Este post es para tener en cuenta el cuidado que se requiere en este verano
Seguridad en el agua:
Los niños se ahogan en piscinas, ríos, playas, escusados, tinas de baño y aún en pequeños recipientes con agua. Le bastan solo 10 centímetros de profundidad para dejar de respirar.
Tener siempre presente: Los niños se ahogan en silencio y generalmente al alcance de la mano.
Cuidados en los lactantes: (0 a 2 años)
-Los niños deben estar siempre acompañados por un adulto.
-Todo lo contenga agua debe estar siempre bien cerrado. Vacíelos después de su uso.
-Nunca deje a un niño pequeño solo en el baño. Se puede ahogar en la tina o en el escusado.
-Mantenga siempre la puerta del baño cerrada.
-Aprenda las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Las posibilidades de sobrevida son infinitamente mejores.
Tenga a mano los números de emergencia (ambulancia, bomberos).
Cuidados en preescolares: (2 a 6 años).
-No se debiera tener piscina hasta que los niños tengan cinco años.
–Vigile atentamente a sus hijos en todo momento.
-Mantenga los juguetes alejados del borde.
-Desinfle o vacíe las piscinas plásticas luego de su uso.
-Enséñeles a nadar desde los cuatro años; antes no aprenden.
-Evite los "piqueros", por el alto riesgo de lesiones de la columna cervical.
-Las "alitas" no sirven como salvavidas.
Medidas de protección:
La mejor prevención es la vigilancia constante. Entre elementos como rejas, cobertores y alarmas, el más efectivo es el primero, pues reduce en cuatro veces el riesgo de accidentes. Es segura para niños de hasta tres años. Ésta debe separar completamente la piscina del resto de la casa; tener cuatro lados, sin incluir las eventuales paredes; tener al menos un metro 35 centímetros de alto y máximo diez centímetros entre los barrotes, y no debe tener puerta. Si la tiene, debe poseer un mecanismo de cierre y chapa automática, y que no esté a la altura del niño.
¿Qué hacer en caso de ahogo?
-Grite por ayuda.
-Saque lo antes posible al niño del agua.
-Si respira, póngalo de costado (posición de recuperación) y llame una ambulancia. Espere a que llegue ayuda médica.
-Si no respira, inicie de inmediato la respiración boca a boca y masaje cardíaco. No se dé por vencido muy pronto, ya que puede requerir varios minutos de reanimación. No extraiga el agua de los pulmones o estómago. Sólo demora la reanimación.
-No le quite o cambie la ropa, la baja temperatura es un aliado en estos casos.
-Es mejor una reanimación mal hecha, que ninguna.
-Traslade de inmediato al niño al Servicio de Urgencia más próximo, manteniendo las maniobras de reanimación en todo momento hasta entregar el niño al médico.
Las rejas sí sirven:
Francisco Naveillán tenía tres años 10 meses cuando cayó a la piscina de un vecino, la que no tenía reja de proteccón. Su madre, Magdalena Tagle, lo encontró en el agua, inconsciente. Llevarlo a Clínica Las Condes fue fundamental. Las primeras 12 horas fueron críticas; sus padres pensaron que se moría. Luego de una noche durmiendo con respirador artificial, y mientras realizaban una misa por él, el niño mostró los primeros síntomas de recuperación. "Cerró su manito y apretó el dedo", cuenta Magdalena.
Producto de la fe de sus padres y la rápida acción del Servicio de Urgencia, Francisco se salvó y quedó sin secuelas. Pero quienes lo rodean aprendieron una lección: una reja protectora sí puede evitar graves accidentes.