La práctica del yoga es uno de los pilares fundamentales de la tradición tántrica, ya que el tantra considera que el cuidado del cuerpo es necesario para lograr el equilibrio interior. Dentro de las distintas formas que hay de practicar yoga, el yoga nidra es una de las más beneficiosas, ya que con ella aprendemos a relajarnos de manera consciente. Cuando se une además a un masaje sensitivo, sus cualidades beneficiosas son mucho mayores.
El secreto del Masaje Sensitivo
Yoga nidra significa en sánscrito sueño psíquico. Consiste en una forma de relajación en la que la persona se encuentra en el límite entre estar dormida y estar despierta. Esto permite que la consciencia opere en ambos niveles a la vez, lo que nos permite alcanzar un estado de relajación profunda. Como es difícil mantenerse en este estado durante mucho tiempo, habrá momentos en los que la consciencia se dirigirá hacia el exterior a través de los sentidos y nos despertaremos, y otros en los que se deslizará hacia el sueño y nos dormiremos.
Con la práctica, la consciencia tiende a estabilizarse en un punto intermedio, el nivel del nidra, lo que la permite contactar con la dimensión subconsciente y lograr un estado de profunda relajación. En este estado es posible despertar y desarrollar nuestras mejores capacidades innatas, permitiendo que la creatividad aflore, que la memoria se aclare y que la imaginación encuentre muchos más caminos para expresarse. También se potencia la intuición y el conocimiento profundo, así como la receptividad y una mayor capacidad de aprendizaje.
Si unimos todas las ventajas de la práctica del yoga nidra a los beneficios de los masajes sensitivos, tendremos una experiencia única difícil de igualar con otras formas de relajación. En este tipo de masaje es muy importante que la persona se sienta cómoda, por lo que antes de comenzar se dejan unos minutos para que se relaje. Después, el masajista irá trabajando las diferentes partes del cuerpo con movimientos amplios y suaves, con el objetivo de hacer que la energía circule correctamente.
Además, mientras realiza el masaje relajante irá colocando sus manos en diferentes posiciones en el cuerpo de la persona que lo recibe. Estas posiciones, que se denominan mudras, son uno de los secretos mejor guardados de la tradición tántrica, pero sus múltiples beneficios hacen que se puedan utilizar tanto en la meditación como en los masajes tantra, logrando un reequilibrio completo de los chakras y el cuerpo energético.