.
Los estándares y el control de la calidad.
Como estándares se entiende el conjunto de políticas, objetivos y metas, normas, especificaciones, manuales, procedimientos, reglamentos, instrucciones de trabajo, guías, diagramas, moldes, ayudas visuales o sensoriales, etc. Escritos eléctricos, electrónicos, mecánicos, gráficos o perceptibles por medio de los sentidos, junto con sus instrucciones de uso, necesarios para que el trabajo se realice de manera consistente y se tenga el soporte apropiado para el mejoramiento continúo.
Sin una adecuada estandarización se carece de las referencias necesarias para coordinar los esfuerzos de todos los involucrados para el establecimiento y cumplimiento de políticas, objetivos y metas, así como los métodos para el mantenimiento y mejora de las características críticas de los productos o servicios que garanticen la satisfacción del cliente y de las partes interesadas. Es imposible mantener un nivel de calidad sin una conveniente estandarización
El control de calidad
Ha llegado a convertirse en la actualidad en un concepto moderno y proactivo, que apoya de manera directa la evolución de los procesos y por añadidura a la prosperidad de la sociedad.
MANTENER:
Actividades enfocadas a garantizar, por medio de estándares gerenciales, administrativos, técnicos y operativos, el establecimiento de las políticas, objetivos y metas de la empresa o del área, entre ellos los relacionados con las características de calidad de los productos/servicios, necesarios para satisfacer las expectativas de los clientes y de las demás partes interesadas, así como la programación y el cumplimiento de las acciones necesarias para que puedan alcanzarse.
MEJORAR:
Actividades orientadas a perfeccionar algo, esto es, un producto, un servicio, un proceso, una actividad, etc. Implica el cambio de un estado a otro mejor, con el apoyo de estándares, de tal forma que las expectativas de los clientes y demás partes interesadas sean satisfechas siempre, a pesar de los cambios constantes.