La siguiente exposición está extraída de: http://labiblia.org/
Introducción
La Biblia es más que un tesoro histórico para ser preservado o un clásico literario para ser admirado y aplaudido. Es algo más que un conjunto de documentos sobre cuya base puedan exaltarse talentos de hombres doctos. La Biblia es la más grande de las obras de Dios.
Revela Su mente, expresa Su voluntad y manifiesta Su poder mediante palabras que pueden quitar la muerte y sacar a luz la vida y la inmortalidad en quien lee con fe. El lector de la Biblia debe saber que lo que tiene en sus manos no es un libro que los hombres hubieran podido escribir de haber querido. Su maravillosa unidad, continuidad y propósito y el asombroso cumplimiento de sus predicciones, evidencian el carácter trascendente y sobrenatural de la Obra.
Pero tampoco ha de suponer que es un libro que el hombre hubiera querido escribir de haber podido, porque consistentemente habla en contra suya, y sin acepción, testifica contra él exhibiendo sus rebeliones, perversiones y fracasos. Pero si con nuestras mentes adultas consideramos por un momento que vivimos en un planeta visitado por Dios hecho carne, entonces, las palabras que Él dice alcanzarán una dimensión tal, que al considerarlas será imposible abstraerse del hecho de estar confrontados con asuntos que exceden los límites de nuestra pobre humanidad. Ante esta realidad, no quien pretenda, sino quien humildemente aspire a traducir al Autor Exacto, tendrá que admitir ipso facto las limitaciones y la futilidad que representa el depender de humanas disciplinas, y reconocer que, así como ante el Dios Todopoderoso no es posible acercarse con vanas repeticiones, tampoco ante Su Palabra es posible hacerlo con la locuacidad de un espíritu liberal, como si se tratara con prolegómenos y comentarios propios de diccionarios o enciclopedias. (...)
Parte de los hallazgos en QumRan
Filosofía de la Traducción
(...) La traducción literaria, es decir, por equivalencias formales del lenguaje, trata de orientar sus esfuerzos hacia el texto, o sea el autor, el ambiente y su época. Este sistema de traducción procura utilizar todas las funciones del lenguaje literario, y los reproduce en todos sus aspectos. Sin embargo, bajo estos parámetros y a fin de producir una plenitud de comunicación, en no pocas oportunidades el traductor actúa con una libertad que llega a “levantar” el nivel del Original mismo. La traducción dinámica, por su parte, tiene por objetivo al lector quien, por así decirlo, aguarda que le lleven el texto. Esto significa que durante el desarrollo de la traducción, el texto mismo deberá sufrir una transformación tal, que ubique al lector en las mismas condiciones que se hallaba el destinatario original. Estas versiones cumplen una función importante, pues así como se preparan versiones infantiles de la Biblia, éstas son propuestas para un público sin cultura de lector. No obstante su gran utilidad, la inadvertencia de que se trata de una paráfrasis, eventualmente guía mal al lector al hacerle suponer que lo que tiene en sus manos es la verdadera Palabra de Dios. (...) Por traducción contextual se define inicialmente una disciplina que a) enmarcada en las reglas que controlan la gramática general del lenguaje, pero b) sin perjuicio de la coordinación y subordinación gramatical propuesta en el Texto Sagrado, c) trasmita toda la intención, fuerza y lucidez del Original, d) defienda su brevedad y simplicidad, e) preserve su pureza, f) respete sus asimetrías, asperezas gramaticales y redundancias, g) valore la riqueza de estilo literario lograda a través del tiempo, y los beneficios que de allí se derivan al retardar los cambios que corrompen el lenguaje, y h) refleje y aplique las conclusiones que por la sana exégesis y trazo surgen de la analogía y armonía espiritual latente en la Escritura.
Cuevas donde los esenios escondieron gran parte de textos con más de 300 años de antigüedad.
Psicología de la Traducción
El cuerpo de traductores, consistentemente, ha fijado su tarea en trasvasar, no lo que el Autor Sagrado pudo haber dicho de haber escrito en castellano, sino lo que Él dice en hebreo, arameo y griego. Esto presenta de inmediato dos problemas que desafían la habilidad y capacidad del traductor: 1. Cómo presentar fielmente el texto en los idiomas originales al lector castellano; y, 2. Cómo presentar el castellano de manera tal que se lea como una obra vernácula y no extranjera; como original y no como una traducción. Sujeto a la consideración de que la solución del segundo enunciado siempre deberá estar subordinado al primero, el traductor debe suponer que sí es posible traducir la jota y la tilde, y tomar en cuenta que cualquier propuesta que no considere la perspicuidad infalible de la Escritura, lo ubicará de inmediato fuera de competencia para tratar con el problema que tiene entre manos. A lo largo del proceso de evaluación de trascripción y traducción entonces, el objetivo principal es lograr una versión castellana depurada, informando y advirtiendo al lector en el aparato crítico a pie de página o en comentario anexo, las razones que asisten para tal o cual provisión textual.
El estilo de traducción es que, a) siempre que sea posible, cada palabra hebrea o griega esté traducida por la misma palabra castellana; y, de ser posible, sólo una palabra castellana explique cada palabra hebrea, aramea o griega. En este orden de ideas, con el propósito de ayudar al lector a transitar en lo que sin duda es la obra literaria más compleja del Universo, la Sociedad Bíblica Iberoamericana presenta en su obra, la Biblia Textual, una versión que, en la práctica, determinaron la llamada disciplina de traducción contextual. La valoración literal de la Biblia fue un fundamento firme en la Iglesia Primitiva. Evidentemente, la extraordinaria influencia que el Señor Jesús ejerció en sus apóstoles respecto a su forma de interpretar pasajes bíblicos, tuvo las más trascendentales consecuencias. Ireneo nos da el sentimiento general cuando afirma que… lo que el entendimiento puede usar diariamente, lo que se puede saber fácilmente, es aquello que se halla delante de nuestros ojos, sin ambigüedad en la Santa Escritura, literal y claramente. Es por ello que durante el proceso de traducción de esta obra, el Editor ha sostenido como regla infalible que donde una construcción literal se sostiene, lo más remoto de la letra generalmente es lo peor. Si Dios tiene verdaderamente el propósito de darnos a conocer Su voluntad mediante Su Palabra, Él necesariamente tendrá que adaptar su mensaje a nuestra manera de comunicar pensamientos e ideas. Si Dios dio Sus palabras para ser entendidas, es natural que Él emplee expresiones que transmitan el sentido designado de acuerdo con las reglas gramaticales que controlan el lenguaje (que Él mismo inventó) y que, en vez de buscar un sentido que las palabras mismas no contienen, se ha de obtener principalmente el significado que éstas obviamente abarcan, dejando campo necesario para la existencia del lenguaje figurado cuando así lo indica el contexto, según el fin o la construcción del pasaje. Por literal damos a entender la interpretación (y consecuentemente la traducción) gramatical de la Escritura.
El estudio no lo hacen ni novatos como yo, ni aventureros religiosos
Teología de la Traducción
En estos tiempos modernos, los estudios avanzados de las Sagradas Escrituras y la crítica de su base textual, han demostrado que en el Original hebreo y griego, no sólo las palabras y su orden, sino las mismas letras, se encuentran distribuidas en patrones artísticamente diseñados, ubicados con designio y propósito.
Estos avances y descubrimientos crean inevitablemente nuevos parámetros para el traductor responsable, quien cada vez se siente con menos libertad de hacer uso de la exégesis, paráfrasis, interpretación, o aquellos “tan deseados” recursos idiomáticos, los cuales más tarde, casi siempre, exhiben su presencia sólo para guiar equivocadamente, pues terminan alejando a la versión de su más importante propósito: la fidelidad. En este sentido, nuestra experiencia nos ha mostrado que las traducciones más fieles son las más expresivas. Es por ello que, en muchas oportunidades, las traducciones literarias, y mucho más, las de estilo libre o dinámico, se hallan contrapuestas a las formas expresivas del texto sagrado. Las traducciones más fieles resultan en versiones más expresivas, y consecuentemente más relevantes. También ha sido posible apreciar cómo ciertas técnicas de traducción demasiado uniformes, pueden atentar contra la variedad de estilos y niveles lingüísticos de sus autores (no menos de 40), en tanto que la fidelidad a los originales siempre termina siendo una rica veta de recursos estilísticos. Tales condiciones son indispensables para una traducción digna de la Biblia. Obviamente, el uso de los recursos científicos del lenguaje constituyen instrumentos útiles en las labores de traducción, pero en el caso de la Biblia, y a diferencia de otras obras literarias, estos recursos deben considerarse subalternos al momento de decidir la adjudicación final de equivalencias. Los postulados para este tipo específico de trabajo reclaman no sólo aptitudes académicas (que el traductor necesariamente debe ostentar); le exige condiciones que van más allá de la mera erudición lingüística de un teólogo, tales como puedan expresar la esencia de un corazón regenerado.
NDE: El siguiente link responde a la página web creada a propósito del haber reunido los pergaminos más antiguos que incluyen el Nuevo Testamento. Lo curioso es que responde en su totalidad a la actual composición de la Biblia compendiada en la versión de Reina-Valera:
Jesús nos dejó el ejemplo para seguir sus pisadas, y así entender que… ninguna profecía de la Escritura produce su propia solución (2P.1.20) y exclamar con el salmista: ¡La suma de tu Palabra es verdad! (Sal. 119.160).
La traducción contextual (Ejemplos)
Génesis 3.15
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya;éstate herirá en la cabeza,ytú le herirás en el calcañar. (Reina Valera)
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente.Élaplastará tu cabezacuandotú hieras su calcañar.(Biblia Textual)
Génesis 10.8-9
Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. Éste fue vigoroso cazadordelante de Jehová;por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazadordelante de Jehová.(Otra versión)
Cus también engendró a Nimrod, el cual comenzó a ser poderoso en la tierra. Él fue intrépido cazadorenfrentado a YHVH.Por esto se dice: Como Nimrod, intrépido cazadorenfrentado a YHVH.(Biblia Textual)
1 Samuel 25.22
Así hagaDiosa los enemigos de David y aun les añada, que de aquí a mañana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar con vida ni unvarón.(Otra versión)
¡Así haga’Elohima los enemigos de David, y aun más, si de aquí a mañana dejo de los suyos un sólomeante a la pared!(Biblia Textual)
2 Samuel 5.21
Y dejaron allí sus ídolos, y David y sus hombreslos quemaron.(Reina Valera)
Y ellos abandonaron allí sus ídolos, y David y sus hombresse los llevaron.(Biblia Textual)
2 Samuel 24.16
Y cuando el ángel extendió su mano sobre Jerusalén para destruirla,Jehová se arrepintióde aquel mal, y dijo alángel que destruía al pueblo: Basta ahora; detén tu mano. Y elángel de Jehováestaba junto a la era de Arauna jebuseo.(Reina Valera)
Pero cuando el Ángel extendió su mano hacia Jerusalem para destruirla,YHVH se compadeciópor esa desgracia, y dijo al Ángel que estaba destruyendo al pueblo: ¡Basta ya! ¡Detén tu mano! Y elÁngel de YHVHestaba junto a la era de Arauna, el jebuseo.(Biblia Textual)
Salud a todos y como es un tema que tiene que ver con lo religioso al menos superficialmente, espero que sepan diferenciar el fanatismo pro y contra del estudio objetivo que se está haciendo.