fuera Presidente, los echaba a todos del país”, “Por algo los largaron de sus patrias”, o el temido: “Yo les metía bala.... Pa que aprendan”, porque: Todos ustedes son iguales, todos la misma mierda. Vienen a matarse el hambre a la Argentina y después hacen líos, se portan como delincuentes. Así agradecen, puros maulas, nada más que basura. Sin embargo, para intentar cambiar la sociedad no se puede “trasladar mecánicamente la experiencia de Europa”. Al “gran universo plebeyo”, donde se amalgaman indios, gauchos e inmigrantes, le falta la palabra y saber qué hacer con ella. Porque, en realidad, “cada uno hace la América como quiere o como puede”, porque “cada uno sueña lo que puede” Unos trabajan con “obstinación”-como el italiano Enzo- porque sienten que el oro sigue estando “en el aire”, otros luchan para encontrar la palabra justa y utilizarla adecuadamente -como hace Londeiro- aunque reciba insultos y golpes, otros -como los Burtfichtz- reproducen en el barrio porteño en que viven la atmósfera y las costumbres del ghetto de Rusia y Polonia. Pero todos -como canta el payador “el negro Sabino”: Argentinos, italianos gallegos, turcos, judíos, hacen bien juntos el nido porque todos son hermanos

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El problema del petroleo
El problema del petroleo
InfoporAnónimo12/21/2011

EL PROBLEMA DEL PETRÓLEOEl mundo se divide en tres categorías de personas: un pequeñísimo número que hace producir los acontecimientos; un grupo un poco más importante que vigila su ejecución y asiste a su cumplimiento, y, en fin, una vasta mayoría que jamás sabrá lo que en realidad ha acontecido.Nicholas Murray Butler.Miembro del Council on Foreign Relations.El petróleo no es precisamente un tema cuyo análisis despierte la pasión de multitudes. Generalmente, se entiende que es un tema para especialistas, demasiado técnico, con aristas muy económicas. Por esta causa, la relativamente poca cantidad de material bibliográfico que surge acerca del mercado energético mundial suele ser desechada aun por el público más ávido de información, debido a la aridez del tema. Quizá, cuando concluya este capítulo, comience a ser muy diferente la visión del lector en esta materia.Una cosa de la que no tomamos adecuada conciencia es que la vida entera podría ser analizada desde un punto de vista de transformación de la energía. Cuando comemos, o nos vestimos, o desarrollamos cualquier actividad diaria, no estamos haciendo otra cosa que procesar energía. Cuando, por ejemplo, saboreamos un plato de pastas, lo que estamos comiendo, y por lo tanto lo que refleja su valor monetario, no es otra cosa que la semilla de trigo, más el trabajo utilizado en todas las etapas de producción, más el gasoil que se usó para cultivar los campos, más el petróleo que se empleó para trasladar la semilla a la industria molinera, más el combustible utilizado para transformar eso en harina, más la cantidad de energía, mayoritariamente concentrada en hidrocarburos, destinada a los procesos de packaging, marketing, distribución mayorista y minorista. O sea, el componente energético, en forma de hidrocarburos, es un factor muy relevante dentro del costo total del producto. Si a su vez tenemos en cuenta que los salarios abonados por el trabajo se gastan también en consumo de energía, debemos concluir —y no es sólo una paradoja— que la energía mueve al mundo. Similar razonamiento podríamos hacer sí analizáramos, por ejemplo, la salsa de ese plato de pastas —sin importar qué elementos estén en ella—, el vino, la gaseosa o el agua mineral que estemos consumiendo. La vida es imposible sin energía; la vida urbana se transformaría rápidamente en caótica si hubiera un corte brusco sin rápido restablecimiento de los flujos energéticos. Baste recordar el caos que a veces produce un mero apagón transitorio para tener en cuenta la real dimensión de este tema en caso de que una teórica escasez en la fuente del mercado energético pudiera impedir, entre otras cosas, que los alimentos entren a las ciudades.Hay otra manera de ver este mismo tema: el sistema de precios y salarios de toda sociedad, lo cual implica en síntesis el nivel de bienestar que podemos alcanzar cada uno de nosotros, gira en torno a lo barata o cara, escasa o abundante, que sea la energía que interviene en los procesos productivos. Si volvemos al ejemplo del plato de pastas, éste resultará tanto más caro cuantas más dosis de unidades de energía requiera su elaboración, y cuanto más escasa y cara sea esa energía.Ahora puede quedar claro, entonces, que al hablar de energía no nos referimos a un mercado más o a un bien común y corriente, fácilmente sustituible por otro, sino que hablamos de supervivencia. Si muchas veces no nos ponemos a pensar en estas cuestiones es porque, salvo en contadas ocasiones, no hemos padecido graves problemas para hacernos de la energía necesaria para vivir y consumir los bienes que deseamos. Queda claro, entonces, que no da lo mismo que las fuentes energéticas estén basadas en recursos renovables o no renovables. Los recursos no renovables están destinados a agotarse y, si no dan lugar con el paso del tiempo a otro tipo de recursos que los suplanten, puede comenzar un proceso que no hemos vivido nunca en nuestras vidas: una lucha mucho más dura por la supervivencia. Jeremy Rifkin menciona muy bien en su obra La economía del hidrógeno que las civilizaciones que no tratan en forma cuidadosa las fuentes y cantidades de energía disponible se extinguen. Si hablamos en términos de cultura, extinguirse implica una más rápida o más lenta muerte masiva.La inteligencia del hombre ha sido capaz de generar asombros científicos incomparables: se ha llegado a la fórmula y la posible manipulación del genoma humano, hace más de tres décadas se llegó a la Luna, nos podemos comunicar en forma instantánea con alguien en otra parte del planeta prácticamente sin costo, y se puede dar la vuelta al mundo en horas cuando hasta hace un par de siglos demandaba meses. A pesar de todo este enorme progreso, la energía con la cual nos movemos, y movemos todos los bienes, es básicamente la misma que se usaba hace un siglo y medio, es un recurso no renovable, escaso, contaminante y que ha ocasionado terribles guerras, varias de ellas recientes.¿No ha sido el hombre capaz de crear un sustituto? Dos grandes firmas automotrices están haciendo ensayos preliminares para que el combustible de sus automóviles sea el hidrógeno. De todas maneras, se trata de algo aún muy incierto en el tiempo y con escasa o nula programación estatal en la materia. O sea, no hay planes gubernamentales importantes para fomentar que el petróleo sea reemplazado por un recurso energético renovable. A mediados del 2003, tras la guerra con Irak , George W. Bush continúa dilatando la decisión acerca de la licitación entre universidades norteamericanas para estudiar en forma hipotética cómo desarrollar la tecnología del hidrógeno. Por lo tanto, si han sido creados sustitutos de los hidrocarburos fósiles, con buenos resultados, permanecen en el anonimato. No es nada improbable que los enormes intereses que hay detrás del oligopolio mundial petrolero hayan provocado su silenciamiento. Cuando hablamos de monopolio u oligopolio mundial petrolero debemos referirnos ineludiblemente a las empresas derivadas de la antigua Standard Oil, compañía creada luego de la guerra civil norteamericana por el ya mencionado John D. Rockefeller I.Haciendo un poco de historiaRockefeller, en muy poco tiempo, se transformó en un tácito monopolista de la industria petrolera norteamericana. Llegó a concentrar en sus manos el 95% de la exploración, explotación, distribución y venta minorista de gasolina en EE.UU. Siempre pensó que el negocio petrolero debía estar integrado en forma vertical, o sea, una misma firma debe controlar todas las etapas de producción. Y que la clave del negocio en sí mismo era tener bajo su órbita el proceso de distribución, por lo que llegó a obtener un acuerdo con importantes descuentos con los ferrocarriles que controlaba JP Morgan, acuerdo que resultó a la postre ruinoso para todos sus competidores, a los que uno a uno fue desplazando del mercado, muchas veces mediante la aplicación de métodos semicompulsivos o compulsivos. Ese accionar empresarial, carente de preceptos morales, o de códigos, era común en la decena de empresarios que comenzó a controlar la economía norteamericana tras la muerte de Abraham Lincoln. Se trataba de empresarios profundamente odiados por la población en su conjunto, por lo que ya en aquella época fueron bautizados The Robber Barons (Los Barones Ladrones), expresión que quedó a través de los tiempos, y con la cual aún hoy muchos los recuerdan, a pesar de la acción de una cantidad de biógrafos a sueldo que, con el transcurso de las décadas, la falta de conocimientos reales de historia del pueblo norteamericano y el paso de las generaciones, ahora intentan mostrar un pasado mucho más rosa. Por ejemplo, en su voluminosa biografía de John D. Rockefeller I, el historiador oficial con que hoy cuenta la élite norteamericana, Ron Chernow, titula la biografía de John D. Rockefeller I con el nombre de Titán, y lo representa como un personaje ambivalente. En cuanto a biografías, es necesario mencionar que aquellas que citaban con más detalle algunos de los actos de crueldad y barbarie atribuidos al clan han desaparecido casi por completo del mercado bibliográfico, al punto que han caído en el olvido episodios tales como la masacre de Ludlow, cuando gente propia de Rockefeller en 1913 mató a mujeres y niños por plegarse a una huelga de la Colorado Oiland Fuel, empresa propiedad de esa familia. Incluso las recientes biografías para televisión que realizaron tanto History Channel como PBS muestran a Rockefeller, el primer billonario del mundo, casi como un altruista, un poeta, cuando el saber popular recuerda que sus asesores le recomendaban darle algunas monedas a los niños pobres cuando había fotógrafos cerca, lo que no se le ocurría al propio empresario, cuya máxima ambición en la vida, además de juntar dinero y poder, fue llegar a cumplir 100 años, de lo que estuvo muy cerca, al morir en 1937 a los 98 años de edad.El odio popular a los Robber Barons era en aquellas épocas enorme. Se trataba cada vez más de una casta monopolista en sus diferentes actividades, de un verdadero equipo que se ayudaba solidariamente entre sí, cuyos vástagos se casaban entre sí a fin de que no se diseminaran las fortunas familiares. Si bien un siglo antes Adam Smith había comenzado a idear la tesis del individualismo como base de la competencia perfecta, quienes detentaban el poder económico en Estados Unidos a fines del siglo XIX constituían en realidad una verdadera corporación. Tan corporativo y concentrado era el poder económico que en 1890 el gobierno norteamericano se vio en la obligación de dictar la llamada "Ley Sherman", legislación antitrust, que tardó 21 años en ser aplicada para el caso del petróleo. Recién en 1911 se ordena la división de la Standard Oil, que pasa así a fracturarse en una serie de empresas más pequeñas estaduales, pero que siguieron durante muchísimo tiempo constituyendo un monopolio en las sombras debido a una conjunción de factores. En primer lugar, el clan Rockefeller recibió un porcentaje de acciones de cada una; en segundo lugar, las particulares condiciones de la Bolsa norteamericana, donde el capital accionario está singularmente atomizado, hacen que con una pequeña fracción del total de las acciones se pueda controlar toda la empresa, sus políticas comerciales y financieras, y hasta el nombramiento de los directores. Los propios bancos relacionados desde fines del siglo XIX con el clan Rockefeller facilitaron que la desmonopolización haya sido sólo un intento vano: una ley presuntamente cumplida, tras la cual hay un monopolio en las sombras. Este proceso se agudiza cuando comienza a proliferar una inmensa gama de fondos de pensión e inversión, en los que la población norteamericana coloca sus ahorros y los fondos para su jubilación. Estas entidades, muy relacionadas con los bancos, han invertido ingentes cantidades de fondos en comprar aún más acciones de estas empresas. Como estos fondos de inversión y pensión en muchos casos son propiedad de los bancos de la élite norteamericana, o están relacionados con ellos, ésta ha encontrado una "pócima mágica" no sólo para seguir controlando lo que antes eran monopolios dirigidos de manera unipersonal sino para ejercer su dominio sobre muchos otros sectores a los que no hubiera podido acceder si no se hubiera dado esta singular forma de estructura financiera que existe aún hoy en WallStreet. Poseyendo el 5 o 10% de una empresa, y administrando otra parte, aun cuando no sea de fondos propios sino con los ahorros de la gente invertidos en bancos y fondos de pensión e inversión, se puede controlar totalmente un mercado tan estratégico como el energético.El caso del clan Rockefeller es quizás el principal emblema, pero no el único. Durante buena parte del siglo XX, el monopolio petrolero anglonorteamericano fue rebautizado como "The Seven Sisters" (Las Siete Hermanas). Pero el proceso de gran concentración del capital vivido en la década del 90 ha hecho que se dejaran de guardar las apariencias y las empresas petroleras volvieran a fusionarse. De seguir a este ritmo, ya poco faltaría para volver a la primitiva Standard Oil. En efecto, la familia Rockefeller controla los conglomerados petrolíferas Exxon Mobil, Chevron Gulf Texaco y Amoco British Petroleum. También le corresponde, por ejemplo, y entre muchos otros intereses petrolíferos en el resto del mundo, una proporción muy importante en el petróleo que Repsol posee en la Argentina dado que Aznar vendió en 1997 acciones de Repsol en la Bolsa de Madrid y fueron compradas nada menos que por el Chase Manhattan Bank. Este banco, también controlado por la familia Rockefeller, adquirió recientemente al JP Morgan, al Chemical Bank y al Manufacturers Hannover. Desde hace tiempo, la misma familia también controla al Citibank e influye decisivamente en el Bank of America. En realidad, hay una gama de negocios que sigue oligopolizada en las sombras en Estados Unidos, a pesar de la legislación en la materia. Es necesario volver a remarcar que el capitalismo en su versión norteamericana produjo un enorme auge de cotizaciones en la Bolsa de todo tipo de empresas. Con una muy pequeña proporción del capital accionario de ellas y de los fondos de inversión o pensión que luego invierten una enorme parte de lo que recaudan en las mismas acciones cotizantes, una pequeña élite influye decisivamente en las políticas de las mega empresas de esos sectores. Ello ocurre más visiblemente en los negocios de banca y finanzas, petróleo y energía, laboratorios y salud, educación y universidades. Todas estas ramas de la producción están relacionadas entre sí a través de los clanes elitistas controlantes de los sectores en bloque. No se trata de un esquema cerrado en sí mismo sino con derivados a otros sectores de la actividad como, por ejemplo, la industria de armamentos. Debe tenerse en cuenta que en el oligopolio mundial energético también tiene una vital influencia la empresa Royal Dutch Shell, en parte propiedad de las coronas británica y holandesa, y financiada en buena medida por la familia Rothschild, antigua financista europea de varias coronas reales, sobre todo a la hora de financiar guerras. Se caracterizaba por auxiliar financieramente a la vez, a los dos bandos. La industria farmacéutica trabaja, tal como lo hace la petroquímica, con derivados directos del petróleo. El crudo se solía vender en pueblos y ciudades norteamericanos mezclado y enfrascado como "remedio milagroso" para gran cantidad de males, como el cáncer, antes de 1860. William Rockefeller, padre del fundador de la Standard Oil, se dedicaba a esa actividad.Según abundante información, esta misma familia también es la prestamista original de los Rockefeller y de todo el desarrollo petrolífero, ferroviario y bancario en Estados Unidos, a través de las familias Morgan (banca y ferrocarriles), Harriman (ferrocarriles y altas finanzas) y Rockefeller (petróleo y banca). Los ferrocarriles no eran un negocio de transporte más en el siglo XIX. No había transporte aéreo, no existía el transporte de carga por carreteras, no había red de autopistas. Tan sólo una de las pocas empresas ferroviarias en Estados Unidos rivalizaba con el propio gobierno federal en cantidad de obreros empleados. Ello significa que haber controlado cuasi monopólicamente ferrocarriles, petróleo y bancos implicaba controlar el real poder en Estados Unidos. Resulta llamativo, entonces, que la familia Rothschild, en la reciente biografía oficial escrita por Nial Ferguson en dos tomos, en Oxford, intente mostrarse a sí misma como en decadencia desde mediados del siglo XIX, precisamente por no haberse podido instalar como banca en Estados Unidos, y perder el control de la situación cuando Nueva York comienza a rivalizar con Londres como centro financiero mundial. Ello se da de bruces con el control que dicho grupo económico ejercía por medio de la financiación sobre los tres principales negocios de Estados Unidos. Sin embargo, esa voluntad propia de aparecer cada vez más en el anonimato va de la mano con el hecho de que el clan Rothschild sólo presta en la actualidad su apellido a bancos de inversión singularmente pequeños.Energía y PoderAunque existen algunas otras grandes empresas en el mercado petrolífero mundial, generalmente se trata de compañías estatales de países sin petróleo, como el caso de la ENI (Italia) o Total Fina Elf (Francia). En el caso de varios países árabes, el petróleo ha quedado en manos de un monopolio árabe norteamericano (Arameo), cuyo control al menos comparte el clan Rockefeller. Arabia Saudita posee más de un quinto de las reservas mundiales de petróleo que quedan en el planeta. Actualmente, en el mercado petrolífero mundial, las compañías estatales tienden a ir concentrando una proporción cada vez más importante en las fases más primarias de la producción, o sea, en la exploración, extracción y a veces refinación del petróleo. Por su parte, las mega empresas privadas anglonorteamericanas quedan con una proporción cada vez más importante en las etapas finales de la producción (distribución y venta minorista). Si esta tendencia que se agudiza al ritmo de la propia extinción del petróleo norteamericano y en aguas inglesas siguiera, las empresas privadas anglonorteamericanas perderían una buena cuota del poder real que les otorga el haberse constituido desde hace más de un siglo como un verdadero monopolio en las sombras, dado que no contarían casi con petróleo propio, sino que dependerían de la buena voluntad de empresas petroleras estatales, reales dueñas de yacimientos. Si nos detenemos a pensar un poco en este punto, se observa que la decisión de ir a Irak e invadirlo contra viento y marea es una decisión estratégica con miras a estar donde está el petróleo, a manejarlo y extraerlo como si fuera propio, y a no depender de la buena voluntad de empresas estatales y líderes nacionales. En suma, a la necesidad de conservar el poder que otorga el tener como propias las escasas fuentes de energía no renovables que hoy resultan fundamentales para la vida humana y, sobre todo, para la vida urbana.Controlar la energía es tener el poder. Si el más importante recurso energético es escaso y no renovable, como el petróleo y el gas, quienes manejen ese bien tienen el poder. Si las principales fuentes de energía se basaran en recursos renovables —y hay que tener en cuenta que toda la materia es fuente potencial de energía—, ningún minúsculo grupo podría tener el poder, porque las decisiones humanas de consumo bien podrían independizarse mucho más de la necesidad de trabajar. O sea, la necesidad de trabajar para vivir en el mundo contemporáneo se debe, en muy buena medida, a que al ser el petróleo un bien escaso, y por lo tanto oneroso, hace mucho más costosos los bienes que consumimos usualmente.¿Cuál es, entonces, a la luz de la guerra en Irak y de la ocupación de Afganistán, la verdadera situación del mercado petrolero? ¿Es el petróleo abundante o escaso? ¿Urge su reemplazo o tenemos tiempo? En Internet se puede acceder con facilidad al sitio oficial de la International Energy Agency. Dicho sitio proporciona abundante información. Si bien no hay datos por empresa, si hay datos de producción, consumo, reservas, precios, etc., tanto de petróleo como de gas natural. Las conclusiones más importantes que se pueden extraer son las siguientes:Hacia el 2002, quedaban reservas de petróleo compatibles con el consumo actual mundial para 35 años. (Si bien al actual ritmo de producción se podría extraer petróleo durante más de 80 años en Arabia Saudita y durante más de 110 años en Irak , ambos países deberán multiplicar en el muy corto plazo su producción para compensar la extinción de pozos petroleros en Estados Unidos, Inglaterra, Rusia y México. De ahí que haya petróleo en el mundo para sólo 35 años en los niveles actuales de consumo.) Es necesario mencionar que, a esta altura, ya prácticamente todo el planeta ha sido explorado, quedando algunas dudas aún sobre el potencial que podrían tener un sector de la costa de Groenlandia, el Congo y la cuenca del Níger (país al cual el presidente George W. Bush y la CÍA acusaron en su momento de vender uranio a Saddam Hussein, acusación que se comprobó falsa).El 70% de todas las reservas mundiales de petróleo se encuentra concentrado en el Golfo Pérsico; Arabia Saudita, Irak , Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Irán. En el plazo de una década, más del 80% del petróleo mundial estaría en esa región. Otro 10% del petróleo mundial también se encuentra en países musulmanes como Libia, Nigeria e Indonesia. Hoy, el 80% de petróleo del mundo está en manos musulmanas, y ese porcentaje tiende a subir con el paso del tiempo. Dado que el petróleo comenzó a utilizarse como fuente energética en Estados Unidos luego de la Guerra Civil, y en aquella época sólo se lo conocía en forma abundante dentro de Estados Unidos y en Rusia, estratégicamente resultaba no sólo cómodo sino también sumamente viable comenzar a basar la energía en hidrocarburos fósiles. El combustible saudí sólo vio la luz en 1938. Y fue, con el paso de las décadas, que el mundo se llevó la sorpresa de que estaba concentrado mayoritariamente en torno del Golfo Pérsico. Entonces puede comenzar a quedar un poco más claro el porqué de la frecuente propaganda contra países de origen musulmán, dado que el intento de basar la energía del planeta en un recurso escaso, que se encontrara sobre todo en el subsuelo estadounidense, naufragó a medida que se iban secando los pozos petrolíferos de Texas, cosa que comenzó a ocurrir hacia los años '60, y se iban descubriendo cada vez más yacimientos gigantescos en países árabes (lo que terminó de ocurrir en los años '80).Muy cerca del techoEstados Unidos tocó el techo de su producción anual de petróleo en el año 1970, con algo menos de 10 billones de barriles anuales de crudo. Hoy apenas si puede producir 5 billones de barriles por año. Ello, a pesar de que se ha incorporado la un tanto decepcionante —en cuanto a su magnitud— cuenca petrolífera de Alaska al mercado. Todo esto al costo de comenzar a generar un preocupante problema ambiental, y aunque se han desarrollado y aplicado nuevas tecnologías extractivas, las que, por ejemplo, introducen gas a presión en la roca de los yacimientos para virtualmente "secar" las rocas de petróleo y aumentar la posibilidad extractiva de pozos vecinos, incrementando de forma importarte el recupero de la inversión en los pozos. A pesar deque estas cifras indican una realidad energética preocupante al menos dentro de los propios Estados Unidos, el gobierno de George W. Bush muestra una gran lentitud en las tareas preliminares previstas para licitar entre las universidades norteamericanas algunos fondos para el estudio de tecnologías masivas qué reemplacen al petróleo. Esa pereza se contrapone a la enorme rapidez con la cual el mismo gobierno decidió efectuar la licitación de las obras petrolíferas por desarrollarse en Irak , que ganó antes de la propia caída de Bagdad y Basora una filial de la empresa Halliburton (Kellogg), la que fue hasta hace poco dirigida por el propio vicepresidente norteamericano, Dick Cheney. Desde ese año 1970, cuando Estados Unidos alcanzó el denominado "techo de producción anual", ésta no ha cesado de declinar, como lo indican las cifras antes comentadas. El descenso ha sido particularmente mayor en los años '90 y en el inicio de este siglo, ya que a lo largo de una década cayó casi 20%. Hacia 1950, Estados Unidos producía prácticamente el 100% del petróleo que consumía y era el primer productor mundial. Importaba algo de petróleo, pero también exportaba. Hoy, Estados Unidos no llega a producir 45% del petróleo que consume. Sigue siendo el primer consumidor mundial, con casi un cuarto del consumo de todo el planeta. Se calcula que, al actual ritmo de producción, el petróleo norteamericano se extinguirá en el año 2010. Peor aún es la situación en Inglaterra: los pozos descubiertos en el Mar del Norte, cuya propiedad comparten Inglaterra y Noruega, sobre los que se llegó a pensar en su momento que eran mucho más grandes, han resultado menos abundantes que lo previsto, y se calcula que Inglaterra se quedará sin petróleo aproximadamente en el año 2006. Fuera de los países musulmanes, el petróleo es aún abundante sólo en Venezuela (recordar el intento de golpe contra Chávez efectuado por sectores empresariales muy relacionados con el establishment petrolero de Estados Unidos y la CÍA) y algunas de las ex repúblicas de la URSS. En mucha menor medida en China, Libia y México. Y... en ningún lado más.Desde mediados de la próxima década, el petróleo estará entonces tan concentrado en tan pocas manos, y tan escaso resultará en Estados Unidos, que ello puede ayudar a explicar la verdadera naturaleza de las guerras que hemos visto en el siglo XXI. La decisión hasta el momento ha sido no sólo ir tras el petróleo, sino también seguir férreamente con la tecnología de ese combustible. Hemos mencionado que las cifras oficiales indican que hay reservas mundiales para 35 años. Ello puede generar una falsa idea: que hay por lo menos tres décadas de tiempo antes de que se produzca una grave crisis energética; que todo es cuestión de encontrar métodos pacíficos de solución a los conflictos, de manera tal que el comercio de petróleo del Golfo Pérsico a Occidente y Japón se realice en forma fluida evitándose las fricciones que hubo con los talibanes (Afganistán, por su particular enclave, es importante para el paso de gasoductos) y con Irak . De esa manera, si nos guiamos por las cifras oficiales de la International Energy Agency, aún hay cierto tiempo —no mucho, pero tres décadas es un plazo apreciable—, y las tensiones bélicas de inicios de este siglo bien podrían ceder si se diera con la gente indicada para gobernar los países. O sea, si los conflictos entre Estados Unidos y el mundo musulmán los resuelve otra clase dirigente, distinta de la que hoy está sentada en la Casa Blanca y en varios países musulmanes. Si seguimos por esta línea de pensamiento, debemos limitarnos a calcular cuál sería la real magnitud del déficit estructural adicional en las balanzas de pagos de Estados Unidos e Inglaterra, producido por el hecho de tener que importar todo el petróleo que aún producen en su propio territorio, pero nada más que eso. Ello requeriría de un mayor "ajuste de cinturón" de las poblaciones de ambos países, pero nada del otro mundo, nada que no se haya ya visto en el pasado en cuanto a ajuste recesivo. Después de todo, el 55% del petróleo que consume Estados Unidos —que es importado— representa entre 1 y 1, 5% de su PBI, según la cotización del barril. Es decir, el impacto de dejar de producir petróleo, importando el restante 45% que hoy aún produce internamente Estados Unidos, equivaldría a cerca de otro 11,5% de su PBI, si se soluciona el conflicto a través del comercio internacional. Si bien hoy, en pleno 2003, Estados Unidos tiene un muy abultado déficit de balanza de pagos del orden de 5,2% de su PBI, un déficit adicional de 11,5% lo colocaría en las puertas de una recesión más pronunciada que la que ha venido evidenciando desde el año 2000, y quizás en la necesidad de una más apreciable caída del dólar, Pero no se trataría de nada imposible de manejar. A todas estas conclusiones se puede llegar, entonces, si se atan lo suficiente los cabos sueltos a partir de las cifras oficiales de la International Energy Agency.Pero lamentablemente estaríamos frente a un espejismo, mucho más grande aún que los que se suelen padecer en los desiertos bajo los cuales se encuentra el petróleo.Ocurre que el petróleo no es como el agua o el aire, ni como el dinero. No se puede extraer al ritmo que se desea ni se encuentra en forma uniforme ni es siempre de la misma calidad. Por empezar, en las reservas suelen figurar petróleos especialmente pesados, que suelen ser de mucho más bajo valor energético y caros de procesar, petróleo que aún hoy no se sabe procesar bien por su bajo valor energético y económico. Hay incluso tipos de petróleo que aún hoy no poseen valor económico, y otros ubicados en zonas de muy difícil acceso, cuya explotación seria tan cara que sólo tendría sentido con un precio mundial del crudo compatible con cerca de 80 dólares el barril a valores del presente, actualizados por la tasa de inflación en Estados Unidos, al que se llegó durante la segunda crisis petrolera mundial a raíz del conflicto entre Estados Unidos e Irán en 1979. Esto implica que un porcentaje indeterminado pero apreciable de las cifras oficiales es petróleo que está en las estadísticas pero no en la realidad.En segundo lugar, y en forma aún mucho más importante, hay que tener en cuenta que el petróleo no va a empezar a faltar desde el año en que teóricamente se extinga (alrededor del 2035 2040), sino desde cuando se alcance lo que se denomina "techo mundial de producción". El "techo mundial de producción" es la máxima cantidad posible de petróleo que se puede producir en un año y depende de las características geológicas de los pozos, del tipo de crudo, de la tecnología extractiva que se use. etc.,etc. En el mundo, todavía nos encontramos en la fase ascendente de producción mundial del crudo. Medir su disponibilidad por la cantidad de años de reservas existentes implicaría aplicar un cálculo lineal de posibilidades de extracción. O sea, significa pensar que todos los años se puede extraer la misma cantidad y un poco más. La realidad es diferente. Existe primero un período ascendente, de producción año tras año superior, causado por el hecho de que van entrando al circuito productivo más yacimientos que los que se van "secando." Luego se alcanza el "techo mundial de producción", y ésta se estanca cerca de esa cifra durante un período breve de algunos años. Finalmente, comienza un período de producción declinante año tras año, originado por el hecho de que ya no pueden agregarse a la producción nuevos yacimientos al mismo ritmo al cual van saliendo de circulación y agotándose muchos de ellos, ya secos. Hoy el planeta ha ingresado en la última parte de la curva ascendente del ciclo de producción del petróleo. Al "techo mundial de producción" aún no se ha llegado. Cuánto falta para alcanzarlo es un dato clave para la economía del mundo entero. El "techo de producción" sí ha sido alcanzado, por ejemplo, en países como en Estados Unidos. Hemos mencionado que el "techo de producción norteamericano" se tocó en el año 1970, y debe recordarse muy especialmente que en 1973 se produjo una de las dos crisis energéticas mundiales más graves de que se tengan noticias, cuando la historia oficial indica que Arabia Saudita produjo un embargo petrolero a los países occidentales que ayudaron a Israel a ganarla guerra de ese año. En aquellos años '70 eran frecuentes las colas en las estaciones de servicio, el racionamiento de combustibles y la inflación descontrolada en muchos países a consecuencia de las subas de precios de los hidrocarburos evidenciadas en todo el mundo como consecuencia de la desaceleración inevitable que se produjo en la producción de crudo norteamericana, factor que en realidad jugó un papel preponderante en la triplicación de los precios del crudo a inicios de los años '70.A partir del momento en que se toque el "techo de producción" mundial, se va a evidenciar una serie consecutiva de bruscas escaseces de petróleo. El mundo habrá alcanzado su máximo ritmo de producción mundial, a partir de cuyo momento, año tras año, habrá cada vez menos petróleo disponible para alimentar a cada vez más habitantes de la Tierra y a economías que pugnarán por seguir creciendo a un ritmo superior al 2% anual, mínimo umbral considerado aceptable, lo que sería inalcanzable para todos los países en forma conjunta en un mundo en el que cada día habría menos petróleo. De esta manera, el planeta se encuentra frente a una disyuntiva que debe solucionarse por alguna de estas tres vías, o una combinación de las mismas, de aquí a cierto tiempo: a) una importante reducción en la tasa decrecimiento demográfica a escala global y presumiblemente una declinación de la cantidad de habitantes en la Tierra; b) una muy profunda recesión a escala global que produzca una reducción apreciable en el nivel de vida de la población global como promedio; c) el abandono gradual pero acelerado de la tecnología del petróleo. En términos económicos, esa serie de crisis internacionales se verificaría mediante subas bruscas e imprevistas en la cotización del petróleo y/o con la aparición de nuevas guerras, que sólo alguien muy ingenuo puede creer que casualmente se sitúen cerca de donde existen grandes yacimientos de hidrocarburos, o en las zonas de su paso. Para dar una idea de la magnitud del problema frente al cual estamos, es necesario mencionar que hoy en día más de 85% de toda la energía mundial proviene de hidrocarburos fósiles. Sólo 7% tiene su origen en la energía hidroeléctrica, y en porcentajes menores aún las demás fuentes. Esto implica que no va a ser posible reemplazar los hidrocarburos fósiles con fuentes energéticas hoy existentes, sino que se deberá generar una tecnología alternativa.Otro espejismo que suele aparecer comúnmente es el relativo a la posibilidad de utilizar carbón como recurso energético reemplazando al petróleo y al gas natural. El carbón es bastante más abundante que ambos. Estados Unidos posee carbón para 300 años en su actual nivel de consumo. En el mundo, cifras comparables pueden obtenerse para muchos países. Sin embargo, si el consumo de carbón se acelerara para reemplazar al gas y al petróleo, la cantidad de reservas se reduciría dramáticamente. Rifkin calcula que con tan sólo un crecimiento anual de 4% en el consumo anual de carbón, las reservas norteamericanas sólo alcanzarían para 65 años. Además, el carbón posee muchos inconvenientes: no es fácil extraer de él combustibles líquidos, y es muy costoso. Por lo tanto, no es un sustituto apto del petróleo y del gas natural. Adicionalmente, hay que tener en cuenta que el carbón es un hidrocarburo "sucio", muy contaminante, difícil de cargar y transportar.Pues bien entonces, lo importante, lo central, es determinar cuál será el año en el que se produzca el "techo mundial de producción". A partir de ese momento, despertaremos del largo sueño que hemos venido viviendo y nos daremos cuenta de que la energía es un bien mucho más escaso que el espejismo de abundancia que hoy nos parece, además de que comenzarán a cobrar otro significado las guerras del siglo XXI. Una buena cantidad de los porqués a brutales episodios hoy incomprensibles para muchos adquirirá su verdadera perspectiva si no comienza a acelerarse el cambio tecnológico, cosa que va precisamente en dirección opuesta a los intereses del oligopolio petrolero mundial. Si se encuentra un recurso energético renovable y barato para reemplazar al petróleo, los enormes pulpos petroleros enfrentarían una extinción muy acelerada.El "techo mundial de producción" es, entonces, el dato crucial que es necesario tener en el análisis porque marca el límite entre una producción en alza y una que comienza a ser declinante. La cantidad de años de reservas, que hemos dicho que son 35, parte del supuesto de que se puede producir petróleo en forma constante, y ya hemos explicado que no es así. La determinación de ese año es un cálculo que sólo los geólogos pueden efectuar basándose en sus estudios sobre los pozos en todo el planeta. Los geólogos están divididos entre "optimistas" y "pesimistas". En el caso de lo evidenciado ya en Estados Unidos en 1970, la batalla la ganaron los "pesimistas". Peor aún, triunfó el más pesimista, dado que el consenso hablaba de una imposibilidad de que la producción tocara su techo en 1970, cosa que ocurrió y generó una gran crisis sólo tres años más tarde. En el caso del mundo, los "optimistas" esperan que el "techo mundial de producción" sea alcanzado entre el 2014 y el 2018. En ningún caso esperan que se alcance después del año 2020. Los "pesimistas" esperan que el "techo mundial de producción" se alcance hacia el año 2010 y algunos de ellos esperan que ello ocurra en el 2004.Una buena parte de la aparente aceleración que ha tenido la historia en el comienzo de este milenio, con la aparición de sucesos inéditos anteriormente, se debe precisamente a los datos anteriores. Ocurre que en los años '90 comenzó a hacerse evidente que parte de las reservas oficiales de petróleo que quedaban en los estados de la ex URSS y los países árabes en general estaban sobredimensionadas en las estadísticas, probablemente ex profeso, dado que los pozos petrolíferos servían como garantía para préstamos bancarios, lo que en algunos casos motivó una intención de "inflar" artificialmente el contenido de los yacimientos. Es como si hubiéramos subido la ladera de una montaña empinada, en forma esforzada, sólo para caer en la cuenta, una vez en la cima, de que la ladera que habrá que transitar de aquí en más, hacia abajo, es mucho más empinada, y por lo tanto riesgosa, de lo que se pensó.Mirando para otro ladoA partir de estos cálculos surgen varios interrogantes. El primero de ellos es por qué el gobierno norteamericano no aconseja a su poblador ahorrar el máximo posible de petróleo. Cuando en el año 1973 se produjo la crisis petrolera, en buena medida gestada por las empresas multinacionales estadounidenses y británicas, de la que luego se acusó sólo a los países árabes, el gobierno de Nixon aconsejaba en los medios de comunicación el ahorro de combustibles. Se trataba sólo de una crisis temporaria hasta que técnicamente fluyera mayor cantidad de petróleo del Golfo Pérsico, para reemplazar el que comenzaba a escasear en Estados Unidos y, aunque la solución era sólo una cuestión de tiempo, el gobierno cumplía con el deber de guiar a la población en lo que parecía ser una necesidad perentoria: ahorrar energía.Hoy, en cambio, tras la invasión al segundo país con más reservas de petróleo del mundo: Irak , y con el planeta ya muy cerca de su límite de capacidad productiva de petróleo, ninguna voz del gobierno norteamericano se alza para aconsejar el ahorro de energía. Mucho más llamativo resulta esto si se tiene en cuenta que el actual gobierno estadounidense ha sido prácticamente copado por la industria petrolera. El presidente George W. Bush dirigió o formó varias empresas: Arbusto Energy, Bush Energy, Spectrum 7, Harken. Su padre fue cofundador de la polémica empresa Zapata Oil, luego dividida en Zapata Oil y Zapata Offshore. La máxima asesora en materia de seguridad del gobierno de Bush, Condoleezza Rice, jefa del National Security Council (NSC), también proviene de la industria petrolera, más específicamente de Chevron.El caso del actual vicepresidente y ex ministro de Defensa del padre de Bush, Dick Cheney, es todavía más llamativo. Durante los '90 dirigió la empresa Halliburton, principal proveedora mundial de insumos al sector petrolero. Hizo jugosos negocios vendiendo abundante material por miles de millones de dólares a Saddam Hussein para que éste se preparara en su afán de triplicar la oferta de crudo iraquí. El problema que luego se suscitó es que Saddam Hussein decidió excluir a las empresas norteamericanas y británicas del proceso de concesión de los pozos iraquíes, basando su estrategia en contratar sobre todo petroleras estatales de Europa continental. Si Saddam hubiese logrado ese objetivo, dado que el petróleo se está agotando en Estados Unidos y en Inglaterra en forma simultánea, la declinación en el volumen de negocios de las petroleras anglosajonas las hubiera condenado a un brutal achique. Habría un mayor dominio del mercado por parte de las empresas estatales de petróleo.De todas formas, no puede pensarse que el establishment petrolero norteamericano haya sido tomado por sorpresa por la estrategia de Saddam Hussein, dado que la invasión a Irak comenzó a planearse a más tardar en 1997, a través de un reducido núcleo de intelectuales y hombres de acción del Pentágono, entre los cuales se encuentran Paul Wolfowitz, Richard Perle y otros, junto a Francis Fukuyama. El thinktank se llama "Project for the New American Century". Ese núcleo de gente, que evidentemente no se reunió por casualidad y que representa el ala más fanática del pensamiento conservador norteamericano, es en realidad una especie de desprendimiento del omnipresente pero siempre misterioso y secretivo Council on Foreign Relations (CFR), para algunos el verdadero gobierno en las sombras en Estados Unidos. Esto hace pensar que el establishment petrolero norteamericano le vendía material petrolero a Saddam con objeto de que se fuera construyendo infraestructura a fin de aumentar la producción, al mismo tiempo que planificaba su futuro derrocamiento. Cabe recordar que mientras esto ocurría, los medios de comunicación difundían la noticia de que el jefe de inspectores de armas, en aquel entonces en Irak , Scott Ritter, declaraba que el régimen de Hussein no sólo no tenía armas de destrucción masiva sino que no estaba siquiera en condiciones de generarlas.No sólo las guerras en el Golfo Pérsico han sido inducidas por motivos energéticos. La historia política y económica del mundo de los últimos cincuenta años gira en torno a este tema. La bonanza económica y el alto crecimiento de los años '60 se explican por el bajísimo precio del barril de los países árabes (entre 1,5 y 3 dólares por unidad de crudo). Los agudos procesos están flacionarios (recesión con inflación) de los años '70 se debieron al comienzo de la declinación en la producción norteamericana de combustibles, a la escasez de energía —para muchos, como Antony Sutton, creada bastante artificialmente en 1973— y al afán de las grandes empresas petroleras de incrementar sus ganancias, cosa que ocurrió mediante las dos crisis petroleras de los años 1973 y 1979. En este último año, el barril llegó a valer casi 80 dólares a valores actualizados. Los años de "vacas gordas" para las petroleras y "vacas flacas" para la gente fueron generando un problema: los países árabes se fueron enriqueciendo de una manera que algunos en Occidente comenzaban a considerar peligrosa. Los petrodólares empezaban a inundar los mercados financieros. Arabia Saudita se daba el lujo de ser el segundo mayor accionista del Fondo Monetario Internacional, y el Islam amenazaba con transformarse en un polo propio de poder cuyo epicentro bien podría haberse situado en Bagdad, por una confluencia de factores. No debe extrañar, entonces, que durante los años '80, en la era Reagan Bush, el precio del barril declinara a niveles anteriores a la segunda crisis petrolera. Esto produjo durante buena parte de los años '80 y '90 otro periodo de aceptable crecimiento mundial, bajas tasas de inflación y facilitó el progreso de la globalización, al mismo tiempo que quitó al Islam —y sobre todo también a la ex URSS, cuyo principal producto de exportación era el petróleo —la posibilidad de constituirse en un polo propio de poder. Claro que el problema es que esto se logró consumiendo petróleo a un ritmo mayor de aquel con que se realizaban nuevos descubrimientos. Todas las crisis energéticas de las cuales el mundo fue testigo se resolvieron de una única manera: aumentando la producción de combustibles fósiles. Esto es lo que ya no será posible desde algún momento de los próximos diez años, cuando se alcance el "techo mundial de producción".El gobierno estadounidense no puede desconocer, entonces, la crítica situación del mercado energético, que lo ha llevado incluso a invadir países en forma acelerada. Si sus intenciones son altruistas, no se entiende por qué no existe ya una campaña para el ahorro de combustible hasta encontrar un sustituto del petróleo, sí es que éste no existe ya.¿Un Mundo Feliz?La energía es, entonces, el principal limitante a la globalización que, por otra parte, el propio establishment norteamericano propugna como remedio para todos los males sociales y económicos del planeta. Los problemas van a ser muy serios: China, que viene creciendo notablemente, incorporando mensualmente millones y millones de trabajadores a su oferta laboral merced a las exportaciones que viene realizando a Occidente, muy probablemente encontrará que no le resultará posible mejorar la calidad de vida de sus habitantes con el ahorro que significa elEE.UU. logró a principios de los años '80, merced a un acuerdo secreto con Arabia Saudita, que dicho país exportar a mayores cantidades de petróleo que las necesarias para el consumo. El objetivo era derrumbar el precio del barril, no sólo para facilitar una reactivación en EE.UU., sino también para dificultar el acceso a las divisas por parte de la URSS, a la cual Reagan Bush querían derrotar definitivamente en la era de la Guerra Fría (cosa que consiguieron sólo unos años más tarde). A cambio de ese exceso de petróleo en el mercado, EE.UU. proveía de armas a Arabia Saudita, preocupada en aquella época por que Irán pudiera derrotar a Irak en la guerra, y amenazar la seguridad saudí.Trabajo acumulado de centenas de millones de chinos, quienes durante años produjeron y vendieron al exterior privándose de consumir.La masa de ahorro acumulado en el Banco Central chino, que supera los US$ 350 mil millones, y que sigue creciendo, no podrá destinarse a mejorar la calidad de vida de los habitantes de esa nación porque la restricción energética que se nos viene en forma acelerada comenzará a operar como un serio limitante a la tasa de crecimiento global en poco tiempo más. Una elevación importante del nivel de vida de la población china es sólo una quimera si se continúa con la tecnología del petróleo. Se calcula que, si el gobierno chino decidiera brindara sus habitantes un nivel de vida similar al del americano promedio, el consumo de petróleo mundial aumentaría 50% de un año a otro, con lo que la crisis sería... ayer. Japón, que en recesión ya lleva unos quince años, y con un aumento del desempleo que los cálculos estatales han subestimado, no podría recuperarse demasiado en un horizonte visible y mucho menos de forma sostenida, dado que las presentes condiciones del mercado energético mundial así lo impondrían. Por lo tanto, Japón seguiría en el mediano plazo generando nuevos desempleados, En cuanto a Europa, lejos de pensar en la posibilidad de reducir tasas de desempleo, en algunos casos superiores a 10%, debería conformarse, en el mejor de los casos, con mantener estos niveles y crecer lo que se pueda, sí es que se puede. Frente a este panorama, esa actitud invasiva hacia los países que tienen petróleo, y a la vez despreocupada de reducir los niveles de consumo excesivo, por parte del gobierno que encabeza Bush, puede abrir todo tipo de dudas y presunciones acerca de qué intenciones hay detrás de su accionar y de su discurso, que no van por el mismo carril.Es necesario pensar que la serie de crisis que han vívido muchos países en vías de desarrollo en los años '90 —México, sudeste asiático) Corea del Sur, Brasil, Turquía y la Argentina— es, en realidad, funcional a la situación energética mundial y al interés del establishment petrolero anglonorteamericano, debido a que las brutales reducciones evidenciadas en el nivel de vida de estos países tras sus respectivas crisis no generan otra cosa que un menor consumo de energía per cápita y, por lo tanto, facilitan que sea posible continuar con la era de los hidrocarburos fósiles. Es de esperar entonces que de aquí en adelante, mientras no haya cambios sustanciales en el manejo del poder en Estados Unidos, no haya ningún apuro por parte del gobierno norteamericano para rescatar países en bancarrota. Más aún, es posible que la élite banquera petrolera intente, a fin de continuar con la tecnología energética que le permite concentrar el poder, resolver el problema induciendo una baja en el consumo de energía per cápita. Ello se lograría, en el caso de países del tercer Mundo, con cada crisis económica o financiera que sobreviene en alguno de sus miembros más importantes. incluso esta baja en el consumo per cápita de energía sería aún mas pronunciada si incluso vastas áreas del Primer Mundo las padecieran (ejemplo, la prolongada crisis económica japonesa), a fin de acomodar la demanda de petróleo al declinante período productivo del mismo que en breve sobrevendría en el planeta.Si se lo mira desde esta perspectiva, los supuestos "errores" de apreciación del Fondo Monetario Internacional, que contribuyeron a que se gesten y perduren muchas de las crisis de los últimos años, en realidad no fueron tales, sino que han sido funcionales a esta necesidad de reducir el consumo de energía per cápita, que bajo determinadas condiciones puede convertirse directamente en una necesidad de ir comenzando a reducir la cantidad de "cápitas"."Hitler ganó la guerra" de Walter Graziano [segundo capítulo]

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Cultura argentina (1)
Cultura argentina (1)
OfftopicporAnónimo1/12/2012

El fileteado El fileteado es un estilo artístico de pintar y dibujar típicamente porteño, que se caracteriza por líneas que se convierten en espirales, colores fuertes, el uso recurrente de la simetría, efectos tridimensionales mediante sombras y perspectivas, y un uso sobrecargado de la superficie. Su repertorio decorativo incluye principalmente estilizaciones de hojas, animales, cornucopias, flores, banderines, y piedras preciosas. Nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, hacia fines del siglo XIX como un sencillo ornamento para embellecer carros de tracción animal que transportaban alimentos y con el tiempo se transformó en un arte pictórico propio de esa ciudad, hasta tal punto que pasó a convertirse en el emblema iconográfico que mejor representa a la ciudad. Generalmente se incluyen dentro de la obra, frases ingeniosas, refranes poéticos o aforismos chistosos, emocionales o filosóficos, escritos a veces en lunfardo, y con letras ornamentadas, generalmente góticas o cursivas. Muchos de sus iniciadores formaban parte de las familias de inmigrantes europeos, trayendo consigo algunos elementos artísticos que se combinaron con los del acervo criollo, creando un estilo típicamente argentino. HISTORIA El inicio del fileteado se origina en los carros grises, tirados por caballos, que transportaban alimentos como leche, fruta, verdura o pan, a finales del siglo XIX. La siguiente innovación fue incluir carteles en los que figuraban el nombre del propietario, su dirección y la especialidad que transportaba. Esta tarea era en principio realizada por letristas franceses que en Buenos Aires se dedicaban a pintar letreros para los comercios. Como a veces la demora por la inclusión de esas letras era grande, el dueño del taller de Paseo Colón le encargó a Brunetti y Pascarella, que habían visto como hacían la tarea los franceses, que realizaran ellos las letras, destacándose Pascarella en la tarea de hacer los denominados firuletes que ornamentaban los carteles y que se convertirían en característicos del fileteado. Cuando el colectivo porteño comenzó a dejar de tener el tamaño de un auto para pasar a ser una especie de camión modificado para transportar gente, comenzó a ser fileteado. La superficie a pintar carecía de divisiones como los de la caja del camión, era metálica y el filete a pintarse era más elemental, sin figuras. Se usaba mucho, en cambio, la línea arabesca y los frisos, en forma horizontal y dando la vuelta a la carrocería del colectivo. El nombre de la empresa se escribía en letras góticas y el número de la unidad solía diseñarse de manera que se relacionara con el número de la quiniela. El colectivero, es decir, el conductor del vehículo, no quería que este se pareciera a un camión de verdulería, por lo que las flores estaban "prohibidas". En el interior del colectivo se fileteaba ocasionalmente la parte trasera del asiento del conductor. SIMBOLOGIA Como los fileteados eran realizados en los vehículos de transporte pertenecientes a particulares, debían amoldarse a las exigencias de sus dueños. Tanto estos como los fileteadores eran muchas veces inmigrantes, en su mayoría italianos y españoles, de condición humilde. Por esta razón los motivos del decorado solían aludir a deseos y sentimientos similares, relacionados con la nostalgia que sentían por su patria de origen y agradecimiento y esperanza en mejorar sus condiciones de vida en el nuevo país con el duro trabajo de cada día. Por otro parte, al nacer bajo los mismos albergues y pensiones de los suburbios de Buenos Aires en los que nació el tango, los motivos del fileteado se relacionaron con el mismo. Los elementos que suelen repetirse en él son: Flores Símbolos de lo hermoso. Las más comunes eran las de cuatro y cinco pétalos iluminadas desde arriba. Rara vez aparecían las flores de lis o las rosas. Se las suele acompañar por estilizaciones de hojas de acanto. Naves Símbolo de la nostalgia, expresando el deseo de volver al país de origen. Actualmente no se utilizan más. Sol De formato parecido al del escudo nacional argentino. A veces dibujado como sol naciente, dando idea de prosperidad. Escenario Dos cortinas entreabiertas, como en el teatro, dejando ver las iniciales del dueño del vehículo. Manos estrechadas Generalmente con alguna alusión a la famosa frase del poema del Martín Fierro, de José Hernández: «Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera...» Personajes Fundamentalmente el del ídolo tanguero Carlos Gardel o de la Virgen de Luján, señora y patrona de la Argentina y protectora de los caminos. Cintas, banderas o moños Alguno de estos elementos están presentes en cualquier obra, con los colores de Argentina (celeste y blanco) y a veces acompañada por la de otro país, o club de fútbol. El caballo, uno de los animales más solicitados. Animales Ficticios, como pájaros de especies inexistentes o dragones, alegoría del machismo porteño, que se piensa que Miguel Venturo los incorporó inspirado en los exteriores del Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires. O dragones, como emblema de fiereza o virilidad. Reales: fundamentalmente el león, símbolo de temple firme contra las adversidades. O el caballo, generalmente el de carreras enmarcado en una herradura de la suerte o en algunos casos el caballo criollo. Los objetos pintados suelen aparecer acompañados de filigranas, arabescos, borlas, guardas, pergaminos, copones o cornucopias.

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Danzas argentinas (2)
Danzas argentinas (2)
OfftopicporAnónimo2/4/2012

El Malambo El Malambo, es la danza que el hombre sólo hace con los pies, en la menor superficie posible, una serie de ciclos de movimientos llamados mudanzas. Es entonces una danza individual, la principal y más difundida en Argentina. Dentro de los bailes folclóricos argentinos, es una excepción que carece de letra; la música de un Bombo legüero las guitarras acompaña a esta danza ejecutada, únicamente, por hombres. Pero no es simplemente una danza, es una expresión que lleva al hombre a adentrarse en su interior, siendo su propio instrumento musical. De fuertes ritmos y tambores acompasados, el Malambo es una danza digna de ser contemplada, oída y sentida. Historia En la región Pampeana solían atarse un cuchillo en cada pierna y en tanto hacían los movimientos, producían acompasados golpes por entre choques de los cuchillos otras veces, para crearse dificultades, limitaban cada cuatro cuchillos los filos hacía adentro, el pequeño cuadro en que bailaban o cuatro velas las cuales iluminaban los movimientos y creaban el compromiso de no apagarlas o derribarlas. El mérito del danzante era mayor si afrontaba el cotejo sin quitarse las espuelas. Para todo esto se estipulaba un juez y cruzaban apuestas, la forma regular consistía en la simple exhibición de mudanzas pero a veces se convenía en que cada bailarín debía reproducir las mudanzas que le presentaba el contrario. Dos hombres se colocan enfrentados las guitarras, inundan el rancho de armonías, un gaucho da principio después para y sigue su antagonista y así progresivamente, muchas veces la justa dura de seis a siete horas. En los populares circos porteños el malambo fue número de equilibristas es decir que lo danzaron en la cuerda. Zapateo Nuestro hombre zapateó por razones muy poderosas: la soledad, el aislamiento y la necesidad de expresarse. Fue la forma de sobrevivir, canalizando de alguna manera la energía física y espiritual. Animó así las horas de diversión, de descanso y dio prestigio a los más esforzados y hábiles zapateadores. Una serie de estos movimientos combinados recibe el nombre de «mudanza» o «zapateo», y la conjunción de éstos constituye al malambo en sí. La fuerza de esta danza reside en sus firmes movimientos. Sobre la base de un pie menos móvil y a veces hasta quieto, el otro pie realiza una serie de movimientos libres y amplios, con un juego rítmico y acompasado. Inmediatamente debe cambiarse la función de cada pie. El cuerpo del zapateador no interviene, los brazos no son un complemento de la danza, toda la atención se concentra en los pies. Haciendo golpes contra el suelo -principalmente con la planta, con la punta del pie y con el talón- el bailarín de Malambo es a la vez un músico que utiliza sus piernas en un enérgico zapateo, transformándose en un vivo instrumento musical que despliega ritmo y arte. La música no tiene una medida o cantidad determinada de compases, depende de la duración que le de el bailarín a "su Malambo". Los zapateos se separan unas de otros mediante un golpe de pies llamado «repique» que contiene un sonido rápido y particular que indica el término de un zapateo y el comienzo de otro. Cada zapateo se realiza con «ida» y «vuelta», lo que quiere decir que cuando termina un zapateo debe repetirse nuevamente pero con la particularidad de que esta vez cada golpe será realizado con un pie distinto a la primera vez. También se dice realizar el zapateo con el pie izquierdo y luego con el pie derecho. Clasificaciones -Solista de malambo: una sola persona ejecuta un solo malambo entero, estimado en un tiempo de dos a tres minutos. Al finalizar, otra persona ejecuta el suyo. -Conjunto de malambo: un grupo de personas realiza un solo malambo completo. La cantidad de participantes puede variar desde tres personas en adelante. El tiempo suele prologarse entre tres y cuatro minutos. El malambo se realiza en grupo, es decir, las mudanzas son realizadas al mismo tiempo y de igual forma por todo el grupo. Al finalizar el malambo, otro grupo realiza el suyo. -Conjunto combinado de malambo: es similar al conjunto de malambo, con la diferencia de que las mudanzas no se ejecutan de igual manera por todos los integrantes del grupo, sino que se deja libertad a la inventiva del grupo para poder crear figuras y posiciones. Este tipo de malambo es de reciente desarrollo. -Contrapunto de malambo: es la forma bajo la cual nació el malambo. Consiste en que una persona realice una sola mudanza, con ida y vuelta, y cuando termina espera que su contrincante realice otra mudanza. Gana el gaucho que zapateó mejor. Para ello se tiene en cuenta la calidad de la mudanza, la correcta ejecución de los movimientos, la postura y la fuerza. -Contrapunto de cuarteto: es una combinación entre el contrapunto de malambo y el conjunto combinado de malambo. Se enfrentan dos grupos de cuatro personas cada uno, de allí su nombre «contrapunto de cuarteto», y cada grupo ejecuta una mudanza por vez hasta que gana el mejor. Este tipo de malambo es de reciente aparición. El Malambo en Argentina tomó las características propias de dos regiones bien definidas: Norte y Sur. El medio físico y el paisaje influyen siempre sobre la elaboración y desarrollo de cualquier expresión artística. Malambo Sureño o Pampeano Es fiel exponente de su paisaje desolado, de grandes extensiones de llanuras. Es un rito de introversión ante la soledad circundante y la amenaza permanente del desierto. Suave como las tardes misteriosas, o henchidas de luz como los amaneceres radiantes, pero siguiendo siempre un curso evolutivo que es el del sol con sus mutaciones graduales, mezclado con los golpes del paso, trote o galope del caballo. Místico, filosófico, el Malambo Sureño o Pampeano habla en voz baja, a través de los malabarismos de sus pies, en un lenguaje que solamente sus hombres comprenden, porque es la explicación sonora a sus interrogantes sentimentales y filosóficos. link: http://www.youtube.com/watch?v=xjBACRoogT8&feature=related Vestimenta gaucha 1) Chaleco: algunos gauchos usaban un chaleco hecho de cuero 2) Camisa: era de tela rustica y liviana, y de mangas anchas. 3) Rastra: Los gauchos más elegantes la usaban. Era un artículo caro de plata. 4) Boleadoras: Las usaban como armas de pelea y para cazar animales arrojándolas a sus patas 5) Lazo: de cuero trenzado con una argolla en un extremo. Una herramienta muy usada en los trabajos del gaucho 6) Chiripa: Era una tela muy liviana que se la pasaban entre las piernas, sujetándoselas con tiradores o con una faja, como si fuera un pantalón. 7) Botas de Potro: Calzado hecho con el cuero sin curtir de los caballos que todavía no habían sido domados. No eran como las que hoy conocemos, se enrollaban en los pies y pantorrillas. 8) Sombrero: Generalmente era de cuero y lo usaban para protegerse del sol, de la lluvia y del viento. 9) Pañuelo: Los gauchos lo llamaban "sereno" o "serenero". Lo usaban debajo del sombrero para protegerse del sol, los mosquitos y el viento. También para secarse el sudor. 10) Poncho: Manta tejida, abierta en el centro para pasar la cabeza. Lo usaban de abrigo o se lo enrollaban en el brazo y así les servia de escudo El poncho colorado era usado por los federales salteños, al mando de Güemes. Las líneas negras son el luto por su muerte. 11) Rebenque: Herramienta utilizada por los gauchos para dominar el caballo. 12) Calzoncillo cribado: Eran anchos para moverse mejor. Los llamaban así porque tenían adornos llamados "cribos" 13) Espuelas: Las usaban para acelerar la marcha del caballo. Algunos las tenían de hierro y otros de plata Malambo norteño El malambo norteño posee una música más rápida y un rasguido diferente de guitarra, a diferencia del malambo sureño que tiene una música algo más lenta. Sin embargo en la actualidad esta diferencia casi ha desaparecido. De acuerdo con la vestimenta: en la zona sur (llanura) se utilizaban botas de potro, consistentes en el cuero de la pierna anterior de un caballo o burro, sin suelas, se utilizaba un chiripá (tela rectangular metida entre las piernas y sujetada a la cintura por un cinto o rastra), un calzoncillo cribado (pantalón largo de corte recto con terminaciones en bordados) y un chaleco, con o sin chaqueta o saco. En la zona norte debido a la característica pedrosa del terreno las botas de potro fueron sustituidas por botas de cuero vacuno con suelas en la planta de los pies, debido al monte que abunda el chiripá y calzoncillo cribado fueron desechados porque se enganchaban con facilidad a las ramas, sustituyéndolos por "bombachas" (pantalones anchos y largos que se prenden con botones en los tobillos por debajo de las botas dejándose caer sobre las mismas, se utilizaban chaquetas y ponchos. De acuerdo con las mudanzas: como consecuencia de la vestimenta, las mudanzas sureñas difieren de las norteñas en un punto: la manera de pegar en el suelo (la fuerza y la forma en que se efectúa un golpe básico). Las mudanzas norteñas a simple vista tiene mucha más "fuerza" que las sureñas debido al calzado (en el sur las botas de potro no poseían suela y eran muy finas) por lo que el pie es asentado con más fuerza y con más brutalidad y frenetismo. Abunda en estas mudanzas los movimientos de pie. En las mudanzas sureñas en cambio, debido a la desnudez de los pies, los golpes no suelen ser tan brutales (en apariencia), abundan en cambio los movimientos de piernas. Los repiques son diferentes. Debido a estas diferencias la técnica a aplicar será diferente según se trate de uno u otro estilo. En el malambo norteño se trabaja más la resistencia de los pies y rodillas, los cuales se encuentran bajo una presión muy grande debido a los golpes y movimientos. En malambo sureño la resistencia debe encontrarse en los muslos y pantorrillas, ya que las mudanzas requieren una constante contracción del músculo link: http://www.youtube.com/watch?v=o_C7ME2LJdI Musica La primera versión musical del malambo fue publicada por Ventura Lynch en 1883. Lo esencial de la música del malambo es un esquema rítmico de seis unidades por compás. En un principio el instrumento típicamente utilizado para el malambo fue -y sigue siendo- la guitarra. Al expandirse por la Argentina el malambo incorporó otros instrumentos según la región. En el norte argentino se incorporó el bombo, instrumento de percusión; en la zona del Litoral es muy popular el acordeón; en la zona chaqueña y Cuyo el violín es muy estimado. Actualmente las diferencias de regiones casi no son tenidas en cuenta, generalizándose el uso de instrumentos en todo el país, incluyéndose otros como la quena y la flauta. Con respecto a la guitarra, el rasgueo criollo puede utilizar el punto clásico por instantes pero generalmente obtiene el sonido por su especial manera de punteo, el que se alterna con ragueos según el gusto del músico. Una manera clásica de tocar es colocando sobre las cuerdas la mano cerrada, el puño se aplica a la cuerda no a la yema sino al revés la uña la primera falange, y la aplicación varía desde el deslizamiento pleno, de frente hasta el de perfil. Sin embargo esta forma no es la única, se utiliza música de zambas, chacareras, gatos, para otorgar mayor diversidad a la monótona música del malambo. Malambo Norteño http://www.youtube.com/watch?v=X8ha1r0JArw http://www.youtube.com/watch?v=o9AFFBkJcbo http://www.youtube.com/watch?v=VWUaYgqjUSo http://www.youtube.com/watch?v=YbGn-1E2X9M http://www.youtube.com/watch?v=9PVUEhFObOg http://www.youtube.com/watch?v=EoPsJh58toI http://www.youtube.com/watch?v=N2fvJlZPZmQ http://www.youtube.com/watch?v=q7Xbn781Wy8 http://www.youtube.com/watch?v=KzTDi0zsvVA http://www.youtube.com/watch?v=QihC4Opvfb4 http://www.youtube.com/watch?v=yJDATJAwT-A http://www.youtube.com/watch?v=AuPtLFv0zBA Malambo Sureño http://www.youtube.com/watch?v=d39UHOTSg2U http://www.youtube.com/watch?v=d39UHOTSg2U http://www.youtube.com/watch?v=V6617FFJwtI http://www.youtube.com/watch?v=negE2Y3D3Kw http://www.youtube.com/watch?v=hgOOPi6ywtI http://www.youtube.com/watch?v=3ydLO4jfmdM http://www.youtube.com/watch?v=Q3ZG-XkcJAc http://www.youtube.com/watch?v=VR3RLbby8Oo http://www.youtube.com/watch?v=PaVSnOqlp7Y http://www.youtube.com/watch?v=dhhV216CmHE http://www.youtube.com/watch?v=eNWMWXfgiDg Malambo de bombos http://www.youtube.com/watch?v=ODUQpBUgpdI http://www.youtube.com/watch?v=IN0DSM33N48 http://www.youtube.com/watch?v=UsUZXs-XkH4 http://www.youtube.com/watch?v=jvlPn3Nhkb0 Malambo con boleadoras http://www.youtube.com/watch?v=7odGkIivb7o http://www.youtube.com/watch?v=Lm3wmXYgslA http://www.youtube.com/watch?v=g2LnHzzE0wQ http://www.youtube.com/watch?v=j5wjWvAEKbY http://www.youtube.com/watch?v=Gg3TFmgzGB8 http://www.youtube.com/watch?v=nqU6dubeUng http://www.youtube.com/watch?v=2XBTtTO5R-8 http://www.youtube.com/watch?v=s-1RM0T1L3U

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