FUENTE: http://usuarios.multimania.es/contemplatio/N-%20guenon%20y%20al%20jadir.htmEl personaje de Al-Khadir sólo aparece en la sura XVIII, la de "Los Compañeros de la Caverna" (Ahl al-Kahf). El título evoca el simbolismo polar puesto que la cavertn está ligada íntimamente a la montaña y a la "axialidad de los polos" (28).La letra árabe "Q"f" está, además, considerada como "jeroglífico del Polo" por René Guénon, puesto que equivale no sólo fonéticamente al nombre significativo de "caverna" (Kahf), sino que representa también en la tradición árabe, el nombre mismo de la Montaña Sagrada o Polar (29).Al-Khadir está presente en cada uno de los tres relatos de la sura (30). Sin embargo no está explícitamente nombrado -es la tradición exegética quien identifica al "perro" de los Compañeros con el mismo Servidor de Dios que encuentra Moisés en el segundo relato.Consideraremos en este ensayo nuestro únicamente el primer relato, que es el que da nombre a la sura. Es la leyenda de los "Siete Durmientes de Éfeso" que tiene la particularidad reseñable de que es común al cristianismo e Islam. En el año 250, dice la tradición, durante la época de las persecuciones de los cristianos por el emperador Decio, tres, cinco o siete jóvenes , según el Corán -siete en la leyenda cristiana- se refugiaron en una caverna para sustraerse a los cultos idólatras. Por orden de Decio fueron emparedados vivos. Eran jóvenes cristianos "sumidos por Dios en la religión de Jesús, hijo de María", comenta Tabarî (31): "Dios hizo morir las almas de estos jóvenes en el sueño y su perro quedó despierto solo" (Tafsir, XV, 126). Tras dormir 309, fueron despertados y pudieron testificar acerca del milagro de su resurrección (10***).Louis Massignon considera este relato de los siete mártires resucitados como el "Apocalipsis" del Islam (32).El perro que vela solitariamente en la caverna desempeña el papel de un Kerub (querubin): "... su perro, con las patas extendidas, está tendido sobre el suelo", podemos leer en el verso 17 de la sura. Se observará que su ubicación y soledad corresponde al de la tumba de santa María Magdalena, a la entrada de la cripta de los Siete Durmientes venerados en Éfeso. Según Massignon, el perro de la caverna sería Al-Khadir; textos islámicos le atribuyen, en efecto, un papel no sólo de guardián sino también de instructor de los Durmientes. Además es interesante observar las dos series de números que se dan en la aleya 21: "Él dirá: ellos eran tres, el cuarto es el perro; otro dirá: eran cinco, su perro era el sexto. Se escudriñará el misterio. El de más allá dirá: eran siete y su perro era el octavo. Di: Dios sabe mejor que nadie cuántos eran. Sólo unos pocos lo saben" (11***).Se podrá observar que la primera serie de números (3,5,7) se aplica a los Durmientes y que son los tres primeros números impares: es así como podemos reconocer que los Compañeros de la Caverna eran afr"d.El perro se considera parte y cosa aparte. Se coloca al pie de ellos, lo que da 17. Si dividimos 357 por 17 se obtiene 21, que es el número correspondiente a Shin, letra del alfabeto representante del Espíritu Santo; número que es además el de la aleya de la sura. Por otro lado, si se sustrae 357 (correspondiente a la serie de números aplicados a los Durmientes) de 468 (correspondiente a la serie de números que se aplican al Perro), se obtiene 111, número cuyo poder simbólico es grande puesto que se trata de un número polar, el alef hebraico, o alif árabe. Este número representa la unidad expresada simultáneamente en los Tres Mundos, lo que caracteriza la función misma del Polo: "Qutb", en cifras, es también 111 (100+9+2) (12***).Prosiguiendo con las consideraciones numerológicas, diremos a continuación que el perro de la sura, asimilado a Al-Khadir, no es sino el llamado "Veltro", personaje iniciático que aparece también bajo el aspecto de un perro en la "Divina Comedia" y que, según la predicción de Beatriz, se le asigna el número 551, representando al Mesías por venir, el destructor de las potencias contra-iniciáticas del final del ciclo: "Un cinquecento diece et cinque, messo di Dio" (Purgatorio 33, 43-4). Pero lo que es remarcable es que este número es uno de los valores numéricos de "Shaddai" (33).En su primer artículo en "Etudes Traditionelles", aparecido en 1950, Denys Roman (34) insistía ya sobre el valor simbólico del color verde y su nombre: "está compuesto de las mismas consonantes que las palabras "vertu", "vertical", "verite" (virtud, vertical, verdad). Vert (verde) en latín se dice Viridis, que tiene como raíz "vir", de la que provienen palabras como virtualidad, virulencia, virilidad... Se da entre el color verde y la idea de fuerza una relación misteriosa. El verde, según Denys Roman, es símbolo de la esperanza, la virtud teologal que corresponde a la "fuerza" de la Masonería. La orden caballeresca de "La Anunciada" tenía por divisa "Fert" de la que se han dado las explicaciones más bizarras, pero que probablemente habría que interpretarla como "Fuerte" (Fort) como derivada de "Vert", cuya primera consonante ha sido fortalecida fonéticamente.Esta referencia a la "Orden de la Anunciada", fundada en 1362 por el duque Amadeo VI de Saboya y que se encuentra bajo la invocación de la Virgen María, nos parece particularmente interesante porque establece una correlación entre la Virgen y El-Shaddai. Este Nombre divino, "Shaddai", proviene del hebreo "Shed", "El seno", símbolo de la Naturaleza Nutricia. En la Kabala, toda la creación y todas las criaturas están ligadas a las fuerzas de la naturaleza (tierra, agua, fuego, aire). Estas fuerzas de la naturaleza se llaman Shédim. Y el Señor de las fuerzas naturales es, por tanto, "El-Shaddai" (35).Hemos visto que el número 515 en Dante se identifica a la figura del perro, cifra del Nombre divino Shaddai, pero existe otro valor numérico de este Nombre que lo relaciona con Schiloh de la profecía de Jacob: "El cetro no se marchará de Judá, ni el bastón de jefe de entre sus pies, hasta que venga Schiloh" (Génesis 49, 10) (13*). Para las tradiciones hebraica y cristiana este texto anuncia el advenimiento mesiádico del Final de los Tiempos. Es remarcable que Schiloh tiene el mismo valor numérico simple que el Nombre divino El-Shaddai, es decir, 345 (36).La figura del ángel Gabriel se identifica con esta misma función iniciática y escatológica: Gabriel en hebreo significa "fuerza divina", "Dios se muestra fuerte". Esta misma connotación de "fuerza" se encuentra en la lengua árabe, en la que el nombre del ángel Gabriel (Jibril) es muy similar al nombre divino "Al-Jabbar (El Todo Poderoso)". Según la tradición hebrea, en la era mesiánica Gabriel combatirá contra Leviathan.La doctrina islámica rechaza la idea de que "El Altísimo, al-Alí", pueda ser el padre del Cristo manifestado, pues ello implicaría que el Único puede entrar en relación de par con otro, lo que resulta inconcebible. Es por ello que el Espíritu Santo tiene un estatuto angélico y es Nombre divino con el que se identifica el ángel Gabriel.Por contra, en el cristianismo el ángel Gabriel tiene un simple papel de anunciador y el Espíritu Santo es considerado como una persona divina (de la Trinidad). Pero ¿cómo no considerar al anunciador de la Palabra como una forma hipostática del Verbo? Además como anunciador del Verbo, Gabriel debe relacionarse con Juan Bautista, último de los profetas del Antiguo Testamento y precursor que anuncia el Nuevo, "mensajero que abre el camino", según Malaquías (3, 1): "He aquí que yo envío mi ángel, el cual preparará el camino delante de mí. Y luego vendrá a su templo el Señor, el Señor a quien buscáis vosotros, y el ángel de la Alianza de vosotros tan deseado. Vedle ahí que viene " (14*).No obstante, este Ángel de la Alianza ¿no será el Ángel de Yahvé al que Agar llama El Rey? (Génesis 16,13) y que se anuncia también unos versículos después como "Yo soy El-Shaddai" (Génesis 17,1) (15*).Observemos que en la iconografía medieval de la Iglesia Ortodoxa, San Juan Bautista, el precursor de Cristo, es representado con alas. El que "abre el camino" designa esta Vía del sacrificio que es la de los afràd, doctrina secreta que se manifiesta en la kenosis divina de la Encarnación -el acto absoluto del Amor por el que Dios se despoja, se vacía de poder, porque el quiere parecerse a su criatura, acercarse a él y salvarle: "Él, de condición divina, no retuvo celoso el rango que le igualaba a Dios, sino que él mismo se anonadó a sí mismo tornando la condición de esclavo y volviéndose similar a los hombres" (Filipenses, II, 6-7) (16*).El personaje de san Juan Bautista - del que es conocida la veneración que le tenían los caballeros templarios, así como la tenían a la Virgen María- enlaca con la figura del precursor y puede asimilarse al del profeta Elías. En efecto, al inicio del evangelio de Lucas, el arcángel Gabriel anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan Bautista, le predice que su hijo "unirá el corazón de los padres al corazón de los niños". Sin embargo esta expresión se encuentra igualmente al final del Antiguo Testamento en un versículo de Malaquías: "He aquí que yo os enviaré a Elías el profeta, antes de que llegue el día terrible del Señor. Y él unirá el corazón de los padres al de los niños".Esta identificación es muy destacable, sobre todo porque se sabe que Elías, bajo la forma musulmana de Ilyas, es a menudo vista como otro nombre de Al-Khadir. ¿Encontraremos por aquí la figura enigmática del "Baphomet"?De forma circunstancial, John Charpentier (37) había ya sugerido que Baphomet podría ser una contracción de "Bap (tiste)" y "(Ma) homet". Este comentario es más serio de lo que parece aunque sólo fuera porque reconoce de manera implícita la transmisión por la vía islámica de una tradición hermética y su incorporación en el esoterismo cristiano.Ahora bien, hablando en serio, lo que debiera interesarnos desde el punto de vista iniciático más que la hermenéusis sobre las letras en sí no es otra cosa que, entre todas las grafías de siete letras (Bafomet, Bofumet, Bahomet), nuestro "Baphomet" tiene ocho letras (38).Recordaremos, al respecto, el versículo de la sura de los últimos tiempos: "Ellos eran siete, su perro era el octavo". En "Baphomet" está en cierto modo la "H", la octava letra del alfabeto que representa el perro. Así que la elección gráfica del "phi" griego sería de orden iniciático.Fulcanelli ha mostrado el valor simbólico de la letra "H" en el lenguaje de ciertas corporaciones hermético-místicas. Recordemos su evocación del artesonado del maravilloso techo de Dampierre-sur-Bontonne, en Charante-Maritime, donde él ve una corona trinitaria por encima de una gran "H" rodeada por una filacteria que dice: "In Te Omnis Dominata recumbit", que traduce como "En ti reposa toda Potencia", y, por otro lado, el gran alquimista declara en el estudio que le consagra a dicho artesonado: "La letra H, o al menos el carácter gráfico que la representa, había sido escogida por los Filósofos para designar el Espíritu, alma universal de las cosas" (17***).Según Eugèn Canseliet se puede ver la representación más segura del Baphomet en la ilustración de la portada del libro Todas las Obras del filósofo anónimo Filaleto: "El mercure-mercurius-mercurio está de pie sobre la esfera y cubre su cabeza con una corona qu eestá sobre el signo metálico-astrológico que designa simultaneamente el planeta y al mercurio, que tiene las alas desplegadas y los brazos horizontalmente extendidos".El valor criptográfico de una palabra se obtiene sumando el rango alfabético de cada una de sus letras en el sistema de la lengua utilizada. Lo que da, en francés, para el nombre de Baphomet, 80.Si realizamos la comparación con la expresión hebrea "Roua´h Hakodesh", el Espíritu Santo, vemos que tiene un valor idéntico de 80. El equivalente árabe es "Er-Rûh", que algunos textos coránicos identifican con Jabril (Gabriel). ¿Podría, por tanto, Al-Khadir asimilarse al Baphomet? Podría recordarse al respecto las cuatro estatuas bafométicas encontradas no ha mucho, al inicio del siglo XIX, en el museo imperial de Viena, por el arqueólogo austríacos Hammer Purstall (39).La más importante de las estatuas es un personaje en pie, vestido con traje faraónico. Porta barba y tiene cuernos encorvados encima de la cabeza, como un Hermes. Se remarca una inscripción, en caracteres árabes, sobre sus brazos colgantes. Porbst-Biraben y Maitrot de la Motte-Capron la descifraron así: "El Señor Kouïder (el que perturba)". Puesto que "Al" o "El" significa "señor" y el nombre Kouïder está muy próximo a Khadir...Mas, ¿por qué ha de ser Khadir "el que perturba"? Recordemos ahora las terribles palabras de Leon Bloy anunciando la venida del Paráclito: "Él es ciertamente el Enemigo, de tal modo idéntico a Lucifer que fue llamado Príncipe de las Tinieblas, que es poco menos que imposible distinguir en el éxtasis beatíficos, separarlos... Que el que pueda comprender, comprenda. La Madre de Cristo ha sido considerada la Esposa de este Desconocido al que la Iglesia teme , y es por esta razón por lo que la Virgen es prudentemente invocada bajo el nombre de Estrella de la Mañana y Vaso Espiritual" (40).Es de su más grande poder entre los hombre ("El-Shadda"i=345) con el que Dios se despoja para revestir su más extrema pobreza entre los hombres (Jesús), y el cuerpo de María es el lugar de este sacrificio.Porque el poder de Dios reside en su Nombre -que es el Nombre (He Shem=345) y este es el Nombre del que se despoja. En tanto que Hijo del hombre, Jesús, como todo ser humano, está enlazado a su ángel personal que le protege y canaliza sobre él las más altas energías del Padre. El Ángel guardián de Jesús no es otro que el "Ángel del Señor" del escrito de Mateo (I,20), el que Lucas asimila a Gabriel y el que se revela bajo el nombre de "El-Shadd"i", el que el Islam llama Al-Khadir y que reconocen en Elías (Ilyas) (18*).Sin duda es así como nos lo hace comprender las siguientes palabras del Sheik al-Akbar: "El Sello de los Santos bebe de la misma fuente donde bebe el Ángel que inspira al enviado de Dios. Si tú comprendes lo que estoy aludiendo es que has alcanzado la ciencia totalmente eficaz" (41).Hay un hadiz donde el profeta habla del "Pájaro Verde" cuyo buche es como un abrigo del otro mundo, un refugio a los espíritus de los "testigos de la Verdad". El buche del Pájaro Verde es esta tierra de la que Al-Khadir es el rey, la tierra de Var que conserva la simiente de los cuerpos de resurrección, el Agua de la Vida. Y la "Ciencia plenamente eficaz" de la que habla Ibn Arabi es la ciencia de la formación y de la eclosión de los cuerpos de resurrección, la ciencia de los afr"d, porque la formación del cuerpo de resurrección es un don del Ángel y el nacimiento del "cuerpo de resurrección" es un don de María.NOTAS DE SANTACREU1. Según qué versiones todavía todavía, se encuentra Khidr o Khezr et, en la India es designado bajo los nombres de Khw"j" Kkadir, Pîr Badar o R"j" Kid"r. 2. Citado por Jean Robin, "René Guénon, témoin de la Tradition", éd. Trédaniel, 1986, p.308.3. N°224-225, agosto-septiembre, 1938, pp. 304-318 4. Conforme a su nombre "El Verdeante", derivado del árabe akhdar, que significa "verde".5. Es de destacar que la alquimia considera la sangre y la leche como los dos símbolos de los elementos originales (azufre y mercurio).6. René Guénon, " El jabalí y la Osa" en "Symboles de la Science sacrée", Gallimard, 1986, p.160 .7. Abdul-H"dî es el sobrenombre islámico del pontir sueco John Gustav Agelii, llamado Ivan Aguéli (1869-1917). Es quien habría transmitido a René Guénon, en junio de 1912, la barakah del sheikh Elish Al-Kébir. 8. Abû Bakr Muhammad ben Alî, nacido en Murcia el 17 de Ramadan del 560 de la Hégira (28 juilio de 1164); es más conocido con el nombre de Ibn Arabî, siendo su título honorífico Sheik al-Akbar (" el maestro más grande". 9. Abdul-H"dî, "Ecrits pour la Gnose", Archê, 1988, p.144. 10. En lo concerniente a las referencias de obras de Ibn Arabî reenviamos al lector principalmente al trabajo de Michel Chodkiewicz, "Le Sceau des saints", Gallimard, 1986. 11. Sobre el simbolismo del sable y la espada: René Guénon, " Sayful-Islam ", in "Symboles de la Science sacrée", Gallimard, op.cit. 12. Sobre la "Vía del Medio", cf. chap.26 de "La Grande Triade", René Guénon, Gallimard, 1957 (hay traducción en editorial Obelisco). 13. "La Sagesse des prophètes", Albin Michel, 1974, p.49 14. N°253, agosto de 1946. 15. Abdul H"dî evita el término "mariano" y emplea el de "marial" que debió considerar poco católico para su gusto. El anarquismo militante de Ivan Aguéli provocaría en él una hostilidad radical hacia la Iglesia católica y su sistema clerical. Nosotros no le hemos seguido en su repulsión semántico-ideológica. 16. El nombre musulmán de René Guénon se traduce: "Juan, el Servidor del Único".17. Sobre esta noción, se consultará principalmente el capítulo quinto del bellísimo libro de Charles-André Gilis, Marie en Islam, Editions Traditionnelles, 1990. 18. De manera extaordinaria, Lucas designa las líneas ancestrales de los tres otros parientes de Jesús: Zacarías "de la línea de Abia", Isabel, "de la descendencia de Aarón", José, "de la familia de David" (Lucas, I, 5, y Lucas I, 27), pero no dice nada concerniente a María. Hay un elocuente silencio. 19. "Commentaires sur le Coran", Sacelp, Paris, 1981, p.463 20. Il Henoch slave, LXX-LXXI, en "Ecrits intertestamentaires", Paris, Gallimard, 1987, pp.1218-1223. 21. Charles-André Gilis, op. cit., pp.55-56 22. Se cita por ejemplo el "Tratado sobre la Virtud y la composición de las Aguas" de Zosimo, "El Sueño Verde" o incluso "Hermes Desvelado" de Cyliani. 23. "Corps spirituel et Terre céleste", Buchet/Chastel, 1979, p.85 24. Los relatos místicos de Sohrawardî han sido traducidos por en su obra "L'Archange empourpré", Paris, Fayard, 1976 25. Abdol-Karim Gili, "L'Homme parfait", traducido por Henry Corbin, en ·Corps spirituel et Terre céleste", p.185. 26. René Guénon, " Quelques considérations sur l'hermétisme ", en "Aperçus sur l'Initiation", Editions Traditionnelles, 1977, p.261 27. Jacques Viret, "Stella Maris: Registres et thèmes de l'hymnologie mariale latine ", en Connaissance des Religions, n°47-48, 1996, p.98 28. Cf. René Guénon, "Symbolisme de la forme cosmique ", en "Symboles de la Science sacrée" (et particulièrement le chap.31 : "La Montagne et la Caverne ".29. Ibid. chap.15 : " Un hiéroglyphe du Pôle " 30. El primer relato comprende la aleyas (versículos) 9-25 ; le el segundo relato ocupa las aleyas 27-59 ; y el tercero las aleyas 60-98. 31. Entre los numerosos comentarios coránicos, los de Tabarî (m.311/923) se consideran de una autoridad incomparable, tanto entre los musulmanes como entre los islamólogos. Recogió en una monumental obra, el Tafsis, un número impresionante de tradiciones.32. "Les Sept Dormants, Apocalypse de l'Islam", in "Mélanges Peeters 11, Analecta Bollandiana", 1950, pp. 245-260 33. Sobre este valor numérico de " Schaddaï ", cf. F.Warrain, "La Théodicée de la Kabbale", éd. Véga, 1949, p.95 34. En marzo de 1950 apareció en la revista "Etudes Traditionnelles" (n°282), el primer artículo de Denys Roman. Era un ensayo sobre "La Symbolique maçonnique de Jules Boucher". 35. Cf. Georges Lahy, "Kabbale Extatique et Tserouf", éd.Lahi, 1993, p.72 36. Cf. Jean Reyor, "Pour un aboutissement de l'ouvre de René Guénon", Archê, 1991, chap.9 37. "L'Ordre des Templiers", éd. Tallandier, Paris, 1987.38. La interpretación de Jean-Claude Danis - en "Toulouse, Capitale mystique", éd. Arlet, 1985, que sugirió la grafía con reforzamiento de la "f", Baffomet, no nos parece contradictorio: la "f" reforzada sugerida por las dos barras horizontales de las letras, de manera velada, el "H" hermético. 39. Cf. John Charpentier, op. cit., pp. 178-180 40. Léon Bloy, "Le Salut par les Juifs", éd. G. Crès, Paris, 1905, pp.117-118 41. Ibn Arabî, "La Sagesse des prophètes", op. cit., p.52Nota última: este artículo de Alain Santacreu fue remitido, en francés, por "Zanoni" el coordinador del foro "La Tradición" la semana pasada, en francés, que lo había tomado a su vez de http://www.chez.com/contrelitterature ,según nos ha indicado. Nos ha parecido interesante pese a algunos errores de interpretaciones simbólicas que, a nuestro juicio realiza Alain Santacreu. Nuestra traducción esperemos que, cuando menos, no haya tergiversado el sentido del texto francés: ése ha sido nuestro deseo.* * * * * * * * * * * *VÍA INICIÁTICA DE LOS "SOLITARIOS": Jadir el Verdeante y René Guénon ( y 2)Ángel Almazán - 07/12/2002Notas complementarias nuestras al artículo sobre Jadir el Verdeante, René Guénon, la Vía de los Solitarios o "afrad", con algunas referencias también a Jung rechazadas por un gnóstico musulmán actual.NOTA PREVIA: El artículo de Santacreu que traduje iba acompañado de unas notas complemetarias mías que son las que siguen. Algunas de las afirmaciones o sugerencias que hice en estas notas fueron desechadas y calificadas como erróneas por un gnóstico musulmán contemporáneo al que tengo gran estima. Fiel a su conocimiento e iniciación, esta persona niega todo carácter iniciático en Jung y duda que Guénon fuese un "afr"d" (mucho menos lo habría sido Jung). Por tanto, mis opiniones véalas el lector como las de un principiante en el ámbito de la metafísica tradicional musulmana y, además, con el lastre de una visión demasiado occidental todavía del tema. No obstante, dado que el tema tratado por Santacreu es de los pocos publicados en Occidente, hemos considerado oportuno retomar su artículo y nuestros comentarios al respecto, con todas las deficiencias y errores que hay en ellos.NUESTRAS ANOTACIONES AL TEXTO DE SANTACREU---(1*)-- El texto de Abdul-H"dî se había publicado primero en La Gnose, en enero de 1911. Se incorporaría a "Etudes Traditionelles" y se pidió a Guénon que adjuntase una nota para evitar los posibles malentendidos que hubiera, y así lo hizo diligentemente, lo cual se hace constar en el apéndice añadido al capítulo "Consideraciones sobre la filiación iniciática" de Guénon en su libro "Consideraciones sobre la Iniciación". Sobre este iniciador sueco de Guénon en el sufismo, existe un artículo en Internet, en la página de Dicidencias. Abdul-H"dî, "el servidor del Guía" se hizo musulmán hacia 1897. En Egipto fue iniciado en el sufismo por el Sheik Abder Rahman Elish Al-Khebir de la tariqah shadhilita que fundara el sheikh Abdul-Hasan ash Sh"dili en el siglo VII de la Hégira. Conocería a Guénon en París a finales de 1910 o comienzos de 1911. En 1912 fue su iniciador en el sufismo.---(2*)--- Jean Reyor, director de "Etudes Traditionelles", agrega una nota aclaratoria en el citado apéndice: "Al-Khidr es la designación que el esoterismo islámico da al personaje anómino mencionado en el Corán, sura XVIII (La Caverna), y con el cual Moisés, que es considerado por el Islam como enviado legislador y "Polo" de su época, aparece en una relación de subordinación. Esta subordinación aparece como algo del orden jerárquico a la vez que del orden del Conocimiento, ya que el personaje misterioso es presentado como detentador de la ciencia más trascendente (literalmente: "la ciencia Nuestra", es decir de Allah) y de la que Moisés sólo pide al mencionado personaje que le muestre una "porción" de la enseñanza que posee".Por otro lado, y desde otro enfoque, que complementa al tradicional, cabe reseñar que Carl Gustav Jung se ocupa de este relato de la sura XVIII en su libro Formaciones del Inconsciente (Paidós, 1982), en el segundo capítulo ("Acerca del renacimiento", tomándolo como un ejemplo de una serie de símbolos que ilustran el Proceso de Transformación (pp. 42-53). Cuando leímos este capítulo, en octubre de 1983, conocimos por vez primera la existencia de Jadir el Verdeante (denominación castellana de Al-Khidr) que, con el paso del tiempo y tras leer a Henry Corbin sería el personaje con el que acabaríamos nuestra novela "Los Códices templarios del río Lobos. Los custodios del Grial "(Sotabur, Soria, 1997). El ensayo de Jung, originariamente, es una conferencia que pronunció en la sesión estival de la Escuela de Eranos en el año 1939.Prosiguiendo con el análisis hermenéutico junguiano, el maestro suizo afirma que Jadir (Chadir, lo llama Jung), representa al Sí-Mismo. Moisés "lo reconoce como una conciencia superior, de la que aguarda instrucción". Jadir representa "no sólo la Sabiduría Superior sino también un proceder en correspondencia con ésta, que se halla más allá de la razón humana... constituye la unidad superior de la conciencia e inconsciente. Es una figura comparable al hiranyagarbha, purusha, atman y al Buda místico...".Y añade: "El carácter de personalidad del Sí-Mismo se expresa de manera especialmente clara en la leyenda de Chadir. Precisamente las narraciones no coránicas sobre Chadir contienen este factor en medida sorprendente. K. Vollers da al respecto, en su trabajo sobre Chadir, documentos expresivos. Durante una estadía en Kanya tuve un headman del safari que era un somalí educado a la manera sufi. Chadir era para él una figura absolutamente viviente, y me aseguró que en cualquier momento me podría acaecer encontrarme con Chadir, dado que yo era en verdad un M´tu-ya-kitabu, un "hombre del libro" (es decir, del Corán). Había colegido, en efecto, de nuestras conversaciones, que yo era un conocedor del Corán mejor que él mismo. Por tal motivo me tuvo también por islamu. Me dijo que yo podía encontrarme en la calle con Chadir bajo la figura de un hombre, o éste podía aparecer durante la noche como pura luz blanca o -y aquí arrancó riendo un tallo de hierba- también así podía ser visto "el Verdeante". El mismo había recibido una vez de Chadir consuelo y ayuda... Este caso muestra cómo también en la religión popular de hoy en día Chadir está todavía viviente como amigo, consejero, consolador y también como revelador maestro del hombre. Mi somalí designaba su posición dogmática como "maleika kwanza-ya-mungu" (primer ángel de Dios), por consiguiente una especie de "ángel del semblante", un verdadero "ángelos", un mensajero".---(3*)--- La carta de Guénon a Koomaraswami sobre Al-Khadir llamó la atención de Jean Robin en su libro René Guénon, temoin de la Tradition (Paris, 1978), hasta el punto de afirmar que este tipo de iniciación directa del maestro interior habría sido la de René Guénon, quien rechaza hablar directamente de este tipo de iniciación porque le atañía muy de cerca.Para los junguianos bueno es indicar, al respecto, que -siempre según nuestra opinión personal- Jung tuvo también un tipo de iniciación similar (aunque expresada en términos psicológicos y con una "misión" distinta a la de Guénon: dedicado éste a la metafísica y a los Estados Superiores del Ser, mientras que Jung se dedicó a los Misterios Menores, es decir a la recuperación del Estado Primordial en los ámbitos "psicoideos" (en nuestro boletín Eranos ya hemos reseñado las coincidencias y diferencias entre Jung y Guénon, maestros, a nuestro entender, de la Vía Húmeda y la Vía Seca, respectivamente). Curiosamente el "maestro interior" o Viejo Sabio de Jung, inicialmente fue llamado Elías por el hermenéuta suizo, profeta que en el Islam está muy vinculado a Al-Khadir. También es curioso que Jung, en sus memorias, destacase una y otra vez su sensación de ser un Solitario: "De niño me sentía aislado, y aún hoy lo soy, porque sé cosas y debo señalar que de ellas aparentemente nadie sabe nada ni quieren en su mayoría saberlas. La soledad no nace porque uno no tenga a nadie a su alrededor sino más bien porque las cosas que a uno le parecen importantes, no puede comunicarlas a los demás, o considera válidas ideas que los demás tienen por improbables. El aislamiento comenzó con la vivencia de mis primeros sueños y alcanzó su punto, su punto culminante, en la época en que me ocupé del Inconsciente (la época en que se le apareció Elías...). Cuando un hombre sabe más que los demás, se queda solo.. En mí había un daimon y era él quien decidía en último lugar. Me aventajaba, y yo no le respetaba; tanto que el daimon me apremiaba. Una que me alcanzó, nunca podía detenerme. Debía apresurarme para adelantarme a mis visiones. Dado que mis contemporáneos no podían, por supuesto, percibir mis visiones, vieron solamente una absurda escapada... El daimon y lo creador se han impuesto en mí incondicional y desconsideramente...".Huelga comentar que el punto de vista de los tradicionistas y tradicionalistas sobre la obra de Jung es vista como contrainiciática y subversiva, y huelga señalar que desde hace tres años estoy intentando demostrar que no es así, y que lo que acontece es que existe un gran desconocimiento de aquellos sobre lo que realmente escribió Jung a lo largo de toda su vida, especialmente en sus últimos 25 años. Etienne Perrot, en su libro "El camino de la transformación a partir de C.G. Jung y la Alquimia" (Edicomunicaciones, Barcelona, 1992), defiende este punto de vista en el que coincidimos plenamente.---(4*)--- Véase al respecto, de Henry Corbin: La imaginación creadora en el sufismo de Ibn´Arabî (Destino, Barcelona, 1993) y Cuerpo espiritual y tierra celeste (Siruela, Madrid, 1996), que son desarrollos amplificados de sendas conferencias suyas en la Escuela de Eranos.En Internet véase la página de webislam donde se podrá leer, en dos partes, "Mundus Imaginalis: lo imaginario y lo imaginal", por Henry Corbin.---(5*)--- Nueva sincronicidad: el mitema que más profundamente alcanzó a Jung fue el del Graal, sobre el que no quiso escribir excusándose en que su esposa lo estaba haciendo. Enma Jung, en efecto, se ocupó del ciclo literario griálico europeo recopilando datos y dándoles forma de ensayo durante treinta años, falleciendo en 1995 sin concluir dicho trabajo. Entonces Jung encomendó a su mejor discípula, Marie Louise von Franz que lo terminase. La obra se titula "La leyenda del Grial desde una perspectiva psicológica", Enma Jung - M.L. Von Franz, editada por Kairós, Barcelona, 1999. Particularmente, la obra más interesante que hemos leído sobre el Graal es la escrita por Pierre Ponsoye, El Islam y el Grial (J.J. de Olañeta, Barcelona, 1998). También queremos reseñar El Santo Grial, de Malcom Godwin, Emecé Editores, Barcelona, 1994, así como el inolvidable monográfico de "Cielo y Tierra", "El Graal y la búsqueda iniciática" (Victoria Cirlot, Julius Evola, René Guénon, Antonio Medrano, René Nelli, Jordi Quingles, P.G. Sansonetti y Mario Satz), Barcelona, 1985.---(6*)---. Sobre "El Arcángel purpúreo", veáse en la obra de Corbin La imaginación creadora...., las páginas 34, 76, 83, 369, 375 y 376. Y sobre Relato del Exilio Occidental", las páginas 34. 38, 67, 76 y 85. Asimismo, en su libro "El hombre y su ángel"" (Destino, Barcelona, 1995), sobre la primera obra citada de Sohrawardî, páginas: 26, 28, 52, 271, y sobre la segunda en las páginas 19, 22, 26, 30-42, 45, 46 y ss, 55, 57, 72, 81, 141, 148 y 231. En Internet está traducida al castellano el relato "El arcángel purpúreo" en Verde Islam.---(7*)--- En El hombre y su ángel, de Corbin, véase sobre "El rumor de las alas de Gabriel" las páginas 26-27, 31 y 52.---(8*)--- Etienne Perrot, en la obra citada más arriba, dice: "Sin necesidad de recurrir a la sílaba sagrada OM, posemos en nuestro tesoro nombres suficientes para llevar a cabo la obra. Los más poderosos son, sin duda, aquéllos pintados en la oriflama de la sabia-loca más grande de nuestra historia, Juana de Arca: Jesús-María, el fermento rojo y el fermento blanco. Equivalen a la oración ortodoxa del Corazón y al Rosario, riqueza menospreciada y todopoderosa, al igual que la Piedra, de aspecto vil y valiosísima en su esencia. Lejos de ser un pasatiempo para beatas comparable al tejido o el punto, el Rosario merece todo nuestro interés por el simple hecho de utilizar un soporte venido de tiempos remotos y tan conocido en el Tíbet como en Occidente. perpetúa en nosotros el "ankh", signo de vida que llevaban las divinidades egipcias, y es la cruz que sirve de puerta de entrada que permite el acceso al círculo cósmico, pudiendo así circular en el alma del mundo (esto explica por qué el ankh sirve de jeroglífico a la diosa del Amor). En la vía de imágenes que es la alquimia, la contemplación del Rey y la Reina del cielo se convierten en el acto de beber la sangre de Cristo y la leche de la Virgen...". Jung apreciaba en sumo grado el simbolismo arquetípico del Rosario. Respecto a la "Oración del Corazón", a finales del año 2000, recordaremos que incorporamos varios artículos relativos al hesicasmo y al sufismo en el foro Eranos.---(9*)--- Véase de nuestra obra "Guía templaria soriana y el enigma del Río Lobos" los apartados subtitulados "Anunciación", "La Chispa Divina en Maister Eckhart", "Interpretación islámica de la Anunciación", que gira en torno al "Ave María" de salutación de Gabriel y el engendramiento del "Hijo de los Filósofos" en el alma (pp. 112-117).---(10*)--- Jung, en su libro anteriormente citado, refiriéndose a la leyenda cristiana, vincula los "Siete Durmientes" recuerda que se desarrolla en Éfeso donde, según la leyenda, el evangelista Juan "duerme" y no está muerto. Señala que la persecución de Decio debió acontecer hacia el 250 y que despertaron durante el gobierno del emperador Teodosio II (408-450) por lo que no llegaron a dormir 200 años. Agrega que el cardinal 7 los vincula a los siete antiguos dioses planetarios: "El cardinal siete de los durmientes indica, mediante su santidad, que son dioses, que en el dormir son transformados y gozan por ese medio de juventud eterna. Gracias a esta constatación sabemos desde un principio que se trata de una narración del misterio".---(11*)--- Al respecto, escribe Jung: "Las diversas presentaciones de la leyenda hablan ya de siete, ya de ocho jóvenes. En el Corán el octavo es un perro, pero también sería el cuarto o el sexto. Por tanto el perro pertenece evidentemente a la cuestión. Podría tratarse acá de la característica inseguridad entre siete u ocho (análoga a la de tres y cuatro), que he destacado en "Psicología y Alquimia" parte I. En el caso de siete hasta ocho aparece allí la figura de Mefistófeles que, como se sabe, se originó del perro, del perro de aguas. En el de tres hasta cuatro el cuarto es el "diablo" o "lo femenino", la Mater Dei sobre un peldaño más elevado". ---(12*)--- El autor de este ensayo termina este párrafo plagiando a Guénon puesto que, en su ensayo sobre "Un jeroglífico del Polo" (Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada), escribe Guénon: "Agregemos que la letra ´álif se considera como especialmente "polar"; su nombre y la palabra Qutb son numéricamente equivalentes: ´´alif=1+30+80=111; Qutb=100+9+2=111. El número 111 representa la unidad expresada en los tres mundos, lo que conviene perfectamente para caracterizar la función propia del Polo".---(13*)--- En la Vulgata dice: "El cetro no será quitado de Judá, ni de su posteridad el caudillo, hasta que venga el que ha de ser enviado, y éste será la esperanza de las naciones.". Schiloh es el Enviado, el Mesías, y así lo aceptan los judíos y los cristianos, sólo que para los judíos todavía no ha venido y para los cristianos el Mesías fue Jesucristo, que volverá a retornar al Final de los Tiempos.---(14*)--- En la Vulgata se le llama Dominador al Señor esperado, y este versículo primero del capítulo III termina: "Vedle ahí que viene, dice el Señor de los ejércitos". Quien habla es el Verbo Eterno, el Dios verdadero, el cual ha de venir a renovar el mundo, aclara el obispo Félix Torres Amat, en la traducción de la Vulgata que estamos utilizando.---(15*)--- El Ángel de Yahvé es "mal´h"k Yahvé", "el Enviado de Dios" sobre el cual cabe reseñar el singular análisis que ha hecho de él "Riwkah Schärf" en la tercera parte del libro de Jung "Simbología del Espíritu" (FEC, México, 2ª reimpresión, 1984, pp.149-164, y que aparece en el Génesis, Éxodo, Números, Oseas, Samuel ... Así, por ejemplo, en Éxodo XXIII, 20-21: "Yo mandaré un ángel ante tí, para que te defienda en el camino... Acátale y escucha su voz... porque lleva mi Nombre". Schärf, concluye su estudio resumiendo lo que puede decirse del mal´"k Yahve:"1º.- No es un ser autónomo con voluntad propia. Es idéntico a Yahvé, o sea con ciertos rasgos esenciales y funciones de Yahvé, perfectamente diferenciados. "Dios, actuando en un lugar concreto y en un determinado momento, es el ángel de Dios", dcie Hitzig. Es el acto volitivo de Dios que se hace realidad partiendo de la personalidad de Yahvé, o sea la hipóstasis de situaciones activas de Dios.2ª.- Esta actividad de Dios, expresada por el mal´"k Yahve no está determinada, en cuanto a su contenido. Se extiende a través de todo el campo de acción de Dios, y tiene su carácter ambivalente.3º.- Respecto a las acciones y palabras del mal´ak Yahve pueden encontrarse casos paralelos en los que Dios mismo hace o dice cosas iguales; en estas acciones y en estas palabras se le puede declarar idéntico a Dios". Filón de Alejandría identificaría al "mal´"k Yahve" con el Logos, el Verbo divino. Justino sería el primer exégeta cristiano que lo identificaría con Cristo, lo que fue luego común en la Patrística. En cierto sentido el "mal´àk Yahve", como precedente de los ángeles (comprendidos estos en los "benê h"-´elôhim" posteriores), es el primer proceso de diferenciación de la personalidad del arquetipo de Dios y de su encarnación, según Schärf. En el esoterismo islámico los ángeles son Atributos con los que Dios se manifiesta. "Un ángel, en cuanto "intermediario celeste", no es en el fondo sino la expresión misma de un atributo divino en el orden de la manifestación no-formal, pues solo eso permite establecer, a través de él, una comunicación real entre el estado humano y el Principio mismo, del cual representa así un aspecto más particularmente accesible para los seres que están en ese estado humano. Es, por otra parte, lo que muestran con toda claridad los nombres angélicos mismos, que son siempre, en efecto, designación de atributos divinos; aquí sobre todo, efectívamente, el nombre corresponde de modo pleno a la naturaleza del ser y se identifica en realidad con su esencia misma.", aclara Guénon en su ensayo "Las raíces de las plantas" en Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada. ---(16*).---- En la traducción de la Vulgata que disponemos se lee: "... el cual teniendo la naturaleza de Dios, no fue por usurpación, sino por esencia el ser igual a Dios; y no obstante se anonadó a sí mismo tomando la forma o naturaleza de siervo, hecho semejante a los demás hombres, y reducido a la condición de hombre".---(17*)---.- Fulcanelli: Las Moradas Filosofales, Plaza y Janes, Barcelona, 1969, pág. 379. Concluye el párrafo señalando:".. para designar el espíritu, alma universal de las cosas o ese principio activo y todopoderoso que se reconoce, en la naturaleza, en perpetuo movimiento y en vibración actuante. Tomando como modelo la letra H, los constructores de la Edad Media han edificado las fachadas de las catedrales, templos glorificadores del espíritu divino, magníficos intérpretes de las aspiraciones del alma humana en su elevación hacia el Creador. Este carácter corresponde a la eta (H), séptima letra del alfabeto griego, inicial del verbo solar, mansión del espíritu, astro dispensador de la luz: Helios, Sol, También es la regente del profeta Elías -el griego Helias, Solar-, que las Escrituras dicen arrebatado al cielo, como un espíritu puro, en un carro de luz y fuego. También es el centro y el corazón de uno de los monogramas de Cristo: IHS, abreviatura de Iesus Hominum Salvator, Jesús Salvador de los Hombres. Igualmente, los masones medievales empleaban este signo para designar las dos columnas del templo de Salomón, al pie de las cuales los obreros recibían su salario, Jakin y Bohas, columnas de las que las torres de las iglesias metropolitanas no son más que la traducción libre, pero audaz y poderosa. Finalmente, es la indicación del primer peldaño de la escalera de los sabios, scala philosophorum, del conocimiento adquirido del agente hermético, promotor misterioso de las transformaciones de la naturaleza mineral, y de la del secreto reencontrado de la Palabra Perdida". Señalaremos que hemos constatado y puesto de manifiesto en diversas publicaciones la existencia de sendos canecillos romanicos con la "H" en altorrelieve en las iglesias sorianas de Romanillos de Medinaceli y la templaria de San Bartolomé de Ucero, en las que sincronisticamente existen igualmente sendos crismones. Por otro lado, indicaremos que la H es el jeroglífico simple de la escala o escalera iniciática, de la que habla Guénon en "Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada", y que está relacionada con el ascenso -y descenso- por los estados jerárquicos del ser.---(18*).---- La famosa carta de Guénon a Koomaraswamy termina con una aclaración importante que hay que tener en cuenta: "Permitidme una pequeña rectificación: el Khidr no se le "identifica" precisamente " a los Profetas Idris, Ily"s, Girgis (san Jorge) (aunque naturalmente, en cierto sentido, todos los Profetas son "uno"; a ellos se les considera únicamente considerados como pertenecientes a un mismo Cielo (el del Sol)". * * * * * * * * * * * * SOBRE JADIR, SANTACREU, AFRAD, GUÉNON, JUNG... Ángel Almazán - 07/12/2002Anotaciones a nuestros comentarios al artículo de Santacreu que consideramos importante subrayar para aclarar conceptos, situaciones, opiniones... Publicado en "Eranos" tras escuchar las consideraciones que nos hizo un musulmán gnóstico contemporáneo al respecto de nuestras anotaciones al artículo de Santacreu. Publicado el 7-Feb-2001.Hace escasas semanas tradujimos al castellano un ensayo de Alain de Santacreu sobre Al-Jidr y la iniciación de los Afrad, al que agregamos unas notas con referencias junguianas. Sabemos que este artículo de Santacreu y nuestras notas han provocado cierto malestar en medios gnósticos musulmanes y creemos preciso realizar algunas aclaraciones y rectificaciones por nuestra parte.---- Al igual que el guía sufi somalí de Jung en la sabana africana (por desgracia, sólo guía exotérico en su "safari antropológico" pero no espiritual) tenía un Conocimiento sobre el Corán y la espiritualidad musulmana que ni por asomo llegó a tener Jung en toda su vida, a nosotros nos acontece lo mismo respecto a los musulmanes. Nuestro conocimiento no es el Conocimiento que los gnósticos musulmanes tienen puesto que los cuatro datos y sus "asimilaciones" que tenemos para nada puede equipararse con lo que ellos tienen en su corazón. Huelga decir, por tanto, que son ellos los que saben con mayor certeza y profundidad lo que se "esconde" y "manifiesta" a través de Al-Jidr y las diferentes iniciaciaciones y grados de los Afrad. Por tanto, quede aquí puesto de manifiesto, por nuestra parte, que nos consideramos unos ignorantes en lo que respecta a la espiritualidad musulmana y que, aunque intentamos ir adentrándonos en ella, las "remoras" que portamos con nosotros debido a nuestro pasado intelectual, siguen retrasando dicho avance y ensombreciendo la gnosis musulmana que nos va siendo, poco a poco, accesible. ---- A nuestros lectores en Eranos y otros foros a los que ha llegado nuestra traducción de Santacreu y notas añadidas queremos decirles que ni por un momento nos tomen como iniciado, cuestión en la que ya incidimos días atrás en Eranos al final de nuestro artículo sobre el "empavonamiento" provocado por lo que, en terminología junguiana, se llama "inflacción psíquica". No somos iniciados en ninguna Orden Esotérica y Metafísica, ni mucho menos en organizaciones ocultistas de tres al cuarto. No se vean, por tanto, nuestras intervenciones como las de un iniciado. Estamos errados en muchos aspectos y únicamente intentamos buscar las sendas que nos coduzcan al Camino Recto, y en tal búsqueda nos vamos equivocando y, de vez en cuando, acertando en algo.---- La Escuela de Eranos, dentro del ámbito "académico" europeo-occidental, nos sigue pareciendo la corriente de pensamiento occidental contemporánea más comprensiva de la metafísica tradicional, pero no es, ciertamente, una manifestación occidental de corrientes metafísicas tradicionales, sino un intento de hermenéusis antropológico-occidental de la metafísica tradicional, que es muy distinto. Podríamos representar a esta Escuela de Eranos -en la que queremos destacar especialmente a Jung, Eliade, Corbin, Scholem..- como un puente que permite pasar del modo occidental y moderno de sentir, pensar, percibir e intuir, hasta el ámbito principial de existir en conformidad a una metafísica tradicional que se plasma sincronisticamente interior y exteriormente no existiendo separación entre la vida profana y la sagrada. Adviértase que decimos, "puente", y no otra cosa. En tal sentido, la forma de abarcar "lo sagrado" por parte de la Escuela de Eranos aun siendo muy superior a lo que suele hacerse en Occidente desde los más dispares grupos imbuidos o mediatizados por la metodología científico-academicista-universitaria", es claramente inferior al Conocimiento adquirido desde y a través del "corazón" en la vivencia gnóstica real (o sea: metafísica en el sentido expresado por Guénon).---- Jung ha sido útil en nuestro caminar personal. Nos adentramos en su obra hace una veintena de años, pero ahora, en muchos aspectos, nos resulta ser una rémora que nos retrasa en ese intento de franquear el puente que conduce a la "otra orilla". Aceptamos la importancia de Jung en el ámbito psicológico, mas no en el metafísico, ambito en el que, por otro lado, él no quiso pronunciarse. Jung es válido para el plano psíquico del ser, aunque imagino que también con múltiples errores en sus apreciaciones. Es válido igualmente para salir del agnosticismo y del racionalismo. Es válido para encaminarnos hacia "la otra orilla", pero su obra no se enmarca -ni él pretendió que lo fuera- en esa "otra orilla". Y dijimos que había tenido un tipo de iniciación parecida a la de los "Afrad", y debemos aclarar que su "contacto" con "lo inconsciente" (en lo psíquico, y lo que él llamaba "psicoideo" presentan ciertamente analogías con lo que conocíamos respecto a la iniciación de los "Afrad", pero Jung se quedó dentro del puente y no pasó a "la otra orilla". Jung autolimitó el efecto iniciático de aquel "contacto con lo inconsciente" al restringirlo a una hermenéusis enmarcada en una terminología psicológica que le paralizó a él mismo y que paraliza a los junguianos que no se atreven a ir más allá de tal hermenéusis psicologista.---- Para caminar más deprisa hacia la "otra orilla", mejor es "Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada", de Guénon, que "Símbolos de Transformación" de Jung; indefinidamente mejor es leer a Ibn al Arabi que a todos los Corbin del mundo, mejor es postrarse y orar desde el corazón que leer...Un abrazo y perdón por los errores que os haya provocado... * * * * * * * * * * * *
Vía iniciática de los "solitarios" II
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